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viernes, 22 de mayo de 2026

Patrulla-X: Días del futuro pasado (Chris Claremont, John Byrne)

¡Y más comics! Si es que no ha pasado nada desde la última vez. A veces me pongo y me sorprendo a mí mismo.

En Días del futuro pasado las cosas han tomado un giro funesto en el futuro para la Patrulla-X. Apenas quedan un puñado de mutantes vivos y tiene pinta de que no tardarán mucho en perder la partida. Décadas en el pasado, el grupo de mutantes malosos (curiosamente llamada la Hermandad de los Mutantes Malosos, jé) asesinó a un candidato político que vomitava sentimientos anti-mutantes y alzaba diatribas sobre lo peligrosos que podrían ser los mutantes. Después de su muerte, a los humanos les entraba el cangueli y activaban a los Centinelas. Y ya sabemos cómo acaba esto. Por suerte, de un modo desesperado se consigue trasladar la conciencia de Kitty al pasado con la idea de que salve al político anti-mutantes y así cambie el futuro.

Estar leyendo este cómic al día y encontrarse con esta historia tuvo que ser un shock de lo más impresionante. De un día para otro tenemos un futuro apocalíptico y un desconcierto enorme sobre qué demonios está ocurriendo.  Sí, ya habíamos tenido la saga de Phoenix y un buen puñado de pifostios de lo más granado, pero nunca se había liado tan parda de un día para otro. Hoy en día ya estamos más curtidos y no nos sorprenden tanto estos volantazos, ventajas que tienen los pioneros. Y otra vez, Claremont saca algo nuevo (o no tan trillado en aquel momento), ¿se pueden contar historias de ciencia-ficción seria con súpers de por medio? Ahora no lo dudaríamos, pero no era algo que se estilara hace cincuenta años.

Leyéndolo hoy día, me ha sorprendido lo corto que es. Son apenas dos numeritos que te ventilas en menos de una hora. Sin embargo, pasan tantas cosas y pasan tan a lo bestia que cuando lo leí de pequeñito (debería tener 12-13 años), me pareció mucho más largo. En aquel momento me pegó el culo al asiento cosa mala, convirtiéndose de manera instantánea en uno de mis cómics favoritos (ni que sea por el cariño que le tengo). Impresiona comprobar como se las arregla para liarla tan parda y arreglarlo en tan poco espacio. Por otro lado, se nota que tengo el estómago tan curtido y no me ha parecido TAN trascendente como lo recordaba, pero sigue siendo una estupenda historia de viajes en el tiempo a disfrutar como un enano.

Además, tiene la suerte de tener una adaptación cinematográfica con bastante enjundia. Si bien cambian un chillón de cosas, la premisa de partida se mantiene, constituyendo una de las mejores películas que se han hecho de la franquicia mutante.

Claremont dirigió a la franquicia mutante durante años y años, sentando las bases de casi todos los personajes. Cuando le daba, se dedicaba a jugar con el género como hace aquí. Aunque quizás tengan un poco de mucho texto, son dos números con un montón de acción, mucha trascendencia y un buen juego de viajes temporales. Además, a los pinceles está un John Byrne en sus mejores años. Se nota que el estilo es viejuno para los estándares actuales, pero transmite toda la tensión que necesita el argumento, ilustra la acción como nadie y está continuamente asentando el estándar de cómo debe ser un cómic. Así, ambos aspectos se complementan a la perfección, molando un puñado en todos los sentidos.

Aunque sólo sea por su importancia dentro del género y su reducida longitud, deberíais leerlo. Tenéis aquí un acercamiento a la ciencia-ficción seria desde el cómic de súpers y una historia que quita el hipo. Todo ello en apenas 90 paginitas de primera. Uno de estos cómics que generan un antes y un después en la franquicia.

 

Nota: 9

Nota goodreads: 4.15/5 

viernes, 24 de octubre de 2025

Plan 9 del espacio exterior

En este sándwich de manjar entre dos cutreces de las gordas, nos toca la otra parte del pan. A la cutredad más conocida de Hollywood en el siglo XX. Plan 9 del Espacio Exterior es la película canónicamente considerada como mejor ejemplo de lo que NO debe hacerse al rodar.

Edward D. Wood Jr. es comúnmente considerado por Hollywood como el peor de sus directores de la historia. Sus obras están plagadas de incompetencia, decisiones cuestionables y poco gusto. Sin embargo, esto no implica que Wood tenía algo que no todos tienen: pasión por el cine. Creía en lo que hacía, lo daba todo por sus películas a pesar de su absoluta falta de talento. Este ¿carisma? es lo que ha convertido sus películas en accidentes inolvidables, verdaderas comedias involuntarias que han quedado en el imaginario colectivo de los cinéfagos más talluditos.

Plan 9 del espacio exterior es la más famosa de sus películas, la que rodó con más presupuesto – ejem – y la que supuso su canonización definitiva como incompetente mayúsculo. Para añadir más sal a la herida, contó con la aparición póstuma de un Bela Lugosi que se murió antes de acabar el rodaje, siendo sustituido de manera vergonzosa por otro actor al que se le tapa la cara. También cuenta con la participación de Vampiria, una estrella en horas MUY bajas, que tiene un papel muy extraño por su negativa a hablar en una película del director.

