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jueves, 11 de mayo de 2023

Anarca (Dan Abnett)

Finalmente sí, el último. Sí. Sí. El último de los libros de los Fantasmas de Gaunt. 15 libros en veinte años para acabar la mejor saga de libros de la Black Library y una de las pocas que cualquier profano podrá disfrutar si es capaz de apreciar una buena novela de acción con personajes llenos de carisma.


Título: Anarca

Autor: Dan Abnett

Título original: Anarch

“En el mudo forja de Urdesh, los ingentes ejércitos de la Cruzada Imperial se enzarzan en una encarnizada batalla final contra el comandante del Archienemigo, conocido como el Anarca, y sus soldados de élite, los salvajes Hijos de Sek. La victoria de cualquiera de los dos bandos afectara a mucho más que el futuro de Urdesh…., pues determinará el destino de la Cruzada de los Mundos de Sabbat. Ibram Gaunt, que ha sido nombrado la mano derecha del Señor de la Guerra Macaroth, se encuentra en pleno corazón de la contienda. Su regimiento, los Primeros de Tanith, conocidos como los Fantasmas, poseen la llave del éxito definitivo. No obstante, mientras las fuerzas del Imperio y el Caos se preparan para el descomunal enfrentamiento final, Gaunt descubre que la mayor amenaza de todas podría proceder de entre sus propias filas.”.

Si has estado acompañando a los Fantasmas durante mucho tiempo, este libro te va a doler. Es absolutamente, fantásticamente, convincente. Reconozco que me ha costado mucho acabar este libro. No tanto por la cantidad de bajas que se producen, sino porque es el último. Termino el libro sabiendo que es el último y que no debería haber más material nuevo de los Fantasmas de Gaunt. Ha sido un camino de muchos años, de disfrutar y sufrir (mucho) con un montón de personajes que me han acompañado en un montón de aventuras, y saber que, después de tanto tiempo, les voy a decir adiós me acongoja el corazón, pues se les tiene mucho cariño. Que seguro que el año que viene emprendo una cruzada de relectura, sí, pero ya no serán cosas nuevas.

En esta novela, Abnett reduce al mínimo las tramas políticas y las sutilezas. Escoge incluso alejarse de la novela bélica y se acerca peligrosamente al horror lovecraftiano en el universo del 40k. Decide poneros los gónadas por corbata en un libro desasosegante, dejando claro que aquí cualquiera puede morir (y además, va a ser una muerte horrible). Indudablemente, esto no impide que sigamos teniendo acción de primera y todo el ritmo peliculero que Abnett sabe dar a sus historias. Entendámonos, a estas alturas, ya no te va a pillar de sorpresa. En El Anarca tenemos algunos de los momentos más tensos y acongojantes de la franquicia, con horrores cósmicos que provocan bajas sin gloria, giros que destruyen corazones, oscuridades aterradoras y un amargo adiós para muchos.

Para ello, decide estructurar la novela en tres tramas diferenciadas, que se van intercalando según los capítulos.

Por un lado, tenemos a la sargento Tona Criid y al Mayor Rawne, que deben defender un bunker de un asalto del Caos. Pronto conoceremos el trofeo que buscan: un traidor custodiado por los Fantasmas con información vital para dar un golpe definitivo a la cruzada. En una posición desesperada, vemos como este puñado de Fantasmas tendrá que resistir ante todo lo que los Hijos de Sek les tiran encima (y les tiran MUCHAS cosas feas), echando mano de cualquier recurso a su alcance e incluso alguno fuera de él. Realmente, las cosas están tan feas y la posición tan desesperada, que duele imaginar el resultado final de lo que va a ocurrir con ellos.

Luego tenemos al Comisario Gaunt, que ahora se ve obligado a dirigir a sus Fantasmas desde la distancia, a salvo en una lujosa mansión. Sin embargo, el Caos no descansa, realizando un ataque definitivo de un modo completamente inesperado (e imaginativo). Gaunt y su alto mando se verán encerrados en una mansión infernal donde sus propias almas están en juego, como si hubieran sido lanzados al interior de un Resident Evil superdopado. Las apuestas suben, la sangre brota por todos lados y nadie (pero nadie) está a salvo. Probablemente, el mejor terror que ha tenido el 40k en toda su historia.

Finalmente, y en un tono más ligero que contrasta con las otras dos tramas, tenemos al Explorador Mkoll que, obviamente, no estaba muerto (estaba tomando cañas). A pesar del cliffhanger del libro anterior, rápidamente nos enteraremos de que se ha infiltrado en la guarida del enemigo, decidirá montarse una Jungla de Cristal por su cuenta y se prepara para salir con vida y hacer todo el daño posible, todo ello con cierta ayuda inesperada, que nos recuerda a tiempos mejores para los Fantasmas.

Dentro de todo este meollo, lo más importante es que se las arregla para cerrar TODO lo que tenía pendiente sin que el ritmo de la novela decaiga en lo más mínimo. En un esfuerzo concienzudo, se acuerda de todo lo pendiente de cada personaje y le da un final “satisfactorio”, relacionándolo con la trama general que se está cociendo. Lo más destacable es la trama del propio Gaunt, que transita lugares asombrosos. ¿Realmente se las ha arreglado para relacionar elementos de los primeros tres libros con el desenlace, diez libros después? ¿Lo tenía todo pensado o lo ha ido improvisando? El remate es para quitarse el sombrero, especialmente porque hay como dos páginas desde que relacionas QUÉ va a ocurrir hasta que empieza la masacre, con lo que cuesta mucho seguir leyendo sabiendo lo que se viene.

