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jueves, 23 de abril de 2020

Cuentos de amor imposible (Lorenzo Mediano)


Libro leído como parte de la Cesta’13 (Nº35 de la misma). Autor que no conozco, portada que no augura nada nuevo y un toque romántico en la contraportada. Éste no lo hubiera tocado de otra manera, ni con un palo.


Título: Cuentos de amor imposible
Autor: Lorenzo Mediano

“¿Por qué a veces la vida nos parece un hermoso cuento?
Este libro nos sumerge en un mundo de vivencias y sueños donde lo intangible raya lo cotidiano. La pasión, entonces, nos engulle arrebatadora trasportándonos lejos, muy lejos.
Los sorprendentes relatos transcurren en un claro del bosque, dentro de una acuarela, sobre un rústico muro o en el interior de una estalagmita… Tal vez allí encontremos respuestas, ilusión y entusiasmo para vivir un sueño, a pesar de los amores imposibles.
Su prosa elaborada y poética permite a nuestros sentidos embarcarse en aventuras reales e imaginarias a través del tiempo y del amor.”

Pero no tenemos una novela romántica al uso, lo que se agradece. Cuentos de amor imposibles es un compendio de pequeños relatos de apenas 4-5 páginas (salvo uno) en que se nos narra, justamente eso, cuentos de amor imposible. En medio de un estilo lleno de lirismo exacerbado, tan bello como farragoso, habita el amor que no puede ser. No el manido tópico romántico, al que las circunstancias impiden triunfar, sino amores genuinamente imposibles, absolutos quiméricos como el amor de una oveja hacia su pastor, el de un anciano por asesinar niñas o el de un hombre solitario que ansía encontrar alguien  que le escuche. La mayoría de ellos se leen en un suspiro, destacando por su originalidad y sus puntos de vista inusuales, con lo que se hacen lecturas frescas y rápidas.

El más largo de ellos es “El talador de estalagmitas”, que llegará a tener unas 40 páginas y, por tanto, un argumento concreto. En apenas un segundo crea un mundo de fantasía en el que habita, como no, otro amor imposible, realizado con un sorprendente despliegue de imaginación que conjuga muy bien con la prosa poética que emplea el autor. Puede pecar de ampuloso, pero consiguió fascinarme de una manera completamente inesperada.

Todos los relatos comparten, eso sí, un gusto por la palabra grandilocuente, siempre bien encontrada, con abundancia de adjetivos pomposos, que dotan a la lectura de lirismo. Dejan la impresión de pedir ser leídos en voz alta, para que te puedas deleitar con la sonoridad de cada acción, dejando que fluya la poesía junto a los perturbadores sucesos que se nos narran. Además, como cada relatillo dura apenas 4 páginas, te los ventilas en un segundo, con lo que el peligro de leerse el libro en un par de ratos tontos está bien presente.

El libro es de pocas páginas de letra grande. Te despistas y te lo has merendado en dos viajes de metro. Hay relatos que no pden tanta grandilocuencia, pero la hay. Los que sí la piden realmente tienen su gracia.

Obviamente, tiene el problema (y la grandeza) de los compendios de mini-cuentos. La calidad de los relatos que los componen es siempre desigual, habiendo algunos flojos, otros buenos y algunos que piden un libro entero sólo para ellos. En este caso, podremos disfrutar de este librito para desengrasar entre cosas sesudas, funcionando estupendamente para paladear cada palabra y disfrutar de la vistosidad del término escogido en cada caso, mientras nos sorprendemos por la originalidad de sus planteamientos.


Nota: 7
Nota goodreads: 3.25/5

lunes, 14 de mayo de 2018

Cronos


Después de unas cuantas chorraditas, pongámonos hoy con algo más serio. La verdad es que llevaba tiempo con la idea de ponerme con la primera película de Guillermo del Toro. Hay que completar la filmografía de uno de mis directores favoritos y, por fin, la he cogido por banda y disfrutado como se merece.

En algún lugar de México, un anticuario bien entrado en la madurez encuentra un extraño aparato de forma insectoide. Al intentar operar con él, recibe un doloroso pinchazo. Al día siguiente, se siente rejuvenecer, henchido de fuerza y vigorosidad. Sin embargo, poco a poco descubre que ha adquirido una adicción a los pinchazos del aparato, además de cierta alergia a la luz solar…

Sí, como podréis imaginar, estamos ante un inusual acercamiento al mito del vampiro, pero desde un punto de vista muy extraño. Aquí no tenemos traumas arrastrados por la eternidad, dientes afilados, murciélagos o purpurina. La aproximación viene a través de la “ciencia” y la alquimia, una especie de sangriento y macabro elixir de la juventud, más que de arrancar almas y beber sangre virginal.