El argumento mezcla una invasión alienígena con zombies y vampiros en una suerte de trama delirante con poco sentido y menos gusto. Esto, obviamente, no contribuye a esconder que los errores brotan por doquier. Se hace imposible listar todos los tipos de errores que comete, siendo más fácil decir que comete todos y ya. Actuaciones que dan pena, efectos especiales de cinexin, montaje repleto de encabalgamientos y objetos que cambian de sitio, maquillaje vergonzoso… en fin, todo.

Sin embargo, se percibe amor entre tanta incompetencia. La película es horrible, pero Wood le pone todas las ganas del mundo y, de alguna manera, se nota. Como si de un tren descarrilando se tratara, se hace difícil no querer seguir viendo la película para ver cuál es la nueva estupidez que te van a arrojar a la cara. Es tan carismáticamente espantosa que se hace querer, muy a su modo.


Con los años y la reputación de su director, Plan 9 del Espacio Exterior se ha convertido en un icono. Hay tantas cosas mal aquí que se vuelve fascinante, canonizando así las características del cinebasura.

 

Nota: N/A

Nota filmaffinity: 4.4 

lunes, 20 de octubre de 2025

Así se pierde la guerra del tiempo (Amar El-Mohtar, Max Gladstone)

Pongámonos un poco más líricos. Estamos con un libro leído como parte de un burrín (gracias Ghaz!)


Título: Así se pierde la guerra del tiempo

Autor: Amal El-Mohtar, Max Gladstone

Título original: This is how you lose the time war

Traducción: Christian Rodríguez

“Entre las cenizas de un mundo moribundo, Roja encuentra una carta con la inscripción: <<Quemar antes de leer. Firmado: Azul>>.

Roja y Azul, dos agentes de facciones rivales en una guerra que se extiende más allá de los confines del espacio y el tiempo, inician una correspondencia prohibida. A medida que se mueven por los hilos del tiempo dando forma al pasado para adecuarlo a los intereses de su facción, lo que empezó como un desafío, un intercambio de pullas en el campo de batalla, se va transformando en un peligroso juego que tanto Roja como Azul están decididas a ganar. Porque ahí fuera se está librando una guerra, y alguien tiene que ganar. En eso consisten las guerras, ¿no?”

Tal como ocurría en la Guerra del Tiempo de Fritz Lieber (cuyo punto de partida es una obvia inspiración), no tenemos una novela típica con un argumento y una guerra en la que el devenir del universo está en juego. Esta no es la onda. No hay (apenas) páginas que nos expliquen cuáles son los bandos, porqué se están atizando ni qué está en juego. La descripción del mundo es mínima y el trasfondo no le interesa a los autores. NO es ese tipo de libro. 

¿Y qué SÍ es el libro? Es… bueno, difícil de procesar. Se acerca más a la poesía que a la novela y, quizás en otra línea temporal o en otro tiempo de mi vida, me hubiera tocado las narices. En este caso, me ha encantado. Así se pierde la guerra del tiempo es intensa, pero en el buen sentido. Es un libro de belleza sostenida, lleno de lirismo, pero también funciona como un mosaico de una novela, contado a base de mandobles, de estocadas brutales, hiriendo a base de vertiginosas acrobracias de prosa. A pesar de su reducida longitud, no lo describiría como lectura ligera de ninguna manera. Más bien se trata de una obra que te obliga a poner atención y te invita a participar. Si estás aquí – parece decir – tienes que estar preparado para estar aquí.

Estructurada a base de epístolas, conoceremos a las dos paladines de su bando a través del contendido de las notitas que se van mandando. Los tonos de odio iniciales se transforman a poco en el respeto que se tiene a los enemigos enconados pero, una vez se conocen, surge la empatía, el aprecio y con el tiempo, se van perdiendo las ganas de luchar (o, quizás, cambian los motivos por los que seguir alzando las armas).

No abraza la ciencia-ficción para explicarnos los viajes en el tiempo, ni se esfuerza mucho en describir los detalles del mundo. Gladstone y El-Mohtar se ciñen a dejar fluir lo justo para que podamos comprender cómo funciona cada personaje:

Roja proviene de un futuro tecnológico, una suerte de creación de un Adeptus Mechanichus en busca de su Omnissiah. Es rápida de pensamiento, pragmática a niveles extremos, siempre con una practicidad y una letalidad más allá de toda medida. Eso se aprecia tanto en sus actos como en el estilo de sus cartas, de un laconismo extremo. Por su parte, Azul viene de un mundo que parece un paraíso natural, en el que todo está vivo – incluidas las herramientas – y todo, como la vida misma, fluye en sintonía con su alrededor. Y como la vida misma, es letal y descarnada cuando la situación lo requiere, pero tanto sus actos como su prosa es florida, orgánica, como si de una danza se tratara, con ese barroquismo propio de aquello que está vivo y germina (casi) sin control.


