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jueves, 11 de mayo de 2023

Anarca (Dan Abnett)

Finalmente sí, el último. Sí. Sí. El último de los libros de los Fantasmas de Gaunt. 15 libros en veinte años para acabar la mejor saga de libros de la Black Library y una de las pocas que cualquier profano podrá disfrutar si es capaz de apreciar una buena novela de acción con personajes llenos de carisma.


Título: Anarca

Autor: Dan Abnett

Título original: Anarch

“En el mudo forja de Urdesh, los ingentes ejércitos de la Cruzada Imperial se enzarzan en una encarnizada batalla final contra el comandante del Archienemigo, conocido como el Anarca, y sus soldados de élite, los salvajes Hijos de Sek. La victoria de cualquiera de los dos bandos afectara a mucho más que el futuro de Urdesh…., pues determinará el destino de la Cruzada de los Mundos de Sabbat. Ibram Gaunt, que ha sido nombrado la mano derecha del Señor de la Guerra Macaroth, se encuentra en pleno corazón de la contienda. Su regimiento, los Primeros de Tanith, conocidos como los Fantasmas, poseen la llave del éxito definitivo. No obstante, mientras las fuerzas del Imperio y el Caos se preparan para el descomunal enfrentamiento final, Gaunt descubre que la mayor amenaza de todas podría proceder de entre sus propias filas.”.

Si has estado acompañando a los Fantasmas durante mucho tiempo, este libro te va a doler. Es absolutamente, fantásticamente, convincente. Reconozco que me ha costado mucho acabar este libro. No tanto por la cantidad de bajas que se producen, sino porque es el último. Termino el libro sabiendo que es el último y que no debería haber más material nuevo de los Fantasmas de Gaunt. Ha sido un camino de muchos años, de disfrutar y sufrir (mucho) con un montón de personajes que me han acompañado en un montón de aventuras, y saber que, después de tanto tiempo, les voy a decir adiós me acongoja el corazón, pues se les tiene mucho cariño. Que seguro que el año que viene emprendo una cruzada de relectura, sí, pero ya no serán cosas nuevas.

En esta novela, Abnett reduce al mínimo las tramas políticas y las sutilezas. Escoge incluso alejarse de la novela bélica y se acerca peligrosamente al horror lovecraftiano en el universo del 40k. Decide poneros los gónadas por corbata en un libro desasosegante, dejando claro que aquí cualquiera puede morir (y además, va a ser una muerte horrible). Indudablemente, esto no impide que sigamos teniendo acción de primera y todo el ritmo peliculero que Abnett sabe dar a sus historias. Entendámonos, a estas alturas, ya no te va a pillar de sorpresa. En El Anarca tenemos algunos de los momentos más tensos y acongojantes de la franquicia, con horrores cósmicos que provocan bajas sin gloria, giros que destruyen corazones, oscuridades aterradoras y un amargo adiós para muchos.

Para ello, decide estructurar la novela en tres tramas diferenciadas, que se van intercalando según los capítulos.

Por un lado, tenemos a la sargento Tona Criid y al Mayor Rawne, que deben defender un bunker de un asalto del Caos. Pronto conoceremos el trofeo que buscan: un traidor custodiado por los Fantasmas con información vital para dar un golpe definitivo a la cruzada. En una posición desesperada, vemos como este puñado de Fantasmas tendrá que resistir ante todo lo que los Hijos de Sek les tiran encima (y les tiran MUCHAS cosas feas), echando mano de cualquier recurso a su alcance e incluso alguno fuera de él. Realmente, las cosas están tan feas y la posición tan desesperada, que duele imaginar el resultado final de lo que va a ocurrir con ellos.

