viernes, 28 de agosto de 2026

La imparable Avispa (Jeremy Whitley, Elsa Charretier, Megan Wilson, Gurihiru)

Como dije, los cómics siguen apareciendo por aquí. Hoy traemos un cómic de lo más divertido.


Nadia Van Dyne es la hija secreta de Hank Pym, entrenada como Viuda Negra y tan buena científica como su padre. Las circunstancias han permitido que viaje a EEUU y pueda vivir como una persona “normal”. Pero no se puede normal con estos genes, por lo que esta Avispa pronto se meterá en líos, creando la organización CHICA. Con la ayuda de Pájaro Burlón y Janet Van Dyne, reclutará a jóvenes prodigios para investigar chuladas científicas y ganar a los malos.

Este cómic, publicado en España como dos tochos de 8 números cada uno, es un despiporre fresco y divertido que entra como nada. Esta avispa es una chica muy lista y quiere montar un club de chicas listas porque los señoros superhéroes le dan pereza. Con esta premisa tenemos un puñado de aventuras con personajes interesantes y bien tratados, que sabe reflejar la inclusividad con acierto y una protagonista con sus taritas que intenta mejorar cada día.

Algo que hace bien este cómic es tener a féminas (de verdad) como científicas. Jóvenes que se comportan como tal y hacen ciencia loca. Incluso se permite cierta crítica velada a Moon Girl como tópico de empollona cuya ciencia es más un gimmick que sustituye a la magia ya que ella es la más lista porque sí. Aquí tenemos una trama brillante, que avanza a toda leche y la mezcla bien con la acción sin por ello descuidar a sus personajes: tenemos a la hija de inmigrantes indios, una lesbiana de Harlem, otra lesbiana de Vietnam, otra en silla de ruedas y una protagonista con serios problemas de bipolaridad. Pero cada una de estas características no define a los personajes. Todos tienen personalidades desarrolladas con mucho más que ese tropo, hay profundidad y mimo puesto en ello para que se hagan querer y podamos disfrutar con sus aventuras. Además, hace un buen retrato de lo que es vivir con bipolaridad, algo que no se suele ver en un cómic de súpers.

Cada uno de los dos tochos está dividido en dos arcos argumentales bien definidos.

Imparable se centra primero en la formación del grupo de científicas y luego en como este grupo afronta el pasado de la Avispa que, bueno, no es el más fácil de digerir (con Viudas Negras, Ultrón e Hydra mezclados por ahí) para gente “normal” como son las CHICAs. Me hace especial gracia el contraste de la reacción de Janet van Dyne o Pájaro Burlón respecto a algunos sucesos respecto al de las otras chicas. Anécdotas corrientes para los súpers que, cuando se ven desde un punto de vista “real”, son auténticas barbaridades. Divertidísimo.

El segundo tocho Contra IMA está también dividido en dos grandes arcos. En el primero, tendremos una explicación a las rarezas que ha mostrado nuestra Imparable Avispa: es bipolar. Se explorará como afecta a su vida y a su relación con el resto del grupo ya que, después de todo, ella es la líder. Me sorprende el respeto y la verosimilitud con la que se trata el tema. Finalmente, tendremos un combate final (ultraviolento) contra una organización gemela rival que, básicamente, quiere destruir el mundo (como todas). Arco en el que se cierran gran parte de las tramas y permite dar carpetazo a esta serie con un desenlace la mar de rebonico.



Lo que más me gusta es que el planteamiento de la gran mayoría de tramas se trata desde la ciencia-ficción con mucha ciencia. A ver, no entran en detalles farragosos y son pequeños genios del mal, pero se nota que ha habido un buen trabajo de documentación por parte de los autores, lo que se agradece en gran manera. Son tramas muy frescas y divertidas, que entran como nada, con personajes bien construidos con los que pasar un buen rato. No te van a cambiar la vida ni son especialmente trascendentes, pero se lee con una sonrisa agradable sin ningún esfuerzo. Muy fan de esta joven avispa (y del sufriente Jarvis como secundario de lujo).

Jeremy Whitley venía de escribir la serie regular de My Little Pony cuando recibió el encargo de Marvel de crear a un grupo de chicas científicas. En el tocho que he leído viene una extensa entrevista en la que se muestra todo el proceso de creación, la elección de Nadia y la voluntad de huir de la ciencia mágica que muy a menudo hacen Reed Richards o Tony Stark. Realiza un espléndido trabajo a los guiones creando personajes de carne y hueso, con inquietudes, intereses y profundidad. Además, los arcos argumentales están bien construidos y complementan muy bien el carácter de los protagonistas.