La magia de Del Toro se hace notar desde el primer momento. Quizás no te esté enseñando nada extraordinario, pero la sensación de que algo malo va a ocurrir asoma desde todas las sombras. En cierto modo, me ha recordado al Terciopelo azul de David Lynch, mostrando una realidad pervertidamente imposible. Reconocible, y al mismo tiempo, alienada con nuestro día a día. Somos testigos del involuntario descenso a los infiernos de su protagonista, un amantísimo abuelo que no quiere otra cosa que vivir en paz, pero que va reconociendo a regañadientes, su condición, reaccionando aterrado cuando se da cuenta de que cualquier día se comerá a su nieta si continua al lado de ella…

A ello contribuye el espectacular trabajo de un ya veterano Federico Luppi, que muestra su talento al encarnar al íntegro abuelo. Se come cada escena en la que aparece, magnetizando la mirada del espectador, que sufre con él las transformaciones de su carácter. Por su parte, Guillermo del Toro inicia su relación con el que será su actor fetiche, un Ron Perlman que cumple el papel de “Igor”, personaje recursivo para el director, que siempre le encuentra un rinconcito para que pasee su carisma y su fea cara. ¡Qué mala leche que llega a tener aquí!

Sin embargo, Del Toro no tenía ni un durete de más para gastar. Los medios son paupérrimos, obligando al director a tirar de imaginación para sacar adelante las escenas más difíciles. Duele ver las decisiones obligadas por la necesidad y da que pensar qué hubiera podido hacer Del Toro si hubiera tenido acceso a un presupuesto mínimamente decente. Me pregunto si alguna vez habrá pensado en realizar un remake con sus recursos actuales.



Aun así, su innegable modestia no impide apreciar el tremendo ejercicio de estilo de este jovencito que nadie conocía. La capacidad de fascinación de Cronos está fuera de toda duda, no en vano se las arregló para llevarse un par de premios importantes en el Festival de Cine de Sitges (guión y actor, impresionantes ambos) y ser seleccionada a concurso en Cannes. Pronto todo el mundo quería saber quién era ese loco mexicano que era capaz de romper tantos esquemas preconcebidos. Evidentmente, arrasó como pocos en los premios Ariel de su año, no iba a ser menos.

Como cualquier película que se basa más en crear una atmósfera insana que en golpes de efecto, peca de tener un ritmo lento. No obstante, esta interesante vuelta de tuerca al manido género del vampirismo se las arregla para aportar una buena dosis de frescura al tópico, destacando por su capacidad de fascinar a un espectador con buena disposición. Si hubiera tenido un presupuesto mínimamente decente, estaríamos hablando de un auténtico referente, sin duda.

Nota: 8
Nota filmaffinity: 6.2

viernes, 25 de noviembre de 2016

El último gran héroe



Cuando era apenas un mocoso, flipé como todos con Terminator 2. Obviamente no la vi en el cine, sino algo después en vídeo. Casualmente, a los pocos días estrenaron esta película. Maravillado como estaba con Chuache, exigí “un poquito” a mis padres que fuéramos a verla. En mi ingenuidad infantil, creía que si estaba Chuache, tenía que molar. Y no me gustó nada. Tanto que durante muchos años no he querido ni acercarme a ella. Con el tiempo, me han insistido en lo reivindicable que es, que debía darla una nueva oportunidad. Y bueno, algún día tenía que decidirme.


Después de verla de nuevo, entiendo por fin los motivos que hay para reivindicarla, pero también comprendo a la perfección por qué no me gustó en su momento y porqué era muy difícil que lo hiciera. 

Si algo destaca de El último gran héroe es el amor por el cine que hay en ella. Realiza un sentido homenaje al cine de acción ochentero, cumpliendo el sueño que podría tener cualquier niño de la época: Entrar dentro de la película para conocer a tu héroe favorito. Es lo que le ocurre al juvenil protagonista del film. Danny es un auténtico devorador de películas que se ve arrojado dentro de los films de Jack Slater. Como nada en esta vida es fácil, tendrá que aplicar todos los trucos que ha aprendido en el cine para resolver el caso y salvar a su querida estrella.

McTiernan, en un ejercicio de desvergüenza, pervierte las reglas del montón de películas de acción que ha dirigido (de las que tantas veces hemos cuestionado su particular lógica…) y las traslada a un mundo “real”. En él, estas particularidades son válidas, consideradas como normales, pues son la pura realidad. Al mismo tiempo, la presencia de Danny nos recuerda nuestra lógica, remarcando la absurdez en que se mueve el mundo de Slater. Esta pequeña gamberrada hila algunos puntos con bastante mala leche, especialmente con un Chuache de lo más autoparódico. Sus chascarrillos y sus caretos son canela fina, especialmente el cameo que tiene consigo mismo. 

