Mostrando entradas con la etiqueta Terror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Terror. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de mayo de 2026

Los Nuevos Mutantes - La saga del oso místico (Chris Claremont, Bill Sienkiewicz)

En mi idea de seguir trayendo cómics por aquí de vez en cuando – que ya se están pasando bastante últimamente – traigo hoy a un nuevo grupo en una de sus aventuras más reconocidas: Los nuevos mutantes y la Saga del Oso Místico.


Así que antes de nada, ¿Quiénes son los nuevos mutantes? Constituyen el primer inteto serio de Marvel de provocar un relevo generacional en una de sus franquicias gordas, la Patrulla X. Estos últimos ya tenían veinte años de trama a sus espaldas, con un montón de historias, traumas y trasfondo que hacía agotador para cualquier nuevo lector el mero hecho de ponerse al día. Además, los personajes habían evolucionado tanto de tantas maneras que ya se hacía difícil encontrar historias nuevas. Así, se procedió a crear a un nuevo grupo con la idea de tener personajes jóvenes con los que hacer evolucionar. Así, se dio un descanso a la Patrulla X, y se crearon dos cómics como remplazo. Mientras que X-Factor reuniría al grupo original bajo un nuevo paraguas (más o menos), los Nuevos Mutantes volverían a las raíces de la franquicia, emparejando al Profesor Xavier con un nuevo grupo de mutantes en edad escolar.

Sin embargo, dentro de esta saga, el Profesor está fuera por “razones” y los chicos tienen que apañárselas solos. Además, en vez de tener cierto cariño por Xavier como líder (como tenía la patrulla original), estos chicos son más raros e introvertidos. No son del tipo rebelde, sino que tienen sus traumitas internos y muchos problemas con el deber y la responsabilidad. Como es habitual dentro de la era de Claremont, todos estos mutantes son “otros”, es decir, estereotipos de personajes no WASP, los cuales tienen muchas diferencias, pero como son mutantes, se comprenden.

Panini tiene publicado un Must-Have que comprende toda la saga, pero si alguien quiere seguirlo por su cuenta, corresponde a (EEUU) Los Nuevos Mutantes (18-21), X-Force (99) y Archivos de la Patrulla X (1). Haciendo así un total de seis números.

Después de un puñado de aventuras más o menos satisfactorias, el grupo se ha reunido y celebran felices su primer fin de semana sin “profe”. Estas prometedoras “vacaciones” se transforman pronto en una pesadilla cuando un Oso Demoníaco ataca y persigue a la mutante nativa americana Dani Moonstar. Aunque el grupo no está del todo cohesionado, dedicarán sus esfuerzos para protegerla, a pesar de que pronto se hace patente que se enfrentan a un enemigo que les supera, sin posibilidad de pedir ayuda.

Lo más interesante de esta historia es que el acercamiento que se hace no es el típico superhéroe adolescente, con sus aventuras, sus peleas y sus poderes. Claremont y Sienkiwicz deciden enfocar la historia desde el punto de vista del terror. Hay monstruos, magia, demonios y, sobretodo, gente asustada y pasando miedo. Los personajes acaban de conocerse, no confían del todo los unos en los otros, no dominan sus poderes y, sobretodo, no confían en ellos mismos. No hay nada particularmente heroico en este puñado de adolescentes con poderes: simplemente, se han metido en un follón enormérrimo y están haciendo todo lo que pueden para seguir vivos una noche más. Estas inseguridades contribuyen a crear incomodidad, intrigando sobre cómo van a conseguir salir de ésta.

A ello contribuye el experimental diseño de personajes y viñetas que realiza Bill Sinkiewicz en toda la obra. Capta muy bien el ambiente malsano en que se mueve la obra, rompiendo con muchas normas del momento a la hora de abordar la composición de la página, lo que genera incomodidad al jugar – y muy bien – con lo que te enseña y lo que no: abstracciones para hablar de miedos, espacios vacíos para hablar de traumas y momentos cubistas que uno no sabe muy bien qué hacer con ellos.

Con esta saga de apuntalaba un nuevo supergrupo, dándoles un buen espaldarazo en las ventas y popularidad. Lástima que, como siempre, Marvel se achantara cuando tocó dar el relevo generacional definitivo, provocando que los Nuevos Mutantes quedaran en un extraño limbo del que no creo que vayan a salir a corto plazo.

La mayoría de personajes se ha perdido en la memoria del marasmo de mutantes que han poblado las páginas de la patrulla X a lo largo de los años. De ellos sólo recordamos – y cómo – a Magik, la hermana pequeña de Coloso que ya se ha convertido en uno de los mutantes más icónicos que podemos echarnos a la vista. Aquí está en una de sus primeras apariciones, todavía traumatizada por su pasado demoníaco, sus delirios paranoicos y su enfoque salvaje ante cualquier situación. El resto de personajes eran “nuevos” para mí y apenas los he visto en otras obras, con lo cual podía acercarme a la lectura de esta saga sin filias y fobias. De la misma manera, sin saber qué hacía cada uno, las sorpresas estaban a la vuelta de la esquina. Esta novedad también provoca que ninguno de los grandes nombres esté presente. Si bien es justo la intención de los autores, también conlleva que mucho fan no tenga interés en acercarse si no sale su súper favorito.


Esta saga fue justamente la que decidió usarse como base para su adaptación a película, un proyecto que pasó mil vicisitudes como expliqué aquí. El resultado fue algo irregular, con sus cosas buenas y malas, pero explicables viendo su gestación.

Es un suspiro disfrutón, pero sobretodo es una obra con personalidad, diferente a casi cualquier cosa de súpers que te puedes echar en cara en cualquiera de las dos grandes casas. Su osada puesta en escena y su sombría temática sorprende en un cómic publicado a mediados de los ochenta.

