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jueves, 9 de febrero de 2023

El Guerrero Samurái: El final

Y esta vez, sin ya dar más tiempo de espera (qué raro), le damos a la última parte del Guerrero Samurái. La última de las adaptaciones en acción real de las aventuras en el manga (no se cuentan OVAs ni esas cosas, que hay otra peli con un nombre muy similar).

Estamos en 1879, 12 añoa tras el inicio de la Restauración Meiji y Japón ya ha abrazado con energía la Revolución Industrial y muchas costumbres occidentales. Los kimonos tradicionales se mezclan con los bombines y las novias vestidas de blanco. En la estación de Yokohama, el Capitán Hajime Saito, con su inevitable cigarrillo intenta arrestar a un pasajero sospechoso. Pero el caos subsiguiente provoca que Saito tenga que emplearse a fondo para reducirlo, sólo para ver cómo es liberado, al ser un protegido por la embajada china. Pronto conocemos que es uno de los jefes de la mafia china, y pronto veremos que tiene a su alcance un arsenal destructivo de primera categoría. ¿Su objetivo? Convertir la vida de Kenshin en una pesadilla de la que no pueda escapar.

Son justo los hechos acaecidos en El guerrero Samurái: el principio los que sirven de detonante para este El guerrero Samurái: el final. La muerte de Tomoe, mujer de Kenshin, es el motivo de esta venganza acaecida veinte años después, que pondrá a Kenshin mucho más allá de sus límites.

Se trata de la última saga que fue publicada en el manga, con el objetivo claro de funcionar como última aventura de Kenshin (ignorando el OVA de La muerte de Kenshin, que no gustó a nadie). La saga original no ofrece más que una excusa para que Kenshin y sus amigos se estocen contra un puñado de enemigos de lo más variopinto. Por ello, en esta adaptación se producen una serie de cambios para hacerla más digerible en la gran pantalla, especialmente a la hora de funcionar de mash-up con la que traer a todos los personajes “vivos” para que dediquen unos espadazos a mayor gloria del espectáculo.

Es decir, se abandona cualquier pretensión de la lógica en el argumento. Hay unos buenos, unos malos y un motivo algo peregrino para arrearse toñas como si no hubiera un mañana. Si en El principio la acción brillaba por su ausencia, aquí es TODO acción, salvo un par de minutos entre pelea y pelea para servir de excusa para el cambio de ambiente. Como si de un continuo de la saga se tratase, toda la película es una batalla final ultraviolenta de per se. Una idea bastante polarizante que atraerá a tanta gente como alejará.

Sin embargo, esto no impide para que podamos gozar con su estupenda factura técnica, con una ambientación de la era Meiji de bandera. Además, las coreografías están en su punto más dulce. Kenshin no sólo lucha con su espada, sino con todo su cuerpo. La velocidad y el uso del escenario juega un papel capital en las coreografías, empujando a los actores a los límites de lo que es físicamente posible. Que sí, que los cables ayudan y se acercan a los territorios de los súper hombres, pero sin provocar en ningún momento la suspensión de la incredulidad. El uso de la cámara es igual de destacable, ya sea mejorando el dinamismo de las luchas, o aportando una capa extra de significado a la puesta en escena.

Los actores continúan desplegando su habitual “calidad” interpretativa, pero como esta película es de arrearse, su poca capacidad para transmitir pasa a un lugar muy secundario. Así, tenemos a unos personajes bien trasladados del manga que se dedican a lucir sus armas y sus coreografías (que no son nada fáciles) en pantalla para hacernos disfrutar.

Puede que esta película no tenga mucho que contar, pero sí que funciona como un colofón a toda esta saga con un espectáculo con el que apagar el cerebro y dejarse disfrutar. Las toñas están bien diseñadas, las peleas se suceden a buen ritmo y no dejan de pasar cosas con las que mantener la atención. Las sofisticaciones se acercan a cero, pero funciona para lo que quiere.