Luego tenemos al Comisario Gaunt, que ahora se ve obligado a dirigir a sus Fantasmas desde la distancia, a salvo en una lujosa mansión. Sin embargo, el Caos no descansa, realizando un ataque definitivo de un modo completamente inesperado (e imaginativo). Gaunt y su alto mando se verán encerrados en una mansión infernal donde sus propias almas están en juego, como si hubieran sido lanzados al interior de un Resident Evil superdopado. Las apuestas suben, la sangre brota por todos lados y nadie (pero nadie) está a salvo. Probablemente, el mejor terror que ha tenido el 40k en toda su historia.

Finalmente, y en un tono más ligero que contrasta con las otras dos tramas, tenemos al Explorador Mkoll que, obviamente, no estaba muerto (estaba tomando cañas). A pesar del cliffhanger del libro anterior, rápidamente nos enteraremos de que se ha infiltrado en la guarida del enemigo, decidirá montarse una Jungla de Cristal por su cuenta y se prepara para salir con vida y hacer todo el daño posible, todo ello con cierta ayuda inesperada, que nos recuerda a tiempos mejores para los Fantasmas.

Dentro de todo este meollo, lo más importante es que se las arregla para cerrar TODO lo que tenía pendiente sin que el ritmo de la novela decaiga en lo más mínimo. En un esfuerzo concienzudo, se acuerda de todo lo pendiente de cada personaje y le da un final “satisfactorio”, relacionándolo con la trama general que se está cociendo. Lo más destacable es la trama del propio Gaunt, que transita lugares asombrosos. ¿Realmente se las ha arreglado para relacionar elementos de los primeros tres libros con el desenlace, diez libros después? ¿Lo tenía todo pensado o lo ha ido improvisando? El remate es para quitarse el sombrero, especialmente porque hay como dos páginas desde que relacionas QUÉ va a ocurrir hasta que empieza la masacre, con lo que cuesta mucho seguir leyendo sabiendo lo que se viene.

¿Habrá más Fantasmas? En principio, no debería. Está todo suficientemente cerrado como para poder dejarlo aquí. Que Abnett no es tonto y deja la patita puesta por si toca seguir, pero está claro que, después de cerrar todo así de bien, volver a abrir historias no tendría la misma gracia.

Cerramos así, con uno de sus mejores libros, la serie que me ha marcado más dentro del Universo del 40k en los últimos veinte años.



El Anarca es una despedida gloriosa de una saga que he disfrutado como un marrano en su cochiquera. En este libro – y en los quince anteriores – he tenido acción a lo grande, personajazos que se hacen querer (y odiar) como nadie, momentazos por todos lados y un desenlace final que te quita el hipo. Estoy triste porque ha terminado, pero estoy encantado con el camino realizado.

Mi adoración a Dan Abnett, Amo del Milenio Siniestro.

 

Nota: 8

Nota goodreads: 4.61/5 

sábado, 6 de mayo de 2023

El señor de la guerra (Dan Abnett)

Y, después d emás de veinte años, ¡han salido los últimos libros de los Fantasmas de Gaunt! Dos ejemplares que me acabo de agenciar y caerán en no mucho tiempo. Por ahora, he aquí el penúltimo.

Título: El Señor de la Guerra

Autor: Dan Abnett

Título original: The Warmaster

Traducción: Juan Pascual Martínez Fernández

“Tras el éxito de su desesperada misión en Salvation’s Reach, el coronel comisario Gaunt y el Primero de Tanith se dirigen al mundo forja de Urdesh, de una importancia estratégica vital y que se halla asediado por los brutales ejércitos del anarca Sek. Sin embargo, puede que esté en juego algo más que el propio planeta. Las fuerzas imperiales han intentado dividir y vencer al enemigo, pero con el propio Señor de la Guerra Macaroth en persona al mando de la campaña de Urdesh, es posible que el ataque del Archienemigo tenga un propósito diferente: decapitar la estructura de mando imperial de un solo tajo.

¿Acaso el señor de la Guerra se ha convertido por descuido en un objetivo? ¿Y podrán los Fantasmas de Gaunt defenderlo frente a la fuerza de asesinos y máquinas de guerra del Caos allí concentrada?

