En 2015, una sucesión de eventos provocó que Thor se volviera indigno de
portar su martillo, que desapareció y quedó sin dueño. Un secreto (a voces)
circuló por las viñetas de Marvel: el poderoso martillo dormía en la Luna,
incapaz de ser trasladado por Thor ni Odín.
Al poco tiempo, un nuevo Thor empezó a verse aquí y allá. No podía ser más diferente
del icono que habíamos conocido siempre, pues para empezar, era una mujer. Mucho
menos corpulenta que su predecesor, parecía igual de poderosa. Sin embargo, su
cara estaba casi completamente tapada por un casco que impedía conocer su identidad. ¿Quién sería esta nueva Thor? Durante
unos cuantos meses, la editorial jugó (muy bien) a la hora de emitir sospechosas
y posibles identidades: Roz Solomon, Ladi Sif, Jane Foster, Freyja, Ángela e
incluso un Loki cambiado de sexo…
Pronto supimos que se trataba de Jane Foster que, por un lado se debatía
luchando contra un cáncer terminal y por el otro protegía a su gente de la
invasión de Malekith y sus gigantes de Hielo. Posteriormente, nuevas luchas
contra Laufey (protagonista de God of War), Dario Agger (CEO de Roxxon), Gorr
(el carnicero de Dioses) y muchos más obligarán a La Poderosa Thor a esforzarse
más y más en una lucha continua y sin descanso.
Esta etapa duró entre 2015 y 2018, siendo publicada en España en nueve
tochos:
La diosa del
Trueno
¿Quién maneja el
martillo?
Thors
El trueno en sus
venas
Señores de
Midgard
La guerra Asgard
/ Shi’tar
El indigno Thor
El Thor de la
Guerra
La muerte de la
poderosa Thor
Posteriormente se reeditó en formato Omnibús (tres tochámenes) que es cómo
he disfrutado de su lectura. Unas 1200 paginitas de nada.
Si algo ha caracterizado la carrera de Jason Aaron como guionista es que pocos
manejan tan bien el “vamos a fliparnos”. Cuando se trata de venirse arriba, lo
hace a lo grande. Sí, no sabe ser cotidiano y a veces se le va demasiado (esos
Vengadores…), pero en toda esta etapa eleva la epicidad hasta el infinito
mientras maneja el desarrollo de personajes y prepara el retorno al status quo
sin asomo de impostura. Con pocas dudas, lo mejor que le he leído.
Me gusta cuando Marvel rompe el status quo a lo grande y se pone juguetona
durante unos años. Recordad al Superior Spiderman. ¿Y si Otto Octavius fuera Spiderman?
Suena de locos, pero resultó ser una de las mejores sagas de Spiderman en mucho
tiempo (¡y encima derivó en el Spiderverso!). Lo mismo con Thor. ¿Y si fuera
Jane Foster? ¡Brillante!