Esta mezcla caótica de elementos rodea al lector desde el primer momento: El alzamiento y la caída de múltiples Atlántidas, la imponente cantidad de líneas temporales involucradas y – sobretodo – la desesperanzada imposibilidad de obtener una victoria por parte de ninguno de los dos bandos. Esto convierte a esta inesperada historia de amor en una tragedia más allá de la vida. Aunque habrá sido una pesadilla en su traducción, me veo muy obligado a felicitar a la persona responsable de tamaño trabajo, respetando en gran medida el desbordante lirismo de la obra original (me he molestado a buscar y jo-é). Así se pierde la guerra del tiempo es un torrente de hallazgos narrativos, cuya prosa alardea mientras se habla de deseo, permanencia, miedo, supervivencia y libertad. El resultado es una obra que se lee como una danza intrincada, un tira y afloja dialéctica tan exigente como fluido a medida que se sucede la correspondencia de las protagonistas.

La Guerra, hasta cierto punto, no tiene apenas importancia. Es un escenario de fondo en el que se muestra la tragedia de la incomprensión. Primero entre ellas y, luego, cuando el amor se ha cimentado, la del resto de sus respectivas sociedades, que no podrán comprender esta relación. ¿Qué futuro tiene un amor así? ¿Por qué desear cuando sólo va a causar dolor y tiene consecuencias para ti y la otra persona? Así, se explica o se comprende la rebelión que las dos guerreras realizan contra lo que se espera de ellas, conscientes de no poder luchar contra el flujo del tiempo, que sólo les queda la tragedia. Pero no dejéis que esta condenación os engañe, este libro no es – para nada – un libro triste. La historia de Roja y Azul enamorándose a través del tiempo me ha tenido más tiempo sonriendo que llorando. Me ha encantado conocer a estos personajes y me gustaría mucho saber más de ellas.

Dioses, ¡qué pedazo de viaje! Así se pierde la guerra del tiempo requiere esfuerzo del lector, pero el premio es de los bonitos. Más que una novela, tenemos un baile, una danza demencial a través del tiempo. Los protagonistas viven al límite, sus diálogos esconden más de loque parece, conteniendo desafíos inesperados para unos y otros. Quizás lo mejor es dejarse fluir, no intentar abarcar todo, sino sumergirse una y otra vez en un estruendoso viaje que repleto de quiebros y requiebros.


Nota: 9

Nota goodreads: 3.95/5

miércoles, 13 de agosto de 2025

Neon Genesis Evangelion (el Manga)

Como no sólo de libros y películas vive el adicto, partí con la intención de traer de vez en cuando mangas, cómics y series. La verdad es que apenas se han pasado y, quizás, ya tocaba. Así que hoy hablaremos un poquito del manga de Neon Genesis Evangelion.

Uno de los clásicos de la ciencia-ficción dentro de los mangas, nos sitúa en un futuro próximo en el que la Tierra es atacada por unos monstruos gigantes, llamados Ángeles. La única línea de defensa radica en unos robots gigantes (los EVAs) tripulados por unos adolescentes, enfrentados a un reto que les supera por mucho. O al menos, este sería el planteamiento, porque luego la trama se complica sobremanera en dos vertientes. Por un lado, tenemos una serie de conspiraciones dentro de conspiraciones en la que se hace difícil conocer cuál es la verdad sobre lo que ocurre. Por otro lado, tenemos las tribulaciones de los tres adolescentes protagonistas, que malditas las ganas que tienen de subirse a un EVA y jugarse la vida cada día, pues bastante tienen con sus traumas y sus comidas de tarro de gran o enorme tamaño.

Se trata de uno de los pocos mangas realizados a partir de un anime pre-existente. Algún día hablaré de la serie en profundidad (personajes, implicaciones psicológicas, tramas, etc.), pero hoy me centraré en el manga derivado.  Publicado pocos años después de la finalización de la serie original, sus 10 tomos le otorgan un mayor espacio para explicar los mismos hechos del anime. Así, sin realmente cambiar nada, permite que la trama respire, añadiendo poco y trascendencia a una historia que en 24 episodios, ocurre demasiado a calzón quitado.

El objetivo de este manga es, dicho por los propios autores, servir a modo de aclaración y corrección de la historia original. Al aumentar el protagonismo de los secundarios (o darles espacio para expresarse), permite entender todos los sucesos que transcurren entre bambalinas, ocultos a ojos de los protagonistas, respondiendo así a muchas de las preguntas que permanecían en el aire y confundían a un espectador despistado. Así, comprendemos mejor los traumas de Shinji, la necesidad de aceptación de Akane, qué trabajo tiene Misato (y su amor), el origen de Rei (de los que se clavan en las entrañas) y, sobretodo, aporta orden entre el marasmo de tramas conspiranoicas que no había quien entendiera.

Y sobre todo, por el final. Los dos últimos capítulos de la serie original constituyen uno de los desenlaces más polémicos de su género. Cualquiera que los viera, a finales de 1995, sin más contexto que los 22 capítulos anteriores, se quedaría con el culo muy torcido, incapaz de entender qué ocurría. Se gastaron verdaderos mares de tinta discutiendo los hechos y las interpretaciones que implicaban las frases e imágenes mostradas. Este manga surge como necesidad de los propios autores de explicar un desenlace que no pudieron rodar de otra manera (cosa que contaré en la reseña del anime). Podríamos decir que, originalmente, los dos últimos capítulos se ven desde el punto de vista exclusivo de Shinji, enterándonos únicamente de lo que le ocurre. Podemos ver su desesperación al comprender que “ahí afuera” ha llegado el fin del mundo, que él es incapaz de hacer nada para evitarlo, pero al mismo tiempo debe tomar una decisión consciente de que ninguna solución es buena . El manga se explaya (un tomo entero) en explicarnos qué ocurre lejos, “fuera de Shinji”, permitiendo que entendamos “algo” de lo que ocurre. La paja mental es de bandera, no lo negaremos, pero no es tan confusa. Se pierde quizás el punto de fascinación del anime de “nomeenterodequéestaocurriendoperocomomolatodo”, pero resulta ideal para leer después de alucinar con la serie y así poder volver a empezar su visionado apreciando mejor qué ocurre en cada momento.

