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domingo, 17 de mayo de 2026

The damned United

Después de haber disfrutado como un gorrino con el libro sobre la vida de Brian Clough, está claro que en algún momento me tenía que poner con su película. Después de todo, es uno de los ejemplos típicos que se suele poner en los que la película es mejor que el libro.

Pongámonos en contexto, Brian Clough es uno de los entrenadores más famosos de los 70-80 en Inglaterra. Saltó a la fama por ascender y ganar la premier con el Derby County, un equipo más que modesto, volviéndose mítico al repetir la hazaña con el Nottingham Forest, con dos Copas de Europa consecutivas de propina (por si fuera poco). Esto le valió para fichar por el Leeds United, el equipo más gordo del momento. Sin embargo, tras dos meses de entrevistas envenenadas, malos resultados y escándalos continuos, fue destituido. Curiosamente, NADIE en aquel momento quiso hablar sobre qué había ocurrido en el vestuario, con lo que se generaron conspiraciones, historias, etc. Que fueron resueltas con la publicación del libro antes mencionado, que funcionaba a modo de biografía muy sui generis del entrenador (que atravesado lo era un rato largo).

Ahora en la película, la primera en la frente. En vez de tener una biografía completa de Clough, The damned United se centra principalmente en los dos meses de pesadilla que pasa entrenando al Leeds United y en su obcecada rivalidad con Don Revie, su anterior entrenador.

Sí es verdad que tenemos pinceladas del pasado, de anécdotas y agravios pendientes, pero se utiliza exclusivamente para realizar un espléndido retrato psicológico de Brian Clough (y por extensión) de la figura del entrenador de fútbol. Se aprovecha para reflexionar sobre cuestiones como la ambición, la gestión de grupos y, sobretodo, los problemas para gestionar el gigantesco ego de un entrenador que, después de sus éxitos, se creía tocado por la varita de la omnipotencia. En ese sentido, me hace especial gracia su enfrentamiento – dentro y fuera del campo – con Don Revie, otro con un ego del tamaño de un campanario y un concepto del fútbol completamente opuesto al suyo.

Todo el peso cae en las espaldas de sus actores principales. El guión permite mucho espacio para el lucimiento a sus protagonistas y todo el elenco lo aprovecha con ganas. Michael Sheen (Brian Clough), Timoty Spall (Peter Taylor, segundo del anterior), Colm Meaney (Don Revie) y Stephen Graham (Billy Bremner, capitán del Leeds). Cada personaje tiene una manera de concebir el fútbol y la vida que choca con la de los demás, con lo que las chispas están aseguradas, especialmente cuando todos ellos se toman en serio su papel y lo dan todo por la victoria.

Además, la película tiene un ritmo brutal, transita a toda velocidad entre presente y flash backs montándote en una montaña rusa en la que es difícil dormirse, el metraje pasa volando y uno sólo quiere más y más. Casi en el argumento se destripa toda la historia, per en este caso no le quita ningún tipo de emoción. La película se transforma en el ominoso espectáculo de ver descarrilar un tren con todo lujo de detalles. El director Tom Hooper vuelve a sorprenderme con un estupendo trabajo repleto de oficio y buen saber hacer. Pocos directores británicos puedes encontrar con tanta proporción de trabajos más que satisfactorios. Ya hay tres películas de este director que me encantan. Ésta, El discurso del Rey y Los Miserables. Casi nada al aparato (lástima de la película de Cats, pero es que todo el resto de lo de este hombre es muy bueno).

Y es que además, la puesta en escena es magnífica. Baja la cámara a pie de campo y nos retrata del fútbol del momento, repleto de barro, sufrimiento, esfuerzos titánicos y rencores. Dónde las pasiones y las patadas están por todo lo alto, sorprendiendo el contraste con este puñado de vividores esforzados y los súper atletas de la actualidad. Además de un espléndido trabajo de fotografía (la gris Inglaterra, el diferente ambiente de cada estadio, etc.) se ha realizado un gran trabajo bibliográfico para buscar documentos antiguos, recortes de periódico y otros reportajes con los que se nos ilustra el paso del tiempo y el devenir de los equipos. No son inventados, sino que son los titulares del momento.

Esta película es muy diferente a lo que esperaríamos en el género deportivo. Se aleja de las gestas, de los grandes triunfos y la gloria. Ni siquiera podría contar como la biografía de una celebridad. Se centra en un período muy concreto, un suceso exacto, un fracaso inexplicable y se dedica a poner luz sobre los hechos exactos (narrados en el libro del mismo nombre), mostrando el choque de personalidades que se produce en el polvorín que era ese club y la inevitabilidad de que la cosa acabara como acabó.

De un libro que me había encantado no esperaba que la película fuera tan buena. Una impresionante demostración de que se puede hacer un thriller sobre dar patadas a un balón, constituyendo una de las mejores películas de contexto deportivo que se han hecho. Buena historia, buenos actores y mucha tensión. Un consejo, nunca conozcas a tus ídolos.