Se agradece el detalle que el cambio mantuviera el nombre de Thor. Nada de
Thorina, Thora o Thorrija: Thor. Es tan dura como debe ser, pega los
martillazos tan a lo bestia como se requiere y sus cómics están tan llenos de
acción como cualquier otra historia de Thor. Simplemente, es Jane Foster con un
casco enorme que le tapa la cara y el mismo uniforme que hemos conocido todos
estos años. Me gusta como se adelantó a las criticas del público haciendo que
los malos de la historia se quejaran (que si feminismos, que si has roto mi infancia)
agitando bien fuerte los puñitos - años antes de lo woke existiera como
término – para luego recibir un señor martillazo en los morros.
Russell Dauterman se mantiene fiel en los pinceles durante (casi) toda la
saga, constituyendo para mí lo que debería ser el canon de un cómic de acción.
No importa si es un bufete de abogados, una batalla de valkyrias o un
despliegue espacial, es enérgico y brillante. No lo había visto anteriormente,
pero voy a estar atento a otras obras suyas para disfrutar de sus dibujos. Tiene
buen ojo cinematográfico y un gran sentido del estilo que luce estupendamente
en cada entrega. Ya sea con los diálogos o cuando se desata la acción, las
viñetas despiden energía, muy a la par con el guión de Aaron.
Respecto al juego incial de saber quién era esta Thor, yo empecé el libro
ya sabiendo que era Jane Foster, así que no me pilló de sorpresa. Sin embargo,
la revelación funcionó estupendamente. Había las pistas suficientes para que te
hicieras a la idea pero sin que fuera evidente, juguetea bien con todas las
posibilidades… Seis mesecitos muy divertidos para los creadores, sin duda.
Asimismo, reaccioné con un poco de hastío cuando ambos Thor se encuentran y
su primera reacción es la de pegarse toñas. Por suerte, Aaron lo maneja bien y
pronto se transforma en una parodia del tropo, lo que me hizo especial gracia.
Lo que más me gusta es que cada arco salta de Midgard a Asgaard sin que la acción o la molabilidad se resientan. Además de entretenerse en tramas repletas de epicidad, sabe contentar al fan contándonos el origen de Mjolnir, se acuerda del Hulk Gladiador, se inventa a un nuevo Thor, trae a Mangog, Malekith la lía por todos lados, se vuelve romántica con Odín y el Fénix... Y luego baja a la tierra para luchar con Roxxon, Stane International, Industrias Shaw o Alchemax, malvados más mundanos que ponen en pelígro solamente un planeta.
A mitad de camino, más o menos, hacemos un intermedio de La poderosa Thor
para entretenemos con El Indigno Thor, que analiza los hechos posteriores a las
Secret Wars y nos explica qué ha estado haciendo Thor Odinson durante todo este
tiempo (Capturado junto a Bill Rayos Beta por el Coleccionista, dando lugar a
una saga espacial la mar de molona).

Y luego tenemos el final. La muerte de la poderosa Thor. Hemos visto su
origen, los motivos por qué es digna y su lucha interna. SPOILER. Si Jane
Foster no hubiera sido Thor, la quimioterapia habría sido suficiente para
curarla, pero cada vez que toma el martillo, éste limpia a Jane de la quimio,
empeorando su estado cuando recupera la normalidad. Así, se le pide
continuamente que deje “descansar” un rato a Thor para curarse, pero la llamada
del deber es más fuerte y no puede evitar llamar a Mjolnir una última vez, y
otra, y otra…Así, se llega al momento de No retorno, completando la historia
más emotiva que ha escrito Aaron en los cómics de súpers. Después de un buen
jaleo, toca un “back to basics” y recuperar el status quo, cosa que esta vez se
recupera con bastante naturalidad. Que
sí, que sabemos que es Marvel y un personaje nunca muere del todo, pero
emociona despedirse de ella. FIN DEL SPOILER
La poderosa Thor es uno de los cómics que se adaptan – de aquella manera –
en Thor: Love and Thunder. Cogen al personaje y parte de la historia,
moviéndola para coincidir con la trama de El Carnicero de Dioses en vez
de la del Magog. Moló un puñado volver a ver a Natalie Portman en pantalla (y
gozándolo a tope), pero el tono jovial y dicharachero no acababa de casar del
todo con el trama de un paciente oncológico terminal, provocando una disonancia
muy rara. Un poco cómo le pasaba a la película, con retazos muy extraños que
variaban continuamente el tono.

En fin, el cómic de La Poderosa Thor es una de las etapas más divertidas y
disfrutables que ha tenido el Dios del Trueno de Asgaard en lo que llevamos de
siglo. Tiene de todo, y lo tiene bonito: Aventuras a lo grande (cósmicas y
cotidianas), personajes que molan, referencias para el fan acérrimo y
momentazos plenamente disfrutables. Además, poder reírse en su momento de los
que agitaban fuerte los puñitos porque su orgullo de Machito McMachez se veía
atormentado era muy divertido…
Nota: 9
Nota goodreads: 4.03/5