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miércoles, 28 de noviembre de 2018

Legión y El alma del Emperador (Brandon Sanderson)


En el trabajo he comentado más de una vez lo que me gusta el escritor Brandon Sanderson (sus libros, él no especialmente). Una de mis compañeras tenía casualmente uno de sus libros por casa, que yo no había leído (¡Y firmado!), así que unilateralmente decidió prestármelo para que lo leyera. Y uno eso de que los libros pasen de manos no le gusta nada, no… jeje. ¡Gracias Esther!

Título: Legión y El alma del Emperador
Autor: Brandon Sanderson
Título original: Legion and The soul of the Emperor

“Fantascy presenta un auténtico acontecimiento para los numerosos seguidores de Brandon Sanderson, y un descubrimiento para los que aún no lo son: reunidos en un solo volumen, dos brillantes novelas cortas que ilustran sendas facetas de la obra de uno de los maestros consagrados de la fantasía contemporánea internacional y que hacen gala tanto de su firme pulso narrativo como del alcance de su poderosa imaginación.”
No conozco realmente el origen de esta edición ni he visto que la editorial haga un ejercicio similar con otro autor, por lo que imagino que, en vista del éxito que ha tenido Sanderson dentro del género, compraron los derechos de lo que pudieron y luego buscaron la manera de poder publicarlo de una manera práctica (corregidme si no es así ^^). En cualquier caso, se trata de un libro que contiene dos novelitas cortas (sobre las 90 páginas cada uno) que no guardan ningún tipo de relación entre sí, pero que vician cosa mala.

La primera de ellas es Legión. En ella, se nos presenta a Stephen Leeds, un hombre que tiene una mente repartida entre una multitud de personalidades, entes imaginarios que sólo él ve y que despliegan una diversidad de habilidades especializadas. Cuando contratan sus servicios para recuperar un prototipo tecnológico robado, Leeds se lanza a la búsqueda del inventor, desaparecido en condiciones sospechosas. La investigación conducirá a Leeds por el mundo, en una intensa aventura detectivesca que aborda temas como la naturaleza del tiempo, los usos potenciales de la tecnología y la complicada relación entre la política y la fe.

A pesar de que Sanderson tiende a escribir sobre Fantasía, Legión mezcla varios géneros, entre los que destaca la ciencia-ficción mezclada con misterio, intriga y toques de thriller psicológico. Esta suerte de X-Men pasadísimos de vuelta protagonizan una pasada de novela de las que cuesta dejar de leer. Entre que el planteamiento es original, se desarrolla con un puntito socarrón muy logrado y las escenas de acción están resultas con mucha frescura, esta novelita se devora en un suspiro. Encontraremos autores cuyo estilo es más elegante, pero Sanderson tiene algunas de las ideas más increíbles y únicas que puedes encontrar en tus viajes “librícos”.

No es sólo la gracia de la historia, sino la propia personalidad de Leeds. ¿De dónde salen sus poderes? Puede que esté loco de verdad e imagine todas las personalidades a su alrededor. Quizás podríamos abogar por su cordura, pues es consciente de sus alucinaciones y de que “no debería” estar viéndolas. Por otro lado, también sería posible atribuir su presencia a poderes “Mutantes” de Leeds, que aprende nuevos conocimientos al estilo Neo (se Kung-fu), creando una nueva personalidad que le asesora en todo lo que hace. Lo más curioso es que todo se traduce en que Leeds tiene una personalidad bastante plana, como si fuera un espejo en el que se reflejan todas sus alucinaciones, de personalidad fuerte y definida, poseedoras de interesantes habilidades, cuyos diálogos y discusiones entre ellas son la mar de cómicos.

Otro detalle destacable a raíz de la imaginación de Sanderson estriba en el artefacto a recuperar, una cámara capaz de hacer fotos más allá del tiempo, lo que da lugar a interesantes planteamientos sobre sus aplicaciones y los peligros que implicaría (muy bien tratados).