Estas dos últimas entregas me parecen bastante más innecesarias que las anteriores, ya que la película de Sishio Makoto cierra perfectamente el arco argumental de Kenshin (y de todos los personajes). Tanto El origen como El final no son más que excusas para generar una nueva saga con la que seguir vendiendo mangas, animes y películas. No obstante, los personajes molan, la acción está bien realizada y, aceptando unos propósitos más digestivos, sigue funcionando como entretenimiento.

Si algún espectador ha llegado hasta esta quinta parte, es porque le gusta mucho El Guerrero Samurái, por lo que seguro que quedará satisfecho con una película que despide al personaje con todo el estruendo que uno desearía. Katanas, sangre y acrobracias japonesas con buen presupuesto es algo que no se ve todos los días. Si es tu onda, a gozar. Si no es tu taza de té, seguro que hace mucho que saltaste de este barco.

 

Nota: 5

Nota filmaffinity: 6.2 

domingo, 5 de febrero de 2023

El Guerrero Samurái: El principio

Cuando parecía que ya no tendríamos más adaptaciones de El Guerrero Samurái, después de pasarse por aquí los tres arcos argumentales principales, parece que los productores le han cogido el gusto a esto y nos traen las dos historias que quedaban por adaptar. Ojo, no son parte de la historia original, sino adiciones posteriores para celebrar el aniversario de la obra. Así, tenemos un díptico consistente en El principio y El final de la historia. Lo bueno que tenemos es que el mismo equipo creativo está a cargo de todo y el nivel técnico se mantiene.

Empecemos por El principio. En vez de tener a un veterano ronin torturado por los recuerdos, Kenshin es un joven impetuoso con un talento descomunal para matar gente. Talento que pone al servicio de los rebeldes Meiji, con el objetivo de hacer caer al gobierno. En una de sus matanzas conoce a la joven Tomoe, de la que se enamora perdidamente. Como no puede ser de otra manera, ella tiene muchos secretos, cuya revelación provocará el trauma que Kenshin arrastra a lo largo de los años.

Se trata de la obra más diferente de todo el pack. En vez de tener una película que se base en la acción y en los espadazos, nos ofrece un drama romántico lleno de parsimonia, silencios e intenciones sobreentendidas. Kenshin cambia radicalmente de carácter, pues el desenlace de la película es la causa del trauma, con todos los detallitos escabrosos que uno puede imaginar.

Esto tiene un claro impacto en el ritmo y en el mensaje. Se nos ofrece una historia introspectiva, llena de amor y política. Sí bien hay escenas de katanas feroces y molonas, éstas no abundan porque aquí lo que importa es el desarrollo del personaje. Su propuesta más contemplativa puede suponer una bajona bien grande para todos aquellos que quieren emociones fuertes, pues aquí no las van a encontrar.

Además, esta necesidad de reforzar el desarrollo provoca que los actores tengan que interpretar mucho más, notándose las limitaciones que tienen. Espléndidos para las coreografías de sablazos, pero más justitos para transmitir emociones.

Lo cual no quita para que, al repetir todo el equipo técnico y gozar de un presupuesto decente, se pueda apreciar una gran puesta en escena  en la que la ambientación y los escenarios despiden una gran verosimilitud. La fotografía destaca en todo momento, consiguiendo escenas de gran belleza como la “lluvia de sangre” o todo el desenlace final en la nieve.

 Si te has leído el manga original, sabrás que esta saga es considerablemente más tranquila, por lo que tampoco le vas a pedir emociones fuertes. Se nota que estamos ante una historia más floja que las tres anteriores (por algo también se adaptaron antes), con lo que también tenemos entre manos una película menos interesante. Es un placer para la vista, aunque algo más aburridilla. Me sorprende que se salten toda la infancia de Kenshin y su relación con Seijuro Hiko, pero tampoco es que lo haya echado en falta.

En fin, El guerrero Samurái: el principio es una propuesta dedicada exclusivamente al fan con ganas de ser completista. Se percibe innecesaria y palidece ante las entregas anteriores, especialmente al tratarse de un drama de época. Muchos la encontrarán falta de ritmo y acción (obvio), ya que la propuesta busca otro tipo de entretenimiento. No obstante, la factura técnica es más que notable, lo que se nota en una puesta en escena pulcra y vistosa, que hace más agradable su visionado. Además, pone luz a uno de los enigmas más importantes del pasado del protagonista.