 

 

Nota: 8

Nota goodreads: 3.81/5 

jueves, 19 de febrero de 2026

Inmortal Hulk

No hace tanto de la última vez, pero volvemos a tener por aquí al monstruo verde, más grande y bruto que nunca.

La premisa de partida es simple: hace poco que Bruce Banner ha sido asesinado. Está muerto y enterrado. Con él desaparecido, Hulk ya no existe. ¿o sí? Cuando nadie le espera, se producen una serie de avistamientos de la omnipotente bestia. Es entonces cuando empieza un juego de caza al hombre en que no queda muy claro quién persigue a quién y cómo se puede matar a Hulk para que el resto de la humanidad pueda descansar en paz.

Lo más original del planteamiento es la concepción de Hulk como si de un primordial lovecraftiano se tratara. Defendiendo la idea de que lo que está muerto no puede morir, e incluso la Muerte puede morir, lleva la historia a cotas de terror que yo nunca había visto en un cómic Marvel “normal”. Las páginas se pueblan de body horror más que impresionante y una sensación de ominosidad apabullante.

A diferencia de otros cómics que he traído últimamente, Inmortal Hulk es una serie regular. Es decir, es una etapa larga, con más de 45 números a sus espaldas y muchas historias que contar. Se ha recogido recienemente en 6 tocharros en el  formato Omnibus de Panini, por si alguien se atreve. Así, pasaremos de los primeros misterios en que debemos entender qué ocurre con Hulk y porqué “funciona raro”, para pasar a arcos argumentales que transitan por el infierno, el espacio y acercamientos a la ciencia-ficción donde se experimenta sobre el origen del mal y la venganza.

Ante todo, se debe recalcar que es una historia densa. Al Ewing añade gravitas a todos los personajes. Por un lado, profundiza en aspectos quizás poco transitados sobre Hulk: Un origen a su rabia incontrolable, la incapacidad de éste para vivir con el resto de súpers y las consecuencias que ello tiene para su mente, la necesidad de la existencia de Joe Fixit, la tragedia que alcanza a todo el que se acerca a su vida… Por el otro, se acuerda y trae a la palestra a un montón de secundarios de los cómics históricos de Hulk, incluyendo a muchos que están muy dentro del fondo del armario. Los saca a la luz, les da lustre y añade un porqué a su aparición y su relación con el protagonista. ¡Si incluso Samson se vuelve un personaje interesante!

Desde un primer momento se percibe que Al Ewing tiene un plan, que todas las páginas y los giros argumentales conducen hacia un lugar y nada ni nadie va a disuadir al autor de llegar a él. La trama de la serie está hilvanada con maestría, añadiendo madejas al argumento que datan de años y años de la historia del personaje, tejiendo así una maraña que, quizás se puede hacer algo densa, pero premiará al lector veterano mientras fascina al profano. Las revelaciones que van teniendo lugar y las interacciones entre las diferentes personalidades de Hulk hacen las delicias de los que gustan de diálogos bien construidos y pistolas de Chéjov resueltas con estilo. Todo ello resuena en Hulk de una manera tan ingeniosa como interesante. Banner es menos inteligente tras su muerte, es apenas un despojo lleno de terror. Ahora Hulk es quien está al mando, con una inteligencia repleta de rabia, consciente de su inmortalidad, y con una mala baba bien grande cada vez que le tocan las narices. Y todo esto mola un montón.

Por momentos la trama necesita cuchillo y tenedor para degustarla con calma, pero planea cuestiones sobre quién (y qué) es Hulk, llevándote con un ritmo asumbroso que te deja con las ganas de saber más (y además tiene unas peleas estupendas).

El trabajo de Joe Benett se mantiene durante todos los números, lo que le viene perfecto para ganar consistencia y generar una imaginería coherente a lo largo de la historia. A pesar de su historial como dibujante “convencional” de súpers, se desata con un estilo abrumador, asqueroso pero fascinante que no deja de sorprender. Se arroja con tantas ganas dentro del body horror que a veces cuesta seguir mirando la página pero esto lo combina con un nivel de detalle tan bestia – como es el caso de la visita al infierno o dentro de la puerta verde – que me deja boquiabieto. Si tienes un guion estupendo que explora la psique de los personajes y te arrastra a una trama enfermiza y ominosa, no hay como un dibujo repleto de malignidad y locura para elevarlo a los altares.

Cogí esta saga esperando una historia tonta pero molona estilo Planeta Hulk y me encuentro un mostrenco que habla (mucho y bien) sobre la BIDA, de aquellos que lees un capítulo y te deja reflexionando sobre la percepción que uno tiene sobre sí mismo, la que los demás tienen de ti, el peso del odio y la autocompasión en nuestros actos y la posibilidad (o la necesidad) de redención.

El interés que me ha generado. Lo cogí esperando una historia tonta pero molona estilo planeta Hulk y me encuentro que habla (mucho y bien) sobre la BIDA, de los que lees un capítulo y te quedas reflexionando sobre las cargas que uno arrastra y cómo influye en la percepción que tienen los demás de ti, todo ello rodeado de brutalidad y un escenario desagradable a la par que impactante. Quizás el Hulk Inmortal no pueda morir, pero eso no implica que el Más Allá sea un misterio para él.

Básicamente, de los mejores cómimcs de Súpers que he leído. No esperaba que una historia de Hulk fuera a llevarme a lugares tan impactantes como ésta. Quizás hay algún momento que no sé a qué viene (alguna referencia que desconozco), pero ¿TODO lo que viene antes? ¿Los lugares a dónde lleva? Épico, escalofriante… Hulk nunca ha sido tan monstruoso. Apenas tiene unos años, pero ya se ha convertido en una de las historias más reconocibles del personaje, y esto no es tarea fácil.

