viernes, 1 de mayo de 2026

Los Nuevos Mutantes - La saga del oso místico (Chris Claremont, Bill Sienkiewicz)

En mi idea de seguir trayendo cómics por aquí de vez en cuando – que ya se están pasando bastante últimamente – traigo hoy a un nuevo grupo en una de sus aventuras más reconocidas: Los nuevos mutantes y la Saga del Oso Místico.


Así que antes de nada, ¿Quiénes son los nuevos mutantes? Constituyen el primer inteto serio de Marvel de provocar un relevo generacional en una de sus franquicias gordas, la Patrulla X. Estos últimos ya tenían veinte años de trama a sus espaldas, con un montón de historias, traumas y trasfondo que hacía agotador para cualquier nuevo lector el mero hecho de ponerse al día. Además, los personajes habían evolucionado tanto de tantas maneras que ya se hacía difícil encontrar historias nuevas. Así, se procedió a crear a un nuevo grupo con la idea de tener personajes jóvenes con los que hacer evolucionar. Así, se dio un descanso a la Patrulla X, y se crearon dos cómics como remplazo. Mientras que X-Factor reuniría al grupo original bajo un nuevo paraguas (más o menos), los Nuevos Mutantes volverían a las raíces de la franquicia, emparejando al Profesor Xavier con un nuevo grupo de mutantes en edad escolar.

Sin embargo, dentro de esta saga, el Profesor está fuera por “razones” y los chicos tienen que apañárselas solos. Además, en vez de tener cierto cariño por Xavier como líder (como tenía la patrulla original), estos chicos son más raros e introvertidos. No son del tipo rebelde, sino que tienen sus traumitas internos y muchos problemas con el deber y la responsabilidad. Como es habitual dentro de la era de Claremont, todos estos mutantes son “otros”, es decir, estereotipos de personajes no WASP, los cuales tienen muchas diferencias, pero como son mutantes, se comprenden.

Panini tiene publicado un Must-Have que comprende toda la saga, pero si alguien quiere seguirlo por su cuenta, corresponde a (EEUU) Los Nuevos Mutantes (18-21), X-Force (99) y Archivos de la Patrulla X (1). Haciendo así un total de seis números.

Después de un puñado de aventuras más o menos satisfactorias, el grupo se ha reunido y celebran felices su primer fin de semana sin “profe”. Estas prometedoras “vacaciones” se transforman pronto en una pesadilla cuando un Oso Demoníaco ataca y persigue a la mutante nativa americana Dani Moonstar. Aunque el grupo no está del todo cohesionado, dedicarán sus esfuerzos para protegerla, a pesar de que pronto se hace patente que se enfrentan a un enemigo que les supera, sin posibilidad de pedir ayuda.

Lo más interesante de esta historia es que el acercamiento que se hace no es el típico superhéroe adolescente, con sus aventuras, sus peleas y sus poderes. Claremont y Sienkiwicz deciden enfocar la historia desde el punto de vista del terror. Hay monstruos, magia, demonios y, sobretodo, gente asustada y pasando miedo. Los personajes acaban de conocerse, no confían del todo los unos en los otros, no dominan sus poderes y, sobretodo, no confían en ellos mismos. No hay nada particularmente heroico en este puñado de adolescentes con poderes: simplemente, se han metido en un follón enormérrimo y están haciendo todo lo que pueden para seguir vivos una noche más. Estas inseguridades contribuyen a crear incomodidad, intrigando sobre cómo van a conseguir salir de ésta.

A ello contribuye el experimental diseño de personajes y viñetas que realiza Bill Sinkiewicz en toda la obra. Capta muy bien el ambiente malsano en que se mueve la obra, rompiendo con muchas normas del momento a la hora de abordar la composición de la página, lo que genera incomodidad al jugar – y muy bien – con lo que te enseña y lo que no: abstracciones para hablar de miedos, espacios vacíos para hablar de traumas y momentos cubistas que uno no sabe muy bien qué hacer con ellos.

Con esta saga de apuntalaba un nuevo supergrupo, dándoles un buen espaldarazo en las ventas y popularidad. Lástima que, como siempre, Marvel se achantara cuando tocó dar el relevo generacional definitivo, provocando que los Nuevos Mutantes quedaran en un extraño limbo del que no creo que vayan a salir a corto plazo.

La mayoría de personajes se ha perdido en la memoria del marasmo de mutantes que han poblado las páginas de la patrulla X a lo largo de los años. De ellos sólo recordamos – y cómo – a Magik, la hermana pequeña de Coloso que ya se ha convertido en uno de los mutantes más icónicos que podemos echarnos a la vista. Aquí está en una de sus primeras apariciones, todavía traumatizada por su pasado demoníaco, sus delirios paranoicos y su enfoque salvaje ante cualquier situación. El resto de personajes eran “nuevos” para mí y apenas los he visto en otras obras, con lo cual podía acercarme a la lectura de esta saga sin filias y fobias. De la misma manera, sin saber qué hacía cada uno, las sorpresas estaban a la vuelta de la esquina. Esta novedad también provoca que ninguno de los grandes nombres esté presente. Si bien es justo la intención de los autores, también conlleva que mucho fan no tenga interés en acercarse si no sale su súper favorito.


Esta saga fue justamente la que decidió usarse como base para su adaptación a película, un proyecto que pasó mil vicisitudes como expliqué aquí. El resultado fue algo irregular, con sus cosas buenas y malas, pero explicables viendo su gestación.

Es un suspiro disfrutón, pero sobretodo es una obra con personalidad, diferente a casi cualquier cosa de súpers que te puedes echar en cara en cualquiera de las dos grandes casas. Su osada puesta en escena y su sombría temática sorprende en un cómic publicado a mediados de los ochenta.

 

 

Nota: 8

Nota goodreads: 3.81/5