Esta saga se termina y el libro lo sabe. Desde un primer momento se respira aroma a despedida, desde el planteamiento de la misión principal hasta cada diálogo de los personajes, todo se siente más definitivo que nunca, con un extra de trascendencia que hace que valores más cada disparo errado. Después de todo, llevamos 14 libros a nuestras espaldas con los Fantasmas de Gaunt, les tenemos cariño y hacía más de 5 años que no teníamos novedades de sus andanzas. Aquí tenemos una bilogía que se publicó (y debería leerse) junto con su continuación (El Anarca), cortándose en dos entregas sin ningún tipo de cuidado (eso siempre es feo).

El inicio es especialmente descorazonador, indicando un timeskip realmente largo del que nos tienen que poner al día. ¿Qué ha ocurrido? A raíz los hechos de Salvation’s Reach, los Fantasmas descubrieron algo que cambió el rumbo a la cruzada y esta se siente cerca del fin. Los malos, con el anarka Sek a la cabeza, han urdido un plan desesperado para acabar con el Señor de la Guera Macaroth y, como siempre, los Fantasmas son la única esperanza para que la luz del Emperador triunfe.

Así, Abnett se entretiene durante más de treinta páginas en informarnos qué ha sido de todos los personajes que conocemos. Lo más destacable es que el Coronel-Comisario Gaunt se ha convertido en una LEYENDA viva. Sus hazañas se cuentan con mil y cada vez que aparece ante gente que no le conoce, debe soportar una deferencia similar a la que reciben los santos (para irritación del propio Gaunt, claro).

La caracterización de personajes que Abnett realiza es muy meritoria, permitiendo distinguir fácilmente los más de treinta personajes que se manejan en esta trama tan coral. Mantienen sus buenas dosis de carismo y se los quiere mucho. Sin embargo, aquí ya da por supuesto que los conoces y se molesta muy poco en presentártelos.

El (los) libro(s) mantiene(n) dos tramas separadas. Por un lado, hay toda una conspiración de intrigas palaciegas en torno al ascenso de Gaunt al poder. Éste intenta adaptarse a la nueva situación, mientras intenta sobrevivir al “favor” de Macaroth y contribuir al buen fin de la Cruzada. Por otro lado, el resto de Fantasmas llevan muy mal el ser un “ejército mimado” y se ven abocados a una guerra que les supera por completo, luchando desesperadamente para sobrevivir, vendiendo caro cada palmo de terreno. Sin embargo, como el libro está partido en dos, todas las tramas se detienen in media res, dejándote con muchas ganas de más, especialmente porque algunas de ellas lo hacen especialmente a contrapié, probando algún que otro anticlímax un poco feo.

Pero en todo momento sabemos que hay algo oscuro que acecha por ahí… El libro hace un gran trabajo al desarrollar estas dos nuevas tramas mientras enhebra todos (TODOS) los hilos secundarios que había ido dejando en los libros anteriores, haciéndote sentir que la guerra (y la saga) ha llegado a su punto culminante. Me congratula que Abnett supere la tentación de llevar esta saga hacia el infinito y la acerque hacia un final que ya podemos ver cercano.

Así, cada muerte, especialmente tan cerca de la orilla, duele especialmente. Hemos acompañado a estos personajes durante muchas páginas y cada vez que alguno está en peligro, se le acongoja el corazón a uno. A Abnett no le duelen prendas en cargarse a gente “sagrada” y sabe como retorcerte los higadillos.

Dentro del chillón de cosas que ocurren en el libro, me hace especial gracia la curiosa pelea entre la Inquisición y la Armada, con una serie de juegos de espías y contraespías de lo más divertido, estando (por una vez) los primeros en una situación en la que si se ponen chungos, igual la cosa no pinta a su favor.