 

Nota: 10

Nota goodreads: 4.17/5 

sábado, 9 de noviembre de 2024

Los Gules del Miskatonic (Graham McNeill)

Éste fue un regalo de cumpleaños inesperado. En esos casos, pues qué mejor que leerlo rápido. Mira que conozco al autor, pero no sabía que se había metido en estos parajes.

Título: Los gules del Miskatonic

Autor: Graham McNeil

Título original: Ghouls of the Miskatonic

Traducción: Amparo Ramajo Huélamo

“En los locos años 20, la pequeña ciudad de Arkham, Massachusetts, se ve envuelta en extraños y terribles sucesos. En los terrenos de la Universidad Miskatonic se han encontrado cadáveres mutilados. ¿Son obra de un asesino en serie, o son producto de algo mucho más siniestro? Mientras su mejor estudiante sufre pesadillas premonitorias, un profesor busca sus propias respuestas. En otro lugar, un reportero frecuenta los bajos fondos en busca de pistas y un contrabandista se topa con un extraño aparato alienígena. Estos improbables investigadores deben unirse para desentrañar un misterio que amenaza a sus seres más queridos…”

Con los años,  uno ha cogido gusto por los juegos ambientados en el Terror Cósmico Lovecraftiano como son las Mansiones de la Locura o La llamada de Chtulu. Disfruto con ese terror inmisericorde, las dosis de ominosa mala leche y la posibilidad de dar lugar a escenarios de SteamPunk zumbado que tando me encanta. El hecho de que se trate de un Universo sin derechos de autor y el éxito de varias adaptaciones recientes han provocado la aparición de mil variantes de todo tipo y pelaje. En este caso, el libro forma parte de una franquicia sacada al albur del juego de mesa Arkham Horror, tan famoso que ya empieza a tener obras derivadas.

Tenemos aquí todos los tópicos del género que conocemos pasados por el filtro del juego, sin dejarse ninguno. Si alguien ha echado alguna partidita, reconocerá a los personajes que puede encarnar en el mismo: Tenemos a Amanda y Rita, estudiantes de la Universidad de MIskatonic. Oliver Grayson y Alexander, profesores de la Miskatonic, cuyo amigo mútuo, el Profesor Henry Cartright, está recluido en un manicomio. Rex y Minnie trabajan para el periódico local, y Gabriel Stone es un curtido detective Pinkerton cuya hija acaba de ser asesinada. Ah, y también tenemos a Chales Warren, aparentemente un mal tipo, y Finn Edwards, de pasado criminal y un corazón de oro. Personajes génericos que además se meten un un argumento que bien podría ser uno de los escenarios del juego: Un culto secreto quiere resucitar al más grande de los Dioses Antiguos, Chtulhu, que duerme en las profundidades del pacífico. Hay algunos secuestros, asesinatos varios, extraños cacharros tecnológicos y apariciones estelares de un puñado de bestias malignas de lo más enfermizo.

Los aromas lovecraftianos se perciben desde un primer momento, apostando por el thriller desagradable. McNeill hace un buen trabajo al transmitir la ominosidad que se vive en el ambiente, la sensación de que hay algo siniestro detrás de la Universidad. En vez de convertir Arkham en una zona de guerra de monstruos aterradores, oculta el horror haciendo que ocurra “de fondo”, de manera que lo puedas percibir per no ver. Hasta el ultimo momento lo circumscribe a flashes, estallidos de violencia y sugestiones medio escondidas de fuerzas atávicas.

Viniendo de un autor que adora tanto el exceso del Wh40k, se me hace raro que la mayoría de capítulos destaquen por su contención. En muchos casos se esfuerza por mostrar la rutina de los habitantes de la ciudad, construyendo una imagen de que el día a día es “normal” a pesar de que hay algo extraño en ello. A medida que pasan los capítulos, se va filtrando el horror y los descubrimientos aterradores empiezan a sucederse. Quizás el ritmo se arrastre en algunos capítulos, pero McNeill sabe como construir tensión, con la “normalidad” desvaneciéndose tal como sucede en los relatos de Lovecraft que tanto nos gustan. Será un escritor mercenario, pero sabe bien lo que se hace.

En el fondo, este libro busca ser una versión más asequible de los relatos de Lovecraft, a modo de introducción al universo del juegopara así captar más adeptos. Misión que cumple con suficiencia, cosa no tan habitual en los productos digestivos de este pelaje. Además, se permite un climax bastante brutote que mola todo lo que debe molar, con su cliffhanger correspondiente para que ataques su segunda parte. Quizás en algún siglo me moleste en buscarlos, total, son dos trilogías completas.

¿Es una novela como tal, o una novelización de una partida? Pues casi que ni me importa. Le he leído ya una decena de libros y me encanta como coge unas migajas, dos tonterías de trasfondo y se las arregla para firmar un thriller sobrenatural que se devora ennada. Sí, los personajes son arquetipos y el argumento tiene una profundidad nula, pero es entretenido, sabe intrigar y las páginas pasan como nada.

 

Nota: 7

Nota goodreads: 3.52 

jueves, 7 de noviembre de 2024

Depredador - La presa

Y seguimos con películas de Depredadores, que estamos en racha. Centrémonos ahora en su entrega más reciente.

Ahora estamos en el siglo XVIII, en plena conquista del Oeste. Hay indios, vaqueros…y un Depredador que ha venido a cazar y divertirse. Es un más de lo mismo (otra vez), aunque con cambios. La obra de McTiernan es un compendio de hombres musculosos y aceitosos, con bíceps del tamaño de sandías y armas gigantescas con las que devastar la jungla, como si estuvieran en un pressing catch algo desnortado. Es un batido de testosterona bien grande que encapsula su época. La Presa, en cambio, toma la misma premisa (guerreros en la naturaleza, cazados por un alien), pero cambia el abuso del chuacheguerismo por un poco de indigenismo en la figura de Naru, una guerrera comanche la mar de competente que se rebela ante el rol que le toca como mujer en la sociedad india, viéndose involucrada en la lucha contra el Depredador.

