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domingo, 18 de mayo de 2025

Esto no estaba en mi libro de historia de la Química (Alejandro Navarro)

Un regalo de cumpleaños o así que a veces le cae a uno. Que uno es científico y lee mucho, así que de vez en cuando caen propuestas que aúnan ambas tendencias.

Título: Eso no estaba en mi libro de historia de la química

Autor: Alejandro Navarro

“¿Quiénes fueron los pioneros en las guerras químicas? ¿Cuáles han sido los engaños más increíbles que se han perpetrado con la química como instrumento? ¿Conoces la receta para fabricar oro? ¿Y el origen de las conservas? ¿Cuál es el poder de las «balas mágicas»? ¿Cómo ha afectado la química a la producción de alimentos? ¿Por qué se usa el acero de los pecios de la Primera Guerra Mundial para fabricar contadores Geiger? El Arsénico y el polonio son asesinos despiadados; pero no solo para el mal se ha usado la química: vitaminas, vacunas, medicamentos, mejoras en los cultivos… han ayudado a la humanidad durante toda su historia.

Alejandro Navarro nos trae una obra fascinante y divertida, cargada de curiosidades e historias con mucha química. Comprobaremos cómo a lo largo de la historia hemos utilizado esta ciencia para el bien y para el mal; para hacer la guerra, enriquecernos a costa del prójimo —borrándolo del mapa cuando ha sido preciso—; pero también para sanar y alimentar una población siempre creciente, para un sinfín de utilidades que hacen nuestra vida más segura y agradable. Por sus páginas recorreremos estas crónicas de la mano de célebres químicos, pero también de gobernantes, militares o de embaucadores de toda índole, todos ellos han protagonizado una de las mayores aventuras en la que nos hemos embarcado, la fabulosa historia de la química.”

En este caso, tenemos un libro a medio camino entre el ensayo y la divulgación sobre las diversas aplicaciones directas que tiene la Química en la sociedad. Así, se muestran avances útiles (o al menos importantes) que han impactado claramente en nuestro mundo: La detección de las vitaminas y su importancia, el abono para mejorar cultivos, medicamentos, gas mostaza, etc. Se agradece que en muchos casos no vaya hacia el ejemplo más obvio, sabiendo sorprender al más avezado y, quizás, captando la atención al neófito.

Como suele ocurrir en estos casos, cuando leo un libro de divulgación sobre un tema que conozco, me encuentro con que apenas raspa en la superficie de los temas. Vale que es mi trabajo, pero me haría ilusión encontrar más profundidad. No obstante, entiendo que entonces estás perdiendo al 95% de posibles lectores, y claro, tampoco es el plan.

Mi principal queja – que tampoco es mucha – radica en el esfuerzo que hace para remarcar que los quimifobos no son otra cosa que ignorantes con prejuicios, y que natural no es sinónimo de bueno. El autor le dedica tantas líneas que se me hace cansino. Que estoy de acuerdo con él, ¡no hace falta que intente convencerme! (Otra vez, no soy el lector objetivo / típico de este libro y se nota ^^).

Así, tenemos un libro muy bienintencionado y sencillo que te permitirá lucirte en la categorái concreta del Trivial. Fácil de leer y bien estructurado. Que es para lo que existen este tipo de libros, claro.

 

Nota: 5

Nota goodreads: 4.05/5 

lunes, 13 de enero de 2025

Open (J. R. Moerhinger, André Agassi)

No sé muy bien porqué lo he leído, pues nunca he sido un gran fan del tenis, pero bueno, estaba por mi lista de pendientes y hay que acabar con él.

Título: Open

Autor: J. R. Moehringer, André Agassi

Título original: Open: an autobiography

Traducción: Juanjo Estrella González

“Siendo un bebé, le pusieron una raqueta de juguete en la mano. Desde entonces, Agassi no ha hecho otra cosa que golpear pelotas de tenis. Su padre, obsesionado en convertirlo en un astro del deporte, construyó una máquina (el dragón) que disparaba 2.500 pelotas al día contra el pequeño Andre. Escrita por el premio Pulitzer J. R. Moehringer, Open es la semblanza a corazón abierto de André Agassi, que en estas memorias se muestra tal como es: un hombre que debió enfrentarse a las presiones de su familia, de la fama, pero que siempre conservó el valor de la amistad y un sentido altruista de la vida. En esta cautivadora autobiografía, Agassi revela, con sentido del humor y ternura, una vida definida por la contradicción entre un destino impuesto y el anhelo por complacer a quienes lo han sacrificado todo por él.”

Tenemos aquí una biografía al uso, que sigue la vida de su protagonista hasta su retirada (y un poco más). Aquí nos cuentan cómo ha sido la vida del excéntrico tenista André Agassi (profesional entre 1994 y 2006). No se trata de una historia de un elegido para la gloria, de un atleta impecable o de un esforzado intachable. Open hace un esfuerzo denodado en mostrar a un hombre confuso y rebelde, que lleva la contraria por el puro placer de tocar las narices. Encontramos aquí la evolución de una persona que sobretodo se busca a sí mismo, qué hacer con su vida y que además, pasa por ser uno de los mejores tenistas de su época.