Se trata de una novela que pide a gritos más trasfondo y desarrollo, nuevas aventuras, pues funciona como un tiro y te deja con ganas de más. Sin embargo, estoy seguro de que si fuera así, el efecto no sería tan espectacular. Gran parte de su capacidad de fascinación se basa en el misterio alrededor de los poderes de Leeds y si se intentara dar una explicación plausible para ellos, perdería gran parte de su gracia.
En resumen, se trata de una novela corta ajustada al milímetro para molar mil sin ningún tipo de ambages.

Nota: 9

La segunda parte del libro es El alma del emperador. En ella, Shai, una maga falsificadora, ha sido condenada a muerte; pero el consejo le ofrece su libertad a cambio de la mayor falsificación que pueda emprenderse: la del alma del emperador, que se encuentra en estado catatónico tras un atentado. Al adivinar las motivaciones de sus captores, Shai deduce que no conseguirá sobrevivir aunque logre cumplir el cometido Así pues, trama formas de escapar del palacio a la vez que se esfuerza en comprender hasta el límite de lo posible los entresijos de la personalidad del emperador. Aunque asume la necesidad de huir, a Shai le atrae poderosamente la idea de crear la falsificación más extraordinaria del mundo… ¿Es posible crear una copia de un alma tan convincente que supera al original?

Esta novelette es mucho más reflexiva que la anterior, sucediendo principalmente en el interior de una celda en la que la mejor falsificadora del mundo hace su trabajo. En esta historia, Sanderson crea una estupenda trama política de intrigas cortesanas que atrapa como pocas mientras aprovecha para reflexionar sobre el poder la falsificación y qué necesita un objeto para ser considerado “real” (a medio camino entre El cementerio de Praga y sobre las disquisiciones Platónicas sobre QUÉ es un objeto). Casi nada.
Además, volvemos al mundo de Elantris, aunque no tenga nada que ver con esa novela, leyéndose de manera separada. Este universo se aleja de la típica fantasía épica “anglosajona” a la que estamos acostumbrados, añadiendo muchas influencias orientales sin por ello caer en los tropos más habituales de los Mangas japoneses. Quizás el referente más obvio para el público en general sería la serie de Nickleodeon Avatar, en la que tramas “occidentales” se suceden en reinos de clara influencia tailandesa/china/indonesia.
Y luego tenemos a Shai. Un personajazo como la copa de un pino. Artista, asesina, falsificadora y al mismo tiempo con un férreo código de la decencia y toneladas de arrogancia. Ridículamente bien esculpido, se hace querer por su personalidad llena de exquisitos detalles. Impresionante.
Asimismo, aquí si tenemos claro que hay magia en el ambiente, con un sistema de magias muy cercano a la ciencia (ejem ejem) que no me voy a poner a explicar pero que destila consistencia y verosimilitud, como suele ocurrir en las creaciones de Sanderson.
Al final la novela tiene todo: Un personaje principal de bandera, emoción a raudales sobre lo que ocurrirá, un final difícil de prever pero coherente al que se te lleva en un subidón constante que deja un sabor de boca impecable. Otra obra que se devora cosa mala.

Nota: 10

En resumen, si te gusta Brandon Sanderson, te ENCANTARÁ. Si no lo conoces, también. Dos pildoritas de fantasía de primerísima calidad. Son originales, viciantes y te obligan a pensar un poquito, además de leerse en dos tardes. ¿Qué mejor? 

Nota: Actualmente, ambas novelas han sido expandidas y gozan de saga propia que todavía no he leído. Tendré que buscármelas

domingo, 27 de diciembre de 2015

Nacidos de la Bruma (Brandon Sanderson)



Mi encuentro con esta saga no deja de tener una historia curiosa. Encontramos El Imperio final en una estantería de una librería en fechas cercanas a Sant Jordi y se me ocurrió comentar que Brandon Sanderson era un escritor que me gustaba. No le di más importancia, pero alguien si lo hizo y el 24 de abril apareció entre mis manos. Como uno acumula cantidades ingentes de libros pendientes, le llegó el turno en noviembre o así y acabé el año exageradamente entusiasmado por lo mucho que me había gustado el libro. Evidentemente, alguien se apuntó mi alegría y me endosó El pozo de la ascensión el siguiente 24 de abril. Esta vez no quise esperar y en septiembre ya me estaba comprando El Héroe de las Eras. Había muchas ganas de ver cómo acababa la historia.