Una vez más, Abnett demuestra que es capaz de escribir un nudo gordiano de argumentos. Esta entrega junta acción a lo bestia, tramas vibrantes, muertes que hacen daño e intrigas políticas con el saborcillo especial que tiene WH40k. Sí habéis llegado hasta aquí en la franquicia, no veo porqué no ibáis a seguir. Todo lo bueno de los Fantasmas está aquí, aunque se note que es una historia truncada por aquello que ha de venir.

Muchas cosas deben resolverse y, si algo está claro, es que en este libro, nadie está a salvo.


Nota: 7

Nota goodreads: 4.39/5 

sábado, 11 de febrero de 2023

Guerreros de Ultramar (Graham McNeill)

Seguimos con Guerreros, aunque ahora sean de otro tipo. Con ésta, cierro toda la saga de Uriel Ventris, teniendo todos sus libros reseñados en este sitio. Algún día me pondré (o no) a hacer una reseña de toda la saga completa, pero no será hoy, que los Tiránidos invaden Tarsis Ultra y eso siempre llama la atención.

Título: Guerreros de Ultramar

Autor: Graham McNeill

Título original: Warriors of Ultramar

Traducción: Juan Pascual Martínez

“En la fría oscruridad del espacio, los voraces alienígenas Tiránidos viajan de mundo en mundo, consumiendo todo en un intento fútil de saciar su hambre de materia biológica. Justo en su camino se halla el planeta industrial de Tarsis Ultra, dónde el Capitán Uriel Ventris y los Ultramarines de la Cuarta Compañía les plantan cara en compañía de sus hermanos de batalla del Capítulo de los Mortificadores. A medida que la guerra arrecia y la situación empeora, Uriel deberá aceptar las tradiciones bárbaras de sus aliados y actuar contra las tácticas arcanas escritas en el sagrado Codex Astartes si quiere tener alguna posibilidad de destruir la amenaza alienígena.”

Lo que vemos desde un primer momento es un cambio de tono bastante importante. Cualquier atisbo de trama o desarrollo político (como sí habíamos visto en El Portador de la Noche) ha desaparecido. Aquí tenemos una invasión tiránida que no deja lugar a nada más que muchas toñas. Grandes y gigantescas. Obviamente se pierde la gracia del libro anterior, pero si algo sabe hacer bien el autor es escalar la belicosidad a tope, con lo que el libro se disfruta de otra manera.

El argumento tiene cero complicaciones. Los buenos defienden el mundo frente a los malos. Además, los Tiránidos son un villano muy fácil de escribir porque no piensan como nosotros y no tienen emociones, por lo que no hace falta dedicar tiempo a entender por qué hacen lo que hacen. Lo único que debes saber es que son el Gran Devorador y consumirán todo a su paso.

Esta simplicidad también se nota en el carácter de los personajes. Parece que McNeill “se olvida” de darles la personalidad que tenían en el libro anterior y se limita a tirar de tópicos como si no hubiera un mañana. Uriel Ventris pasa a ser “el prota”, con pocos detalles característicos más allá de ser el prota. El Sargento Pasanius se convierte en “el tío del lanzallamas” que, como buen secundario, siempre está allí. Peor parado queda el Sargento Learchus que se convierte en el gruñón que lleva la contraria al prota, sin más papel que ese.

Por lo menos, sí que entramos cierta diferencia entre los Ultramarines y los Mortificadores. Este capítulo de marines intercambiables se muestra como el reverso tenebroso de los Ultras para dar ejemplo de lo que ocurre si te alejas del Codex. No hace falta abandonar el Imperio para transformarse en un ejército de lo más inquietante. Su adoración por la muerte y aceptación de cualquier daño colateral como baja asumible los convierten en seres todavía más inhumanos de lo que tiende a ser cualquier Marine, provocando ciertos escalofríos cada vez que explican alguna de sus peculiaridades.

Me hace especial gracia encontrarme por aquí a un personaje famoso dentro del trasfondo, como es el Inquisidor Kryptmann. Sin andarse con suberfugios ni otras totnerías, se comporta tal como esperaríamos de un inquisidor cabrón. Su objetivo es todo lo que importa, y el resto, cositas veredes. Si tiene que cargarse un par de planetas para detener a la Flota Enjambre, pues se hace y punto.