A diferencia de otras biografías de deportistas que sólo he conocido a través de recuerdos de otra gente (como Éramos jóvenes e inconscientes o Red or dead), mi adolescencia tiene muchos recuerdos de ver a este melenudo (primero) y afeitado (después) deportista. Yo nunca fui especialmente fan del tenis, pero en casa se veía y no me tocaba otra, por lo que tenía cierta consciencia de quién era. El dominador de la época era el norteamericano Pete Sampras, pero siempre me pareció un aburrido sin carisma, todo lo contrario del esforzado André Agassi, que llamaba la atención allá por dónde iba, estaba siempre en la parte alta de los grandes torneos y, encima, de vez en cuando ganaba algo. Un poco de rebote me llegó este libro y, como tenía cierto cariño por mis recuerdos infantiles, decidí ponerlo en mi lista de pendientes hasta que le llegó su hora.

Me sorprende – mucho – la representación que hace de Agassi como un hombre desubicado, alguien a quién nadie preguntó nunca qué quería hacer cuando fuera mayor, qué cosas le apasionaban o qué inquietudes tenía para con el mundo. Recalca y confiesa que el tenis nunca le gustó: no le gusta entrenar, no le gusta jugar, no le gusta ver los partidos… Simplemente, era alguien al que se le daba muy bien el tenis. Increíblemente bien, de hecho. Su talento y la – enorme – presión de su padre le condujeron al circuito profesional, a una vida única que no pudo (¿no quiso?) rechazar, que le dio y le arrancó todo, aunque nunca llegara a tener oportunidad de escogerla. Después de unos años de arrogancia en que el niño prodigio asalta los cielos, vienen años de sufrimiento, incapaz de soportar la presión que su padre deposita en él, o su síndrome del impostor al mostrarse incapaz de mantener un número 1 del ranking que continuamente se le escapa entre los dedos.

Suelo decir que estas biografías me permiten conocer a la persona detrás del deportista, y muchas veces acabo convencido de que se trataba de un cretino al que no quisiera conocer. Sin embargo, en este caso estaría encantado de cenar con él en su casa algún día y charlar toda una noche (de cualquier cosa menos de tenis).

La biografía repasa toda su vida: una infancia con un padre explotador, la vacua alegría de comprar su primer coche (un Corvette, obviamente), la llegada de Gil Reys (amigo leal, confidente y principal entrenador de Agassi durante los 17 años de carrera), las vicisitudes de su amigo de infancia y posterior manager (Perry Rogers), su relación con Bárbara Streisand (30 años mayor), los periodistas y los políticos, su matrimonio con Brooke Shields durante un par de años (las diferentes aspiraciones vitales de ambos son casi cómicas, pero el dolor de una relación fracasada de antemano no es para nada divertido), la aparición de Steffi Graf… Y por medio, sus grandes victorias (8 Grand Slam, 1 Oro olímipico) y sus muchas derrotas, a modo de escenario de fondo, como el factor más importante de aquellos que no tienen ninguna importancia.

Obviamente, el libro es amable con el deportista. Se le retrata siempre desde un punto de vista edulcorado, un prisma amigable en el que siempre queda bien, incluso cuando está en sus horas más bajas. Por ejemplo, se trata el positivo de doping por metanfetaminas durante un momento oscuro de su vida, pero ojo, “nunca” fue un drogadicto ni un consumidor, la culpa era de la presión, las malas compañías, las fiestas….Reconozco que me hace mucha gracia las veces que se pone a reflexionar sobre qué hubiera sido de su vida y su carrera si se hubiera centrado, si hubiera entrenado más etc. Vuelve a ello unas cuantas veces, reconociendo siempre que seguramente habría ganado más, pero bueno, ahora bien “que le quiten lo bailao", que la vidorra que se ha pegado no es poca cosa.

Por otro lado, no escatima en entretenerse con las múltiples riñas de Agassi con la prensa. Encontronazos y malentendidos que hacían las delicias de los tabloides del momento, como sólo los mejores cantamañanas carismáticos saben hacer. Tenía recuerdos difusos de un buen puñado de ellas y me ha hecho mucha gracia ver como volvían a mi memoria.

Algo que hace especialmente bien es mostrar la parte mental de un partido de tenis. El concepto de la iniciativa, el saber que puedes ganar, irse del partido por un berrinche… No es algo fácil de plasmar, brete del que el libro sale con gracia. Además, a lo largo del libro, Agassi pierde, y mucho. Una y otra y otra vez. Sí, hay pequeños momentos de inspiración, de alivio, cuando derrota por fin a Becker o en las victorias de sus Grand Slams, pero el motivo predominante es siempre la derrota. Y claro, volverse a levantar. Después de leer este libro, le respeto más por su tenacidad y su habilidad para avanzar pese a no saber qué hacer con su vida. He disfrutado viendo como es capaz de forjar su fórmula para la victoria, que es capaz de mantener durante un año y medio loco en que toca el cielo. Hay un ciclo continuo de esforzarse, ganar, que bueno soy, dejarse ir y perder durante muchos meses, para reaccionar y volver a esforzarse. Es (obviamente) un competidor formidable, pero es interesante ver qué lo motiva, que le ayudaba a seguir adelante, sin importar si le gustaba el tenis o no.

Puedes tomarte Open como una novela que tiene el tenis de fondo, de la misma manera que existen muchos libros que te cuentan la vida de personajes ficticios, con la diferencia que en este caso se trata de alguien real.  Es una historia nítida, articulada y a todo ritmo sobre uno de los mejores atletas de su momento y su intrépida narración de la vida desde su punto de vista. No lo esperaba, pero ha sido una lectura amena e interesante, que me ha permitido apreciar a un atleta desde un punto de vista diferente.