¿Habrá más Fantasmas? En principio, no debería. Está todo suficientemente cerrado como para poder dejarlo aquí. Que Abnett no es tonto y deja la patita puesta por si toca seguir, pero está claro que, después de cerrar todo así de bien, volver a abrir historias no tendría la misma gracia.

Cerramos así, con uno de sus mejores libros, la serie que me ha marcado más dentro del Universo del 40k en los últimos veinte años.



El Anarca es una despedida gloriosa de una saga que he disfrutado como un marrano en su cochiquera. En este libro – y en los quince anteriores – he tenido acción a lo grande, personajazos que se hacen querer (y odiar) como nadie, momentazos por todos lados y un desenlace final que te quita el hipo. Estoy triste porque ha terminado, pero estoy encantado con el camino realizado.

Mi adoración a Dan Abnett, Amo del Milenio Siniestro.

 

Nota: 8

Nota goodreads: 4.61/5 

sábado, 6 de mayo de 2023

El señor de la guerra (Dan Abnett)

Y, después d emás de veinte años, ¡han salido los últimos libros de los Fantasmas de Gaunt! Dos ejemplares que me acabo de agenciar y caerán en no mucho tiempo. Por ahora, he aquí el penúltimo.

Título: El Señor de la Guerra

Autor: Dan Abnett

Título original: The Warmaster

Traducción: Juan Pascual Martínez Fernández

“Tras el éxito de su desesperada misión en Salvation’s Reach, el coronel comisario Gaunt y el Primero de Tanith se dirigen al mundo forja de Urdesh, de una importancia estratégica vital y que se halla asediado por los brutales ejércitos del anarca Sek. Sin embargo, puede que esté en juego algo más que el propio planeta. Las fuerzas imperiales han intentado dividir y vencer al enemigo, pero con el propio Señor de la Guerra Macaroth en persona al mando de la campaña de Urdesh, es posible que el ataque del Archienemigo tenga un propósito diferente: decapitar la estructura de mando imperial de un solo tajo.

¿Acaso el señor de la Guerra se ha convertido por descuido en un objetivo? ¿Y podrán los Fantasmas de Gaunt defenderlo frente a la fuerza de asesinos y máquinas de guerra del Caos allí concentrada?

Esta saga se termina y el libro lo sabe. Desde un primer momento se respira aroma a despedida, desde el planteamiento de la misión principal hasta cada diálogo de los personajes, todo se siente más definitivo que nunca, con un extra de trascendencia que hace que valores más cada disparo errado. Después de todo, llevamos 14 libros a nuestras espaldas con los Fantasmas de Gaunt, les tenemos cariño y hacía más de 5 años que no teníamos novedades de sus andanzas. Aquí tenemos una bilogía que se publicó (y debería leerse) junto con su continuación (El Anarca), cortándose en dos entregas sin ningún tipo de cuidado (eso siempre es feo).

El inicio es especialmente descorazonador, indicando un timeskip realmente largo del que nos tienen que poner al día. ¿Qué ha ocurrido? A raíz los hechos de Salvation’s Reach, los Fantasmas descubrieron algo que cambió el rumbo a la cruzada y esta se siente cerca del fin. Los malos, con el anarka Sek a la cabeza, han urdido un plan desesperado para acabar con el Señor de la Guera Macaroth y, como siempre, los Fantasmas son la única esperanza para que la luz del Emperador triunfe.

Así, Abnett se entretiene durante más de treinta páginas en informarnos qué ha sido de todos los personajes que conocemos. Lo más destacable es que el Coronel-Comisario Gaunt se ha convertido en una LEYENDA viva. Sus hazañas se cuentan con mil y cada vez que aparece ante gente que no le conoce, debe soportar una deferencia similar a la que reciben los santos (para irritación del propio Gaunt, claro).

La caracterización de personajes que Abnett realiza es muy meritoria, permitiendo distinguir fácilmente los más de treinta personajes que se manejan en esta trama tan coral. Mantienen sus buenas dosis de carismo y se los quiere mucho. Sin embargo, aquí ya da por supuesto que los conoces y se molesta muy poco en presentártelos.

El (los) libro(s) mantiene(n) dos tramas separadas. Por un lado, hay toda una conspiración de intrigas palaciegas en torno al ascenso de Gaunt al poder. Éste intenta adaptarse a la nueva situación, mientras intenta sobrevivir al “favor” de Macaroth y contribuir al buen fin de la Cruzada. Por otro lado, el resto de Fantasmas llevan muy mal el ser un “ejército mimado” y se ven abocados a una guerra que les supera por completo, luchando desesperadamente para sobrevivir, vendiendo caro cada palmo de terreno. Sin embargo, como el libro está partido en dos, todas las tramas se detienen in media res, dejándote con muchas ganas de más, especialmente porque algunas de ellas lo hacen especialmente a contrapié, probando algún que otro anticlímax un poco feo.

Pero en todo momento sabemos que hay algo oscuro que acecha por ahí… El libro hace un gran trabajo al desarrollar estas dos nuevas tramas mientras enhebra todos (TODOS) los hilos secundarios que había ido dejando en los libros anteriores, haciéndote sentir que la guerra (y la saga) ha llegado a su punto culminante. Me congratula que Abnett supere la tentación de llevar esta saga hacia el infinito y la acerque hacia un final que ya podemos ver cercano.

Así, cada muerte, especialmente tan cerca de la orilla, duele especialmente. Hemos acompañado a estos personajes durante muchas páginas y cada vez que alguno está en peligro, se le acongoja el corazón a uno. A Abnett no le duelen prendas en cargarse a gente “sagrada” y sabe como retorcerte los higadillos.