Entre batalla y batalla, encontramos pequeños interludios en que se desarrolla una mini-trama secundario, siguiendo las vicisitudes de una pandilla callejera en los estratos más bajos de la ciudad colmena. Evidentemente, no lo pasan muy bien durante la invasión tiránida, teniendo sus aventurillas aquí y allá. No es que tenga una especial importancia dentro del libro (o ninguna), pero un poco sirve de recordatorio a lo mal que lo pasa el pueblo llano cuando las pistolas toman protagonistmo.

Lo que sí tiene el libro es un ritmo estupendo. No para. Consciente de tener una historia prácticamente nula, McNeill sabe lanzarte explosiones a la cara sin parar. Es decir, tienes acción continua de lo más emocionante. Así, el libro no aburre en ningún sentido. Las toñas son tan enormes y tan diversas que mola a su modo. Por otro lado, se echa en falta ese punto de trama que permite leer páginas y páginas sin parar. A mí no me importa disfrutar de escena de batalla tras escena de batalla, pero mucha gente encontrará dificultad en avanzar capítulos del libro sin una historia interesante, que la tercera ronda de cañones disparando y misiles explotando puede perder un poco la gracia.

Viniendo de un libro la mar de redondo como El Portador de la Noche, este libro es una pequeña bajona. Abandona cualquier pretensión argumental para ofrecer acción a lo bestia, pero le falta llegar al nivel de épica que otras propuestas similares consiguen, como El legado del Capítulo. Por lo menos no llega ser tan insulso como Cielo muerto, sol negro, de la misma saga y mucho más difícil de tragar.

Guerreros de Ultramar es una propuesta de acción descocada que busca tener las batallas más pantagruélicas de su franquicia. Su flojita trama lo destina a ser para cafeteros y completistas del género. No obstante, sigue siendo divertida y zumbada, que a veces es lo que se pide.

 

Nota: 5

Nota goodreads: 3.83/5 

jueves, 1 de diciembre de 2022

El portador de la Noche (Graham McNeil)

Me di cuenta de que tengo la mayoría de libros de la saga de Uriel Ventris menos los dos primeros, que sí que tengo en la estantería. ¿Quizás es hora de completar todos, no? NO, no voy a volver a leer los 6 libros, sólo los que no tengo reseñados.

Título: El portador de la noche

Autor: Graham McNeil

Título original: Nightbringer

Traducción: Juan Pascual Martínez

“Uriel Ventris, recién ascendido a capitán de los ultramarines, recibe la orden de intervenir en la investigación efectuada en el planeta Pavonis, un mundo imperial azotado por disturbios internos y por piratas éldar renegados. Sin embargo, nada es lo que parece, y hay planes que ocultan otros planes. Uriel y sus aliados se verán obligados a comenzar una mortífera carrera contrarreloj para acabar con su siniestro y escurridizo enemigo… o deberán destruir por completo el planeta por el bien de la humanidad.”

 Primer libro de Uriel Ventris y uno de los primeros de Graham McNeil en la franquicia. Aquí se muestra como un escritor con cara y ojos al conseguir escenas divertidas, con humor negro bien metido, cuando son cualidades que no se aplicarían a los Ultramarines.


Y es que los Ultramarines son los más marines y más marines de los Marines Espaciales. Descritos habitualmente como los más cuadriculados y devotos del reglamento por el reglamento, se hacía difícil pensar en tener un protagonista carismático no especialmente acartonado. Pero con Uriel Ventris lo consigue, creando para la franquicia lo que yo llamo el síndrome del Marine Protagonista.