 

Nota: 7

Nota goodreads: 4.28/5 

sábado, 5 de octubre de 2024

Territorios Improbables - Pedro Torrijos

Aquí un libro que cogí un poco de rebote, casi porque el SrdeMaga me lo puso en las manos y me obligó a leerlo. Ya le tenía ganas y no podía dejar escapar la ocasión. ¡Gracias!

Título: Territorios improbables

Autor: Pedro Torrijos

“Lo que hacemos los seres humanos es construir. Desde ese instante eléctrico en el que ponemos un pie en el suelo por primera vez pero luego resulta que debajo del pie hay una pieza de Lego que habíamos tirado antes desde la cuna, y entonces la cogemos y la encajamos con otra. Sí, construimos. Construimos una vida, construimos un amor, construimos familias, casas, carreteras, ciudades, aeropuertos y naves espaciales. Transformamos lugares en lugares nuevos. A veces son cambios mundanos. A veces son asombrosos. Y los hechos asombrosos se convierten en historias.

Territorios improbables es un viaje por las historias que construyeron lugares tan extraordinarios que a menudo ni siquiera aparecen en las guías. Relatos pequeños y hazañas monumentales. Crónicas de éxitos, de fracasos, de playas vacías y de barcos voladores. Historias de ciudades encerradas en edificios y de edificios que viajaron en el tiempo. De cicatrices de hormigón y de castillos de cartón piedra. Historias de casas y familias. Historias de amor y de carreteras.”

Pedro Torrijos, el autor, es un arquitecto que se ha convertido en uno de los personajes más interesantes que te puedes encontrar por estos andurriales de Twitter. Siempre dispuesto a sacarte una buena sonrisa, se ha convertido en un especialista a la hora de encontrar las historias de la historia, con una mordacidad y un estilo únicos cuando los trolls vienen a tocarle las narices.

Sin embargo, por lo que es más famoso es por sus hilos. La brasa Torrijos que él dice, en el que te pega la chapa bien grande sobre un tema. Pero no es una chapa cualquiera, es una chapa bien documentada sobre aspectos o perfiles que uno no espera, o no se ha fijado, captando tu atención con unas pocas frases y deseoso de bucear en Wikipedia para empaparte más de ese fragmento de la realidad en el que ha decidido posar su foco. Debido a su profesión, en su mayoría son hilos dedicados a edificios (famosos o no) cuya historia merece ser contada: ya sea por su concepción, por su autor, por algo importante que ha pasado en ellos, o simplemente porque son bonitos y debemos gozar de la belleza desbocada. Cada uno de sus post se impregna con el sentido de la maravilla y me cuenta una estupenda historia que no sabía que deseaba conocer (me encanta cuando encima ya la tengo oída y me la cuenta como nadie).

Este libro es un primer compendio de algunas de sus historias más famosas y otras escogidas especialmente para la ocasión. Siempre con la arquitectura y algo más como base, la facilidad con que divulga la importancia de la arquitectura es sorprendente. Unos Territorios Improbables que, sin embargo, existen. Existen para emocionarnos, para intrigarnos o quizás simplemente para cumplir una función con anodina dedicación hasta que un forjador de historias pone el foco en ellos, provocando que nuestra concepción de su existencia goce de un nuevo y fascinante punto de vista.

A diferencia de otros libros fragmentados, aquí se hace muy difícil encontrar una historia que sea floja o desdeñable. Anécdotas curiosas, chascarrillos bien encontrados y sucesos que merecen ser contados pasan por sus páginas como nada. En vez de tener que esperar a la historia de cada semana con la que dedicar quince minutos estupendos, aquí tienes un puñado de artículos con los que gozar cosa mala.

El único problema que tiene el libro es que no es más (ni menos) que sus historias de Twitter puestas en formato libro. No se añade apenas información nueva de las que ya habíamos visto, perdiéndose el apoyo fotográfico que tan hábilmente jalonan sus posts en la web. Quizás que el libro contuviera alguna historia menos pero que el resto se hubiera explicado más en profundidad me hubiera gustado más. Pero bueno, que el mayor defecto que le encuentre al libro es que sus hilos de Twitter sean mejores no es precisamente algo que te deba impedir leer (y disfrutar) de los Territorios Improbables que te ha rescatado del olvido.

Torrijos es alguien que adora lo que hace y sabe cómo transmitir ese amor por la arquitectura. Un compendio de historias interesantes con las que perderse y despistarte una tarde tonta en Google, Wikipedia o donde sea, impregnándote de nueva cultura y aprendiendo sobre edificios lejanos y no tan lejanos en los que no te habrías fijado de otra manera.

 

Nota: 9

Nota goodreads: 3.94/5 

lunes, 8 de abril de 2024

Éramos jóvenes e inconscientes (Laurent FIgnon)

Este libro era, inicialmente, un regalo para mi hermano, vicioso del ciclismo y su épica y su boato. Torció el gesto al abrir el envoltorio, disculpándose porque le había entregado un libro que ya tenía en su hogar. Al final, lo que acordamos es que me quedaría ese ejemplar y le acompañaría a una librería a comprar otra propuesta que le interesara (que acabó siendo otro libro de ciclismo, cómo no). Una vez en mi estantería, pues había que leerlo, ¿no?

Título: Éramos jóvenes e inconscientes

Autor: Laurent Fignon

Título original: Nous étions jeunes et insouciants

Traducción: Jean-Emmanuel Ducoin

“Con 23 años había ganado dos veces el Tour de Francia. Con 24, una grave lesión estuvo a punto de acabar con su carrera. Con 25 se había convertido en patrón de su propio equipo. Con 28 padeció la que quizá sea la derrota más dolorosa de la historia del deporte. Laurent Fignon nació deprisa (él mismo nos explica que fue un bebé prematuro), creció a todo correr y quemó etapas en su trayectoria deportiva a marchas forzadas. Por desgracia, en su desaparición intempestiva parece haber seguido el mismo guión.