Dentro del chillón de cosas que ocurren en el libro, me hace especial gracia la curiosa pelea entre la Inquisición y la Armada, con una serie de juegos de espías y contraespías de lo más divertido, estando (por una vez) los primeros en una situación en la que si se ponen chungos, igual la cosa no pinta a su favor.

Una vez más, Abnett demuestra que es capaz de escribir un nudo gordiano de argumentos. Esta entrega junta acción a lo bestia, tramas vibrantes, muertes que hacen daño e intrigas políticas con el saborcillo especial que tiene WH40k. Sí habéis llegado hasta aquí en la franquicia, no veo porqué no ibáis a seguir. Todo lo bueno de los Fantasmas está aquí, aunque se note que es una historia truncada por aquello que ha de venir.

Muchas cosas deben resolverse y, si algo está claro, es que en este libro, nadie está a salvo.


Nota: 7

Nota goodreads: 4.39/5 

lunes, 13 de octubre de 2014

Santa Sabbat Mártir (Dan Abnett)

Después de mi empacho de libros “emotivos” el cuerpo me pedía ir a por algo con más “marcha”. Ya que estoy repasando la saga de los Fantasmas de Gaunt, ¿que mejor que la entrega que finaliza (por segunda y no última) vez la saga?


Título: Santa Sabbat Mártir
Autor: Dan Abnett
Título Original: Saint Sabbat Martir

“Una nueva oleada de esperanza se extiende por todo el sistema Sabbat, infestado por las tropas del Caos, cuando llega la noticia de que una joven proclama ser la reencarnación de la Santa  Sabbat. A pesar de las dudas mostradas por el alto mando, la muchacha demuestra ser la inspiración perfecta para las acosadas tropas imperiales. Sin embargo, las siniestras fuerzas del Caos no subestiman esta nueva amenaza, y cuando ordenan a sus asesinos más letales acabar con ella, el Comisario Gaunt y sus hombres se convierten en su última línea de defensa.

Y por fin, apareció la Santa. A lo largo de los últimos tres libros había sido nombrada y reverenciada, como un personaje presente en la mente de los protagonistas, tenida en cuenta en todo momento pero como una metáfora, como un mito, como una promesa que nunca se ha de cumplir. Y llegó, y como no puede ser de otra manera, exige que los Fantasmas sean su escolta personal.


Tal y como hizo anteriormente en Necrópolis, Abnett cierra el arco argumental con un asedio espectacular. La acción se desarrolla en todos los frentes posibles: batallas espaciales, cuerpo a cuerpo, infiltraciones, batallas de tanques, asesinos despiadados, psíquicos… La mezcla te mantiene en vilo, saltando de un frente a otro con maestría y frescura. Tenemos de todo, con páginas y páginas repletas de acción, golpes de efecto y una ominosa sensación de despedida que no te permite parar de leer.
 Mientras que en Verghast había que defender la Colmena Vervun a cualquier precio, ¿qué hay en el planeta desértido Herodor que merezca la pena ser defendido? La Santa. ¿Es una lunática? ¿Es una maniobra publicitaria? ¿Es la reencarnación milagrosa de Sabbat? ¿Acaso eso importa? Abnett plantea un juego muy interesante sobre ello reflejado acertadamente en la falta de fe de un Gaunt que desea fervientemente que sea verdad, pero que sl mismo tiempo teme descubrir una realidad que le llene de desesperación.  Algo similar pasa con el resto de la plana mayor del ejército, que oscila entre la fe más absoluta hasta el pragmatismo más desapasionado.

El número de personajes es mayor que nunca y cada uno arrastra su historia: El Comisario Gaunt  sigue teniendo presente sus errores pasados, se siente indigno de su cargo pero siente la imperiosa necesidad de redirmise, de tener fe y de buscar la victoria. El Coronel Corbec nota cada vez más los años y las heridas. Hace todo lo posible por seguir siendo el líder de la tropa de debe ser, pero cada vez le cuesta más mantener el ritmo. El Sargento Soric empieza a tener problemas para controlar su suerte “excesiva” y se empieza a convertir en un peligro para sí mismo y su tropa. El “amor” entre el francotirador Larkin y el desquiciado Cuu  llega a niveles sorprendentes, sin olvidarnos tampoco de Criid  y sus dificultades para lidiar con la condición de Kolea. Hay muchos y cada uno de los muchos personajes que hemos ido conociendo a lo largo de los seis libros anteriores arrastra una historia que Abnett se asegura de cerrar satisfactoriamente. Se suponía que iba a ser el último libro de la saga y el autor trabajó a fondo para dar a todo el mundo su momento de gloria. No se olvida de nadie y permite que nos despidamos de ellos con alegría y dolor.

La historia nos presenta la batalla en todos los frentes: desde la lucha en el espacio hasta las reuniones de la plana mayor del ejército, pasando por las tensiones entre la Guardia Imperial y los dirigentes locales, los intentos de mantener la moral ante lo que parece una derrota segura, y la presencia de unos asesinos de élite infiltrados para acabar con la Santa. El estilo ágil, la variedad de frentes y la coralidad de la acción que son característicos de la saga no nos abandonan, haciendo que las páginas pasen como nada, mientras disfrutamos de una historia épica y vibrante. El equilibrio de las diversas tramas convierte al libro en un entretenimiento de primera fila. Acción a raudales, tensión en los momentos apropiados, escenas potentes con ganas, personajes carismáticos y un irresistible gusto por la aventura pura y dura. Simplemente mola.