No podían faltar unas estupendas escenas de acción con el sello de los McTiernan de toda la vida. Se demuestra que podemos tener toñas y disparos de lo más fantasma sin necesidad de artificios extraños ni cámaras girando a toda velocidad. Sólo con un poco de cabeza, un poco de mimo artesanal y buen cuidado con las coreografías de combate. Como buen homenaje al cine ochentero, se nota que se ha puesto cuidado en que esto quede bien.

Además, se permite arrear un par de guantazos bien dados al mundo real. En este mundo, los malos pueden ganar.  En este mundo, los héroes de acción no existen. En este mundo, casi todos son egoístas y la miseria campa a sus anchas. Toma ya, ahí bien metidito.

Con todos estos mimbres, ¿cómo es posible que no me gustara? Pues porque la película tiene unos defectos de lo más exagerado. Más allá del carisma que el Chuache es capaz de aportar, la película no tiene ningún sentido. El guión hace aguas por todos lados con un desarrollo que consiste en los desvaríos que se le iban ocurriendo al guionista. Se vive en un continuo Deus Ex Machina que enlaza burrada tras burrada sin ningún orden. Aunque los instantes de inspiración son sublimes (las tías buenas, el alquitrán, la grúa…), las fumadas se llegan a hacer intragables en casi toda la película (los minutos del comisario, Bigotón, el ladrón del inicio…). Además, se produce el mismo efecto que Super Mario Bros, tiene niño y parece apelar al público infantil, pero luego es bastante adulta y sus chistes presentan muchos dobles sentidos y guiños de dudoso gusto que no siempre son fáciles de captar. Al final, es demasiado seria para los pequeños y demasiado chorra para los grandes. 

Para rematar, el trabajo de los actores es de lo más vergonzoso. Son perfectamente conscientes de que están rodando una gigantesca chorrada y actúan en consecuencia. Vamos, normal que de pequeño no me gustara nada. Vaya bajón que fue después de la redondísima Terminator 2.


Coge cositas del cine fantástico, tiene toques de ciencia-ficción, apuesta decididamente por la comedia, pero tiene un montón de acción. Todo ello se arrejunta sin molestarse mucho en buscar equilibro, con lo que el poti-poti resultante es un engendro que uno no sabe por dónde coger. Ahora ya más maduro, he podido apreciar sus valores y reconozco que tiene cosas que destacar, con una idea de lo más original que se traslada bien a la pantalla. Sabe ser diferente y se nota que pone cariño al homenajear al cine de acción ochentero. Sin embargo, sus errores son tan graves que cuesta motivarse para defender la película con ahínco.

Nota: 5
Nota filmaffinity: 5.3

domingo, 1 de julio de 2012

El Capitán América: El primer Vengador


Aunque El Capitán América nunca ha sido santo de mi devoción, es posible que su adaptación pre-Los Vengadores pudiera estar bien, ¿no? Vamos a ello.

Steve Rogers es un bienintencionado joven que quiere ayudar a su país en la IIGM. Sin embargo, al ser flacucho y enclenque no puede alistarse en el ejército. Su desesperación le lleva a participar en un programa experimental de potenciación física que le convertirá en un “Súper-soldado”. Una vez convertido en el Capitán América, deberá trabajar duro para conseguir que los líderes de la guerra confíen en él y lo valoren como soldado. La aparición de un coronel Nazi con acceso a armas avanzadísimas obligará a las autoridades a permitir el despliegue del Capitán con un grupo de élite.

La película nos muestra -como siempre en las introductorias de un superhéroe- los inicios del personaje y cómo obtiene sus poderes. A partir de allí, se produce la lucha contra su malo más carismático en un pim-pam de acción con sus chascarrillos y sus buenos efectos especiales. Ideal para no romperse la cabeza y entretenerse sin exigencias. Comparando este film con otros, estaría en un cómodo término medio. No es una basura infecta como pudiera ser Green Lantern o Los 4 Fantásticos, pero tampoco llega al nivel de entretenimiento que consigue Iron Man. La extraña combinación de cine bélico y de acción de súperhéroes da lugar a una mezcla irregular, pero entretenida.

ACTORES: Se agradece que tanto Evans como Weaving se tomen en serio su papel y se esfuercen en conseguir que nos impliquemos un poco en lo que ocurre, haciendo más que recitar sus frases. El resto de secundarios destaca por su planaridad y su falta de chispa, pero bueno, en una película que se basa en efectos especiales, no les vamos a exigir mucho. Como apunte, Weaving da más cague sin máscara que “transformado”.