 


Nota: 9

Nota filmaffinity: 6.9 

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Los miserables


No tenía previsto ver esta película, pero en una de esas tardes tontas que hay el día de Navidad que no hay mucho que hacer... se acabó decidiendo ir a verla. Después de que este musical haya estado años y años en los teatros más prestigiosos y haya triunfado en las taquillas de todo el mundo, ha llegado a nuestros cines la adaptación en cine, dispuesta a reventar todas las taquillas. Hay que tener en cuenta que este film no es la adaptación de la novela, sino la versión para cines del afamado mundial.

El musical se centra en la vida de Jean Valjean, un expresidiario perseguido por Javert, un despiadado policía. Al estar su vida en juego, no puede establecerse mucho tiempo en ningún lugar ni llevar una vida normal, pero todo ello cambiará cuando la pequeña Cosette entre en su vida, ya que a partir de entonces tendrá una vida que depende de él.

La versión es totalmente inmisericorde. Nos enfrentamos a 3 horas de canciones prácticamente sin interrupción. Incluso los pequeños diálogos entre ellas se hacen declamando, para mantener la musicalidad de la obra. No obstante, la calidad del musical es palpable y la historia tiene la suficiente enjundia como para mantenerte atento durante su dilatada duración. La película es el musical, puro y duro. Han cogido las mismas escenas y las han pasado a la pantalla plana con un abultadísimo presupuesto muy, pero que muy bien aprovechado.

ACTORES: Exceptuando los cuatro actores famosos, se ha escogido -directamente- al elenco que lleva más de 7 años interpretando el musical en Broadway. Por ello, podemos disfrutar de unas voces de gran calidad y unas interpretaciones muy sólidas, emotivas y cuidadas. De los actores conocidos habría que destacar sin duda a Anne Hathaway, que sorprende con una Fantine vibrante y desgarradora, toda una sorpresa. Al resto hay que agradecerles el esfuerzo que hacen por berrear lo mínimo y transmitir las emociones pertinentes mientras cantan a pleno pulmón. No son cantantes y se nota, pero ponen todo su empeño en hacer un buen papel y el director sabe aprovechar todo lo que sacan.

DIRECTOR: De Tom Hooper ya sabemos que podemos esperar una dirección sólidisima y académica. Absolutamente impecable en la forma y en la puesta en escena, la película disfruta de su abultado presupuesto con un vestuario magnífico y una fotografía abrumadora y cuidadísima. Hooper siempre ha mimado a sus actores y aquí les da mucha cancha, con abundantes momentos para lucirse y hacernos disfrutar de su calidad. Además, las escenas corales son exageradamente complejas y la complicadísima puesta en escena está brillantemente realizada. Por el otro lado, la historia es bastante densa y Hooper no se molesta en hacerla más digerible. Las tres horas de musical tienen un ritmo nulo que es adecuado para el teatro pero puede hacerse pesado para ver en una pantalla de cine.

GUIÓN: Podríamos decir que no tiene ningún mérito y que lo tiene todo. Se ha cogido el magnífico guión del musical -probado y revisado miles de veces- y se ha usado punto por punto para realizar la película. No hay el más mínimo cambio. Esto provoca que el ritmo de la película se resienta, pero en cambio tenemos unas canciones desgarradoras y emotivas y unos diálogos sobrecogedores, con una honda carga dramática. Siendo fanáticamente fiel al libreto original, el guión se lanza de lleno en potenciar la épica emocional en lugar de promocionar la fuerza -grandiosa- de la historia original. El resultado es emotivo, sin duda, permitido por suerte por la calidad de las actuaciones y lo impecable de su factura técnica.
  
En resumen, de Los miserables de Hooper no queda la heroicidad de unos desgraciados que luchan por sus sueños y se sublevan ante una realidad que les oprime, sino que queda la tremenda conmoción que provoca la imagen de Anne Hathaway sollozando el famoso “I dreamed a dream” rota de dolor y tristeza. Que ya es mucho. En estas fechas tan típicamente festivas podéis aprovechar y disfrutar a un precio "asequible" del musical de Víctor Hugo, que tanto éxito -merecido- ha cosechado.

Nota: 7
Nota filmaffinity: 7.7

La factura del film es de una calidad impresionante. Espero un buen montón de nominaciones a los Oscar en el apartado técnico, ya que vestuario, escenografía, fotografía y banda sonora son fantásticos. Sería incluso normal que cayeran unas cuantas estatuillas No me extrañaría que Hathaway y Hooper se llevaran también correspondiente nominación, pero en estos casos si me resultaría sorprendente que se llevaran algo más.

viernes, 8 de abril de 2011

El Discurso del Rey

¿Este es el Oscar 2011? Pues lo encuentro bien merecido.