Todo el que ha sido fiel y ha llegado hasta aquí tras los seis libros anteriores se puede preparar para disfrutar de la mejor manera. Toda la epicidad y la acción que uno puede esperar de Abnett se haya condensada en uno de los mejores libros de la franquicia. Un premio y un placer para los aficionados de una saga que se despide de la mejor manera (aunque luego reabrieran la historia).

Nota: 10
Nota anobii: 4.5/5

sábado, 20 de abril de 2013

Pacto Sangriento (Dan Abnett)


Aunque sea un poco en desorden, sigo con la saga de los Fantasmas de Gaunt -creo que algún día tendré reseñados todos los libros -. La mejor saga de la franquicia destaca por su lenguaje ameno, su ritmo ágil, sus adrenalíticas tramas y su adecuada acción. Aunque ya empieza a mostrar signos de agotamiento, sigue siendo muy recomendable. A ver pues, como está la 11º parte de la saga (que ya son!)

Título: Pacto Sangriento
Autor: Dan Abnett
Título original: Blood Pact

“En la retaguardia de la Cruzada de los Mundos de Sabbat, el Primero y Único de Tanith aguarda su siguiente destino. Sin embargo, la llegada de un prisionero enemigo para ser interrogado atrapa al comisario Gaunt en una complicada y mortífera red de intrigas. ¿En quién puede confiar? ¿Por qué es tan valioso el prisionero? El destino de la cruzada depende de estas preguntas, y Gaunt debe encontrar las respuestas antes de ser eliminado.”

Después de dejar por terminada la historia por tercera vez, la editorial ha presionado a Abnett para que vuelva a abrir la saga y parece que hay programado hasta el tomo 15. Por ahora, podemos disfrutar del 11, que nos sitúa en la retaguardia, dónde los Fantasmas pueden -por fín- descansar un poco (leed Sólo en la muerte para más información).

La antaño gloriosa Balhaut, primera gran victoria de la Cruzada, se ha convertido en un “Marina d’Or” para que los soldados descansen y en un lugar de peregrinaje obligatorio para todos los implicados en la cruzada. Fue precisamente allí donde empezó la gloriosa carrera de Gaunt, ya que fue decisivo en la victoria, superando incluso a los Marines Espaciales presentes. El misticismo con el que el pueblo llano eleva esta batalla y la figura de Gaunt ha llegado a cotas inesperadas. Él se ha convertido en una leyenda viva, cosa que no parece llevar muy bien.
El descanso que en un primer momento la tropa agradeció -y más después de una campaña especialmente dura- está pasando factura a los Fantasmas. Mientras que Gaunt se ha acostumbrado a la buena vida, engordado visiblemente, el resto de los Fantasmas se aburren. No son capaces adaptarse a la tranquila vida de descanso,  sufren gran cantidad de transtornos de excombatientes y, después de tanto tiempo en tensión máxima, necesitan continuamente de válvulas de escape para vivir con los traumas del pasado. Esto inevitablemente, les llevará a meterse en líos.

Abnett se toma el inicio con un poco de calma mientras te muestra como los Fantasmas no consiguen adaptarse, recreando con mucha corrección los traumas de los veteranos de guerra.  
La aparición del misterioso prisionero sirve de punto de partida para una historia simple de acción, donde Gaunt se convierte en una peligrosa presa al acecho de los dos mejores cazadores del Sistema: la Inquisición y sus propios Fantasmas.
Recordemos de las entregas anteriores que las autoridades aún no acaban de confiar de Gaunt desde su estancia en Gedeon. Por ahora, los Fantasmas han conseguido librarse y demostrar que son leales, pero no todos se fían.  En estas casualidades que pasan en la vida, justo cuando va a empezar el interrogatorio por parte del Comisariado -con Gaunt presente-, aparece la Inquisición y reclama al prisionero. A continuación, un ataque terrorista obliga a Gaunt a huir para salvar la vida al prisionero y poder interrogarle. Evidentemente, la Inquisición no dudará en tacharle de traidor y buscar su captura. No olvidemos que el estilo de la Inquisición suele ser el de disparar primero y luego volver a disparar -por si acaso- antes de preguntar. Los Fantasmas, al ser leales a Gaunt, lo buscarán para protegerlo, aunque eso significa condenarse a ojos del Imperio -¡malo, malo!-.

En comparación con otros libros en los que la historia bélica tiene mucha importancia, la trama es muy simple y funcional, sirviendo de introducción a un nuevo arco -quizás el último- argumental. Abnett no se complica la vida y opta por una simple historia de persecuciones que no te deja respirar hasta que acabas el libro. Muchas reminiscencias a El Fugitivo pero ambientado en el sombrío mundo de Wh40k y con el toque de acción que sabe dar Abnett.

Alejándose de la historia coral que siempre se había cultivado en esta saga, el protagonismo recae de manera casi absoluta en el Comisario Ibram Gaunt. Éste no ha cedido un ápice en su rectitud y su sentido del deber, pero que, tras salir de las puertas de la muerte, empieza a hacer balance de su vida y de las cosas que podrían haber sido -con la revelación de un par de secretos con mucha chicha-. Justo cuando empieza a creer que se está haciendo demasiado viejo para esto, se ve envuelto en un malentendido en el que deberá luchar sin descanso para salvar el pellejo.

Aunque el estilo coral de la saga se pierde un poco, Abnett no se olvida de dar mucha personalidad y entereza al resto de personajes que salen. En esta entrega, Gaunt es acompañado de Wes Maggs, el único soldado de los últimos refuerzos que ha conseguido entrar en las escuadras de exploradores. Es todo un charlatán, un especialista en decir lo más inapropiado en el momento más inoportuno. Por estar en el lugar equivocado, se ve obligado a huir con Gaunt, obligándole a elegir entre la lealtad al Trono o hacia su Coronel.