DIRECTOR: Hay que reconocer que el director se esfuerza en dar un producto con sustancia. Aunque sea carne de block-buster, intenta hacer las cosas bien y el resultado es aceptable. Las escenas de acción están bien creadas y el pesado trabajo de imaginería está bien conseguido. Los efectos especiales están bien introducidos y las coreografías de acción son correctas.
Lamentablemente, no todo es tan correcto. La película tiene dos partes diferenciadas: la creación del héroe y su primera aventura. La introducción es larga y exhaustiva provocando momentos de tedio. Se realiza un gran esfuerzo para explicar con pelos y señales su origen, pero se descuida el ritmo, lo que hace que durante muchos minutos no haya muestras de que la película avance. En su segunda parte, se vuelve a los esquemas clásicos de acción y la película funciona más agradablemente.
Me ha hecho mucha gracia el convertir la IIGM en un espectáculo casi de steam-punk, añadiendo naves espaciales, rayos láser y demás parafernalia a la imaginería nazi. Es curioso y le añade un punto absurdo que a mí me ha hecho bastante gracia.

GUIÓN: Como se puede esperar, el guión sigue punto por punto los ya predecibles esquemas del género: la típica historia del personaje blandengue que sin esperarlo tiene un gran poder, una chica y enemigo a la altura de las circunstancias. Vamos, lo de siempre. Sin embargo, en "Capitán América" no encuentro los graves defectos que hay en otras películas de este tipo: El guión vacío y el humor estúpido. Aquí el humor no da vergüenza ajena y las escenas de relleno (que no deja de haberlas, pues como suele ser habitual con los superhéroes la acción es intensa pero breve) no aburren como en otros casos. Hay un cierto esfuerzo en desarrollar mínimamente la trama y los flashbacks están correctamente cerrados. No destaca por su profundidad de diálogo, pero hay menos estupideces vacías que en otras propuestas similares.
Siendo quién es el protagonista, esperaba una apología de patriotismo yanqui, pero los autores se dejan de historias patrioteras, parecen esquivar la pujanza de la nación y se centran en crear un héroe de los antes, en una peli de las de antes, en las que los buenos son muy buenos y los malos son muy malos, las peleas no necesitan crueldad ni sangre y el humor no necesita ser retorcido ni sexual para hacer gracia. En la que el héroe no es alcóholico, ni un playboy, ni un tío atormentado, sino un "canijo" con personalidad y sin miedo. 

Ocupando un nivel medio entre las películas de superhéroes, busca y logra hacer que el espectador pase un rato agradable sin grabarse en la memoria ni sacudir conciencias. Básicamente, es lo que se buscaría en un blockbuster. Se le puede achacar que su primera hora bastante lenta y que el héroe que puede provocar cierto desapego al no-yanqui.

Nota: 4
Nota filmaffinity: 5.6

La escena final y la que encontramos al final de las letras son una perfecta y graciosa introducción para el bombazo blockbuster que ha acabado siendo Los Vengadores

miércoles, 11 de abril de 2012

El planeta libre


Ésta es una película que busca hacer pensar y reflexionar sobre nuestra sociedad. Es una película minoritaria que pasó desapercibida en su momento y que, vía Internet, se va expandiendo. La reflexión que plantea no deja de ser interesante, pero la película es bastante deficiente en su factura.

En un planeta no muy alejado de la Tierra existe otra civilización humana. A pesar de no mostrar rastro de tecnificación, su civilización parece mucho más avanzada que la nuestra: sus habitantes viven 250 años, han eliminado la contaminación y viven en un régimen abierto, saludable, en el que todos parecen llevarse bien. De vez en cuando, van haciendo viajes interplanetarios, pero nadie quiere ir a la Tierra, foco de conflictos y contaminación. Este año, hay una sorpresa, pues Mila ha decidido ir a visitar cómo están los terrícolas. Allí observará que las cosas son muy diferentes de cómo ella está acostumbrada y que, aunque los humanos de la Tierra han evolucionado, las cosas no siempre van para bien.

Al ser una película que plantea algo más que un simple entretenimiento, analizaré primero desde un punto de vista técnico.

ACTORES: Dejémoslos en malos. La directora/guionista/actriz principal/responsable de la música se dirige a sí misma. Su personaje es del todo inverosímil y sobreactúa para intentar dar algo más de fuerza. El resto de actores no intenta hacer otra cosa que soltar sus frases.

DIRECTOR: Esta directora no busca entretener ni deslumbrar con calidad artística. Lo que pretende es lanzar un mensaje simplista y aleccionador, sin preocuparse de que se muestre de una manera bella ni que los personajes sean coherentes y menos que la película mantenga un cierto ritmo. No obstante, hay que reconocer que hay un par de escenas bien logradas, como la escena del fútbol o la clase de historia. En mi opinión, esta mujer no tiene malas ideas, pero luego se lía y apelotona al explicarlas provocando que la película no tenga ningún tipo de orden y coherencia.