Hace gracia comprobar como Pasanius o Learchus (los dos “amigos” de Ventris dentro del Capítulo son cuadriculados, siempre pensando en lo que debe pensar un Marine y no concibe algo como saltarse las normas. En fin, más tiesos que un palo y no precisamente muy dotados para protagonizar una historia. Sin embargo, Ventris es diferente. Por alguna razón de trasfondo (siempre se explica), este Marine es algo inadaptado, rarito, pensando en alternativas para hacer las cosas… Lo cual no le ha impedido progresar en la organización, porque bueno lo es un rato largo, claro. Pero son justo esas cualidades “inusuales” las que le convierten en un personaje bastante más humano y, por tanto, más adecuado para protagonizar una historia que debamos leer. Cuando pasa una vez, mola, pero cuando compruebas que ocurre en prácticamente todas las novelas de Marines Espaciales, se les acaba viendo un poco el plumero.

En El portador de la noche tenemos un argumento a tres bandas la mar de liado que exige bastante al lector, algo bastante poco habitual en esta colección. Esta búsqueda de complejidad no impide tener acción de primera, con todo lo que debe de tener una novela de este tipo. A McNeil se le dan bien los fuegos artificiales y se queda bien a gusto.

Pero sí, en este primera entrega vemos como Uriel Ventris y su mejor amigo Pasanius (y su inseparable lanzallamas) luchan contra cultistas del caos, mientras sobreviven a intrigas políticas y a un asesino en serie suelto por ahí. Ah, y está también el Portador de la Noche (uno de los malos malosos de los Necrones) que la lía por donde pasa. Mucha chicha bien tratada que mola un puñado. El único problema con este libro es que si no conoces el trasfondo del Universo del Wh40k te vas a perder un poquito mucho. Después de todo, las servoarmaduras, bólters, espadas sierra y éldars no son palabras de uso común para alguien poco avezado al mundillo.

Por otro lado, esta novela se acuerda muy bien de representar cómo se comporta un Marine para con los humanos normales. Desde su pedestal, no pudiendo evitar considerar inferiores a esos seres que son conscientes que deben proteger, pero al mismo tiempo lamentándose por tener esos pensamientos que sabe que no son correctos. Esto lo usa con mucha habilidad a medida que toda la trama política se desarrolla y no sabemos quién es de fiar y quién es un traidor al Imperio. Me encanta cuando estas cosas se hacen bien.

Y es que tampoco se olvida de hacer tridimensionales a los secundarios humanos. La Gobernadora Sholai debe afrontar un papel que le viene grande, pero que aun así hace lo que puede por hacer lo correcto para su pueblo, sin por ello dejar de pensar en la importancia de su persona, claro. Admirada y asustada con la presencia de los Marines, en ningún momento se pierde la impresión que da de “A mí no me criaron para estos berenjenales”, sin que por ello pierda un ápice de competencia, como nos ocurriría a todos (ejem) en un brete similar.

También se debe resaltar al apocado Alto Cargo del Administrarium (Jé) Barzano. De perfil muy bajo, concienzudo con los números y perdido en sus tecnicismos, por momentos recuerda a cómo sería un tecnosacerdote. Con pocas habilidades sociales, parece ser el único que se lleva bien con los Marines y, además, se las arregla para estar siempre en todos los fregados. Indudablemente, tiene su secretito, cosa que en su momento me pilló completamente de sorpresa. Ahora, en esta relectura, me ha parecido MUY obvia en las páginas anteriores a su revelación. Cosas de haber leído mucho más, claro.

 Como buena tarjeta de presentación en la franquicia, McNeil pone de todo, y bueno. Además de una trama bastante elaborada que se realiza a tres bandas, nos mete la acción grandilocuente típica de la franquicia, multitud de personajes distintivos, y variando en su crudeza en función de quién y dónde estén las tortas. No se deja un posible escenario: batallas campales, luchas urbanas, asedios desesperados, peleas de naves espaciales, escaramuzas confusas… Que la hora de fliparse, pocos de la franquicia lo hacen con tanta consistencia como Graham McNeil.