Este espíritu de “caballo loco”, como él mismo lo define, impregna de principio a fin sus memorias, escritas con la vehemencia, el arrojo y el desparpajo de quien no tiene pelos en la lengua y no teme herir algunas sensibilidades a cambio de llamar las cosas por su nombre. Fignon repasa sus vivencias a galope tendido, disparando con bala y dejando tras de sí una estela de aires de los 80, cuando una generación de ciclistas impertinentes encabezada por un rubio parisino y gafotas barrió a la vieja guardia de los Hinault, Van Impe, Zoetemelk y Moser. Una generación que a su vez sucumbió, sin apenas haber gozado de los laureles, ante el empuje de una nueva época, de la que Fignon nos deja un retrato más bien amargo.”

Como supongo que no todo el mundo está tan puesto en ciclismo como yo, hago un pequeño suelto para situar al protagonista. Laurent Fignon fue un ciclista francés que tuvo su carrera deportiva a lo largo de la década de los 80. Lo podríamos situar en una especie de división de plata en su época. Era decididamente bueno, arreglándoselas para forjar un palmarés la mar de majo (3GV, 2 monumentos, 14 etapas de GV, 55 victorias) pero siempre a la sombra de los grandes de su época. Era de los que no se callaba una en ninguna entrevista, liándola cada dos por tres, siempre con un amor desmedido por su ego. Una vez retirado, se pasó al otro lado de los micrófonos convirtiéndose en LA VOZ referencia del ciclismo en francés para toda una generación. No sólo sabía retransmitir el deporte, sino que gozaba de un púlpito ideal para seguir soltando sus frases lapidarias y puyas variadas.

El libro – su autobiografía – está estructurado como si fuera un diálogo con el lector en el que el propio Fignon nos cuenta su vida como si lo tuviéramos en el sofá de al lado y estuviéramos charlando con él. A diferencia de otras biografías, más asépticas o más hagiográficas, aquí nos cuenta su versión de las cosas, metiendo baza donde le da la gana y soltando puyitas de vez en cuando, prueba de que acumuló  muchos agravios a lo largo de su carrera.

Resulta casi sorprendente que se trate de una autobiografía que escribió realmente él, sin recurrir a negros literarios (está bastante acreditado que así es), pues se trata de un libro bastante divertido de leer, pues está trufado de anécdotas simpáticas, haciéndose entender fácilmente incluso para los profanos. Tiene también la gracia de que no sigue un orden cronológico, temporada a temporada, sino que se centra en temas concretos. Empieza por aquello que es más conocido, pues siempre será “el que perdió un Tour por 8 segundos” (se nota que la herida todavía supuraba) y no como a él le gustaría “el que ganó 2 Tours a los 24 años”. Luego, como si se tratara de una conversación informal – como he dicho antes – va hilvanando temas de unas épocas u otras, como si le apeteciera hablar de una cosa u otra.

El libro me ha servido para conocer a Fignon mucho mejor que antes. Plasma muy bien su manera de ser, porqué tomaba unas decisiones u otras y qué motivación tenía  lo largo de su carrera deportiva. Ahora bien, el libro no ha servido para que me caiga mejor. Siempre me habría parecido un francés engreído y claramente lo es (y se enorgullece de ello).  Sin embargo, se aprecia la sinceridad con la que le duele no haber ganado más de lo que ganó, lo adecuado que habría sido callarse en algunos momentos (pero los gustazos que se pegaba soltando sus barbaridades) y, sobretodo, lo duro que fue ser el francés que no podía ser tan bueno como Bernard Hinault (una de las leyendas del ciclismo, bretón y tan bocazas como él). Ostia, cómo le duele.


Lo mejor de todo es que cuenta su vida con una retranca que se hace muy divertido. Sí, hemos de aceptar que cuenta sus fantasmadas como a él le da la gana y se quiere mucho a sí mismo, pero las carcajadas te las arranca más de una vez (y más de dos). Así, el libro se pasa en nada.

MI edición (me consta que no está en el original) tiene un apéndice escrito por su editor en que nos cuenta lo que supuso para él la temprana muerte de Fignon (a los 50 años debido al cáncer). Nos cuenta la tristeza que conlleva despedirse de los amigos y la rabia de no poder haberse despedido como le hubiera gustado. Después de todo, Fignon había escrito el libro estando ya enfermo, sin hacer pública su enfermedad hasta el último momento, apenas unos meses después de la publicación, por lo que cogió con el pie cambiado a todo el mundo ciclista (sus palabras despidiéndose de la audiencia al acabar el Tour son de las que dejan boquiabierto).

Este libro hará las delicias de cualquiera que guste del ciclismo y se acuerde de la figura del francés. Si eres ajeno a este mundillo, tiene la especial gracia de centrarse más en la persona que en el ciclista, por lo que te dará una lectura agradable en la que conocerás a un personaje que era era genio y figura hasta la sepultura (con bastante literalidad).

 

Nota: 8

Nota goodreads: 4.02 

sábado, 25 de noviembre de 2023

Ni por favor ni por favora (María Martín)

Hay veces que te apuntas a Burrines y ni te acuerdas de ellos. Entonces es cuando te aparecen los libros y hay que meterlos en vereda de alguna manera. Gracias Vedacris por la organización.