Otro de los personajes desarrollados es la sargento Tona Criid. A lo largo de los libros ha demostrando ser una soldado muy válida y ha ido ascendiendo en el escalafón. Su reciente viudedad la ha afectado más de lo que esperaba y ahora es incapaz de soportar la inactividad. Todo junto ha sido demasiado para ella y le ha acabado volviéndose adicta a los pasteles -de todo tipo-, lo que afecta seriamente a su rendimiento y su eficacia. Abnett consigue que la adicción de Criid sea creíble, pudiendo contemplar cómo se odia y se avergüenza de sí misma cada vez que tiene una recaída. Acaba coincidiendo con Gaunt en su huida y éste tendrá sus dudas para confiar en ella, ya que no sabe hasta qué punto le afectan sus problemas.

El prisionero es Mabbon Etogaur, un general traidor de Gedeon al que Gaunt se enfrentó en el pasado. Es lo más parecido a un reverso tenebroso de Gaunt. Ambos comparten una rectitud y una ética similar, pero Etogaur es mucho más ambicioso y despiadado. Gaunt lo odia por ser un traidor, pero debe salvarle por el bien de la Cruzada y se horroriza al ver en Etogaur lo que él hubiera podido ser en otras circunstancias.

A pesar de que se trata de volver a reabrir la saga de una manera innecesaria, ésta vuelve con fuerza en una novela fácil de leer y entretenida con ganas. El lenguaje es el esperable de Abnett, directo y ágil, con personajes bien construidos y escenas de acción bien coreografiadas. Su simplicidad y su ritmo hacen que las páginas pasen como nada. Le falta la complejidad de las intrigas de las entregas previas, pero es material de calidad para cualquiera que haya disfrutado de las diez partes anteriores -que valen la pena-.

Nota: 7
Nota anobii: 4/5

martes, 5 de julio de 2011

El hacedor de Fantasmas (Dan Abnett)

Título: El hacedor de Fantasmas
Autor: Dan Abnett
Título original: Ghostmaker

Hacía más de dos horas que se habían internado en los bosques sombríos de las ciénagas de Voltemand. Los camiones rezumaban fango maloliente y el rugido de los motores resonaba en las malsanas frondas que los cubrían. Fue entonces que el coronel Ortiz vio a la muerte. Iba vestida de rojo y estaba entre los árboles, a la derecha de la pista, inmóvil y al descubierto, observando a la columna de Basilisk. La ausencia total de movimiento fue lo que dejó helado a Ortiz. Doblaba casi en estatura a un hombre y resultaba aterradora con su armadura rojo sangre oxidada rematada por una curva cornamenta de bronce. Demonio. Devorador de Mundos.”

Y hete aquí que nos encontramos con la segunda parte de la saga de Tanith. Tan bueno como el primer libro (casi). Ha pasado un año y medio de los hechos acaecidos en la primera parte y los Fantasmas de Gaunt se hayan bajo el mando del Alto General Sturm, desplegados en el planeta pantanoso de Monthax.
Sturm proviene del regimiento de los Volpone, un ejército famoso y reputado, al estilo de los Jantianos del primer libro. Orgullosos y arrogantes, desprecian a los Fantasmas por su tendencia a “arrastrarse por los suelos” y, aunque bastante despreciables, son fieles al Emperador y conscientes de su deber.
El inicio se sitúa en el peor momento para un soldado: la tensa espera antes de la batalla. Los Fantasmas están preparando su próxima batalla, nerviosos y casi frenéticos. El Comisario Gaunt debe ir recorriendo las filas para tranquilizar a las tropas y darles ánimos para la próxima confrontación. Mientras tanto, se dedica a recordar momentos del pasado, importantes para el ejército.

Y es así como funciona el libro. En realidad, es un compendio de relatos cortos pertenecientes a los Fantasmas de Gaunt, publicados anteriormente a la primera novela. Debido al éxito que tuvo, se decidió recogerlos y hacer un libro con ellos. Cada relato corto (son todos de unas 20-25 páginas) tiene un pequeño texto introductorio (Gaunt paseando por las filas) que sirve de hilo conductor y le da más cohesión al conjunto. Todos los relatos pertenecen al pasado de los Fantasmas y están situados en una época anterior a los hechos acaecidos en el primer libro excepto los dos últimos, los cuales enlazan con el hilo y acaban la historia.
Los relatos están centrados cada uno en un personaje diferente, lo cual nos permite conocer (aún) más a todos los carismáticos miembros Tanith. El punto de vista desde el que se nos narra la trama es el del soldado en cuestión y Abnett consigue, al cambiar al “narrador”, introducirnos un poco más en su forma de ser y de ver las cosas. Al ser tan cortos, no hay mucho espacio para rodeos y son historias directas y viscerales. Abnett continúa con su estilo ameno de narrar, haciendo que las páginas pasen en un suspiro.

Como siempre en estos compendios de relatos, los hay mejores y peores. No obstante, al ser tan cortos, entran todos muy bien, pero que muy bien.