SPOILER. Debemos entender que, después del segundo impacto, NERV ha encontrado a los Adán y Eva original, y está experimentando con ellos, obteniendo un poder que va más allá de la comprensión humana. Dios no quiere que la Humanidad trastee con cosas que no comprende, así que envía a sus ángeles para exterminarla y recuperar a sus hijos. Por otro lado, Gendo está intentando hacerse con el control total de ese poder, a espaldas de NERV, para destruir a Dios y así permitir a la Humanidad progresar en su evolución. Por su parte, SEELE conspira para utilizar ese poder y conseguir la dominación mundial. Al final, Gendo se sale más o menos con la suya, destruyendo la poca cordura que guardaba Shinji en el proceso. Por si fuera poco, éste último se ve obligado además a tomar una decisión imposible sobre cómo debe desaparecer el ser humano, consiguiendo una nueva oportunidad gracias a su bondad. Se produce así un reinicio de la historia, ya sea para repetir los mismos errores o hacer las cosas de otra manera. FIN DEL SPOILER

A lo largo de los años, los creadores de Evangelion han hecho un montón de versiones sobre el mismo tema, cambiando hechos, poniendo y quitando personajes, permitiendo una suerte de revisitación continua de una misma trama, con diferentes interpretaciones y conclusiones. Cada X tiempo, te permiten volver a montarte en un EVA y maravillarte con las posibilidades que ofrece este nuevo viaje. Así, es posible que la versión que te ha llevado hasta aquí sea algo diferente y puedas llegar a un lugar distinto del que te arroja este manga.

El manga de Neon Genesis Evangelion, funciona como una obra complementaria del anime. Respeta su diseño y sus ritmos, presto a ser leído después de haber flipado por primera vez con la historia. Quizás ha quedado un poco olvidada para los nuevos lectores (Ya tiene 30 años) y tiene el mismo problema tetil de su época (estos japos salidos), pero es una fuente de referencias tan grande que cualquier friki (o no friki) debería darle un tiento, que la experiencia vale la pena. Ciencia-ficción de la buena, toneladas de acción de la buena y pajas mentales sobre el futuro de la humanidad de las buenas.

 

Nota: 9

Nota goodreads: 4.25/5

  

viernes, 1 de noviembre de 2024

El hombre en el castillo (Philip K. Dick)



Éste es otro libro de estos que lleva siglos en mi  lista de pendientes (puedo confirmar que más de quince años), así que algún día tocaba ponerse con ello. Ya que mi madre se ha puesto con la serie, pues mira, igual vamos a leerlo de una vez, que ya toca.

 

Título: El hombre en el castillo

Autor: Philip K. Dick

Título original: The man in the high castle

Traducción: Manuel Figueroa

“La Segunda Guerra Mundial ha terminado en 1947, siendo los Aliados derrotados por el Eje. Los Estados Unidos han sido invadidos y consecuentemente divididos entre japoneses y alemanes, del mismo modo que Alemania tras su derrota en el «mundo real».

Un autor que se acerca a un escenario como el propuesto se enfrenta al problema de describir cómo sería el mundo si los nazis hubieran ganado la guerra. Dick opta por trazar a grandes rasgos la brutalidad nazi llevada al mundo entero, e incluso al espacio exterior, y elige centrarse preferentemente en la cotidianidad de los americanos derrotados dentro de una cultura japonesa victoriosa.

La acción se desarrolla en 1962 en la costa Oeste de los que otrora fueran los Estados Unidos, ahora PSA, Pacific States of America, zona de influencia japonesa. Los nativos son ciudadanos de segunda clase a pesar de que su cultura es admirada por los vencedores, a tal punto que uno de los mejores negocios es la venta de auténticas antigüedades americanas, como relojes de Mickey Mouse. Este mundo nos es descrito a través de las vidas de Robert Childan, Frank Frink, su ex-esposa Juliana, y Nobusuke Tagomi, saltando la narración constantemente de un personaje a otro.

La trama gira alrededor de tres cuestiones que se tocan por momentos: el comercio en torno a las antigüedades americanas y la valoración que los japoneses hacen de ella, la misión del Sr. Baynes, llegado de Europa, para entrevistarse, con fines aparentemente comerciales, con el Sr. Shinjiro Yatabe, y un extraño libro, censurado por los nazis, que describe a los Aliados victoriosos, escrito por un tal Hawthorne Abendsen, el Hombre en el Castillo al que alude el título.”