 

Nota: 5

Nota filmaffinity: 6.4 

domingo, 29 de agosto de 2021

Gantz - Perfect Answer

En mi línea de cumplir con mis propósitos peliculeros y la disciplina con la que sigo las sagas fílmicas, hace unos años reseñé Gantz. En esta primer parte, mostré mi apoyo a la película destacando los aciertos de la película, que superaban a sus defectos. Proclamé que no tardaría en ver la sgunda parte y, mira, por fin se ha hecho, poco que he tardado. Sólo han sido cinco años. Bueno...

Gantz es una bola de billar gigantesca que lidera lo que parece una resistencia súper-heroica contra una invasión extraterrestre clandestina. En la primera parte, conocíamos a un puñado de nuevos reclutas “invitados” a unirse a la batalla, curtiéndose en los escarceos iniciales de lo que se prometía una gran conclusión que tendría que venir en Perfect Answer.
La película gozaba de una factura visual impecable, deudora de un Matrix pasado por un filtro japonés de lo más molón. Confundía por su embarullado argumento, pero lo suplía con una acción de primera muy entretenida y su capacidad para generar expectación con lo que estaba por venir.

¿Qué tenemos ahora? Han pasado un par de años y la lucha se ha vuelto más cruda que nunca. Aunque los reclutas no dejan de venir, se hace patente que las bajas son cada vez más grandes. Además, Gantz está próximo a morir por el esfuerzo inacabable de detener la invasión. Ante lo que parece la batalla definitiva contra los Aliens, Gantz hace retornar a todos los guerreros que se habían ganado su descanso, que deberán luchar una última vez. Pero ¡ay! hay un traidor entre ellos, lo que provocará que nuestros esforzados protagonistas deban luchar tanto contra los Aliens como contra sus compañeros en una lucha agónica en la que está en juego el destino de la Tierra.


Se habían dejado caer muchas preguntas, enigmas a resolver cuyas respuestas se esperaban con ansia. Sin embargo, Gantz: Perfect answer no se molesta en ellas en ningún momento, optando por un desarrollo confuso en el que el argumento no tiene apenas importancia, sin molestarse en buscar coherencia, perdiéndose el poco sentido que tenía todo lo que estamos viendo. Apuesta todas sus cartas a generar un espectáculo de primera, con tiros, acrobacias y tortas por todos lados como bazas para entretener y llevar al film hasta un final que, bueno, está porque debe haber un final, sin que tenga que mantener algo de lógica con respecto al trasfondo generado.

Sin ser excelso en ello, lo consigue en gran parte. Las coreografías de acción son realmente espectaculares, como por ejemplo la lucha de katanas en el metro, o el tiroteo en el barrio comercial de Tokio. Hay mucho trabajo dedicado, con escenas muy variadas y cierta intriga para saber quiénes van a sobrevivir en cada momento (más allá del prota, no existe plot armor aquí). En ese sentido, se las arregla para molar durante todo el rato que se reparten toñas. Fastidia en cambio que la trama decida olvidarse de todas las intrigas que se habían dejado caer en la primera parte, que aquí simplemente no existen. Asímismo, el desarrollo no es más que una excusa para ir a la siguiente ronda de ostias, por lo que más de una vez estás deseando que dejen de hablar y se vuelvan a pegar de nuevo.

La interpretación del elenco actoral no destacaba por su calidad en la primera parte. Ahora, en una trama en la que el desarrollo argumental es nulo, pues bueno, tampoco hace falta comentar mucho más. Podrían salir en una película porno sin desmerecer demasiado.

A pesar de todo ello, la película es divertida y ha conseguido que tenga ganas de leerme el material original. Sin embargo, uno lee los comentarios sobre lo POCO que se parece al manga, que igual se me quitan las ganas. Probablemente el desconocer de dónde viene ha hecho que me acerque sin ideas preconcebidas y haya disfrutado con el resultado, pero si hubiera sabido todo lo que se han dejado en el camino, quizás opinaba diferente. Igual, así por 2030, cuando me lea el manga (al ritmo que voy…) pues volveré a estas páginas a cambiar algún párrafo que otro.