Albert es hermano pequeño del Príncipe de Gales, con una mujer amantísima y una vida plácida. No obstante, su tartamudez hace de cualquier aparición pública un gran suplicio. La cosa no tendría mayor importancia si no fuera porque su padre es muy mayor y su hermano mayor no parece querer aceptar los deberes que conlleva el trono, con lo que debe aparecer públicamente mucho más de lo que le gustaría. Consultas con muchos logopedas no consiguen mejorar su problema, agravado debido al hecho de convertirse en heredero formal al trono tras la muerte de su padre. Un nuevo logopeda con unos métodos algo excéntricos ayudará a resolver su problema, encontrando mucho más que un doctor en ello.

A primera vista la historia puede parecer algo pedante y poco interesante (la tartamudez de un príncipe), pero está enfocada desde un punto de vista muy humano, que consigue una cierta empatía. La película se enfoca más en el enfrentamiento de un hombre contra sus miedos y terrores, centrándose en la superación personal para poder cumplir con su deber.

ACTORES: Si algo hace grande a este film, son sus actores. Colin Firth da un gran ejemplo de cómo debe ser una actuación, consiguiendo, no sólo parecer tartamudo con una verosimilitud muy sorprendente, sino que también dota a su personaje de un realismo espectacular. Consigue que alguien tan alejado de nosotros como un príncipe inglés sea un personaje cercano del cual tener empatía, sin por ello renunciar a la altivez propia de su clase. Una actuación imperial que debería estar en todos los manuales a modo de ejemplo (Oscar merecidísimo, me hubiera enfadado si no lo hubiera recibido). A su lado tenemos a un también genial Geoffrey Rush, haciendo el personaje del logopeda. Una persona del pueblo, que, por circunstancias, tiene que tratar con la aristocracia. Construye a un personaje levemente irreverente y profundamente carismático, también inesperadamente humano y real. Una nominación también muy merecida (si se hubiera llevado el Oscar tampoco  nadie se habría quejado). Helena Bonham Carter, por primera vez en mucho tiempo alejada de su marido encabeza el buen plantel de secundarios, otorgando una dignidad real muy bien lograda. Del resto, destaco a Derek Jacobi (Yo Clau… clan… Claudio) en el papel del arzobispo, un papel de 5 minutos, pero con mucha fuerza.

DIRECTOR: Tom Hopper se ha labrado una buena reputación dirigiendo muchas series y miniseries de época, siendo ésta una de sus primeras incursiones (y bien exitosa) en los largometrajes. La puesta en escena es técnicamente perfecta. Un buen uso de escenarios y un trabajo de vestuario y artístico magnífico. La imaginería es muy buena, sabe sacar todo el jugo a los magníficos actores que tiene y aprovecha un guión muy bueno para hacer una gran película. Como pega se le puede poner que es una dirección tan de manual, con un temple típico británico tan flemático, tan contenido, tan sobrio, tan british que hace que, a veces, le falte ese punto de trascendencia que convierte a una buena  película en una grandiosa. Igualmente, el Oscar es muy merecido.

GUIÓN: Espectacular. La construcción de los personajes es perfecta, la evolución de los caracteres, lógica y lograda. El enfrentamiento del Rey y sus miedos, así como el afrontar sus deberes con todas sus consecuencias está bien resuelto y el desarrollo de la trama es excelso, haciendo que las más de dos horas pasen en un suspiro. Añadiendo a eso tenemos reflejada la confrontación hombre de la nobleza – hombre del pueblo, cómo reacciona uno frente al otro en su interacción y la sorprendente importancia que tiene lo que piensa uno del otro y lo que cambia sus vidas el haberse encontrado. Buenos diálogos, con algunos momentos simplemente magníficos. Otro trabajo de manual que debería servir de ejemplo.

En resumen, la mejor película del año. Una gran labor en todos los sentidos, con unas primorosas actuaciones por parte de los dos protagonistas que son capaces de dotar de alma a la historia y hacerla nuestra. Todo un ejemplo de cómo se deben hacer películas

Tiene algunas situaciones magníficas muy bien rodadas: La escena del discurso de Hitler: “este hombre si que sabe hablar”; la comida de los ya reyes en casa del logopeda o sus primeras lecciones; el discurso final, lleno de una tensión sorprendente (y además un discurso importante en la historia moderna), contrapuesto al discurso inicial en el hipódromo… grandes momentos.

Logue: Los silencios dan solemnidad al discurso.
Jorge VI: Pues yo debo ser el rey mas solemne de la historia (Impagable).

Nota: 8
Nota filmaffinity: 7.5

PD: No puedo evitar acordarme de las palabras de Kirk Lazarus (Tropic Thunder) “¿cuál es el grado de retraso que debes mostrar para que te den un Oscar?”