Este libro es famoso por la premisa sobre la que se basa en la historia. Fue uno de los primeros a planteárselo y probablemente el primero que lo hizo BIEN. Así, presenta lo que sería el desarrollo del mundo a finales del siglo XX mostrando una evolución lógica a lo que hubiera pasado si los nazis (y por extensión el Eje) hubieran ganado la IIGM. A partir de un “pequeño” cambio (los Aliados pierden la Batalla de Inglaterra), propone cómo habría evolucionado la guerra a partir de ahí y, por consiguiente, el avance del mundo durante los siguientes cuarenta años. Esta concepción es el aspecto más notable del mismo, mostrándose como una reflexión pensada, que tiene en cuenta multitud de detalles.

 Así, El hombre en el castillo presenta una historia alternativa muy convincente en la Hitler y los nazis, la Italia Fascista y el Japón Imperial han sido los ganadores que se repartieron el mundo como “buenos hermanos”. La acción se centra en EEUU, pero Philip K. Dick no se olvida del resto del mundo y deja caer información sobre cómo ya no quedan apenas países libres y – principalmente – los nazis dominan el mundo. Me hace especial gracia el esfuerzo para incluir, a modo de historia dentro de la historia, una especulación de uno de los personajes sobre cómo habría sido la vida en el mundo si los nazis no hubieran ganado. Claro, no puede poner el mundo real (ejem) porque lo basa desde la perspectiva de los personajes, con lo que algunos detalles cambian. Además, la acción se centra en la parte japonesa del país. Por un lado, queda claro lo orgulloso que se siente el Imperio Japonés en su victoria, restregando todo lo que puede al “hombre blanco”, al que considera inferior.  Por otro lado, no puede evitar contemplar como el nazismo se está imponiendo al resto del mundo y queda claro que los japoneses también caerán. Sin embargo, para el pueblo llano, queda el consuelo de que las cosas están mal por aquí, pero los otros están todavía peor.


Para Dick, los personajes son meros vehículos para describir el mundo. Así, no hace un especial esfuerzo en dotarles de gran profundidad. Van de un lado a otro, hacen cosas y poco más. Esto no impide que ese punto de vista que generan sea útil para presentar las peculiaridades de la sociedad.

El que tiene más páginas es el anticuario Robert Childan. Especializado en el siglo XX que fascina a los japoneses actuales, conoce bien todos los entresijos de la época para esquilmar todo lo que puede a sus ricos clientes. Sabe que los japoneses son escoria, pero es bien consciente de que los otros son todavía peores. Realiza un esfuerzo continuo para no meterse en política, pero, obviamente, es una cosa bastante difícil en estos tiempos.

Pronto entra en contacto con Frank Frink¸ un granujilla que se ha metido en un negocio de falsificaciones, pero que es testigo de algo que no debe ver. Así, debe salir por patas de la ciudad, aprovechando la situación de emprender un viaje por medio país con la idea de recuperar el amor de su ex Juliana. Ésta es una joven llena de recursos y todavía más redaños que no tiene ninguna intención de volver con Frank. No obstante, aprovechará sus atenciones para que le lleve a conocer con el autor del libro La langosta se ha posado – que describe una ucronía en la que los nazis son derrotados -, que vive recluido en su mansión, el llamado “Hombre en el castillo”.

Finalmente, tenemos a Nobusuke Tagomi, un ejecutivo que ansía lo mejor para su pueblo, desengañado porque lo que fue una conquista gloriosa se está convirtiendo en la perdición de su país, pues prevé un futuro funesto en la inevitable confrontación con Alemania. Con él contemplamos como viven los conquistadores, dejando claro que las cosas han traído menos prosperidad que la que algunos deseaban.

Como veréis, he dedicado muchos esfuerzos a explicar el planteamiento y el desafiante mundo que genera Philip K. Dick y apenas nada en la trama. Esto se debe a que a Dick no le interesa mucho desarrollar una historia, que está casi porque debe estar, apenas una excusa para que tengamos una novela y no un ensayo raro. Como un ejercicio de construcción de mundo, lo que tenemos entre manos sobrepasa en mucho el excelente. Quizás el mayor inconveniente a la hora de leer el libro hoy en día es que debemos conocer en profundidad los grandes hechos que acaecen en el mundo en la época 1935-1955, que son convenientemente tergiversado para dar lugar al futuro ucrónico del libro. Además, los detalles que se dan tienen profundidad, sumergiéndonos en un mundo que es tan terrorífico como impresionante. Además, el detalle de situarse en el bando japones le añade un choque todavía más grande desde el punto de vista cultural y los valores que priman en la sociedad. Eso sí, luego tenemos una serie de eventos que no tienen una especial importancia más allá de llevar a los personajes a los lugares adecuados para que entendamos como es el mundo y un desenlace que es otra vuelta de tuerca curiosa al planteamiento inicial.

Porque el desenlace también tiene su enjundia. Gracias al libro La Langosta se ha posado tomaremos conocimiento de otro mundo alternativo al “real” de los personajes en el que los Aliados ganan la guerra, pero que no es el que nosotros conocemos. Además SPOILER queda implícito que los personajes – especialmente El hombre en el Castillo – llega a ser consciente de ser un personaje literario en el que su realidad es una ucronía, pero que al mismo tiempo ha generado – no por sus manos – un tercer mundo en el que el Eje perdió de una tercera manera. En fin, una voladura de tarro de lo más bonita, que rompe casi cualquier idea preestablecida que pudieras tener FIN DEL SPOILER.