La acción se sitúa en un reino de fantasía donde las cosas están muy mal. El Lord Legislador es un ser omnipotente e inmortal que ha gobernado el Imperio con mano de hierro durante mil años. La ceniza llueve de los cielos y dificulta cualquier tipo de cultivo y la sociedad se divide entre los nobles, que disfrutan de privilegios miles, los libertos, que sobreviven como pueden y los skaa, esclavos explotados hasta la extenuación. 

Una de las gracias de la saga estriba en el inusual tratamiento que se da a la Magia en este universo. La Alomancia (su nombre) es muy simple y rara. El concepto de dualidad, de acción/reacción en que se basa denota un esfuerzo consciente muy cuidado en su pulcro diseño. Da a sus poseedores unos cuantos poderes muy útiles y a la vez muy limitados. Dependiente de unos ingredientes que no siempre son fáciles de conseguir, otorga siempre un beneficio que viene acompañado de un peligro o un severo inconveniente cuando se usa imprudentemente. Es fácil de comprender y gestionar, convirtiéndose en una cualidad más de los personajes que complementa, sin llegar a definir, el carácter del mismo.

El imperio final empieza cuando Kelsier, un legendario ladrón, empieza a reunir un grupo de asaltantes de élite con el objetivo de robar el tesoro personal del Lord Legislador. La tarea parece suicida, pero el grupo está lleno de recursos y toneladas de carisma. Tras un intenso periodo de preparación, cuando se llega a la ejecución del plan, las cosas se irán complicando y las apuestas subirán rápidamente hasta un crescendo magnífico. 

Este libro es toda una sorpresa: el concepto de una novela de robos en un mundo de fantasía es prácticamente inédito y original. Desde un primer momento se masca la tensión, desarrollando la historia con un ritmo y un sentido del espectáculo magnífico. Es un libro candidato a acabar entre lo mejor leído del año para cualquier lector, incluso para los profanos del género. Es realmente sorprendente. Además, está concebido como un stand alone, con lo que no es necesario seguir con el resto de la historia para disfrutar plenamente de él (lo que podría asustar a algunos). 

Brandon Sanderson no tenía previsto continuar El Imperio Final, pero sabía que tenía más historia que contar y, años después decidió explicar qué había pasado después de que el grupo de Kelsier intentara el robo más ambicioso de la historia del Imperio. Los supervivientes se han dispersado y cada uno vive su vida. En El pozo de la ascensión el imperio vive su época de mayor convulsión en mil años, acercándose peligrosamente a una guerra civil. Un grupo de ladrones no es el mayor ejemplo de ética y entrega por el prójimo, pero no podrán evitar inmiscuirse, llevando sus recursos hasta el límite para conseguir sus fines. Es una secuela con todas las de la ley, pero Sanderson cambia de registro y lo que era un thriller de robos con extras se convierte en una novela de intrigas políticas narrada con más calma, que da tiempo a reflexionar sobre la legitimidad del poder, el origen de las religiones y el papel del individuo frente a la inmensidad del mundo. 

Si ya la primera me encantó, la segunda me sorprendió a lo grande. Sitúa a casi los mismos personajes en una situación completamente diferente -e inusual dentro de la fantasía clásica- y los deja reaccionar ante los hechos. La maestría con que se refleja el asedio que sufre la ciudad, la tensión que genera la presencia de un espía traidor y la cantidad de momentazos que guarda el libro son algo fuera de serie. Por si fuera poco, los carismáticos personajes están llenos de vida y fuerza, especialmente su protagonista, que, sin saber hacer otra cosa que asesinar (y muy bien), busca dar algo de sentido a su vida cuando aparece en escena un nuevo asesino que parece su gemelo tenebroso. Mención aparte para el tratamiento de la magia que hace Sanderson. Basándose en los mismos límites de El Imperio final, aumenta su eficiencia, llevándola hacia usos y límites que no habríamos esperado encontrar. El desarrollo es una muestra de virtuosismo fuera de lo común. 