Al final, Gantz – Perfect answer ofrece más y mejor de las mejores cualidades, pasando sin complejos de ofrecer un argumento. La ensalada de ostias es de las que hacen época, repleta de tiroteos llenos de estilo, coreografías de espadazos bien vistosas y desmembramientos variados. Si eso es lo que te gustó de su predecesora, ésta te interesará. Sus enormes carencias le impiden aspirar a nada más que a ser un entretenimiento simplón, pero cumple con ello, al menos.

 

 

Nota: 5

Nota filmaffinity: 5.4 

viernes, 1 de enero de 2021

Los Caballeros del Zodíaco - Leyenda del Santuario

Caballeros del Zodíaco es una de las series que ponían de pequeño que más triunfaba entre mis hermanos mayores. Por mi parte, nunca les acabé cogiendo la gracia, probablemente porque me pilló todavía demasiado moco y cuando empecé a disfrutar con estas cosas, Goku hacía el trabajo de divertirme mucho mejor. Aunque sabía que seguían vivos y que su universo iba sacando cositas de cuando en cuando, no les había prestado especial atención, mezclándose entre el chillón de cosas que hay de fondo en tus aficiones.

Un día así tonto aparece el tráiler de esta película y llamó mi atención. No porque fueran los Caballeros del Zodíacos, sino porque parecía como si los muñecos de mi estantería se hubieran puesto en movimiento y estuvieran estozándose cosa mala. Como tampoco tenía nada mejor que hacer, pues me dispuse a verla y pasar un rato entretenido.

Argumentalmente, resume en 95 minutos la saga de Santuario, la primera de las importantes del manga original. Para los profanos, conocemos que hay unos Caballeros del Zodíaco, que hay unos malos, una princesa que salvar y para adelante. De ahí a 90 minutos de batalla desenfrenada.

Reconozco que no había prestado atención a esta serie desde hacía por lo menos 15 años y no recordaba muy bien quién era quién, por lo que he tenido dificultades para seguir qué ocurría, más allá de unos tortazos muy bien dados. No quiero ni pensar cuánto puede llegar a alucinar un profano en la materia. En ese sentido, me recuerda mucho a la película de FFVII: Advent Children. Esta película es un producto de fans para fans que hay que entender cómo tal.

Podemos entender entonces el nulo desarrollo de la trama o creación de un trasfondo para los personajes. O los conoces, o no, pero no es cuestión de entretenerse a presentártelos. Lo que importan son las toñas, las explosiones y los ataques espectaculares (que los hay y mucho). Ahí es donde está el punto fuerte de la película, pues el trabajo de animación es impecable. El film se guarda un puñado de escenas espectaculares, preciosamente diseñadas, como si el propio muñeco de la estantería hubiera cobrado vida y estuviera repartiendo estopa por el universo. Los movimientos son fluidos, los detalles, minuciosos y las tortas se sienten impactantes. Además, se recuperan las sintonías originales, con lo que los nostálgicos estarán de enhorabuena.

Al final, es lo que es, una burricidad lisérgica repleta de acción, con poco sentido pero tremendamente divertida. Si has leído hasta aquí y eres su público afín, no te la pierdas. Si no, bueno, no te acerques ^^.

 

Nota: N/A

Nota filmaffinity: 5.0 

sábado, 14 de julio de 2018

Steins; Gate


¡Vaya! Hacía tiempo que no me ponía a desglosar una serie en estos lugares. Se han seguido viendo, pero claro, las series requieren mucho más tiempo para ser reseñadas y el mío no es que me sobre tanto como me gustaría. Pero we…, llevo un mesecito que parece que lo tengo y todo.

Steins; Gate es una máquina del tiempo inventada por un científico loco basada en un teléfono-microondas que es capaz (inicialmente) de mandar SMS al pasado. En su paranoia, está convencido de que  una organización maligna-illuminatti llamada SERN está buscando construir una máquina del tiempo para alterar la línea temporal y conquistar el mundo. Lo que en un principio parece una locura más de este desnortado personaje, se convierte en una implacable persecución cuando la máquina llega a funcionar DE VERDAD. La comedieta ligera con toques de ciencia-ficción de los primeros capítulos se transforma entonces en una estupenda película de ciencia-ficción “seria” de profundidad inusitada y una excepcional carga emotiva (sin perder apenas histrionismo). ¿qué hacer cuanto tu bienestar entra en conflicto con el de tus seres queridos y el propio destino de la humanidad?