El hacedor de Fantasmas: El primer relato se iba a incluir originalmente en el anterior libro, pero al final se acabó quedando fuera. Narra los hechos acaecidos en la Fundación, desde que Gaunt llega al planeta Tanith hasta que las hordas del Caos invaden el planeta y obligan a los Fantasmas a huir. Leyéndolo entiendes el porqué de tanto resentimiento hacia Gaunt, pues obligó a todos a salir corriendo sin dejarles la oportunidad de defender su tierra, abandonando a todos sus seres queridos (padres, hermanos, parejas, hijos…) a una muerte segura. Seguimos por sus primeros pensamientos justo después de abandonar el planeta. Se tortura a sí mismo pensando si hizo lo correcto o si los Fantasmas se merecían al menos intentar salvar su mundo. Mientras tanto, los soldados, visiblemente enfadados, se preparan para un motín. Una vez superado este momento, nuevos nervios. Los fantasmas se enfrentan a su bautismo de fuego. Con el trauma de la pérdida tan reciente, Gaunt se pregunta, inquieto, si serán capaces de dar la talla.

Un baño de sangre: Seguimos con Gaunt, ahora ya cómo narrador. Los Fantasmas están en Voltemand, dónde, ya famosos por sus habilidades como infiltradores, deben ser capaces de abrir una brecha en la ciudad-capital. Los Volpone llevan meses fracasando en el asedio y se tomarán como una afrenta a su honor que los arrastrados Fantasmas tengan éxito allí dónde ellos fracasaron. Durante el mismo, podemos contemplar (perfectamente reflejado) el horror de hallarse bajo un bombardeo, más desagradable aún al tratarse de fuego amigo.

El sonido y la furia: Este cortísimo relato corresponde al Sargento de Exploradores Mkoll. Es el mejor en la infiltración y el silencio. Esto puede ser vital cuando estás en una selva en la que el más mínimo ruido puede suponer tu muerte. Por si fuera poco, una criatura demoníaca vaga por los caminos y Mkoll debe acabar con ella. Es corto, sin diálogos. Te encuentras solo con Mkoll y sus pensamientos, en un estado de tensión sorprendentemente alto. Abnett consigue dejarte sin respiración en las apenas 10 páginas que dura. Magnífico.

Las simas del Infierno: El coronel Corbec es el segundo al mando del regimiento. Grande, carismático, valiente y con un toque de indisciplinada irreverencia, ¿será capaz de guiar a los Fantasmas una vez que Gaunt no esté? Corbec se atormenta con esta pregunta, pero cuando el Comisario desaparece durante la conquista de la colmena de Naur, Corbec se ve obligado a tomar el mando y demostrar que, a su manera, es tan válido para guiar el destino de sus hombres como Gaunt. Mientras tanto, en el fondo de Naur, el mayor de los horrores le espera…

El ángel de Bucefalón: El primer francotirador Larkin “el Loco” es un Fantasma algo mas viejo que los demás. Antiguo cazador, es solitario, tiene un sentido de la oportunidad mas bien nefasto y una cierta tendencia a mostrar un pesimismo deliciosamente puñetero. Pero tiene un problema: está loco. Sus lacónicos comentarios se ven lastrados por su paranoia, sus problemas para permanecer en la realidad y su epilepsia manifiesta. Durante el relato, los Fantasmas están en Bucefalón y Larkin debe asesinar al líder enemigo. Sin embargo, en uno de sus accesos de locura, ha salido corriendo y se plantea desertar. A diferencia de lo habitual, éste es un relato sin acción. Larkin está solo con sus delirios mientras debate internamente sobre el cumplimiento del deber, el esfuerzo de la disciplina y el miedo al fracaso.  Un relato muy bien conseguido, en el que es imposible no coger cariño a este francotirador tan particular. Citándole: “Sólo puedo ver la realidad a través de la mirilla de mi láser. ¿por qué crees que me hice francotirador?”

Esa fuerza brutal: Aquí el protagonismo recae en el gigantón Bragg. Especialista en armas pesadas, es alto, fuerte y brutal. No es conocido precisamente por su inteligencia, aunque, a su manera, no es precisamente estúpido. A pesar de ser un soldado raso, Gaunt le obliga a comandar un convoy de transporte a través del desierto de Calígula, infestado de bandidos.

El gelisuelo: Rawne y Gaunt se han quedado aislados del resto en un mundo helado infestado de orkos. A pesar de sus rencores, deben colaborar para sobrevivir. El peso recae en Rawne, tan zafio, burdo e indeseable como siempre. Es quizás el relato más flojo del conjunto. En este relato no se consigue en ningún momento entrar en la historia, muy poco relacionada con el resto. Además, la personalidad de Rawne que había sido muy bien descrita en el primer libro, aquí no queda tan bién dibujada, siendo simplemente un tío borde.

Juramento de Sangre: Dorden es el médico jefe de los Fantasmas. Ante todo es consciente de su deber como médico, cosa que antepone a su deber como soldado. En el planeta Nacedón, justo antes del primer libro, debe hacer una evacuación de emergencia de su hospital pero la mayoría de pacientes no sobreviviría. Tozudo, decide quedarse en él, a pesar de que el ejército del Caos se acerca. Una serie de voluntarios se queda ayudándole, defendiendo el hospital hasta el contraataque de los Fantasmas. Un relato quizás algo inverosímil, pero con una acción bien divertida.

Un plan sencillo: El soldado raso Caffran es uno más de los Fantasmas. Nunca ha destacado por sus dotes de mando ni por su valentía, pero en el asedio de la fortaleza de Lord Shloak, se ve obligado por las circunstancias a ponerse al mando de la única escuadra que ha conseguido infiltrarse en la misma. ¿podrá Caffran, un simple soldado, triunfar ante la adversidad?