Por mi parte, agradezco este back to basics después de las zumbadas y no muy inspiradas PredatorvsAlien. Esto de no complicarse la vida y resolver con eficacia un argumento con los pies en la tierra se agradece de vez en cuando. Cuida las escenas de acción, mantiene bien la tensión… Quizás no ofrece nada nuevo, pero lo que ofrece, lo ofrece bien.

La Presa agradece también ser la entrega de la franquicia es que es más película: Por una vez, hay un presupuesto mínimamente holgado (tampoco nos pasemos) y su creador le pone cierto mimo para ofrecer un producto trabajado. Se nota que técnicamente no hay impedimentos y se nota en una puesta en escena trabajada, sin rastro de la cutrez de la 1 y la 2, por ejemplo. También se puede apreciar una fotografía inesperadamente buena que aprovecha los impresionantes paisajes de las Montañas Rocosas, o unas decisiones visuales bastante impactantes, como ese Depredador invisible que se expone a la vista por culpa de la sangre y las vísceras que caen encima de él tras destripar a un pobre animal.

Eso sí, tampoco le vamos  a peras al olmo, encontrando una historia mínima que no se molesta en desarrollar a unos personajes inexistentes. Una vez conocemos a la protagonista humana y se produce la primera interacción, ya podemos predecir cómo va a discurrir a continuación. Lo mismo ocurre con unos actores muy funcionales. No molestan en ningún momento, pero nadie los recordará por su actuación.

Lo que sí da es un buen puñado de escenas de acción bien brutota, con las dosis de terror adecuadas para que mole lo que debe molar, adaptando a la época la manera de luchar contra el cazador definitivo (que, además, usa una tecnología más antigua, como si le faltaran unos siglos para pulir algunas armas). Al mismo tiempo agradablemente familiar y deliciosamente fresco, La presa es el Depredador clásico pasado por la batidora del 2022. Un buen ejemplo de cómo tomar algo antiguo y hacerlo nuevo otra vez. La carnicería y la violencia mostrada es más que suficiente para satisfacer a los gustos actuales y la excusa argumental es más que suficiente para sujetar un armazón que no se complica la vida en absoluto.

En ese sentido, su reducida longitud (90 minutitos de nada) funciona a su favor. Para qué liarse mas si la película da para lo que da.

Probablemente, la segunda mejor película de la franquicia. No se complica la vida y hace todo lo que desea hacer con corrección. Una revisión del mito que no ofrece nada nuevo ni alardea de lo que no sabe hacer, pero tiene acción, violencia, sangre y un poco de terror.

 

Nota: 6

Nota filmaffinity: 6.0 

miércoles, 11 de septiembre de 2024

Maldito United (David Peace)

Regalo de Sant Jordi 2022. Había que leer lo pronto, ¿no? Pero bueno, mirad cuando se pasa por aquí ^^.


Titulo: Maldito United

Autor: David Peace

Título original: The damned United

Traucción: Héctor Castells Albareda

“En 1974, el brillante y controvertido Brian Clough tomó las riendas como entrenador del Leeds United, que la temporada anterior había ganado la Liga liderado por su anterior Míster, Don Revie, el eterno rival de Clough. El fugaz y fatídico periplo de Clough en el Leeds duraría tan solo cuarenta y cuatro días.

El relato intercala estas funestas jornadas con la narración de la trepidante trayectoria de un joven Clough que, tras sufrir una temprana lesión que lo apartó prematuramente de los terrenos de juegos y de dirigir al Hartlepool, logró que un Derby Country por el que nadie daba un duro fuera campeón de Segunda División en la temporada 1968-1969 y se coronara campeón de Primera en 1972, gesta que convirtió a Clough y a su segundo entrenador, Peter Taylor, en leyendas.”

Maldito United es una biografía novelada de uno de los entrenadores de fútbol más importantes de Inglaterra, de un entrenador atípico que cambió muchos métodos de entrenamiento y marcó diferencias allá adonde estuvo. Demostró ser el mejor, excepto en el mes y medio que aguanto en el Leeds United antes de que su equipo lo lanzara al río, claro. Antes de la salida de este libro, no se tenía muy claro qué había ocurrido en el vestuario, más allá de que Clough era un tanto imbécil y la plantilla del Leeds, una panda de golfos que venía de ganarlo (casi) todo. Maldito United se volvió famoso justo por poner luz a esos 44 días, muy famosos para toda una generación de fans futboleros, que vieron así resueltos uno de los misterios de su década.

David Peace es (ahora) un afamado periodista de investigación con un puñado de libros centrados en los entresijos del fútbol inglés. Con Maldito United pasó de ser simplemente, un periodista conocido, a un referente a la hora de escribir sobre fútbol. Esto se debe a su calidad en la pluma y a ese “algo más” que sabe darle a sus obras, convirtiéndolas en libros especiales que van más allá de la simple historia que está contando. A modo de ejemplo, del mismo autor ya comenté Red or Dead, en el que destacaba una peculiar manera de afrontar la escritura, dotándole de un carácter único que convertía su lectura en una experiencia peculiar. Aquí realiza un ejercicio similar, mezclando capítulos retratados con asepsia casi clínica con otros en los que una atmósfera opresiva impregna cada línea, acercándose casi al terror sin por ello dejar de ser un libro “documental”.

La novela sigue dos líneas temporales:

Por un lado, tenemos el primer gran éxito de Brian Clough, consiguiendo ganar la liga con un equipo más que modesto, el Derby County. Por el otro, tenemos su siguiente trabajo, en el bastante odiado y – por entonces – equipo más importante de la liga, el Leeds United.

Otra vez, tenemos un mimetismo total con la manera de hablar del entrenador, con sus soliloquios, divagaciones y – sobretodo – exabruptos característicos de Clough. Dudo poco que casi todas sus intervenciones en la novela sean extraídas casi literalmente de alguna entrevista o aparición pública realizada.