GUIÓN: Esta es quizás la peor parte de la película. No hay evolución en el argumento ni hay nada parecido a una “introducción/nudo/desenlace”. Encontramos más bien una sucesión de gags -con poca gracia- que remarcan una y otra vez la misma moraleja, como si fuera una regañina continúa. Las ideas que plantea no están nada mal, pero el modo de llevarlo a cabo es francamente mejorable.

Nota: 3
Nota Filmaffinity: 7.1

Ahora, si me permitís, intentaré explayarme más sobre las ideas que intenta defender la película (abundancia de spoilers y referencias al argumento, por si queréis verla).

La idea principal de la película es “desnudar” todas las vergüenzas de nuestra sociedad: egoísmo, sobreexplotación ecológica, afán desmedido por el dinero, falta de comunicación… Una sociedad dónde nuestra idea de desarrollo nos ha remitido a un mundo individualista, mezquino, egoísta y consumista. Dónde actuamos como un reloj suizo, sin frenos, apresurados y en círculos. Dónde no nos detenemos, no pensamos, no agradecemos y no disfrutamos. Sólo caminamos, viviendo una vida impuesta, predeterminada, viciosa, productiva. De la casa al trabajo, y del trabajo a la casa. Cuando antes, mejor. 
El planteamiento no es malo, pero está muy mal llevado a cabo. El resultado es una especie de refrito de críticas sacadas de otras referencias que peca de pedantería y poca profundidad.

Analizando su mensaje, como ejemplo de sociedad futura -desde la que regañarnos- nos presenta un paradigma perfecto de humanidad “new age”. En esta sociedad todos son felices. Pero esto es simple apariencia. No se nos da apenas referencia del funcionamiento de esta sociedad aparte del mantra de “somos felices”, pero en algunos diálogos podemos vislumbrar que siguen existiendo problemas como el racismo, la lucha de clases y la aceptación del diferente -parece buscarse eliminar al diferente, asimilándolo y provocando que todos sean felices, iguales y contentos-.

Encontramos también una abundancia de incoherencias en las situaciones de la película:

 Un ser de una sociedad tan “avanzada” como dice ser, debería tener unas mínimas nociones de sociología y ser capaz de entender que en una sociedad diferente, hay normas que cambian.
-  Definen que el “desconectar” a una persona implica hacerle avanzar en la evolución. Esto ocurre exitosamente con el médico, que pasa de ser un engreído a poder reflexionar. Sin embargo, en el resto de casos, parece convertir a las personas en unos alelados bailarines sin seso.
-   En un primer momento remarcan que el “desconectar” a una persona es delicado y no debe hacerse más que en momentos de máxima necesidad. Como por ejemplo, estar aburrido en un concierto de música clásica o en un partido de fútbol (casi un problema de supervivencia, vamos).
-   La protagonista aduce no saber que es el trabajo, pero en cambio, odia a su jefe (?).
-   Se considera la música como un medio que produce incomunicación entre las personas (!) para a continuación hablar orgullosamente de Bach -como visitante de su planeta- para a seguido reventar un concierto de su música -que se transforma en jazz- por considerarlo rígido, para acabar transformando un partido de fútbol en el lago de los cisnes. Todo un ejemplo de continuidad.
-  En todo momento que se quiere criticar algún aspecto de la sociedad, el “criticado” reacciona a la situación planteada de la peor manera posible, siempre intolerante, irracional y exageradamente estúpido -no se puede negar que algún energúmeno hay, pero las reacciones de los personajes son absurdas cuanto menos-. Esto se puede ver en el caso de la iglesia, el accidente de tráfico o el robo del bebé.
(sólo por nombrar unas cuantas).

Como he dicho antes, aunque las ideas que plantea puedan ser acertadas e interesantes, la poca calidad al plasmarlas en movimiento reduce mucho el aprovechamiento de la película. Puestos a ver o leer criticas en el mismo sentido, se me ocurren propuestas muy superiores como pudieran ser Concursante, Tiempos modernos (películas) Un mundo feliz o  Ensayo sobre la ceguera (libros).  

Para acabar, un pequeño chascarrillo… el mundo “ideal” que se plantea en la película me recuerda mucho al de la canción de Imagine (es obvia la inspiración de la autora).