Una novela muy consistente, de la que se entiende porqué salió una saga completa de seis libros con ella. Si bien puede ser agreste para un profano, contiene todo lo que uno desearía encontrar en una novela de la franquicia: Buenos personajes, conspiraciones políticas y batallas de primer nivel. Así da gusto leer estas cosas.

 

Nota: 8

Nota goodreads: 3.74/5 

jueves, 21 de abril de 2022

Los primarcas (VV. AA.)

Libro XX de la herejía, que hacía tiempo que no se pasaba ninguno (y creo que van a tardar mucho en volver a pasarse por aquí ^^). Ya se habían convertido en una tradición, porque conociéndome, aunque fueran malos iban a caer. 


 Título: Los Primarcas

Autor: VV. AA.

Título original: The Primarchs

Traducción: Juan Pascual Martínez

“Creados a imagen y semejanza del Emperador, los Primarcas se creyeron los príncipes del Universo durante mucho tiempo. Dirigieron a las legiones de Marines Espaciales en una gloriosa conquista de la galaxia, y ningún enemigo del Imperio fue capaz de resistírseles. Pero incluso en el seno de una hermandad tan legendaria, las semillas de la discordia han sido sembradas hace tiempo, mucho antes de que el traicionero Señor dela Guerra Horus, proclamase su gran herejía. Esta antología contiene cuatro novelas cortas, cada una de ellas centrada en alguno de los guerreros y caudillos más poderosos que la Humanidad jamás haya conocido: Fulgrim, Ferrus Manus, Lion El’Jonson y los primarcas gemelos, Alpharius y Omegón.”

Aquí lo que tenemos es un grupito de pequeños relatos que giran en torno a los Primarcas de los Marines Espaciales, sin llegar por ello hacer una novela completa, simplemente contando una historia corta de unas 70 páginas. Siendo como es la Herejía una trama compleja con mil escenarios de acción, me gusta la idea de añadir compendios de relatos. Ayuda a poner luz a multitud de ángulos del conflicto rápidamente, tal como se había hecho en XX.

Vamos a hacer un pequeño resumen de cada uno de ellos:


El reflejo agrietado de Graham McNeill. Después de la estupenda Fulgrim, llega este pequeño relato que sirve de continuación, mostrando hasta donde ha llegado la exquisita corrupción del antaño más perfecto de los ejércitos.  En este caso se centra en las andanzas del experto espadachín Lucius el Sempiterno, tan dedicado a perfeccionar su arte con la espada que no ha prestado atención al resto de perversiones en las que sus compañeros se han sumergido. Reflexionando sobre su concepto de perfección, se cuestiona a su modo si la deriva de sus camaradas en la búsqueda de una perfección alejada de los conceptos marciales (estética, sensitiva…) es lo idóneo para el futuro de la Legión. Así, a modo de nexo de unión entre extenuantes entrenamientos y combates letales, tenemos ciertas reflexiones éticas sobre los objetivos en la vida y la necesidad de adaptarlos a los de aquellos que te rodean. Quizás es porque vengo de La batalla del Colmillo, pero el subidón que me ha dado el relato es inesperado. McNeill consigue en pocas páginas que un simple duelo MOLE mucho más que una batalla megaépica con toda la cacharrería implicada. Recuperamos a todos los personajes molones que habíamos visto en las primeras novelas de la colección, como Fabius o Loken y, sobretodo, al propio Fulgrim, uno de los hallazgos más espectaculares de toda la Herejía de Horus. Quizás tiene el debe de que debes tener muy frescas Fulgrim y sus novelas derivadas, pero El reflejo agrietado constituye 90 páginas de un retorcimiento inusitado, que descoloca, fascina y te deja con ganas de más, como deben ser este tipo de cosas. Nota: 9