En apenas 216 paginitas tenemos una construcción del mundo al alcance de muy pocos. Al mismo tiempo, tenemos una exploración en profundidad de la moralidad de los Imperios, la poca diferencia que supone a veces considerar que un bando de la guerra es mejor que el otro; si realmente importa quién gana la guerra, o si, en un escenario de una complejidad moral tan grande, la intolerancia y la maldad prevalecen o si los humanos pueden dirigirse hacia un lugar moralmente correcto (y si es que eso importa). Además, debemos tener en cuenta que el libro se escribe en 1968. La IIGM apenas hace 20 años que acabó, muchas heridas seguían abiertas y, sobre todo, a la ciencia-ficción le faltaban muchas obras por ser escritas. Cualquier veterano lector del género verá aquí el lugar desde donde parten mil influencias en las obras que se escribirían en los siguientes 30 años, una buena prueba de su importancia.

Hacía tiempo que un libro no me estimulaba la mente y me obligaba a ir a tope como éste. Sí. Es racista, sexista y tiene unos sesgos del tamaño de portaviones, pero tiene una construcción del mundo tan bueno en un espacio tan reducido que uno no puede sino fascinarse con el resultado. Lástima que la historia luego no acompañe, porque la premisa es poderosa con ganas.

 

Nota: 8

Nota goodreads: 3.61/5 

domingo, 18 de agosto de 2024

Lightyear

Entre esta plaga de secuelas, precuelas y a ver si cuela, Pixar nos trajo su quinto producto dentro del paraguas de Toy Story, prometiéndonos la película que inspiró al juguete de Buzz Lightyear. ¿Es esto lo que nos ha traído? Bueno, no.

Principalmente, porque no me creo que ésta fuera la película que Andy (con sus 7 años de edad) fuera a ver en 1995 ^^. Encima, tampoco tiene en cuenta la serie de animación (que no estaba nada mal) que pudimos ver durante años en el Canal Disney, con su propio set de muñecos en nuestro mundo, no. A Andy le hubiera gustado Una nueva esperanza o En busca del arca perdida, pero este Lightyear se aleja mucho de una sencilla historia sobre el camino del héroe.

Porque uno esperaría un poco de aventuras espaciales, triscando de planeta de aquí para allá, con un Emperador Zorg que quiere conquistar el universo y un puñado de aguerridos Guardianes de la Galaxia impidéndolo de manera chistosa. Pero no, la película empieza mostrándote a Buzz Lightyear con un auténtico Marine Espacial que disfruta rebanando cabezas como si estuviéramos en un WH40k para niños durante unos buenos veinte minutos. Tras una primera aventura, la desgracia sacude a la expedición por un error del propio Buzz, que no puede soportar no ser el más perfecto soldado. A partir de ahí, empezará un camino de redención que le llevará por caminos inesperados.

Y en casi ningún momento tenemos un escenario de soap opera futurista, no. Aquí tenemos ciencia-ficción dura, de la que se vuelve desasosegante cuando uno se para a pensar en las implicaciones de lo que está ocurriendo. Lightyear tiene que redimirse de su error pilotando una nave a velocidades cercanas a la luz, para probar así un combustible experimental con el que lograr sacar a toda la gente que le acompaña de un planeta peligroso. La gracia es que cada vez que hace una prueba de, digamos, pocos minutos, en el planeta pasan varios y varios años. Así, tan obcecado intentando arreglar lo que ha hecho, ve cómo pierde a sus seres queridos, todo cambia, y al final ve que es alguien prescindible. Y es que esa es la gracia de la cinta. Cómo a veces, cegarnos en algo, en intentar reparar nuestros errores, puede pasarnos factura.

Aunque no tenga nada que un niño no pueda ver, el tono en que está rodada es cercano a 2001, los chascarrillos brillan por su ausencia en la primera hora, en la que el tono desesperado es cada vez más marcado. Es en su desenlace que el film ya toma unos senderos más conocidos y pueden ser disfrutados por todos, mezclando las aventuras con un humor facilón y un desenlace curioso que, por lo menos deja cierto buen sabor de boca al ganar al malo maloso de turno y permitir la redención del protagonista.

Así, tenemos una película dividida en tres episodios que no casan tonalmente bien entre ellos: Acción seca (casi) para adultos, Ciencia-ficción hardcore y aventuras para toda la familia. Durante más de una hora, el tono es seco, oscuro, ciertamente ominoso. De repente, entra la luz y se vuelve luminoso y divertido, contrastando con todo lo que hemos visto hasta entonces.  Demasiado serio para los más pequeños, pero demasiado tonto para los más curtidos, se queda en tierra de nadie pese a que los episodios individualmente funcionen.

Lightyear intenta además un par de bromas meta – el mensaje inicial y la escena tras créditos,  por ejemplo – que no acaban de funcionar. Se agradece el intento, pero fallan a lo grande. Lo contrario ocurre con todo lo que tiene que ver con el gato, que roba todas las escenas desde que aparece y tiene a su bien los mejores chistes de toda la película, con desternillantes resultados. Jus, que me he pasado repitiendo sus frases un mes o más.

La animación tiene la calidad marca de la casa. Tanto a nivel técnico como artístico demuestra una factura excelente, al alcance de ningún otro estudio del momento. La fluidez de los movimientos, la calidad de las texturas y el diseño de su imaginería funcionan perfectamente tanto para los adultos como para los más pequeños. Esto es algo que la casa nunca ha perdido y no pierde oportunidad para mostrarte lo que saben hacer.