Está enrevesada historia de paradojas temporales de guión redondísimo proviene, sorprendentemente, de un videojuego del mismo nombre. Steins; Gate  es una aventura gráfica/conversacional japonesa (bastante indigesta para el gusto occidental) que cosechó un tremendo éxito allá alrededor de 2010. Años después, apareció este estupendo anime más que capaz de volar la cabeza al más pintado.

El comienzo es ciertamente caótico. No hay un personaje al que no cojas ganas de atizar con una barra de acero. Desde el “mad-scientisto” Rintarou Okabe, la remilgada Makise Kirisu “Cristina” o la animosa cosplayer Mayuri “tururú”. Los primeros 8-9 capítulos pueden hacerse demasiado tontos para un espectador no avezado en los horterismos japoneses. Sin embargo, una vez se produce el primer viaje REAL en el tiempo, la serie coge aire, despega y no te deja respirar ni medio segundo hasta el final. Pasas del “es muy lenta” a “no entiendo nada” a “me va a estallar la patata de un momento a otro” en apenas dos capítulos, que sirven para lanzar una de las mejores tramas de viajes en el tiempo que recuerdo. Efecto mariposa, multiversos, paradojas, complejos de Electra…  Cualquier paja mental aparecida en la ciencia-ficción tiene aquí cabida, aprovechada con talento y un estilo muy particular.

Una vez se empieza a volver del bucle, el efecto es devastador. Okabe pasa a ser un héroe trágico al que no quieres sino abrazar, Mayuri en uno de los personajes más adorables que ha parido Japón y Kirisu la novia que (casi) todos querríamos tener. Incluso los secundarios como el salido Itaru o la aburrida Suzuha, que no parecían servir para mucho inicialmente, son capaces de coger protagonismo y arrancarte una lagrimita o un puñetazo en el estómago.


No es sólo que los personajes despeguen y ganen toneladas de carisma, es que la serie enlaza brillantemente capítulo tras capítulo, en los que la repetición de situaciones (casi) idénticas se transforma en un recurso lleno de virtuosismo. La aparición de la gente de SERN o el descubrimiento de John Titor se mezcla con idas de olla de conspiranoia desnortada, confundiendo la realidad con la posibilidad  y realizando continuos saltos adelante y atrás que cambian los futuros (y pasados) posibles. Todo el desenlace (los últimos 4-5 capítulos) te lleva por una montaña rusa emocional en la que no puedes dejar de prestar atención ni medio segundo, obligándote además a ver de nuevo el primer capítulo una vez acabada la serie, pues éste cobra un sentido completamente diferente en virtud de la nueva información obtenida. Una auténtica maravilla.

Son varios los momentos capaces de clavarse en el alma y dejarte dos horas tirado en el sofá, meditando:
- Un puñado de conversaciones a partir del episodio que cambia todo, en los que se pueden apreciar las sutiles variaciones que se van produciendo, especialmente cuando nosotros conocemos el futuro negado a los personajes.
- El final de John Titor.
- Cómo Nyan-nyan pasa de ser un personaje de lo más hostiable a la viva imagen de la devastación que uno no quiere sino abrazar (una semana entera).
- El capítulo 22. Todo él. :_(
- Volver a ver el capítulo 1 tras acabar la serie.


