Sin novedad en el frente es una de mis películas bélicas favoritas, retratando como nadie la futilidad de la muerte de los jóvenes en guerras que sólo favorecen a los ricos por motivos espurios. Como muchas veces, cuando tienes un original (aunque tenga casi un siglo) TAN bueno, muchos – yo entre ellos – considerarán innecesaria la preparación de un remake.
Sin embargo, esta vez estamos en uno de esos pocos casos que, aunque innecesario, se trata de un remake que vale la pena. Básicamente, coge la misma premisa, pero la utiliza para hacer una película diferente. Claramente tiene un respeto enorme por la original, a la que utiliza como referente en tono e intenciones. Además, si encima te sale una película tan buena como ésta, pues menos quejas todavía.
El punto de partida es el mismo. Estamos en 1914 y estalla la IGM. Enforvorecidos por el patriotistmo y lo que creen que será una victoria aplastante y rápida, un grupo de amigos se alista en el ejército de su país (Alemania). El golpe de realidad que sufrirán se hará patente desde un primer momento. Ya en la instrucción se encontrarán privaciones y abusos. Luego en el frente, condiciones miserables e infrahumanas: metralla, barro, olor a muerte, ratas y rancho. Ah, y luego está el enemigo y sus cañones, y sus metralletas, y sus…
Lo que más destaca en esta película es un espléndido uso de la fotografía para retratar la vida en las trincheras. Si bien la IGM no es tan fotogénica como la IIGM, esto no priva al director XX de realizar un esfuerzo ímprobo en uniformes, suciedad, edificios… También vemos desde un primer momento el precio de cada milla ganada. Esto no son batallas, son picadoras de carne. Lo que para unos ingenuos jóvenes es revivir las historias que sus padres les contaban se transforma en una pesadilla de consecuencias imprevisibles.
Hay un gusto enorme con los primeros planos, en la transformación de miradas llenas de vida en ojos sin alma, que han visto demasiada devastación. Para ello goza de un buen puñado de actores esforzados en sus papeles, destacando Felix Kammerer como protagonista y Daniel Brühl como general inmisericorde que trata a sus soldados como muñecos con los que hacer tiradas de dados.
De la misma manera que se hacía en la Sin novedad en el frente original o en preciosidades como Senderos de gloria, se hace mucho hincapié en el sinsentido de la guerra. Somos testigos de cómo los generales toman decisiones por orgullo, estupidez y ganas de medirse las pollas (o peor, cuando son los políticos los que las toman), siendo luego los pobres soldados (y los civiles) los que sufren las consecuencias. Allí es cuando esta película no pierde ni un momento para arrearte puñetazos en el estómago. El optimismo del protagonista se torna poco a poco desolación cuando va perdiendo a sus amigos, evolucionando en su cinismo, miedo y, con el tiempo, desesperanza por un futuro que se pasa de aciago. La mirada del combatiente se hace patente en los últimos minutos, mostrando una vez más el sinsentido de la guerra.
Me permito insistir una vez más en el fastuoso apartado técnico de la película. Todo el esfuerzo realizado para recrear las trincheras con suciedad y todo lujo de detalles, la fotografía capaz de reflejar la destrucción inmisericorde, el cuidado con el vestuario, tanto en la recreación de los uniformes como el reflejo del avance de los años conforme se van desgastando los trajes… Además, las andanzas suceden a un ritmo inesperadamente vivo, consiguiendo que las más de dos horas pasen realmente rápido mientras tu estómago se va encogiendo cada vez más. En fin, impresionante.
Me parece curioso como, a pesar de haber llegado a un punto final similar, se escoge una última escena completamente diferente para el desenlace. SPOILER en la película de 1930 nos muestra que hay algo bonito en la vida después de todo, que hay la posibilidad de ser feliz tras la guerra (bueno, no). En 2022 nos muestra el alivio de una guerra que ya termina y la felicidad al poder volver a casa (bueno, no). Por otro lado en el libro original, se hace un extraño elipsis en el que vemos cómo el protagonista pasa otro día “Sin novedad en el frente” (bueno, no). FIN DEL SPOILER
Los Oscars se acordaron de esta Sin novedad en el frente, siendo nominada a Mejor Película, Película internacional (oficialmente es alemana) y gran parte de los apartados técnicos: Guión, Maquillaje, Sonido, Efectos visuales, fotografía, Banda Sonora y Diseño de producción. Ganó los tres últimos y Película internacional, en un año en que Todo a la vez en todas partes se quedó con todo lo gordo.
Quizás no tiene el toque atemporal trascendente que sí tiene la obra de
1930, pero esta revisión de Sin novedad en el frente es una película con
enjundia por derecho propio. A partir de
la misma premisa, propone una experiencia completamente diferente con la que
acongojarte y llegar a la misma conclusión: Las guerras son una mierda, y los
que las plantean nunca las sufren.
Nota: 9
Nota filmaffinity: 7.2