En cuanto al final, he visto que ha enfadado a más de uno, pero a mí me parece muy bien hilvanado. Sí, es del estilo de cierto director que gusta de hacer cosas raras con los finales, sí, pero se lo he comprado con creces. Juega con la moraleja de saber cuándo es necesario darlo todo por un ideal y cuando hay que evitar obsesionarse con un imposible, siendo consciente de la necesidad de “dejar ir” cuando toca. Todo ello rodeado de chistacos felinos, que es bien. Quiera que no, es una vuelta de tuerca curiosa al “si te esfuerzas, lo conseguirás” tan típico de estas producciones.

Lightyear es un buen intento de película que falla al centrar el tono en que busca contar la historia. Se aleja de las propuestas típicas de la franquicia, pero no equilibra nada bien lo que quiere contar. Así, se vuelve demasiado infantil para los adultos, pero demasiado densa para los peques. Eso no quita que sea una historia de ciencia-ficción bien parida, que intenta un par de cabriolas bastante originales y sale con cierta gracia del brete. Irregular en su conjunto, pero aprovechable.

 

Nota: 6

Nota filmaffinity: 5.8

 

  

lunes, 2 de octubre de 2023

Espíritu Sagrado

Esta película se vio porque el buen señor de Te lo Resumo así nomás la puso como buena. Y algo que he aprendido de él es que tiene unos gustos muy similares a los míos. Ni idea de qué película me estaba hablando, pero si la ha puesto entre lo mejor que ha visto en su año, será que también me gustará.

Nos situamos en Elche. Allí, una pequeña ha desaparecido y el barrio está de luto. Un grupo de gente, extraños alienados para el resto del vecindario pero despiertos visionarios de la verdad universal para ellos mismos, conforman la Asociación OVNI Levante. Cuando el Presidente de la asociación muere de forma repentina, toma el cargo su segundo, dueño de un bar y tío de la niña desaparecida (y su hermana gemela). Entonces, éste tomara conciencia de una serie de sucesos en los que el destino del universo está en juego, debiendo convencer al resto de sus compañeros de la importancia de tomar medidas para salvaguardar la tierra, pues pronta está la llegada del Espíritu Sagrado.

Después de todo, si estamos acostumbrados a que los extraterrestres lleguen a EEUU y lo pongan todo patas arriba sin que nos chirríe, ¿por qué no va a producirse el hecho más importante de la historia de la humanidad en un barrio proletario de Elche? Hasta cierto punto, esta es la premisa inicial del argumento: unos colgados ante un desafío que les supera, que ni comprenden ni son capaces de transmitir. Un planteamiento tan particular no hace que su desarrollo sea más esperable, jugando con la idea de que, claramente, son unos zumbados, pero, ¿y si tuvieran razón y tienen la posibilidad de salvar al Universo?

Espíritu sagrado se esfuerza por ser agreste desde un primer momento. Rodada con una puesta en escena pedestre, casi paupérrima, por momentos parece que está hecha con un móvil en la propia casa del director. No contribuye que los actores anden con cara de palo la mitad de la película, recitando las líneas de diálogo de memoria, sin entonar lo más mínimo. Los planos son extraños, mantenidos en exceso, rompiendo una y otra vez las convenciones de lo que debe hacerse. Podría parecer que estamos en un ejemplo de cine cutre, pero la película tiene algo que te hace ver que no es fruto de la incompetencia, sino que hay algún tipo de explicación o encanto a lo que estás viendo.

Todo contribuye a generar sensación de incomodidad. Juega a subvertir tus expectativas e, incluso, cuando ya esperas ciertas trampitas, vuelve a darle la vuelta a lo que esperabas. Sorprende en muchos aspectos, proponiendo al final un desenlace que te provoca escalofríos en la espalda. Una vez más, compruebo que me puedo fiar del criterio de Te lo resumo así no más.

No puedo sino felicitar al director por su osadía al presentar una propuesta tan excéntrica y conseguir estrenarla en gran pantalla. Podría dedicar más líneas a entrar más en detalle sobre sus enigmas, pero entonces os estaría estropeando la experiencia. Si la veis (Bueno, cuando la veáis), avisad y comentamos :-P

En fin, puede que Espíritu sagrado tenga un envoltorio feote y no especialmente vistoso, pero no dejéis que esto os impida ver una película bien pensada y bien parida. A medio camino entre el thriller y la ciencia-ficción, es consciente de ser una propuesta diferente y se regodea a gusto en ello. Disfrutad (o no) de su visionado, viendo como un puñado de inadaptados salva (o no) la tierra. Bueno, que cualquier cosa que sepáis sobre la película os predispondrá de una manera u otra, así que no leáis nada más y buscadla con fruición para verla lo antes posible (Ahora mismo está en Movistar+).

 

 

Nota: 9

Nota filmaffinity: 6.5 

sábado, 2 de septiembre de 2023

Matrix Resurrections

En esta fiebre de resucitar sagas ya enterradas, nos llegó una nueva entrega de un Universo que revolucionó el cine en 1999 para luego darnos dos secuelas “un poco” olvidables. Ahora que Matrix “resucita”, ¿Qué tenía para contarnos Lana Wachowski?