En resumen, una secuela espectacular y plenamente recomendable, con un desenlace alucinante que te abruma y te deja con unas ganas horribles de atacar el último libro de la saga a toda velocidad. 

Todas las pequeñas piezas que Sanderson ha ido dejando caer a lo largo de los dos libros vuelven con toda su fuerza en la conclusión. En El héroe de las eras la acción se dispara, la magia se desmadra y el final se acerca. Básicamente: El mundo se acaba. Todas las luchas e intrigas por el poder de El pozo de la ascensión pierden toda su importancia cuando el apocalipsis se acerca y fuerzas insondables atacan el Imperio Final. Los nacidos de la Bruma supervivientes deberán encontrar cual es el límite de la alomancia y, por todos los medios, sobrepasarlo, con la aparición de la Ferroquimia y la Hemalurgia (dos ejercicios de delicada orfebrería por parte del autor). A pesar de algunos baches de ritmo, el libro se desarrolla mediante un continuo crescendo que, ahora sí, culmina con un desenlace perfectamente trazado que te deja con una trista sonrisa en los labios. Es muy curioso el papel de la religión, el juego que maneja en la frontera dónde se mezclan la historia y la mitología, en el que los personajes históricos se confunden con los dioses.

No sólo son tres monstruos de libros de 800 páginas que se devoran en nada (bueno, el último tiene un par de bajonazos), no sólo tiene a unos personajes llenos de carisma que adoras a cada momento, no sólo te presenta un mundo de fantasía perfectamente descrito y realista, no sólo genera un sistema de magias muy restrictivo, original y alejado de los todopoderosos magos de la Dragonlance, no sólo lleva esa magia hacia límites que nunca hubieras podido esperar, no sólo son tres libros de géneros completamente diferentes que conforman una saga, no sólo se permite un final inesperado pero obvio… Si no que además lo hace derrochando estilo. Sanderson inmiscuye todos estos detalles con los cómics de superhéroes y te genera continuamente momentos llenos de epicidad que te llenan por dentro a lo bestia. La muerte de la ZORRA, el primer combate contra un inquisidor (y el segundo), los problemas al querer gobernar con una ética implacable, el robo del tesoro del Lord Legislador, la dualidad Vin/Zane, el ascenso a la divinidad por parte del Nacido de la bruma más poderoso de la historia y, sobretodo, las decisiones finales que toma el Héroe de las Eras para salvar el mundo (o no).


En resumen, son tres libros realmente grandiosos. El primero más que recomendable para todos y los dos siguientes para aquellos que quieran profundizar en un Universo fresco y carismático. La sensación de instantánea nostalgia que me invadió al acabarlo, al notar que debía despedirme del caradura Kelsier, de la implacable y confundida Vin, del bienintencionado Sazed, del manipulador Brisa  o incluso del despiadado y todopoderoso Lord Legislador me hacen ver que seguro que volveré a estos libros en algún momento. Quiero volver a perderme entre estas páginas otra vez. Y os recomiendo encarnecidamente que hagáis lo mismo. Lo disfrutaréis

Nota: 10, 10, 9

jueves, 4 de diciembre de 2014

El Héroe de las Eras (Brandon Sanderson)

Woooooo, las ganas que tenía de leer este libro! La trilogía de los Nacidos de la Brumaha sido una de mis mayores sorpresas literarias del último año y tenía pero que muchas ganas de acabar con ella. Hacía tiempo (desde la segunda parte) que no cogía un libro con tanta expectación como con éste.