Una caza de brujas: Éste ya es el primer relato situado en Monthax. Brin Milo, el ayudante del comisario siempre ha sido altamente eficiente, a veces incluso demasiado, llegando a poder prever las cosas antes de que ocurran. Los rencores del regimiento Volpone provocan que este hecho sea exagerado, llamando la atención de una inquisidora. El relato nos muestra sobretodo el interrogatorio que sufre Milo. Un bonito juego de preguntas y respuestas, en la que una palabra mal dicha puede ser fatal.

Cierto propósito, oscuro y secreto: El relato final, algo más largo. En éste, se acaba lo peor: la espera antes de la batalla. Y empieza lo peor de todo: la matanza. Finalmente, la violencia ha llegado y los Fantasmas se ven obligados a luchar por sus vidas. Mientras tanto, las tropas del Caos han encontrado un templo éldar y luchan por conquistarlo. Es más largo (unas 80 páginas) y es todo un ejemplo del buen hacer de Abnett para narrar escenas de acción. Se le puede achacar que es algo más patillero de lo normal (demasiadas cosas pasan porque sí) y que, si no sabes de la imaginería del 40k, te puedes quedar algo fuera de juego en algunos momentos. Eso sí, es tan vibrante y divertido como siempre. Acción muy bien narrada sin descanso en el estilo tan ameno y gráfico característico del autor.

En resumen, es un libro que presenta ciertas incoherencias, pues muchas cosas se escribieron antes de decidir hacer una saga. Por ello, las referencias temporales y/o de caracteres de personajes se cuidan algo menos. No obstante, su narración fragmentada nos permite conocer mucho mejor a todos los personajes de esta saga tan coral. El trabajo de presentación de los personajes está muy bien conseguido y la acción es apasionante. Abnett demuestra otra vez que es el mejor escritor de la franquicia. Exceptuando el último relato, cualquier profano a la franquicia puede leerlo y disfrutarlo.

Siendo el segundo libro de la saga, es una “continuación” más que digna, a pesar de algunos altibajos.


Dan Abnett demuestra nuevamente su buen hacer construyendo una trama sólida y narrada con notable amenidad. Las descripciones de los enfrentamientos bélicos están muy bien logradas, la atmósfera individual y colectiva de las diversas situaciones se traza con bastante acierto mediante unas pocas y eficaces descripciones que consiguen ubicar emocionalmente al lector sin aburrirle, y el ritmo general de la historia es más que aceptable en una obra de estas características. Tal vez se echa de menos algunos apuntes más sobre la raza alienígena oculta en Montax y su relación con el secreto allí escondido, información que quizás poseen los jugadores del juego de mesa, aunque no necesariamente ha de ser accesible para un lector cualquiera.

Nota: 8
Nota amazon: 7.76

martes, 7 de junio de 2011

Los primeros de Tanith (Dan Abnett)

Título: Los Primeros de Tanith
Autor: Dan Abnett
Título original: First and only (Primeros y únicos).

“En el futuro de pesadilla del año 40.000, la humanidad se encuentra al borde de la extinción. El Imperio, que abarca galaxias, está repleto de peligros y en el sistema solar Sabbat, infestado por el Caos, el Comisario Imperial Gaunt debe guiar a sus hombres tanto en el combate contra las fuerzas del Caos como contra regimientos rivales. Los Primeros de Tanith es el inicio de una saga épica de conquistas planetarias, grandes ambiciones, traiciones y sentido del honor.”


Los Primeros de Tanith es uno de los regimientos de infantería ligera que se encargan de combatir las fuerzas del Caos allá dónde van, con dos particularidades:
Su planeta de origen (Tanith) fue borrado del mapa justo el día de la fundación del regimiento. El comisario Gaunt, su líder, tuvo que elegir entre quedarse y intentar una resistencia heroica (e inútil) o sacar a todo el mundo que pudiera y poder ser más útil en otros planetas. Eligió lo último, cosa que muchos no acaban de perdonar a Gaunt, ya que ha dejado morir a su lugar natal. Sin embargo, la personalidad carismática de Gaunt y el sorprendente cuidado que tiene con cada vida Tanith hace que ese reticencia inicial se transforma en una relación amor/odio muy bien lograda en el libro.
La segunda se produce en el hecho de que Tanith era un mundo de bosques en que los árboles se movían. Esto ha proporcionado a los miembros del regimiento de una habilidad innata para orientarse muy superior a lo normal. Así pues, los Tanith son expertos en la guerra de guerrillas y en las tareas de exploración. Sus cualidades, unidas a la capacidad de mando de Gaunt les ha convertido en un regimiento de mucho éxito, siendo a su vez fuente de envidias y rencores.

El nombre original de Primeros y únicos está presente a lo largo de todo el libro y sirve como recordatorio del hecho que son como Fantasmas, los últimos de un pueblo ya (casi) extinguido. Que no habrá ningún Tanith más una vez ellos mueran. Esta idea (de Fantasmas en vida) está siempre presente a lo largo del inicio de la saga, dando un punto desolador y trágico a la misma.

Lo que caracteriza a esta saga es que es muy coral. La cantidad de personajes es sorprendentemente amplia. Hay muchos, y todos con su importancia, su manera de ser y su personalidad. A pesar de tratarse de una novela de acción, como todas en la franquicia, el autor se entretiene mucho en trazar los personajes y la historia, tratados todos con mucho esmero.

Son muchos personajes y entreverse en describir a todos es imposible. Entre ellos, destacarían:

Comisario-Coronel Ibram Gaunt: El principal protagonista de la historia. Serio y taciturno, obsesionado por el deber. Un lider carismático que valora la vida de todos y cada uno de sus hombres. Además, de un buen luchador y un buen estratega, debe convertirse –muy a su pesar- en un maestro en la lucha de bambalinas y despachos entre los diferentes líderes de la campaña. Un sentido del deber y el honor recio e inquebrantable que le caracteriza sirve como tabla para crear un personaje como pocos.