A los dibujos está inicialmente Elsa Charretier, que dota de gran expresividad a los personajes y se luce cuando los hace pasear de un lado a otro, cacharrear en el laboratorio o simplemente, teniéndolos hablando en un rincón. Cuando le toca hacer escenas de acción se le ven un poco más las costuras, pero mantiene el tipo con dignidad. El segundo tomo está dibujado por Gurihuru, que aboga por un tono mucho más cartoon que pierde expresividad, más ligero y sencillo, pero espléndidamente funcional cuando empiezan las tortas.

Una de las cosas que me dan un poco de lástima de las Avispas es lo muy olvidadas que están ahora por la franquicia. Más allá de Siempre Avispa y Avengers Inc., Janet  van Dyne apenas ha tenido protagonismo y Nadia Van Dyne todavía menos. Con el juego que dan cuando salen a la palestra, se les echa un poco de menos.

Siendo en tono un cómic mucho más juvenil que otros que he reseñado anteriormente, como Inmortal Hulk o Thanos vence, esto no impide para encontrar un poco de diversión sin complejos. Evidentemente, aquí no vamos a encontrar desmembramientos ni batallas al límite, sino un puñado de personajes con sus aventuras y sus devaneos científicos. No siempre necesitamos un cómic +18 (como los anteriores) para tener un puñado de páginas repletas de entretenimiento.

 

 

Nota: 7

Nota goodreads: 4.2/5

martes, 11 de agosto de 2026

Dragones y Mazmorras: Honor entre ladrones

Como cualquier friki de los 80-90, la cantidad de horas que un servidor ha dedicado a Dragones y Mazmorras (y sucedáneos) es incontable. Así que, indudablemente, siempre he tenido ilusión por una adaptación de un Universo en el que me he sumergido tardes y tardes. Si bien tuvimos una serie de dibujos bastante decentilla (a la que guardo un cariño inmenso, pero no intentéis verla hoy en día), la película que tuvimos en el 2000 era una cosa TAN mala que cuando se anunció un nuevo intento, un servidor tenía mucho miedo a qué podía salir.

Y bueno, tenemos una nueva película de D&D. Conocemos a un  nuevo grupo de aventureros, dirigidos por un bardo con más cara que espalda y una bárbara con un pronto un poco bestia. Como no puede ser de otra manera, se metén en más follones de los que se pueden permitir, el destino del Reino está en sus manos, etc. Etc.

Y me he llevado una sorpresa más que agradable. Todo funciona estupendamente. La historia podría funcionar como una campaña de D&D, está bien introducida, sin dejarse un tópico o un tropo de cualquier Dungeon Master. Los actores están simpáticos, bien escogidos para sus papeles y se nota que se lo han pasado en grande rodando. Además, tiene los cameos justoa para hacer el guiño sin que la escena se resienta y el malvado está a la altura de la tontería que estamos viendo. Así da gusto estarse una tardecita veraniega viendo una película.

Mira que había muchas cosas a las que tenía miedo. Chris Pine como protagonista no me auguraba nada bueno, pero su bardo cachondo funciona estupendamente, con el morro que pide el personaje y una sonrisa de cemento armado que abre puerta tras puerta. Michelle Rodriguez es también una inesperada bárbara que, sin embargo, destila la mala leche que el personaje requiere. El resto de la banda son quizás más funcionales, pero ninguno me desagrada en absoluto. De los secundarios, no puedo sino destacar a Hugh Grant – que se nota que lo ha gozado a muerte – cuyo comerciante capaz de vender a su madre por un beneficio se hacer querer cosa mala, y a Bradley Cooper como inesperado halfling fetichista que te arranca un puñado de carcajadas.

No destacará por sus efectos especiales, que no pasan de funcionales, pero en ningún momento se hacen molestos ni parecen de baratillo. Uno estaba muy asustado cuando salió el trailer, ya que salía una escena que no había presagiar nada bueno: el vídeo de Chris Pine al que se le derrite la cara tenía una pinta de lo más horrible, cosa que se convierte en un chistaco buenísimo al subvertir expectativas y ser testigos de una pifia y un hechizo que sale mal. Por el resto, tenemos dragones, rayos, bolas de fuego y portales con mucha chorrada y poca queja.

Lo que me parece más cachondo es que cada escena de la película puede relacionarse con la traslación a película de lo que sería una campaña cualquiera de D&D. Casi cada diálogo o reacción de la película permite deducir qué ha hecho el máster, cuál es la treta que ha usado el jugador para salir del paso, incluso puedes oír los dados caer y ver las consecuencias de las tiradas. A mí que no me nieguen que el Paladín es un NPC que usa el máster para encauzar a la banda, que la aparición de persona-pájaro es una improvisación del bardo o todo lo que tiene que ver con el dragón de lava. Sketches que funcionan a la perfección para el iniciado y no dejan fuera de juego al profano por todos lados. Incluso el cameo de la banda de la serie de dibujos hace gracia

En fin, una película que desborda simpatía por todos lados, de las que gusta ver para relajarse el cerebro. Lástima que se pegara una ostia morrocotuda en los cines, lo que nos impidió disfrutar de una segunda parte que me hubiera hecho mucha ilusión.