Título: El héroe de las eras
Autor: Brandon Sanderson
Título original: Hero of Agers

“Durante los últimos mil años han caído las cenizas y no hay nada que florezca. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y han vivido en un miedo inevitable. Durante mil años, el Lord Legislador ha reinado con un poder absoluto gracas al terror y a la omnipresente magia de la alomancia. Kelsier, el Superviviente, el único que logró huir d elos Pozos de Hathsin, encuentra a Vin, una pobre chica skaa con demasiada suerte. Los dos se unen a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años y que por fin consigue acabar con el Lord Legistlador. Pero matarle ha sido la parte sencilla. El verdadero desafío será sobrevivir a las consecuencias de su caída. En El Héroe de las Eras se comprende el porqué de la nievla y las cenizas, la justificación de las tenebrosas acciones del Lord Legislador y la naturaleza del Pozo de la Ascensión. Todo resulta atado  -y bien atado- cuando Vin y el Rey Elend buscan los últimos escondites de recursos del Lord Legislador y descubren el peligro que acecha a la humanidad. Pero, ¿conseguirán detenerlo a tiempo?”

Ha pasado un año desde El pozo de la Ascensión, un año desde que Vin liberó al poder que yacía en el Pozo, un año del que no sabemos nada. Vin y Elend, ya claramente establecidos como reyes, corren desesperados en busca de algo. ¿De qué? Las luchas pasadas por conquistar Luthadel empequeñecen ante los problemas que afrontan. El mundo parece desmoronarse ante sus ojos, las brumas ocupan todo el cielo y las cenizas invaden la Tierra. Las disputas por conseguir los últimos recursos se recrudecen y los últimos Inquisidores no dejan de causar estragos. ¿De qué sirve la alomancia cuando el mundo se derrumba? El poder que otorga da a sus portadores una superioridad abrumadora ante los humanos, pero palidece ante el poder de los Dioses.

Después de una novela de intrigas políticas y otra de ladrones, Sanderson plantea ahora un planteamiento de ciencia-ficción, pero aplicado a un mundo de fantasía, con todo lo que ello implica. Los resortes y los mecanismos que sigue el libro son los que estamos acostumbrados a ver en las novelas de éste género, pero adaptados al mundo post-apocalíptico de la Dominación Central. Ahora, durante las últimas 900 páginas, nos brinda una lucha por la supervivencia de las que no te permiten dejar de leer.

Todas las migajas que Sanderson sembró en El Pozo de la ascensión generaron un buen puñado de intrigas. Preguntas en el aire que nos dejaron llenos de dudas y que, sin duda, ansiamos con ver respondidas. Mientras desplaza a sus personajes por todo el mundo, se permite jugar con los mitos, la historia y la religión, indagando en la niebla donde se entremezclan. Cada personaje afronta de manera diferente unos momentos de desesperación, dónde el único consuelo se haya en la fe, fe en unos dioses o en otros, vivos o muertos, en la razón, en tus compañeros,  o en un líder que trascendió tras morir y ocupa su lugar en el Olimpo.

Aunque parezca mentira, todo parecía previsto. Kelsier escogió bien a los miembros de su banda y ahora, convertidos en héroes, son los encargados de dar a la Humanidad una última chispa de esperanza. Las tramas se fragmentan y convergen, al Norte la religión del Superviviente ha derivado en un fanatismo que convierte la vida allá en terror y sospecha. Fantasma, Sazed y Brisa partirán para controlarlo. Al Sur se haya la ciudad de Yomen, el último de los Obligadores del Lord Legislador, donde encontramos el último de los depósitos secretos que éste dejó. La diplomacia y la guerra se harán necesarias para que Vin y Elend consigan el éxito. Mientras tanto, los Kandra afrontan el regreso de TenSoon, el traidor y el señor de los Inquisidores tiene plantes por su cuenta. Todas las historias se entrelazan con maestría y no te dejan un momento de descanso. Sanderson no se olvida de ninguno de los personajes que con tanto cariño ha pulido y les otorga un papel en todos los sucesos que están por ocurrir.