Tïtulo: Ni por favor ni por favora

Autor: María Martín

“<<Los niños que terminen pueden ir al recreo>>, dice la maestra. Julia se queda sentada ensu pupitre, esperando su turno. <<Fulanita, he dicho que podéis ir al recreo>> y, como Julia permanece inmóvil, al final le explica que con <<niños>> se refiere también a las niñas. Horas más tarde, el profesor de gimnasia dice: <<Los niños que quieran formar parte del equipo de futbol que levanten la mano>>. Julia alza la mano, decidida, a lo que el profesor, incómodo, reacciona: <<He dicho los niños>>.  Julia estupefacta, no entiende nada. <<¿Pero no había dicho los niños?>>. Y así, las mujeres, desde pequeñas, tienen que aprender a deducir cuando están incluidas y cuando no. Aunque la anécdota puede parecer divertida, en realidad no lo es. Desde antes de nacer se educa de modo distinto a unas y otros, se nombran de modo diferente, se naturaliza la diferencia cultural como resultado artificial de las diferencias biológicas. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de lenguaje inclusivo? ¿Es lo mismo que lenguaje <<políticamente correcto>> o no tiene nada que ver? ¿Cómo comunicarnos sin dejar fuera del discurso a la mitad de la población? ¿Cómo expresarnos de norma correcta, amena y comprensible sin discriminar a nadie? ¿Es nuestro lenguaje sexista? ¿Y las autoridades encargadas de darle esplendor? En este libro no encontrarás propuestas extremas ni definitivas, pero sí muchas herramientas para comenzar a utilizar el lenguaje inclusivo de forma sencilla, con multitud de ejemplos y mucho humor. Porque la solución está en la punta de lengua.”

¿Y yo por qué me apunté a esto? Ni idea, no suelo disfrutar de los ensayos, pero habrá que remangarse y aprovecharlos.

¿Qué quiere el libro? Por una vez, el resumen es bastante explicativo. Es un escrito de protesta ante los desmanes que la lengua hace con los géneros gramaticales, con la idea de recomendar hacia el uso de un lenguaje inclusivo que contenga menos sexismos.

Un propósito loable. Desglosando el libro, empiezo por el mayor defecto. De su reducida longitud (150 páginas), dedica el 80% del tiempo a explicarnos porqué la RAE es machista y conservadora (que lo es, y mucho) y apenas 20 páginas que funcionan como guía de escritura hacia un lenguaje inclusivo (organizado como anexo). Diría que un reparto más equitativo de ambos temas le habría quedado mejor, pues se pierde en sus reiteraciones, criticando más de una vez un mismo aspecto del vetusto uso del lenguaje normativo. Sí, ya nos había quedado claro que los de la RAE son unos carcas, sí, no hace falta que vuelvas a ello tantas veces…

Y ahora vamos a lo bueno. Se nota un trabajo tremendo en la escritura del libro. Hay muchas horas buscando ejemplos, ideando sugerencias y explicando las claves para un mejor uso de las herramientas que permite el idioma. En conjunto, es un buen ensayo para repasar los dejes que se pudieran tener al hablar y expresarse, conminándonos a explorar un mejor uso de las herramientas del idioma.

La autora tiene un estilo muy característico al escribir, con una retranca muy bien encontrada que sorprende desde un primer momento. Entre burlas directas, chistes más o menos velados y un lenguaje un poco brutico, se hace bastante gracioso una vez entras en su humor. Reconozco que me costó un poco hacerme a ello, pero en cuanto le cogí el punto, la sonrisita socarrona estaba siempre presente. Yo creo que el mismo texto se podría utilizar casi literalmente para hacer monólogos-espectáculo sobre el tema y no dudo que funcionaría.

Como siempre en estos casos, quienes más lo necesitan no lo leerán. Quizás no le dedica tanto espacio a desarrollar estrategias lenguaje inclusivo como me gustaría, pero le da tanta cera a la RAE con tanta mala idea que se devora cosa mala. Una lectura que te saca unas risas y te hace reflexionar, que siempre va bien.

 

Nota goodreads: 3.95/5 

miércoles, 19 de julio de 2023

Red or dead (David Peace)

Red or dead es uno de los libros más reputados de la literatura futbolística, que cayó en mis manos por motivo de un  Sant Jordi (gracias). Aunque ahora está traducido, en aquel momento todavía no se había editado en castellano, por lo que lo leí en el inglés original.

Título: Red or dead

Autor: David Peace

“En 1959, el Liverpool Football Club estaba en Segunda División. El Liverpool Football Club nunca había ganado la Copa FA. Quince temporadas después, el Liverpool Football Lcub había ganado tres Ligas, dos Copas FA y la Copa de la UEFA. El Liverpool Football Club se había convertido en el club más consistentemente exitoso de Inglaterra. Y el club con la afición más fervorosa. Su Entrenador era reverenciado como un dios. Destinado a la inmortalidad. Su Entrenador era Bill Shankly. Su trabajo era su vida. Su vida era el fútbol. Su fútbol, una forma de socialism. Bill Shankly inspiró a gente. Bill Shankly transform a gente. Los jugadores y los aficionados. Su legado reverberaría a través de los años.

En 1974, El Liverpool Football Club y Bill Shankly se quedaron a las puertas de un éxito todavía mayor. En Inglaterra y en Europa. Pero en 1974, Bill Shankly sorprendío a Liverpool y al fútbol. Bill Shankly dimitió. Bill Shankly se retiró.