Una comedia de fantasía como hacía tiempo que no veía. Actores pasándoselo en grande con un guión muy juguetón en una película de lo más divertida. Ideal para que el friki pase una tarde entretenido mientras el profano disfruta igualmente de un buen rato.

 

Nota: 7

Nota filmaffinity: 6.5 

sábado, 8 de agosto de 2026

Lo que queda del día

Lo que queda del día propone la biografía del mayordomo perfecto. ¿puede este concepto ser interesante? Pues a lo grande. James Ivory es un director del que uno espera un trabajo cuidado, de orfebrería, en la que todos los apartados técnicos están repletos de clase y saber hacer.

Desde un primer momento, seguimos la historia del Sr. Stevens, un mayordomo que “viene con la casa” de un palacio inglés de principios del siglo XX. Ahora ya anciano, rememora lo que fue su vida y sus diversos amos a los que sirvió con total devoción. No sólo veremos la vida “entre bambalinas” del servicio de la época, sino que también seremos testigos de reuniones secretas entre diplomáticos donde las lealtades y las traiciones campan a sus anchas.

En todo momento veremos al Sr. Stevens como el mayordomo perfecto. Vive entregado con devoción a su deber: es perfeccionista, leal, discreto… Como buen mayordomo, no puede permitirse tener sentimientos o pensamientos por sí mismo más allá de aquellos relacionados con su trabajo. Indudablemente, hay cosas que no se pueden prever y, cuando el amor entra por la puerta, la razón salta por la ventana, ¿o no? La aparición de una ama de llaves tan devota como él por su deber hará saltar chispas en dos cuerpos que parecían haber olvidado qué es la pasión y el amor. Pero, al mismo tiempo, ninguno de ellos quiere faltar a su trabajo, lo que provocará un tira y afloja entre deber y deseo imposibles de reconciliar.

De las ilusiones reprimidas, las decisiones no tomadas y la contención ante cualquier sentimiento es difícil que se puedan plasmar en la pantalla. Por suerte, el Sr. Stevens está encarnado por un Anthony Hopkins en estado de gracia que es capaz de mostrar la guerra fría que se vive en su mente sin arrugar ni siquiera una ceja. Frente a él, en un papel casi gemelo, Emma Thopmson aguanta perfectamente el tipo, mostrando una pasión soterrada que lucha por salir pero que apenas puede transmitirse a base de indirectas, miradas y palabras no dichas. Me repito, casi con cualquier otro par de actores, esto sería un pastiche intragable, pero con ellos dos al mando, se transforma en un ejercicio de virtuosismo impresionante.

Lo que queda del día reflexiona sobre el sacrificio en pos de un ideal, de aquello que dejamos de lado por hacer lo que “debemos”. Retrata las ilusiones reprimidas, las esperanzas sobre aquello que, quizás, algún día se verá. O no. Sobre intervenir para hacer del mundo un lugar mejor o callar y cumplir con nuestro deber y SPOILER en esa conversación final, la desazón ante la nostalgia de lo que pudiera haber sido, del sufrimiento de las cosas no dichas y de los tés tomados en silencio, sin lamentaciones externas, pero con infinito dolor en el alma FIN DEL SPOILER. Si es que nos complicamos mucho la vida a veces.

Asimismo, este espectáculo se complementa con un trabajo repleto de elegancia por parte de James Ivory, mezclando los flashbacks con maestría para enfatizar los porqués y las argumentaciones mostradas con naturalidad, sin parecer maniquea en ningún momento. La trama avanza de mano de sus conclusiones sin que ni una ni otra se muestre impostada, con una extraña cadencia que te atrapa, conminándote a seguir para conocer qué ocurre entre ambos, o entre el mayordomo y su señor y sus rivales políticos, que también tiene su miga. El trabajo para recrear la época es también monumental, tanto en el vesturario como en cualquier habitación de los diversos palacios que vemos en pantalla. Se muestra con total elegancia, en una puesta en escena de refinamiento exquisito y miríadas de detalles prestos a deslumbrar al ojo atento. En mucho recuerda a otra película de época (aunque ésta en realidad no lo sea), de mimbres y objetivos similares, La edad de la inocencia.