Todas las tribulaciones y las dudas por las que Vin pasó en El Pozo han desaparecido. Ahora Vin sabe quién es y cuál es su lugar en el mundo. Es la Emperatriz de la Humanidad, la elegida para la salvación y no piensa fracasar en su papel. Terca y despiadada, se enfrenta al mayor enemigo que nadie pudiera concebir: Ruina, el dios de la Destrucción, que mueve los hilos de los hombres para asegurarse que la vida queda totalmente aniquilada.

El Emperador Elend sigue siendo el joven idealista que sueña con llevar la prosperidad a su pueblo, pero debe afrontar que será el líder que dirija los últimos días de los hombres. Convertido en soldado, filósofo, diplomático, rey y amante, intenta ser una buena persona en un mundo que no permite las medias tintas. Además, debe acostumbrarse a su nueva condición de Nacido de la Bruma, con todo lo que ello supone. Confía en Vin y en el plan que Conservación, el dios de la estabilidad tiene planeado para la victoria.

Y el resto de la banda no descansa. Fantasma se siente desplazado al verse convertido en un simple espía y ansia por actuar y ser un héroe como Kelsier. Indudablemente, hay que tener cuidado con lo que se desea, que puede hacerse realidad. Es el personaje que más cambia, pasando de ser un fantasma que intenta pasar desapercibido por todos los medios a un fantasma brillante y carismático. Yomen es último de los profetas del Lord Legislador, un hombre religioso, pero pragmático, que cree firmemente en la sabiduría de su Dios, que proveerá para su pueblo y su supervivencia. Es un contrapunto muy interesante para el idealista Elend, como otra versión de sí mismo, pero marcada por la religión y la fe. Sazed languidece desconsolado las pérdidas de la batalla por Luthadel, ha perdido todo interés por sobrevivir, por luchar y ver un nuevo amanecer, refugiándose en sus estudios y dejándose llevar por sus compañeros. Marsh se ha convertido mayor enemigo de la humanidad, pero en realidad su mente permanece atrapada en su cuerpo, luchando por librarse del control al que le somete Ruina.

TenSoon , por su parte, ha regresado a la tierra de los Kandra convertido en un traidor. Un traidor poseedor de una terrible verdad que subyace bajo el contrato que los Kandra hicieron con el Lord Legislador. Un secreto plan que conoceremos y nos permitirá conocer que, aunque torpe, desconfiado e incompetente, el Lord Legislador sólo buscaba la supervivencia de la humanidad, sin importar el precio a pagar.


Además de haber inventado la Alomancia y la Ferruquimia, Sanderson inventa ahora los poderes de la Hemalurgia, controlada por Ruina y contrapuesta a las anteriores. Una vuelta de tuerca innecesaria con la que genera una serie de problemas complejos con ganas pero que resuelve a la perfección. Sigue siendo un maestro a la hora de subir las apuestas con estilo, y genera unas tramas espectaculares y una cantidad de momentazos de los que dejan huella. Lo único que se le puede echar en cara es el cambio que se produce con los alománticos: antes eran seres casi místicos y ahora brotan por todos lados, perdiendo gracia. Eso sí, sigue molando mucho.

El crescendo por el que nos ha llevado Sanderson es simplemente fantástico. Acabando además con un desenlace magníficamente trazado que deja todo perfectamente explicado y rematado. Todas las migajas que han aparecido se juntan  para dejarnos un final de los que te dejan reflexionando sobre todo lo que has leído y lo que el autor te ha contado (y lo que no).

Nacidos de la Bruma se convierte en la mejor saga que he descubierto en los últimos años. Aunque me repita, es un libro, una saga espectacular, con todas las letras, en negrita y subrayado. Una lectura en la que he terminado abrazando el libro con un suspiro, agradecido por los buenos momentos que he pasado con él. Satisfecho y feliz por haberlo leído y orgulloso de recomendarlo encarecidamente a todo el que quiera disfrutar de una grandísima lectura.  Echaré de menos a esta troupe tan maravillosa. Vin, Kelsier, Sazed… No es un adiós, es un hasta luego. Seguro que volveré a perderme entre vuestras páginas.