Hete aquí que la trilogía Matrix no es una saga de películas, no. Es una saga de videojuegos creada por el Sr. Anderson que lo petó a lo grande hace ya un puñado de años. Esto le convirtió en una persona ultra-rica que ya no tendría que trabajar nunca más. Esto le sume en el más grande hastío, mientras que el público y la industria le piden una y otra vez una cuarta entrega. Para él, no hay nada más que contar. No tiene la más mínima intención de añadir más minutos a una historia que ya quedó perfectamente cerrada en su momento. Sin embargo, llegará el momento en que las malvadas compañías de las telecomunicaciones forzarán su aparición, sin importar que esté implicado o no. Esto hace salir de su letargo al Sr. Anderson, sorprendido cuando partes de su videojuego parecen estar filtrándose en la realidad. Obviamente, seguimos en Matrix.

Lo mejor de la película, con MUCHA diferencia, reside en los primeros 45 minutos, que principalmente nos explican el porqué de su rodaje. Con una casi total ausencia de acción se nos explica la obligatoriedad de las grandes compañías por explotar IPs y su necesidad de generar secuelas a las mismas en tanto en cuanto sigan siendo rentables. Se hace un especial hincapié en que, al final, el creador original es una figura prescindible, ya que alguien continuará la historia quiera éste o no. En este caso, parece mejor que si deben hacer un mojón sobre tu obra, mejor hacérselo uno mismo que no uno externo. Además, la atonía de Keanu refleja fielmente la actitud frente a un bloqueo creativo eterno, en el que ya se ha abandonado la esperanza (y la voluntad) de generar contenido nuevo. Todas estas reflexiones, junto con el juego de realidad dentro de la realidad (una vez más, aquí con un giro diferente) es lo mejor del film, rodado con mimo e interés.

Luego, empiezan las tortas y el argumento se convierte en una excusa no muy bien hilvanada para que tengamos noventa minutos más de acción: tortas tiros y acrobacias como esta saga nos sabe dar. Es en este punto donde debemos apagar el cerebro para dedicarnos a disfrutar con los fuegos artificiales. La parafernalia es de altura, pero el desbarre lógico es de bandera. Si ya normalmente me importaba poco lo que ocurría fuera de Matrix, aquí se lo podrían haber ahorrado. Igualmente, los motivos por los que se estozan son los más espurios de toda la saga.

Se agradece, no obstante, que se haya podido contar con los actores originales para los dos papeles protagonistas (Keanu Reeves y Carrie Ann-Fisher). Parecen haber nacido para el papel, se nota que tienen cariño a la saga y, a su extraña manera, tienen una química fabulosa que mantiene en pie un nudo y un desenlace que no hay por dónde cogerlo. Se echa en falta a Hugo Weaving, que no repite como Agente(s) Smith (dijo no estar capacitado para ponerse en forma a tiempo para el rodaje) y Laurence Fishburne como Morfeo (su personaje muere en The Matrix OnLine, creándose un clon cibernético diferente). El resto de secundarios, entre los que podemos destacar a Neil Patrick Harris y Jada Pinkett Smith, no desentonan, sin que por ello los podamos encontrar especialmente inspirados.



Evidentemente, toda esta sección se sostiene por unos efectos especiales de primera. Las patadas a la física y las leyes de la termodinámica se mantienen en el mismo tono de siempre, por lo que todo el mundo sabe a qué atenerse. Si bien las toñas no tienen motivo, se agradece que sean variadas, apuesten por enfoques donde se pueden apreciar las acrobacias y no valoren especialmente las vidas ¿humanas? que hay por ahí. Que sí, que el sentido ni está ni se le espera, pero el conjunto está divertido. Ya pensarás cuando salgas del cine.

Lo que más me molesta (tampoco mucho) es que, se supone que la historia quedaba cerrada al final de Matrix Revolutions. Así que, ¿qué ha ocurrido entre una película y otra? Ni nos lo dicen ni se molestan a hacer referencia a ello hasta casi el final de la película. Evidentemente, la coherencia interna ni está ni se le espera. Que el poder del AMOR sea lo que – ahora – mueva el universo es un poco meh tal como lo meten, pero bueno, por lo menos no lo justifican a partir de cochinaditas multiversales, que ya hemos tenido demasiadas de estas últimamente.

¿Se mantiene Matrix Resurections respecto a su primera entrega? En absoluto. ¿Es mejor que las secuelas de la trilogía original? Diría que sí, aunque no por mucho. Al final, si ordenamos las propuestas audiovisuales de la saga, mi orden quedaría así:

1)    The Matrix

2)    Animatrix

3)    Matrix Resurections

4)    Matrix Revolutions

5)    Matrix Reloaded

Matrix Resurections tiene unas características muy marcadas: una premisa de partida estupenda, que se complementa con un gran inicio. Un final espectacular pero con muy poco (pero MUY poco) sentido, que se complementa con tortas gratuitas al por mayor. Me gusta la reflexión que realiza sobre la necesidad intrínseca de las secuelas mientras la rentabilidad de la IP mande (casi sic). Que sí, que no es tan buena como la primera entrega, pero ni tan mal. Ya cada uno que la vea a su riesgo, claro.

 

Nota: 6

Nota filmaffinity: 5.0