Imagine there's no heaven
It's easy if you try
No hell below us
Above us only sky
Imagine all the people living for today

Imagine there's no countries
It isn't hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people living life in peace

You, you may say
I'm a dreamer, but I'm not the only one
I hope some day you'll join us
And the world will be as one

Imagine no possessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
A brotherhood of man
Imagine all the people sharing all the world

You, you may say
I'm a dreamer, but I'm not the only one
I hope some day you'll join us

And the world will live as one

Poniéndome en modo Dios-Emperador, siempre he pensado que ese mundo sería el primero que invadiría. No lo verían llegar.



sábado, 10 de septiembre de 2011

Noche en el museo


En Nueva York, el soñador, bienintencionado y desastroso padre de familia Larry -jo, últimamente todos los protas son así- se encuentra ante su última oportunidad. Debe conservar su recién conseguido trabajo como guardia nocturno en el imponente Museo de Historia Natural si quiere seguir viendo a su hijo. El trabajo que toma como un suplicio se torna pronto una delirante tortura al comprobar que por la noche todas las estatuas de cera del museo cobran vida y empiezan a hacer trastadas entre los muros del museo. ¿Qué es lo que ocasiona este divertido caos?

La premisa inicial de esta comedia es ciertamente imaginativa. Su planteamiento inicial hará las delicias de los pequeños y los no tan  pequeños. A diferencia de muchas comedias actuales de humor socarrón y de mal gusto, la película derrocha simpatía. Humor fácil, simple e idóneo para pasar un rato sin exigencias.

ACTORES: Ben Stiller es el amo de toda la acción. El personaje a interpretar es tan histriónico como siempre, con su arsenal inacabable de pantomimas y en esta delirante aventura hace su papel tan entretenido como siempre. Sin embargo, el resto del prometedor elenco (Robin Williams, Gervais, Owen Wilson…) realiza papeles bastante pasables. Con algo más de implicación o un director que los aproveche mínimamente, la cosa habría quedado mejor.

DIRECTOR: Recién casados, Doce en casa, La pantera rosa (la nueva con Steve Martin)... Son algunos de los títulos dirigidos por el realizador que nos ocupa, Shawn Levy. Noche en el museo también lleva su firma, y lo mejor que se puede decir de ella es que es divertida, no aburre demasiado y retoma el espíritu fantástico de las comedias de antaño, donde todo lo inimaginable podía suceder. Los efectos especiales están bien hechos y están al servicio de la película (y no al revés), lo cual es de agradecer. Después de un inicio ñoño y tonto, las escenas iniciales del museo donde las cosas empiezan a animarse están muy bien conseguidas. Los quince minutos en que un Stiller alucinado empieza a ver como todas las estatuas cobran vida son divertidamente delirantes. Lamentablemente, al pasar de ahí decae la cosa y se transforma en una serie de chistes más o menos engarzados con poco sentido. Hay historias que aparecen un poco porque sí, escenas que parecen inacabadas y una serie de comediantes de talento muy desperdiciados. La aparición del faraón y el posterior desenlace de la película es un cúmulo de tópicos más o menos manidos que podrían estar bastante mejor hechos. Pero Stiller sigue haciendo gracias y no se puede olvidar que es una película que simplemente busca entretener.

GUIÓN: Aparte de tener un director con poco talento, es en el guión donde la película tiene su mayor fallo. Una vez planteada la situación inicial (bastante bien, por cierto), la película no acierta a tener un argumento mínimamente sólido que explique o sirva de excusa para todo lo que va a venir luego (y queda 1h de peli). El ritmo desaparece, la película se llena de incoherencias y se dedica más tiempo a repetir gags -que siguen siendo graciosos- que a crear nuevos.
Como película, me recuerda mucho a “Jumanji”, que es una de esas fantásticas comedias fantásticas con un planteamiento original y espectacular, que sirven de delicioso camino a la fantasía y te hacen estar un par de horas riendo delante de la pantalla. El conjunto es muy inferior, la historia es casi inexistente y la dirección es pobre en el mejor de los casos. Se ven los mimbres de un tierno canto a la imaginación, con un brillante inicio pero con un guión que se queda en el planteamiento, la incompetencia del director le impide pasar de ahí, dando la sensación de que se podría haber hecho mucho mejor.
  
Sin embargo, la factura visual de la película, la originalidad del planteamiento y unos cuantos buenos gags descacharrantes hacen que la película inesperadamente funcione. En el caso de tener una tarde tonta con ganas de apagar el cerebro, es un perfecto medio para pasar una hora y media echando unas risas fáciles.