Por si fuera poco, son sólo 24 capítulos (+1) de 25 minutos. Ideal para hacer un maratón, devorándola alucinando Rickinillos con toda la carga emocio-temporal de las mejores propuestas de ciencia-ficción y unos giros de guión que te dejan la cabeza dando vueltas. La excentricidad de los primeros capítulos puede echar para atrás a los menos avezados entre el horterismo japonés, apenas una comedia ligera que no sabes bien a donde va, pero una vez la serie se lanza… WOW. Es un "must see" impoluto e innegable, así que dadle caña en cuanto podáis

Nota: 10
Nota filmaffinity: 8.1

viernes, 6 de mayo de 2016

Gantz - Live Action



Gantz es uno de los seinen (subgénero del manga) de ciencia-ficción más reputado. Dentro de la moda de adaptar todas las grandes obras del género a la acción real, era obvio que Gantz iba a ser de los primeros en adaptarse. Pasó por Sitges hace ya un puñado de años, dejando a todo el mundo alucinando. Por mi parte, éste es uno de los (muchos) mangas a los que no he prestado la atención que se merecía, por lo que tampoco me interesé mucho en la adaptación. Vaya con lo que me perdía.


Debido a un accidente, dos estudiantes universitarios son atropellados por un tren. Sin embargo, en vez de morir, aparecen en una idílica habitación de Tokyo con una bola de billar gigante en el centro. El resto de ocupantes del apartamento vienen también de sufrir muertes violentas y están tan confusos como ellos. Nadie entiende que ocurre. La bola de billar empieza a hablar y les ordena acabar con unos alienígenas tan absurdos como letales. Si quieren volver a sus vidas, deberán superar todas las fases que Gantz (la bola) les ha preparado en este sangriento videojuego.

Si algo hay que reconocer a esta producción es su fuerza visual. Mantiene una estética hipnótica que impacta, a medio camino entre un videojuego impostado y las influencias de Matrix y sus derivados, lo que se nota tanto en los trajes y las armas de los protagonistas como en el particular diseño de los enemigos a batir. Es evidente que viene marcada por la estética original del manga, pero el traspaso a la pantalla grande es de lo más resultón. 

A ello hay que sumar todos los juegos de intriga que se generan, ya que los autores juegan a esconderte gran parte de la información, generando enigmas que luego no resuelven. Gantz se mueve a través de mundos paralelos y acciones poco claras que sumergen al espectador en un mar de confusión. El metraje se encuentra aderezado por espectaculares escenas de acción para gozo del espectador palomitero, pero que no ayudan a aclarar la trama.

Lo que es más dificil de tragar es la estupidez supina de los personajes. No entienden que ocurre, no saben relacionarse y son demasiado pusilánimes como para reaccionar y exigir explicaciones (no chocan tanto si se conoce la idiosincrasia japonesa típica, pero al inicio se vuelve un tanto incómodo). Se aprecian diferencias de carácter que supongo que estarán mejor desarrolladas en el manga, pero parece que los directores no han querido entretenerse mucho con ello en la adaptación a la gran pantalla.

La película es confusa con ganas, sí. El desarrollo evita darte detalles para que tú te montes tus propias pajas mentales y luego lamentes tus errores. Preferiría que dejarse de hacerse la misteriosa y te dejara las cosas “un poco” más claras, pero si entras en su juego, consigue que te estés dos horas preguntándote “¿Qué demonios viene ahora?”. Te pega al asiento cosa mala y se marca un buen puñado de momentazos.  Por otro lado, es una película dificil para muchos. Además de ser confusa, se pasa de violenta y absurda, lo que no ayuda a soportar a unos personajes demasiado “japoneses”. Hay que estar un poco bregado en las horteradas niponas para soportar algunas escenas.


Realmente no conocía el manga ni el anime, pero me ha dejado con muchas (pero muchas) ganas de más. Me ha convencido para atacar el manga próximamente, que de eso se trata con estas películas.

Nota: 7
Nota filmaffinity: 5.8

PD: Por lo que tengo visto, esta película entusiasma al público afín que no ha leído el manga y enfada a los que sí. A ver si voy a tener que hacer un update cuando me lo acabe… ^^

jueves, 3 de diciembre de 2015

Kenshin 2 - Infierno en Kioto



Me volvió a ocurrir. Llegó la segunda parte de Kenshin y no pude ir a verla a Sitges. El guerrero Samurai estaba muy bien trabajada, siendo fiel y al mismo tiempo adaptándose con brío a la gran pantalla. Realmente ya me había olvidado de Terror en Kyoto y, mira, volvió a aparecer así de rebote y tocaba verla ^^.