Todos los eventos que tienen que ver con la llegada y el triunfo de Clough con el Derby County se cuentan en pasado, como si el propio entrenador estuviera rememorando épocas pasadas con cierta desgana. Sin apenas adornos en sus explicaciones, rememora todas sus actuaciones futbolísticas que le han llevado a ser el mejor entrenador del mundo (de la historia del mundo mundial), como si de un hecho inevitable se tratara. Se rememoran unas pocas temporadas de cambios continuos, con lo que se hace interesante, siempre atento a en qué se ha progresado y preguntándote el porqué de algunas decisiones u otras.

En cambio, los días en el Leeds United se narran en presente. Clough, además de tener palpables problemas con el alcohol, se ve aislado en el club. Ha traicionado a su equipo técnico y encima se halla dirigiendo un club del que ha echado pestes cientos de veces por su estilo de juego y su falta de disciplina. Después de tanto tiempo haciendo amigos, la paranoia le asalta y dirige convencido de que todos son peligrosos enemigos que quieren acabar con el futuro de un entrenador que no ha hecho nada malo (mentira). A medida que pasan los días, el ambiente se va enrareciendo, acercándose progresivamente al terror, con declaraciones y hechos cada vez más tremendos que nos hacen pensar que la seguridad del propio Brian Clough está en juego (acabó en el río ^^). Se pone luz a muchas reuniones privadas a partir de entrevistas con jugadores, técnicos y directivos de unos y otros equipos que, en muchos casos, hablaban por primera vez de manera pública de qué ocurrió en esos 44 días. Constituyó toda una polémica en su publicación, pues se trataba de unos hechos que la opinión pública futbolera del país deseaba saber, lanzando a David Peace al estrellato del género.

La novela es al mismo tiempo cómica y conmovedoramente trágica. Constituye un gran estudio de personaje, de un hombre que se convierte en su propio enemigo y acaba provocando su caída. Al mismo tiempo, Peace consigue que te impliques con los resultados de cada partido, mostrando que para Clough la cosa no era ganar, era ganar de una manera que importara, buscando ante todo, ser amado. Contrasta con el poco aprecio que tiene de sí mismo, en todo momento creyéndose poco merecedor de cualquier cariño, ahogando sus carencias en alcohol, incapaz de convencer al mundo de porqué sus equipos ganan, pero sin dejar de hacerlo.

44 días en la vida de un genio trágico. 44 días de auto-odio y dudas mezcladas con ejemplos de brillantez que componen una obra que retrata la tragedia de un mito, mostrando los entresijos que hay detrás de fichajes, tácticas y el día a día de los estamentos deportivos. Juega con cierto sentido de la inevitabilidad, con ese tipo de esfuerzos incansables pero inútiles de aquel que busca luchar contra un destino manifiesto. Un hombre derrotado a causa de sí mismo, del que Peace perfila brillantemente su carácter obsesivo, su paranoia, sus discursos manipuladores pero convincentes y sobre todo la absoluta necesidad del hombre que se propuso deliberadamente crear su propia leyenda y estuvo a punto de ser destruido por el fantasma su antecesor, Don Revie. Este último, quizás el otro GRAN entrenador de su época, es concebido como el maligno a derrotar en una cruzada justa, la encarnación del entrenador triunfante a base de malas artes, sin rastro de ética ni moral que no merece otra cosa que ser cruelmente derrotado. Evidentemente, la tragedia toma carácter más shakesperiano cuando la caída de Clough se produce justo en la casa de Revie, ahondando en la desdicha de un personaje que ha tocado el cielo pero se aboca a la destrucción inminente.

Mis felicitaciones al autor. He leído dos de sus novelas, que se supone que van de fútbol “sin más”, pero me han hecho gozar de mala manera.  Adoro su tendencia a la obsesión por recabar una profusa documentación que permiten recrear a las mil maravillas el carácter de uno y otro habitante de su historia. Otra vez, me repito, me encanta ir  buscar las entrevistas, comparando con la manera en que se han plasmado sus palabras en conversaciones ficticias, resonando a la perfección con la voz pública de los personajes que conocemos. No puedo sino destacar todavía más la enormidad de anécdotas que ilustran los 44 días, repletos de sucesos que – en el momento de publicación – no se conocían sobre lo que había pasado en aquellos días infaustos.

¿Puede una novela de deportes, que incluye una biografía de un personaje despreciable, en la que se sabe qué va a ocurrir, ser emocionante e intrigante? ROTUNDAMENTE, SÍ. No es fácil que un partido de fútbol se acerque al terror, y Maldito United lo consigue por momentos. Rara con ganas, confusa en algunos momentos, pero probablemente la mejor novela deportiva que he leído. Mis dieses, Mr. Peace.

 

Nota: 10

Nota goodreads: 4.14/5 

jueves, 6 de junio de 2024

Drácula (Bram Stoker)

Como masoca que es uno, acometí la lectura de este clásico en el inglés original. La causa fue que conseguí una edición comentada que respetaba los usos de la época, contenía abundantes extras sobre la inspiración del autor y un chillón de notas aclaratorias que le añadían mucha profundidad a la historia y al trasfondo. No negaré que es un gustazo que te vayan desglosando la génesis de una historia tan carismática a medida que vas avanzando en la trama.