Nota: 4
Nota filmaffinity: 5.3

miércoles, 9 de febrero de 2011

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte (parte I)

¿Quién lo iba a decir? La mejor de la saga


Después de seis cursos en Hogwarts, la séptima parte de la historia nos deja a nuestros “queridos” niños magos ya algo más creciditos en una incesante búsqueda de las Horrocruxes que permitirán destruir a lord Voldemort. Allí aflorarán tensiones y discusiones, mientras se juegan la vida en la peligrosa misión que es destruir al Mago Tenebroso…

Primero de todo: No es Hogwarts, no estás viendo un curso escolar, es una historia de aventuras//intriga con algo de magia por medio inesperadamente bien hecha. Normalmente, las películas de HP suelen ser pastiches de 2h en los que tienen que resumir libros de 800-900 páginas con mucha chicha y claro, normalmente quedan engendros como la V y VI parte que son bastante muyhorrorosamente malas. Mucho se ha criticado diciendo que se parte en dos trozos para recaudar mas. Y sí, es verdad, seguro que es ese el motivo (porque bien podrían haber hecho una peli de 4h estilo LOTR), pero la ampliación de metraje queda perfecta para poder explicar todo lo que hay que explicar y desentrañar sin que nada quede colgado ni ninguna sub-trama excesivamente olvidada. Por fin una película Potteriana es una adaptación digna de los libros (Episodio III aparte). 

ACTORES: Los niños ya han crecido, y bueno, han aprendido a actuar. Ron (Grint) deja de ser un pazguato chistoso, cogiendo algo mas de enjundia, Harry (Radcliffe) aprende a tener algo de expresividad y Hermione (Watson) sostiene toda la película con una actuación sorprendentemente buena. Después tienes un elenco de personajes secundarios hechos por grandes actores que dan bastante lustre a la cosa (aunque la voz de Voldemort podría estar bastante mejor). La película se centra el el trío protagonista mucho más de lo normal, y, de manera inesperada para mí, hacen bien su trabajo.

DIRECTOR: David Yates había estropeado lo que podrían haber sido dos películas decentes (V y VI) simplemente añadiendo unos cuantos minutos y restándole estupidez a muchos de los personajes (que en las anteriores les sobraba, y mucho). Parece haber madurado (ya tocaba) y hace una película mas adulta (menos infantil o babiosil) y tenebrosa. Por primera vez hay un ambiente dramático en el ambiente y tienes la sensación de que las cosas van “mal”.
La fotografía y los efectos especiales, como siempre impecables, sólo que esta vez están muy bien usados y el ambiente gótico del mundo de Potter (gótico, el que va después del románico y desemboca en el barroco, que os conozco…) está más presente que nunca; una dirección artística muy cuidada, ojito a algun Oscar en apartados técnicos... Además se marca un par de escenas dignas de mención:  La escena en la que Harry abre el guardapelo y Ron se enfrenta a sus miedos. Una representación del miedo lúcida y brillante con una Hermione espectacularmente malvada; muy bien buscada y luego la leyenda de las Reliquias de la Muerte contada por Hermione, totalmente deudora del ambiente de Poe, maravillosa. Durante el resto de la película no se mantiene el nivel, pero con cierto buen hacer. Sólo toda la escena del Ministerio, que queda algo grotesca en medio de una inesperada decencia.

GUIÓN: Por una vez, en vez de 2h se tienen 5h para contar la historia. Esto permite tomarte las cosas con más calma y añadir más chicha. Hay mas escenas, más porqués… en resumen, mas trama (se siguen saltando cosas y cambiando otras, pero eso es inevitable), pero al tener mas espacio  se puede hacer desarrollo (y inesperadamente bueno) de personajes, darles una profundidad que se echaba en falta en las películas (cosa aprovechada por los actores, por fin). Un guión sólido que te divide la primera parte de la historia en tres actos bien definidos, sin apelotonamiento de cosas y con un cierto sentido de la tensión en el asunto. Además, el montón de personajes secundarios que encontramos, si bien son apenas testimoniales, están bien incluidos en la trama, aportando cosas y sin encontrarte que sobren, además se agradece (para un fan) el reencuentro con según cuales, que hacía muchas películas que no se les veía.

No es una película que pasará a la historia, pero sí es mucho mejor de lo habitual en la factoría. Una actuación inesperadamente correcta (a ver si Watson trabaja fuera de Potter, porque parece tener mimbres de buena actriz), un guión sólido y bien pensado, que permite dar profundidad a los personajes y se aleja de las romanticadas crepusculeras en que se convirtió la bazofia que es la sexta parte.

Como pero, no se entretiene en explicarte cosas que ya deberías saber. Da por supuesto que te has leído todos los libros y, si eso no es así, es altamente probable que vayas muy perdido (bueno, es una séptima parte… normal).
En definitiva, una película sin altibajos y que los únicos hilos sueltos los hilvanará en la siguiente (y última) entrega casi seguro. Es ahí cuando será el momento de valorar de verdad esta séptima entrega que viene en dos partes.

Entretenida e inesperadamente sólida.