A continuación, nos encontramos con un relato algo más corto titulado Hazaña de hierro, de Nick Kyme. Aquí nos centramos en los Manos de Hierro, que se prodigan poco por estos lares. Conoceremos sus vicisitudes para asaltar un mundo dominado por los Eldars, mientras el resto de Legiones critican veladamente su falta de avances. Se profundiza en la personalidad de Ferrus Manus, al que ya habíamos conocido algo acomplejado ante la superioridad que Fulgrim demostraba ante él. Sin embargo, no sabíamos de su amargura de saberse el menos dotado de sus hermanos. Sus poderes divinos le convierten en un guerrero imbatible excepto para su familia, a los que sabe que nunca podrá igualar pese a todos sus esfuerzos, generando frustración como sólo un semi-dios puede sufrir. Me agrada comprobar como consiguen darle una personalidad a medio camino entre el amor por la herrería de Vulkan y la férrea practicidad de Perturabo. No obstante, la acción no pasa de funcional, relato falto de ritmo y sin otros personajes desarrollados que el propio primarca. Nick Kyme no es de los mejores escritores y se nota. Nota : 4


El siguiente relato es El León, de Gav Thorpe. Con ese nombre y con Thorpe en la pluma, es fácil concluir que se centra en el primarca Lion’El Johnson. En el anterior compendio de relatos habíamos visto su encontronazo con Konrad Curze y este relato continúa justo después de los hechos allí relatados. Tras la revelación de la Herejía, Johnson no sabe de quién fiarse, si de Horus que ha dado un golpe de Estado, de Guilliman que está aprovechando la falta del Emperador para usurpar su poder… Entremedias descubre un artefacto secreto del Adeptus Mechanichus que no puede permitir que caiga en malas manos, malas manos que, obviamente, serán todas excepto las suyas… Thorpe incide con notable gracia a la hora de desarrollar la paranoia y la letalidad de Johnson, un primarca a quién no debes subestimar, sin por ello olvidar su absoluta falta de confianza en nadie que no sean él mismo y el Emperador. Buena acción, una trama entretenida y además se permite el lujo de dar explicación al origen de los adeptos de los Ángeles Oscuros. Nota: 7

Finalmente, el compendio acaba con La serpiente interior, de Rob Sanders, un relato sobre la Legión Alfa, experta en espionaje, con una historia repleta de trepidante acción al más puro estilo de James Bond. La Legión ha descubierto que tienen un traidor entre sus filas y no dudarán en tomar las medidas necesarias para eliminarlo. Si bien no se ahonda en la personalidad de ninguno de los primarcas, sí se reafirma el estado de psicosis en el que viven los de la Legión Alfa. 90 páginas de relato que no te dejan descansar, en el que nada es lo que parece y confunde no saber dónde están las lealtades. Si bien puede ser poco warhammero en el tono, es de los que hubieran pedido un desarrollo más largo y no apenas un relato alargado. Nota: 8


Con una calidad general muy superior a los anteriores compendios de relatos que habíamos tenido en la franquicia, adolece del problema habitual de no desarrollar una historia concreta. Estos episodios inconexos ayudan a poder echar un vistazo rápido al retablo de sucesos de la Herejía. Dentro de su obvia irregularidad tenemos historias que no aportan apenas nada, pero otras podrían ser merecedores de una novela entera en vez de una pincelada. A ver cómo continúa el percal, pero hemos llegado a un momento en que la trama general de la Herejía se empieza a dispersar y se nos deberían narrar hechos de veinte escenarios bélicos diferentes. Fácilmente podemos tener diez libros de hechos tangenciales sin desarrollo de la historia principal, pero bueno, quedan 30 libros (o más) para acabar la colección, por lo que no espero avances rápidos de la historia.

Al final, se trata de un tomo satisfactorio a pesar de su obvia irregularidad. Los relatos cortos harán las delicias de los fans de la saga, con sus buenas dosis de acción y desarrollo del trasfondo. Evidentemente, si no son los capítulos que interesan al lector, o éste no está por la labor de empaparse de los veinte libros anteriores, pues mejor que no se entretenga con Los Primarcas.

 

Nota: 7

Nota goodreads: 3.63/5