Red or dead es la historia del surgimiento del Liverpool Footbal Club y de Bill Shankly. Y la historia de la retirada de Bill Shankly. De un hombre y su trabajo. Y del hombre después de ese trabajo. Y de un hombre en dos partes. En casa y Fuera. Red or dead.”

Quizás con este título y esta contraportada yo esperaba una biografía de Shankly, con sus luces y sombras, que nos explicara cómo llegó a ser quién fue, sus grandes hechos y su legado. Pero no, eso son temas que no le interesan. Red or dead sólo cubre 15 años de esa vida, los años que dedicó al que, según el propio Shankly, era el mejor club del mundo. Pero tampoco se mete a explicar sus métodos de trabajo, el secreto de su éxito o las tácticas que le llevaron a la gloria. Aunque tenemos muchos partidos dentro de la narración, nunca se detiene a contarnos porqué un jugador hace un buen partido, o qué disciplinas tácticas permiten contrarrestar la estrategia rival. A primera vista es quizás lo que querrías ver en un libro de “deportes”, pero lo que realiza el libro es detallar una aséptica crónica de todos los años que transcurren con él al mando, con sus éxitos y fracasos detallados evitando cualquier implicación emocional. En muchos casos se centra en la reacción del excéntrico entrenador a los hechos que van ocurriendo, lo cual le permite plasmar su personalidad, reflejando sus pensamientos en torno a la importancia del fútbol en la vida de la gente (“es la cosa más importante de aquellas que no tienen ninguna importancia”) y la responsabilidad que tiene un club como representante de la gente de su ciudad y sus seguidores.

Lo más destacable del libro es su inusual estilo. Si habéis leído el resumen de la contraportada, podréis haceros a la idea de ello, pero pondré un ejemplo. <<Red or dead tiene un estilo inusual. Un estilo basado en la repetición. Repetición de frases simples. Frases simples que hacen avanzar la trama. Frases simples que hacen avanzar la historia de Bill Shankly. Bill Shankly del Liverpool Football Club. Bill Shankly, el entrenador del Liverpool Football Club. Frases simples que cuentan la historia de Bill Shankly, el entrenador del Liverpool Football Club. La repetición de frases simples que cuentan la historia de Bill Shankly. La repetición de frases simples que reflejan los métodos de entrenamiento de Bill Shankly. Bill Shankly, el entrenador del Liverpool Football Club. Entrenamiento basado en la repetición de rutinas simples>>.

Creo que os podéis hacer una idea. Creo que esta aproximación funciona para esta historia, pero también tienes que hacer pases rápidos y atacar al espacio. Necesitas leer cogiendo el ritmo y así poder pasar las páginas con gracia. Indudablemente, el conocer el fútbol inglés de la época es una ventaja, ya que te permite conocer nombres y referencias. No es indispensable para conocer la historia de Bill Shankly, el entrenador del Liverpool Football club, ya que se nos narra cada temporada con pelos y señales, pudiendo sorprenderte ante las victorias y las derrotas, añadiendo emoción a la lectura. En ese sentido, cada temporada dura alrededor de unas 50-60 páginas detallando el resultado de cada partido. Peace guarda lo mejor de lo mejor para los partidos más importantes, que se narran con todo lujo de detalles. Para que veáis que voy en serio, pongo una transcripción del partido que inaugura la temporada en la que el Liverpool asciende a primera división.

El sábado 19 de agosto de 1961, en el primer sábado de la nueva temporada, el Liverpool Football Club viajó al estadio Eastville, en Bristol.

Y antes del silbido, el primer silbido de la nueva temporada. En el vestuario, el vestuario visitante. Los jugadores del Liverpool Football Club miraron a Bill Shankly, Bill Shankly en el centro del vestuario, del vestuario visitante. Bill Shankly mirando a su alrededor en el vestuario, en el vestuario visitante. De jugador a jugador. De jugador del Liverpool a jugador del Liverpool. De Slater a White, de White a Byrne, de Byrne a Milne, de Milne a Yeats, de Yeats a Leishman, de Leishman a Lewis, de Lewis a Hunt, de Hunt a St John, de St John a Melia, de Melia a A’Court. Y Bill Shankly se frotó las manos.

Eso es, dijo Bill Shankly, ¡Eso es, chicos! Todo lo que hemos hecho, todo por lo que hemos trabajado, chicos. Todo ha sido para este momento, todo por este partido. El primer partido de la temporada, chicos. Esta temporada será la nuestra. Nuestra temporada, chicos…

En el minute siete de este primer partido de la nueva temporada, Kevin Lewis anotó. Y en el minuto cincuenta y cinco, Hill marcó en propia. Y el Liverpool Football Club ganó al Bristol Rovers 2-0. Lejos de casa, lejos de Anfield. En el primer partido de la temporada.

Y así todo el rato. Algunos partidos los despacha en una sola línea, mientras que en otros se está una página entera, según la importancia de unos y otros. Siempre girando en torno a Bill Shankly. Lo que hace y deja de hacer y las entrevistas y declaraciones que va haciendo. La documentación que realiza el autor es brutalmente exhaustiva, por lo que estoy bastante seguro de que casi cada palabra que se nos relata es una transcripción de lo que recuerda uno u otro jugador, o de las muchísimas entrevistas que dio a lo largo de los años.

A grandes rasgos, se puede estructurar el libro en tres grandes partes.