No es fácil narrar los silencios en los que se transmiten mil cosas no dichas, menos con tanta belleza ni tanto ritmo para atrapar en lo que podría parecer una historia aburrida. Cada palabra dicha y cada palabra callada tiene una importancia que reverbera en el resto del minutaje, mostrando que los personajes saben que QUÉ se está hablando aunque callen más de lo que les gustaría.

La calidad desborda por todos lados en una película que se llevó nominaciones a todo: Película, dirección, actor, actriz, guión, banda sonora, diseño de producción y vestuario. No dudo  que cualquier año les habría caído una lluvia de Oscars, pero vinieron a coincidir en el año de La Lista de Schindler y hay mitos con los que no se puede competir.

Un impresionante ejercicio capaz de dejarte sin aliento por mil motivos diferentes. Todo es bellísimo y portentoso en cualquier aspecto que pudieras pensar. Si tienes dos horas y ganas de hacer un nudo con tus tripas, ponte a disfrutar con estos monstruos de la actuación que son Hopkins y Thompson.

 

Nota: 9

Nota filmaffinity: 7.5 

jueves, 6 de agosto de 2026

Cinco días de octubre (Jordi Sierra i Fabra)

 No hace tanto de la última vez, y Mascarell vuelve a pasarse por aquí.

Título: Cinco días de octubre

Autor: Jordi Sierra i Fabra

“1948. Un año después de abandonar el Valle de los Caídos tras su indulto, Miquel Mascarell, el último policía de la Barcelona republicana, ha rehecho su vida al lado de Patro, la joven a quien ya ha salvado dos veces. La visita de un hombre temible y su extraño encargo, buscar la tumba de su sobrino muerto el 18 de julio del 36, volverá a poner al viejo inspector en el disparadero, enfrentado a sus fantasmas, su supervivencia y moviéndose por una ciudad extraña que vive la posguerra en busca de un nuevo futuro. En esos mismos días, en Madrid, un consejo de guerra juzga al grupo de los 80, los maquis que siguen la lucha contra la dictadura. ¿Qué secreto esconde el cadáver de aquel joven cuya tumba busca Mascarell, en un cara y cruz con la vida y la muerte, doce años después y sin testigos vivos de aquel incidente? Ambientada con exactitud y precisión en la España de su tiempo, Cinco días de octubre es una novela que nos hace retroceder al pasado para comprender, quizá, nuestro presente y la forma en qué sobrevivimos.”

Después de los hechos del segundo libro, Mascarell se a arrejuntado con la Patro y tienen fondos suficientes para no preocuparse mucho por su futuro cercano. Como no puede ser de otra manera, las sombras del pasado vuelven a hacer de las suyas para que Mascarell no pueda descansar tranquilo. Un potentado del régimen tiene unos trapos sucios que quiere limpiar y le contrata – le invita a ofrecerse voluntario – para saber más sobre un asesinato del pasado.

El tema en si, es el mismo de las dos entregas anteriores: como los poderosos utilizan su riqueza para conseguir lo que desean, ya sea del régimen, de los demás o de las mujeres. Aquí tenemos a un cacique motivado por la ambición, pero se observa rápido que hay asuntos de faldas por medio, de la misma manera que hemos leído antes. De fondo también tenemos a los maquis y las bolsas de resistencia que quedan en las montañas, como una piedra en el zapato de la dictadura que en algún momento tocará quitarse.

De los tres libros que he leído hasta ahora es el que se mueve más en los parajes de lo procedimental, con menos desarrollo de personajes. Mascarell es el inspector que hemos conocido: algo gruñón, pero esforzado, justo e inteligente, incapaz de no meter las narices en un caso a resolver. Patro es una mujer muy echá p’alante que ha visto tantas cosas que ya no se arruga ante nada. Luego del resto de secundarios, no pasan del simple arquetipo: El periodista malhumorado pero íntegro a su modo, el fascista del régimen con tanta mala leche como hipocresía, el comisario chusquero que hace y deshace en sus dominios…Así, la recurrencia de temas y lo obvio de su desenlace lo hacen muy previsible, pero entra tan fácil que sigues con ganas de leer el siguiente.

Ahí está la gracia, como si de un capítulo de CSI se tratara, Cinco días de octubre entra finísimo: el caso mola, los interrogatorios tienen su punto, el juego de si / no soy policía tiene su qué y se guarda un puñado de revelaciones y giritos puestos dónde toca. Además, la narrativa es ágil, permitiendo pasar páginas y páginas sin ningún esfuerzo. Quizás no es nada del otro mundo ni inventa la rueda, pero entretiene sin ningún esfuerzo.

Tan fácil de leer como de olvidar, esta novela negra tiene a personajes bien engrasados, un ambiente conocido y una prosa que entra finísima. Una historia de oficio en la que todo está en su sitio sin especiales alardes.

 

Nota: 6

Nota goodreads: 4.04