Ayudante Brin Milo: único civil Tanith superviviente, un chico de apenas quince años que no tiene otra opción que ser el ayudante personal de Gaunt y mascota-músico del regimiento. Sirve para los demás como reflejo de aquello que intentan proteger. Es ese retazo de hogar que aún queda en el alma de los Tanith. Además, posee una cierta capacidad de videncia que le hace poder predecir levemente algunas cosas antes de que ocurran, aumentando su fama como mascota-talismán. No obstante, lo que él quiere es no ser diferente, quiere ser un soldado como los demás, sin ningún privilegio.

Mayor Rawne: tercero en la línea de mando de los Tanith. Antiguo magnate de la mafia local, se enroló a la fuerza para huir de la justicia y ahora odia a Gaunt por haber dejado morir a su mundo. Reúne en torno a él a todos los descontentos y los resentidos, dispuesto a traicionar a Gaunt tan pronto como sea posible sin por ello descuidar su deber en el regimiento, ya que su orgullo le impide hacer otra cosa que no sea ser el mejor soldado del mismo. Este rencor a su líder marca toda la trama, muy logrado por el autor.

Coronel Flense: Líder de los Patricios de jant (rivales de los Fantasmas). Veterano de mil batallas, con una pedantería y una arrogancia descomunales. Guarda muchos secretos en su pasado que explican ese odio irracional hacia los Fantasmas. Eficaz en la ejecución, inmisericorde y despiadado. Se hace realmente odiar.

Inquisidor Heldane: El malo en la sombra, un Inquisidor (cazador de demonios) que usa todos y cada uno de los mecanismos a su alcance para conseguir sus objetivos, sin importar por encima de quien deba pasar y a quién tenga que matar. Todo sirve mientras su fin –bastante cuestionable, por cierto- se cumpla. Poderoso, lleno de recursos y con una tozudez digna de mención, mueve los hilos con ideas aviesas, siempre dispuesto a fastidiar a los Fantasmas, que le impiden llegar a su “destino”.

El autor, narra a base de flashbacks toda la historia. La base es una apasionante e intrincada historia de espías donde se produce una lucha interna entre los dirigentes de la campaña militar.
Mientras tanto, las rivalidades del regimiento Tanith (un grupo de desarrapados sin hogar) con los aristócratas Patricios de Jant (con cientos de años de gloriosa historia) es fuente de tensiones y escaramuzas. Luchas de honor, rencillas del pasado y secretos inconfesables son la fuente de las espectaculares disputas.
Por si esto fuera poco, las luchas contra el Caos se suceden y los Tanith tienen que ser capaces de sobrevivir a la batalla.

Con estos tres hilos conductores en liza, el autor (genial Abnett) trenza una suerte de flashbacks reveladores, aportando tensión e imaginación a raudales. Con un estilo ameno, violento y directo, el autor te sumerge en una novela desbordante y apasionante. Mezclando a la perfección las escenas de acción con las tramas de intriga y el desarrollo de los personajes, el autor además tiene tiempo de entretenerse reflexionando sobre los horrores de la guerra y dejarnos ser partícipes de sus inquietudes al respecto. Debates internos o entre los personajes sobre la futilidad de las muertes sin sentido, el luchar por un bien superior o simplemente proteger a los tuyos… Las diferentes formas de llevar a cabo una guerra (desde un punto de vista militar),  cómo se enfrenta un soldado al horror de la misma, la añoranza del hogar o el apreciar los descansos entre campañas son temas inesperados que aparecen reflejados en el libro.

El primer volumen está dividido en tres partes. En una primera parte llena de acción se te presentan los personajes y se dan las primeras pinceladas de sus caracteres –la parte en la que el soldado Caffran cree ser el último Tanith vivo y evoca su planeta natal es sorprendentemente estremecedora-.
Después, se produce un impass en la acción. Ahí Abnett aprovecha para desarrollar la trama y sumergirnos en una trama de intriga y espías que no te deja respirar, espectacular. Finalmente, todo desemboca en el desenlace. Muy peliculero en algunos momentos, es vibrante, con algunos toques éticos que dan un punto de épica extra a la historia.

El libro presenta una historia compleja y bien trenzada, unos diálogos muy buenos, personajes muy bien construidos y una acción vibrante. El estilo es muy ameno, aunque a veces puede pecar de excesivamente gráfico / violento. Hay que reconocer que la novela bebe mucho de las geniales Salvar al Soldado Ryan y de Senderos de Gloria, con lo que uno se puede imaginar el tono en el que está narrado todo. Abnett se inspira en obras maestras y lo hace con fortuna y gusto.

En resumen, un fabuloso inicio de la mejor saga de la franquicia. Un libro escrito con mucho mimo, con un esfuerzo magníficamente fructífero. Salvando algunos problemas de vocabulario típicos de cualquier novela futurista, cualquier profano en la franquicia puede leer (y disfrutar) de la obra. Para algunos puede ser algo violenta, pero bueno, no deja de estar ambientada en medio de una guerra –y en el brutal milenio 41º-.

Recomendable para todo aquel que le guste la novela de acción o de espías y no se asuste con una ambientación futurista.
Un libro plenamente disfrutado, con algunos momentazos magníficos y una trama que te atrapa hasta el fin.

Nota friki: 10 (y porque no se puede más)
Nota : 9 (Un libro que obviamente no pasará a la historia de la literatura, pero plenamente adictivo y apasionante).
Nota amazon: 4.78/5