En la primera, seremos testigos de cómo Shankly toma el equipo en segunda división, cerca del descenso y sorprende a todo el mundo al proporcionar estabilidad y estructura al proyecto. La sorpresa que vive la gente de Liverpool por la revolución que sufre su equipo es proporcional a la que encontramos con el modo de escribir del autor. Poco a poco, vamos cogiendo el ritmo y disfrutando con el extraño paso de las jornadas y las páginas, disfrutando con su esquema cíclico y sus repeticiones. Esta parte culmina con una temporada que desborda optimismo y grandeza, hasta que confirman su ascenso a primera división.

Después de unos apuros para mantenerse, las temporadas se suceden y el Liverpool se va transformando en un equipo ganador. Con el paso de los años, veremos como consiguen su primera liga y Shankly es reconocido como uno de los grandes entrenadores de las Islas. Es el momento más exultante del libro, en el que se nota que el autor se lo pasa en grande describiendo la felicidad que vive la ciudad y los trabajadores del Liverpool. Los adjetivos grandilocuentes se suceden y el aroma a triunfalismo es glorioso. Las temporadas van y vienen, las alegrías y los disgustos se suceden, incluso se adentra en los mejores años del equipo en el siglo XX. Sin embargo, el esquema provoca ciertos problemas de redundancia, especialmente cuando las temporadas son demasiado parecidas y cuesta distinguir una de otra (aparte de volverse repetitivas). Finalmente, también está el problema de conocer en qué temporada ganan qué, lo que resta un poco de emoción a la lectura, pues ya sabes desde un inicio si tal o cual partido se ganará o perderá.


Finalmente, entramos en una tercera parte en la que Shankly se empieza a ver mayor y es consciente de que los tiempos están cambiando. Cada verano es una época de peleas, frustración y el inicio de un nuevo ciclo que cada vez se ve con menos fuerzas para acometer. Es quizás uno de los momentos que más logrados del libro: cuando se da cuenta, lleno de pena, de que ya no es el entrenador ideal del equipo que más ama y de que debe dar un paso a un lado y retirarse para dejar hueco para jóvenes con nuevas ideas y fuerzas renovadas. Una vez tomada la decisión, viene el momento de decidir qué hacer con su vida post-retirada. Por primera vez en muchos años, tiene tiempo de sobras para hacer lo que desee, pero lo único que le gustaría hacer es justo lo que no hará más: entrenar al Liverpool. Esta frustración se mezcla con la alegría que supone ser una de las fuerzas vivas de una ciudad que le adora, y a la que adora él también. Se transpira cariño y admiración por todos lados.

Red or dead concluye con un pequeño epitafio y un recordatorio de todos los que le conocieron, expresando el cariño que tenían por este personaje.

Así, tenemos una hagiografía que se percibe hecha con cariño. Una biografía puede hacerse de manera más o menos crítica, pero desde un primer momento se nota que la intención del libro es la de homenajear al objeto de la historia y dejar en buen lugar a un personaje histórico de la ciudad y del fútbol mundial. Se pasa muy por encima de los aspectos más controvertidos de Shankly, incluso poniendo como virtudes su obsesión por las repeticiones, su cabezonería y su mala leche. Al final, lo que queda es el mensaje que queda en su estatua homenaje: “Hizo feliz a mucha gente”.

Lo que me ha sorprendido es la profusa documentación que se incluye con el libro. Al final tenemos un listado con todas las citas y el número es realmente abrumador (ojo, que acaba bastante antes de lo que parece), dejando claro que Peace ha trabajado bien. Lo que más ha llamado mi atención es la extraña cadencia con la que Shankly habla en cada uno de sus diálogos. Sin embargo, si alguna vez has oído alguna entrevista suya, podrás comprobar que está MUY bien representado. No me extrañaría que en muchos casos, lo que encontramos en el libro son transcripciones casi literales de las entrevistas reales.

Red or dead es un verdadero ejercicio de estilo en la que la elección de su extraño ritmo y su abuso de frases simples es perfecto para lo que el autor quiere conseguir. Y no dudo ni por un segundo de que tiene éxito en ello. No dudo que Peace se habrá encontrado cientos de  veces en la situación de haber terminado una frase particularmente compleja y luego teniendo que realizar un esfuerzo consciente para transformarla en frases de un hombre de las cavernas. Toma un riesgo enorme con un estilo que expulsará automáticamente al 75% de los lectores, pero creo que artísticamente, Red or dead lo clava. Y cuando un trabajo cumple unas intenciones artísticas tan complejas sin por ello descuidar el contenido, es justo reconocer el mérito de su propuesta.

No obstante, sus 700 páginas de letra diminuta se pueden hacer difíciles de acabar. La reiteración de las temporadas se puede hacer algo pesada, especialmente en las temporadas finales en las que es obvio que ya no hay novedad alguna, la sorpresa por el modo de escribir se halla ya lejos y las reiteraciones empiezan a cobrar su peaje. Pero claro, el autor se ha autoimpuesto una serie de limitaciones y no quiere renunciar a ellas…

Lo que debo reconocer es que nunca había leído un libro como éste. Que no es poca cosa. Como alguien que gusta del fútbol, de la ficción basada en la realidad y de los tochámenes, me he hallado gozando como un gorrinote. Su propuesta tan extrema provocará muchos más odios que amores, pero si eres de los últimos, éste es de los libros que nunca vas a olvidar. Quién lo iba a decir de la simple biografía de un mero entrenador de fútbol.

Si eres de los que supuran amor por el fútbol, sabes apreciar el fanatismo casi incondicional por la mística que éste genera y tienes unos mínimos conocimientos sobre la Premier League (y buenas dosis de paciencia), éste puede ser tu libro.