Habiendo juntado las sagas de los traficantes de opio con la de Shin  en la primera película, yo esperaba que para la segunda se escogiera la trama de Aoshi. Sin embargo, desde producción han decidido pasar un poco de ella y centrarse en el gran colofón del manga que constituye la saga de Sishio. En ella, el antiguo sucesor de Battosai el Carnicero resurge de sus cenizas con la intención de dar un golpe de estado. Como la policía se ve impotente ante su poder, no les queda otra que contratar a antiguos mercenarios para acabar con él. Kenshin se verá obligado a implicarse, a  pesar del miedo que tiene a volver a convertirse en Battosai.

Como la saga tiene chicha para dar y tomar (son unos 60 capítulos), se ha decidido resumirla en unas cinco horas y partirla en dos para moverla a la gran pantalla. ¡Y vaya si he acabado contento con su primera entrega! La historia se halla perfectamente compactada sin por ello pecar de precipitada ni estúpida. Sí, se han saltado a Aoshi y un montón de detalles secundarios, otras cosas cambian de sitio, pero está todo lo que debe estar dónde debe estar, que es lo que importa.

El ritmo de la película es el adecuado. Sabiendo que se disponen de cinco horas para contar todo, el director se asegura de proveer de un buen ritmo y una gran tensión en su nivel óptimo para asegurar buena diversión. Un espectáculo de primera en cuanto a intriga y emoción. De los dos sitios adecuados para cortar –no voy a decir dónde- han escogido el que no me esperaba. Sin embargo, la conclusión es perfecta. Me hubiera gustado ver todo lo que sigue, pero entiendo que eso irá en la conclusión de la saga ^^.

Si en la primera parte felicité la conseguida recreación del Japón de los Meiji, esta segunda entrega no le va a la zaga. El esfuerzo por mostrar un Kyoto colorido y vívido es notable. Se nota que hay mucho dinero bien gastado. A destacar el juego de contrastes entre la colorida y abigarrada ciudad y la casi monocromía de los pueblos devastados por la guerra. Las coreografías de todas las luchas, tan difíciles de realizar por actores reales, ahora sí, son simplemente impecables. La duración y los diferentes estilos de lucha están perfectamente ajustados, quedando claro quién es quién y de qué manera luchan.

Me daba aún más miedo la caracterización de los personajes, mucho más extremos y degenerados que en las sagas de Shin o de los traficantes, pero el trabajo es espléndido. Incluso el caricaturizado Cho –el cazador de espadas- está representado con fidelidad sin convertirse en hortera. Rápidamente sabes quién es quién y ninguno hace nada que no se esperaría de él. ¡Y está todo el Juppongatana!

En cuanto a los actores, hay que felicitar a todos. Es muy difícil adaptar la exageración de los animes a personajes de carne y hueso sin caer en la exageración o la parodia. Shishio me daba mucho miedito, pero luego llena cada momento en que aparece, al igual que Saitoh, magníficos ambos. Además, no se han olvidado de ninguno del montón de personajes nuevos que debían aparecer, todos impecablemente caracterizados. Mi enhorabuena por un cásting perfectamente adjudicado.

Y ahora los palos para la industria: Viendo el gran resultado que se ha conseguido con las dos entregas de El guerrero Samurái,  ¿por qué no vemos esta calidad en otras adaptaciones? ¿Cómo es que Attack on Titan o Kiki,aprendiz de bruja (por poner dos ejemplos) han dado lugar a películas tan fallidas con presupuestos similares? Ya no hablo de cuando las hace Hollywood, que eso ya da vergüenza ajena, pero bueno… Quedémonos en que Terror en tokyo se convierte en el mejor live-action hecho de un anime y en una de las mejores películas basadas en un cómic de entretenimiento. Que no es poco. Un fan se sentirá deliciosamente satisfecho y un profano se divertirá de lo lindo con una película de capa y espada oriental muy bien parida.

El nivel de producción nada tiene que envidiar a un blockbuster hollywoodiense y su línea argumental que sigue fielmente la trama original del manga. Así da gusto. En fin, esperar que la tercera parte aparezca pronto en mis manos.
Nota: 8
Nota filmaffinity: 6.9