Nota: 7
Nota Filmaffinity: 6,9

domingo, 6 de febrero de 2011

Airbender

El pasado fin de semana no fue sólo el de ‘Origen’ (‘Inception’) (a la que le tengo unas ganas…) también se estrenó en España lo último de M. Night Shyamalan, otra esperada superproducción, otro “blockbuster de autor” con espectaculares efectos visuales y la misión de arrasar en taquilla.

‘Airbender: El último guerrero’ es una adaptación (escrita por Shyamalan) de una serie de animación del canal Nickelodeon creada por Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko, titulada ‘Avatar: The Last Airbender’ (la película tuvo que llamarse de otra forma cuando James Cameron emprendió la producción de su famosa ‘Avatar’). La película nos traslada a un mundo de fantasía en el que hay cuatro naciones, dedicada cada una al dominio de los elementos del aire, agua, tierra y fuego. Los que controlan el fuego han tomado el control del mundo, asesinando, esclavizando y atemorizando al resto. Esto sólo es posible por la ausencia del Avatar, el único ser que puede dominar los cuatro elementos. Cien años después de su desaparición, el Avatar aparece de nuevo. El problema es que ese Avatar es sólo un niño y tiene que aprender a usar sus poderes.
Cosas que no se avisan: Es la primera parte de una trilogía, así que las cosas quedan un poco a medias. Pero bueno, así es mejor, porque si tienen que meter toda la serie de una vez… Otra cosa: Vedla en inglés!!! La traducción es simplemente patética. Cada vez que Aang o Katara hablan dan ganas de darles un par de galletas majas, además, el personaje de Zuko (¿suko?) tiene un buen grupo de frases cambiadas que le hacen más estúpido (cuando probablemente es el mejor personaje de la película). Para hacer estar traducciones, mejor dejadlos en inglés, por favor.
Ahora al lío:
ACTORES: Mayormente justitos, lo cual unido a la patética traducción provoca que sea una parte a mejorar mucho. El único que destaca es Dev Patel (Zuko) que consigue dibujar con gracia al personaje torturado que le ha tocado en ciernes. El resto se limita a hacer su trabajo con justita corrección. El guión tampoco les exige demasiado y ellos tampoco se matan mucho.
GUIÓN: Teniendo en cuenta que es la adaptación de la serie, pues no deja de ser medianamente correcta. Quitan algunas cosas, cambian otras, pero la historia está medianamente bien cogida. Sólo la escena de imitación del Abismo de Helm queda bastante horrorosa, unido a la escena final de la batalla, en que me da la impresión que falta “algo”. Algo que se le puede achacar también como erróneo es que a veces es un poco pasteloso // infantil, pero no deja de ser la adaptación de una serie para niños; normal que sea algo infantil.
DIRECCIÓN: Shyamalan siempre ha sido un director muy poco al uso, con tendencia hacia el thriller y el misterio. Aquí cambia totalmente de registro, haciendo una peli de aventuras para niños. Según él mismo: dedicada a sus hijos, fans acérrimos de la serie. Quizás por esto se ha salido tanto de lo que nos tiene acostumbrados. Con tendencia a la narración fragmentada y deliberadamente confusa, aquí tiene una narración concreta, sin líos y bastante fácil de seguir. No se ha querido complicar la vida esta vez.
En cuanto a la parte visual // efectos, están muy bien hechos y muy currados, pero en ningún momento, quedando, no obstante, como el apartado más correcto de la película. Visualmente está muy trabajada, tiende a ser fácil distinguir una tribu de otra, con rasgos y caracteres marcados. No obstante, en la batalla final, que es de noche (y medio a oscuras), un ejército va de negro y el otro de azul oscuro, con lo que distinguirlos cuesta bastante, a menos que estés atento a la forma de moverse (tribus distintas = estilos de lucha distintos).
Respecto a la forma de moverse, es una de los aspectos más fieles a la serie, ya que cada “poder” requiere de unos movimientos de diferentes artes marciales concretos para poder funcionar, manteniéndose correctamente en la película, ya que cada tribu tiene su manera de moverse y luchar. No todo el mundo puede apreciar los diferentes estilos usados, pero estan ahí; del mismo modo, a veces queda un poco raro el hacer 3-4 movimientos para lanzar un golpe de aire o de fuego, por ejemplo, y es que claro, comparado con según que otras películas, queda un poco… de acrobacia rara e inútil. A mí este aspecto me parece visualmente bonito y, aunque repercute en el ritmo de las escenas de acción, no deja de ser agradable de ver (aunque sé de muchos que esto le parece horrendo y provoca que la lucha pierda el ritmo de manera irremediable).

En resumen, una película de aventuras para niños con un par de errores de puesta en escena que no deja de ser entretenida y visualmente trabajada. La patética traducción y el poco esfuerzo de la mayoría de actores hacen que su calidad final se resienta.

Nota: 2
Nota Filmaffinity: 4.7