Nota: 8

Nota goodreads: 3.75/5 

lunes, 22 de mayo de 2023

La guerra del fútbol (Ryszard Kapuscinski)

¿Puede un partido de fútbol provocar una guerra? Parece una tontería, pero es lo que ocurrió entre Honduras y El Salvador hace ya medio siglo. Habiendo ya “disfrutado” de los ensayos de Kapuscinski y sus retratos sobre los conflictos olvidados de medio mundo, tenía muchas ganas de coger este libro y metérmelo entre pecho y espalda.

Título: La guerra del fútbol

Autor: Ryszard Kapuscinski

Título original: Wojna Futbolowa

Traducción: Agata Ozersek

“Entre 1958 y 1976, Kapuscinski estuvo en las zonas más conflictivas del planeta como corresponsal de la agencia de prensa de Polonia. Así cubrió, por ejemplo, los levantamientos en el Congo de 1960, el golpe de Argelia de 1965 y la <<Guerra del fútbol>>, cinco días de cruentas luchas y saqueos entre Honduras y El Salvador, cuyo aparente motivo fueron una serie de partidos de fútbol entre equipos de ambos países que buscaban clasificarse para la Copa del Mundo. EN el Congo, tomaron a Kapuscinski por espía y estuvo a punto de ser ejecutado. En Nigeria tuvo que escapar de las tropas rebeldes por remotas carreteras, tras ser apaleado y robado. El resultado de las experiencias de uno de los más inteligentes cronistas contemporáneos son estas memorias de la vida en el centro mismo del caos, en el vórtice generador de la historia contemporánea.”

Aunque el ensayo no es un género que cultivo, Kapuscinki (quizás el reportero más famoso de finales del siglo XX) es uno de los referentes a la hora de abordar temáticas olvidadas pora el gran público. Cada vez que leo uno de sus libros, alucino un poco ante sus ganas de meterse en la boca del lobo para contar lo que no hace nadie. Todo un experto en liarla y poner en peligro su vida por (lo que él considera) una buena causa.

El corpus principal del libro se dedica a la Guerra del Fútbol, en la que Honduras y El Salvador se vieron involucrados tras un partido de fútbol especialmente polémico. Suele decirse que la Copa de Europa // Champions League ha permitido que todos los países de Europa puedan odiarse sin empezar guerras, pero un juego que es capaz de provocar sensaciones tan intensas a veces produce el efecto contrario. Estos dos países llevaban un buen tiempo con ciertas tiranteces, buscando casi algún motivo por el que liarse a palos. Además, ambos pasaban por crisis económicas, por lo que su gente empezaba a estar desesperada, agradeciendo cualquier distracción con la que olvidar sus penas. Curiosamente, ambos tenían posibilidades de acudir al Mundial de Futbol por primera vez, cosa que llenaba de ilusión sus patrióticos corazones. Tras un partido de ida lleno de polémica que no resolvió nada, el ambiente estaba realmente caldeado para una vuelta que se preveía mucho más que tensa. A mitad de la primera parte, una mala patada enciende los ánimos del público, la gente se empieza a crispar y, cuando la policía carga, los espectadores empiezan una revuelta. Un grito de protesta contra una situación desesperada, que se canaliza en el odio mutuo al vecino y el inicio de una serie de disturbios en las zonas fronterizas desencadena en una auténtica guerra que nadie vio venir. Por azares del destino, nuestro ínclito Kapuscinski estaba por casualidad en el país y fue de los pocos que pudo cubrir el evento.

Esto es lo que relata el libro durante sus primeras noventa páginas. Se nos presenta la situación, los antecedentes, las tortas y las consecuencias. Sin embargo, apenas entra en detalles, con mucha menos profundidad que en otros ensayos que he leído del mismo autor. A pesar de tener un libro de unas 250 páginas, la guerra del fútbol apenas ocupa el primer tercio, siendo el resto un puñado de textos inconexos sobre otras guerras y otros disturbios (principalmente en África) que ha ido cubriendo. Es decir, en vez de tener un ensayo concienzudo y detallado, este libro es un compendio de proyectos de trabajos inacabados pegados a posteriori, en una suerte de completismo para poder publicar todo lo escrito por el autor.

Por ello, he quedado un poco decepcionado, pues el libro no es lo que yo buscaba de él. Si bien pone foco en un puñado de conflictos olvidados (y no por ello menos importantes), para que seamos conscientes de las barbaridades que ocurren y que no nos enteramos, apenas entra en detalles. Te deja con ganas de más en todos los temas, dejando una gran sensación de trabajo a medio hacer algo desconcertante. Cualquiera que leyera el libro, esperando un gran dispendio de datos sobre la Guerra del Fútbol que da título a la obra, es probable que quede con el culo bien torcido.

No obstante, sigo disfrutando con su estilo parco, describiendo los ambientes y las anécdotas de una manera extraordinariamente vívida, con una lucidez inesperada ante las barbaridades que a veces describe. Aunque no me ha satisfecho, seguro que leeré lo próximo de Kapuscinski que pase cerca de mí.

Casualidades que ocurren, este año llevo un puñado de libros que no son lo que yo esperaba que fueran, para bien o para mal. Me tocará escoger mejor qué leo (o no).

Si te gusta el autor, aquí tienes 200 páginas más con las que disfrutar. Sin embargo, el poco trabajo de composición y la reducida longitud de cada uno de los temas provocan que apenas se rasque la superficie de los conflictos tratados.  El resultado es un regusto “amargo” más allá de la obvia indignación de los hechos representados. A mi entender, de los más flojos de su autor.

 

Nota: 4

Nota goodreads: 4.18/5