Título: Dracula

Autor: Bram Stoker

“La más famosa de todas las historias de vampiros, Drácula continua siendo una lectura convincente, que avanza a velocidad vertiginosa, un auténtico pasa páginas. Ésta es una nueva edición de una de las grandes novelas de horror de la literatura inglesa, la novela que da lugar a un mito a la proliferación de los cuentos de vampiros en películas, televisión, novelas gráficas, dibujos y ficción adolescente, incluyendo los recientes éxitos de Crepúsculo y True Blood. El volumen incluye una vivaz y fascinante introducción a cargo de Roger Luckhurst, que considera sobre el género Gótico y la leyenda vampírica, discute el cuento del vampiro como alegoría sexual y destaca el contexto social y cultural que da pie a la novela, incluyendo la Nueva Mujer, nuevas tecnologías, cuestiones de raza, inmigración y religión. Además, Luckhurst provee de una exhaustiva cantidad de notas explicativas que aportan contexto sobre la mitología vampírica y otras alusiones históricas, además de un apéndice que incluye la historia corta “El invitado de Drácula”, un borrador o capítulo abandonado que no fue publicado como parte de la novela. También se incluye una cronología de la vida de Bram Stoker y una línea temporal describiendo la literatura vampírica antes de Drácula.”

Drácula es uno de los personajes de ficción más importantes de la sociedad actual. Su simple nombre trae a la mente visiones de vampiros, estacas, ajo y crucifijos. Sólo con pararse a contar la cantidad de productos que ha derivado – y que no nos costará ningún esfuerzo recordar – ya nos podemos imaginar su influencia y su capacidad de fascinación. Obviamente, el género ha evolucionado y lo que podemos leer hoy día sobre ello (desde Crepúsculo hasta Blade, pasando por Brácula o Lestat) tiene poco que ver con lo que Stoker imaginó en su momento. Leer las fuentes originales es un curioso ejercicio con el que podremos comprobar los detalles que la imaginería que se añadieron con los años y los que ya estaban desde un inicio, aunque quizás no como esperábamos.

Cualquier lector inconsciente que se adentre en sus páginas se sorprenderá por el formato del libro. Drácula está escrito de forma epistolar, narrándose la acción a partir de cartas, entradas de diarios personales y noticias periodísticas. Ello tiene ciertas consecuencias en el ritmo al que avanza la historia. Es lento, apenas pasa nada y, como mucho, se nos cuenta qué ha pasado. El hecho de que cada “narrador” nos cuente únicamente lo que conoce y las conclusiones que saca de ello (no olvidemos, siempre estamos ante un escrito reflexionado posterior al acontecer de los hechos) nos da siempre un retrato parcial de los hechos, que hemos de reconstruir nosotros a partir de la información que tenemos y deducimos. Esto le permite al autor crear un ambiente de suspense que le sienta estupendamente al tono gótico de la novela.

Confieso que no soy un gran fan de las novelas epistolares. He leído alguna que otra y no es un estilo que me atraiga. A pesar de que puede sonar un poco tonto, me hace más gracia cuando se esfuerza en incorporar la tecnología más moderna del momento, como chats, SMS o e-mails, creando un aspecto multimedia de los diversos modos de comunicación. Un poco lo que hace Stoker. Me explico. Hacer un equivicalente pero en 1890. Incorpora entradas de diario, telegramas, artículos de periódicos, ¡incluso grabaciones en fonógrafo! En realidad, me encanta el hincapié que se realiza a la hora de mostrar la última tecnología del momento: hay descripciones de bombillas, discos grabados, transfusiones sanguíneas y viajes rápidos a lo largo de Europa (gracias a las vías ferroviarias), novedades todas de la época que ayudan a reforzar el efecto de la ciencia venciendo a las artes oscuras y las supersticiones (a ello ayuda lo poco acostumbrado que está Drácula a estas nuevas tecnologías). Pasar un poco de la trama y fijarse en estos detalles constituye una segunda lectura fascinante del libro.

Lo más curioso es que Drácula apenas hace nada en todo el libro. No le “vemos” hacer ni sus acciones tienen consecuencias especialmente graves más que para un puñado de personas. Sin embargo, tiene tal capacidad de fascinación que su historia siniestra se convirtió en un clásico prácticamente al instante. Bram Stoker crea los fundamentos de lo que debe ser una historia de vampiros, sentando el precedente que todos los escritores de vampiros deben tener en cuenta. Infinidad de detalles que hoy damos por sentados de las criaturas de la noche se hayan en un estado primigenio, sin pulir, sin ese aura de fatalismo icónico que conocemos, pero ahí están. No en vano, toda ficción Gótica necesita a un malvado ominoso y el Conde Drácula es el padre de todos los villanos Góticos (a pesar de que fue de las últimas novelas grandes del género en escribirse y apenas salir en su propio libro, oiga).

Un vistazo inicial del argumento del libro puede resumirse en unas pocas frases: Drácula desea crear más vampiros en el Londres Victoriano. Sus intentos son malogrados y él y su gente son exterminados. Pero la novela es mucho más. Representa los miedos y las fascinaciones victorianas. Contiene cierta denuncia sobre la posición de la mujer en la sociedad, siendo además de las primeras novelas en mostrar el deseo sexual de las mismas. Plantea espléndidamente un conflicto entre modernidad, ciencia, religión y superstición. Da pie a reflexiones darwinianas sobre la “supervivencia del más fuerte”, representada por el mismo Drácula. Además, encontramos subtextos sobre sexualidad y enfermedad, de manera que podemos comprender la influencia que tenían ambos en la sociedad del momento. Todos estos aspectos han constituidos temas sobre los que se han realizado un gran número de ensayos académicos (y se continúan haciendo).

El principal protagonista es Jonathan Harker un apocado abogado londinense que, curiosamente, no es el héroe de la trama, sino que cumple funciones de “damisela en apuros”. En todo momento afronta encierros, debe ser rescatado, es incapaz de cuidar de sí mismo y no da una sugerencia a derechas. Me encanta como contrasta su personalidad sumisa con la de su dominante captor, especialmente si queremos ver un inequívoco subtexto sexual en ellas. Este juego me parece sorprendente. Más cuando recordamos que estamos en el siglo XIX, y menos cuando nos enteramos de qué pie calzaba Stoker.

Mina Harker, en cambio, no es en absoluto una dama en apuros. Siempre es la más inteligente del grupo, la que propone mejores soluciones y la más rápidamente capta la situación. Sin embargo, no puede evitar que los hombres del grupo la traten como una dama desvalida, ninguneen sus propuestas y en todo momento la “salven del peligro” buscando excusas para que se quede en casa calentita (y lo mal que le sienta a ella ^^). Encima, cuando no está es cuando la cagan. Si es que estos hombres…

El cerebro de todos ellos es el Cazador de Vampiros Van Helsing. Sabio quizás en acabar con los no-muertos, pero no tanto a la hora de tratar con la gente o apreciar la inteligencia de los demás. Repleto de pedantería y arrogancia, cree ser el único capaz de hacer lo necesario para ganar, y le tocará aprender a las malas que es correcto delegar. Encima, su conservadurismo le obliga a tratar con especiales mimos al “sexo débil”, a pesar de que éste haya dado buenas muestras de mayor competencia que otros compañeros masculinos.

Estos compañeros son Quincy Morris, un estadounidense repleto de músculo, buenas intenciones y poca sesera. Como buen representante de su páis, su desdén por las tradiciones y su poco sentido común le permite meterse en follones que cualquier inglés bien pensante dudaría mucho en acometer. No puede evitar sentirse superior a sus dos compañeros, mucho más débiles y remilgados. A continuación tenemos al Dr. Seward, médico cultivado en las mejores universidades. Algo más cobardica, al que le no le gusta mancharse las manos y que destaca por su raciocinio y conocimiento de la fisiología humana. No puede evitar sentirse superior a sus dos compañeros, inferiores en inteligencia y sabiduría. Finalmente, tenemos al aristócrata Arthur Holmwood, un rico noble que provee del músculo financiero necesario para luchar contra Drácula a lo largo de toda Europa. Buen conocedor de todo lo que el dinero puede comprar, es un as a la hora de conseguir tanto recursos como colaboración de los demás. Obviamente, no puede evitar sentirse superior a sus dos compañeros, ambos plebeyos pobretones (en comparación).

Ninguno de ellos tres tendría mucho en común sino fuera que están enamorados de la misma mujer: Lucy Westenra. Mujer enamoradiza de gran belleza y mejor amiga de Mina Harker. El destino la pone en el punto de mira de Drácula, comenzando así ambos bandos una lucha por su alma. Con diferencia, el personaje más remilgado de todos, que sólo quiere disfrutar de la vida y sufrir lo menos posible por las desavenencias con los demás. 

Por su parte, Drácula tiene las características de los villanos del siglo XIX: es un extraño, vive lejos en una tierra extranjera (la casa y la patria eran sagradas en la era Victoriana), tiene características bestiales (colmillos pronunciados y afilados) y tiene conexión con el mundo natural e incivilizado (domina el viento y las tormentas, invoca manadas de lobos). Al mismo tiempo, es un protagonista ausente y misterioso, como una ilusión óptica. Stoker remata este efecto dejando su mente entre bambalinas. Sólo conocemos sobre él a partir de los informes de otros y su percepción subjetiva. El carácter del Conde Drácula es poco definido, casi intangible. Cambia de forma, es elusivo, tiene conexiones con el submundo, vive en la oscuridad… Se percibe la sensación de desconocimiento que todos tienen sobre él. En un mundo en que lo sobrenatural parecía derrotado por la ciencia, resulta que no, que el peligro sigue siendo real.

Por otro lado, sorprende que después de tanto esfuerzo a la hora de situar la historia, de mostrar sus matices y el peligro que afrontan todos, va el libro y cuando debería empezar la batalla final ultraviolenta, acaba en dos páginas y sin un clímax. Rompe tanto las expectativas que se vuelve desconcertante. ¿Stoker se había quedado sin papel y tinta? ¿Quería acabar la historia antes de que las novias de Drácula vinieran a atenderle con sus cariñitos? Misterio, intriga… (dolor de barriga).

Como un extra (indicado en el resumen), el libro viene con el relato adicional de “El invitado de Drácula”. Se trata de una pequeña historia de unas 30-40 páginas en que se nos relata una versión alternativa de la llegada de Harker al castillo de Drácula. En vez de tener sutiles indicaciones de que algo no cuadra, este relato proporciona una auténtica experiencia de terror, con un personaje principal perdido en la nieve, asaltado por monstruos y “salvado” por un cochero que guarda muchos secretos. Ya sea como historia independiente o complemento de la novela madre, son 40 páginas de vicio del bueno.

Drácula es una novela que permite entender la importancia de los pioneros y porqué hemos de respetarlos y honrarlos. Permite muchas relecturas fijándote en diversos detalles, aunque sea sólo para ver de donde surgen las influencias y comprobar cómo han evolucionado con el tiempo. Drácula es una pasada en todos los sentidos. Un lector poco avezado puede tener una experiencia extraña por su peculiar estructura, pero sin duda, nos hace pasar un buen (mal) rato, creando una historia con una capacidad de fascinar al alcance de muy pocas.

 

Nota: 9

Nota goodreads: 4.01/5


viernes, 5 de abril de 2024

La sangre del dragón (C. L. Werner)

Y acabamos con las aventuras de Brunner. Me sorprende haber acabado tan rápido con una trilogía cuando tiendo a arrastrarlas años y años. Me estoy disciplinando un poco y todo.

Título: La sangre del Dragón

Autor: C. L. Werner

Título original: The blood of the dragon

Traducción: Diana Falcón

“En las inmisericordes tierras yermas del Viejo Mundo, el implacable cazador de recomensas Brunner caza a sus presas a cambio de un buen saco de oro. Cuando la caza del famoso usurpador Gobineau le lleva a la ciudad maldita de Mousillon, Brunner se ve atrapado entre dos facciones enfrentadas y un anciano y poderoso dragón.”

Para esta tercera entrega, continuamos con la evolución lógica de la saga, olvidándose de relatos cortos y dedicando una novela completa (no muy larga) a un único evento a lo largo de todas sus páginas. Sus andanzas han llevado a Brunner lejos de Tilea, concretamente está en Bretonia, una tierra extraña para él. Esto no le impide ganar un buen dinero cumpliendo los encargos que le hacen los emperifollados nobles del lugar. Las circunstancias le abocarán a hacer de Serpiente Plisken, internándose en una ciudad maldita para rescatar a una persona. Esto le obligará a reclutar aliados, pues en Mousillon los peligros acechan por todos lados, no te puedes fiar de nadie y las conspiraciones esconden conspiraciones en su interior.

Una de las cosas que más me gustan de Brunner es su gusto por apartarse de los lugares más trillados del Viejo Mundo. Aquí nos centramos en Bretonia, la región situada justo al sur del Imperio, poblada con caballeros andantes, nobles francesoides pijoteros y mucha lluvia. Hace de trasunto de la Bretaña Francesa y las historias artúricas, que son parodiadas con un poquito de mala leche: tiene su Dama del Lago, su hechicero Merlín, su grial, su Caballero Verde… Vamos, todo lo que esperaríamos del Rey Arturo, la tabla cuadrada y sus locos seguidores, pero evidentemente, tamizado con el ambiente sombrío propio del WhFantasy, cómo no. Reconocí mucho de Bretonia en la Touissant del Witcher III, por si a alguno le suena más.

El hecho de tener un único hilo argumental no impide a la novela tener su marcado carácter episódico típico de esta saga. Así, tenemos un par de encargos (aparentemente) sueltos por la región, para que nos situemos. Luego aparece la misión principal del libro, lo que obliga a Brunner a tirar de antiguos aliados para formar un equipo y, finalmente, la misión en sí en el interior de la ciudad, con las revelaciones que te hacen caer de culo para que te levantes y te vuelvas a caer de culo, porque (cómo no) se hilvana con los encargos que leímos al inicio del libro.


El protagonismo absoluto es, obviamente, para Brunner, que está más pasado de vueltas que nunca. No pierde oportunidad para soltar sus frases lapidarias, arrancar alguna cabeza y beber su trago favorito. Encima, como está en Bretonia, una tierra habitada por gente a la que desprecia  (al menos en cuanto a lo que a sus patrones se refiere), se siente especialmente ante cara interacción que se ve obligado a realizar, lo que, obviamente, le suelta todavía más la lengua.

En esta ocasión está acompañado por un enano compañero de armas, Ulgrin Hachafunesta, un cazador de recompensas que ha visto y hecho tantas barbaridades como él. Dotado de algo más de empatía (tampoco mucha) que Brunner, no es capaz de armarse con su cinismo de hormigón armado, por lo que los huesos le empiezan a pesar, ansiando una retirada que cada vez contempla más imposible. Acepta participar en esta misión que sabe suicida debido a la necesidad de arramblar con un buen botín que le permita partir a tierras más luminosas, sabedor de que ya le queda poco tiempo en el negocio y saldrá de un modo u otro.

Finalmente, tenemos al Caballero Negro Corbus como un cazador de recompensas rival que va a por el mismo trofeo. Representa una versión (todavía) más oscura que la del propio Brunner, reflejo de lo que podría pasar si pierde la poca humanidad que conserva. Su rivalidad con nuestro caza-recompensas favorito es de lo más divertida, especialmente cuando nos enteramos de los secretillos que guarda bajo la almohada. Se hace odiar cosa mala.

 

Todo el libro destila acción bien coreografiada, con abundancia de estocadas, decapitaciones, sangre brotando y todas las lindezas que esperamos de una novela de este estilo. Todos los sucesos avanzan a buen ritmo, sin dejar que el lector tenga espacio para aburrirse. En este caso, Werner lo adereza con el ambiente malsano de una ciudad maldita, describiendo una atmósfera desolada que me recuerda mucho a la que se enseña en Dark Souls. Así, sentimos la decadencia palpable de una ciudad que antaño fue gloriosa pero que ya nunca más lo será, pudiendo apreciar la melancolía que desprende una grandeza que fue, que nos hubiera gustado contemplar, pero que ahora se ahoga en ruinas y sangre.

La trama cubre un buen trenzado de tramas de traiciones, contra-traiciones y juegos a varias bandas de lo más divertido. Nuestro asesino favorito, al que hemos visto realizar proezas inimaginables, se enfrenta esta vez ante un reto que, quizás, sí le supera (y cómo llega a impresionar, jué). Y luego el final, claro SPOILER me encanta como al final cualquier ambición o plan personal de cada facción se va a tomar viento cuando aparece un rival que supera a todos, provocando que, si quieren sobrevivir, no les queda otra que aparcar el intenso odio que se profesan y colaborar. Werner plasma a la perfección la rabia que les supone 1) la impotencia de saberse indefensos ante un adversario cuyo poder se sale de la escala y 2) la necesidad de tener que ayudar a un asesino sanguinario al que no quieres sino arrancar las tripas. FIN DEL SPOILER Qué bien le ha quedado al autor, coñe.

Si eres fan de las sombrías historias de Geralt de Rivia y quieres más novelas suyas, esta trilogía es uno de sus mejores sustitutos (aunque Brunner sea una trilogía anterior ^^). Acción a tope, frases lapidarias, la amargura de los tiempos duros en los que la vida se pierde (injustamente) con demasiada facilidad… Y la ambientación del WHFantasy, que siempre mola con todo el grimdark que se va inventando a medida que avanzamos las páginas. Un colofón estupendo que hará las delicias de todo fan del Mercenario más famoso del Viejo Mundo.

 

Nota: 9

Nota: 3.81/5