Gracias señor Sanderson.

Nota: 10
Nota anobii: 5/5 (Nunca había visto un libro votado unánimemente con 5*, se lo merece)

jueves, 19 de diciembre de 2013

El pozo de la ascensión (Brandon Sanderson)



Después de disfrutar como un enano con la primera parte (El Imperio final), le tenía pero que muchas ganas a su continuación El pozo de la ascensión. ¡Sanderson se ha ganado mi cariño en nada! ¡Cómo me lo hace pasar el jodío!

Título: El pozo de la ascensión
Autor: Brandon Sanderson
Título original: The well of ascensión

“Durante los últimos mil años, han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años, los skaa han sido esclavizados y han vivido sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años, el Lord Legislador ha reinado con un poder absoluto gracias al terror y a su divina invencibilidad por la poderosa magia de la alomancia. Kelsier, el Superviviente, el único que logró huir de los Pozos de Hathsin, encontró a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte. Los dos, unidos a la rebelión que los skaa llevaban adelante desde hacía mil años, han vencido al Lord Legislador, pero Kelsier ha muerto y ahora hay que reinar sin la ayuda del héroe y sin disponer de los poderes del Lord Legislador. Todo ello pone de manifiesto un hecho realmente aterrador: matar al Lord Legislador fue la parte sencilla. Sobrevivir a las consecuencias de su caída va a ser el verdadero desafío. Tomar el poder resultó tal vez fácil (como en la revolución francesa o la soviética...), pero ¿qué ocurre después?, ¿cómo se usa el poder?”

Ha pasado un año desde el anterior libro y el caos reina en el Imperio Final. El estamento que ha oprimido al pueblo de manera inamovible durante mil años ha desaparecido y nadie parece saber qué hacer sin la referencia del Lord Legislador. Sólo en Luthadel, donde gobierna Elend Venture, parece que hay un mínimo de paz. Esta aparente prosperidad atrae la atención de los señores de la guerra que luchan por el poder, que intentarán tomar la ciudad. Mientras tanto, algo siniestro parece estar sucediendo, pues las brumas salen de día y están empezando a causar extrañas muertes…
El libro dedica las primeras cien páginas a explicarte qué ha sido de cada uno de los personajes durante este año. A partir de ahí, empieza una novela de intrigas políticas muy trabajada, donde todo sucede con mucha calma (y contundencia). Elend está poniendo en práctica todas sus teorías sobre la mejor manera de gobernar y se encuentra cientos de problemas -sobre todo cuando la gente opina algo diferente sobre qué es lo mejor para los demás-  mientras intenta sacar una ciudad adelante. Mientras tanto, Sazed investiga la extraña actividad de las brumas, encontrándose que cuando la religión, la mitología y la historia se mezclan es difícil saber dónde está la verdad.  Finalmente, la acción se desboca y te deja unas ciento cincuenta páginas finales que no te dejan respirar.  Entre conspiraciones que no tienen nada que envidiar a Canción de Hielo y Fuego, un sistema de magia (la alomancia) muy limitado llevado a límites inimaginables, personajes con un carisma arrollador y un final apoteósico, las 900 páginas que dura la novela pasan en un suspiro. Todo un espectáculo.

La protagonista absoluta es Vin. La pobre está hecha un lío y no sabe qué hacer con su vida. Además de tener las hormonas revolucionadas, su pasado traumático, sus paranoias, su actitud arisca y su aproximación directa y brutal a todos los problemas, su condición de Nacida de la Bruma la convierte en alguien diferente al resto de los mortales. Si puedes acabar tu sola con un ejército, ¿qué te impide destruir a todos tus enemigos y acabar con toda oposición? Si lo hicieras, ¿en qué serías mejor que el Imperio Final que acabas de destruir? Después de todo, ¿qué puede hacer la mejor asesina del Imperio en tiempos de paz? Líos suficientes como para acabar con la cordura de cualquier mente, especialmente si además eres la guardaespaldas, asesina personal y consorte del Rey.

A su lado, el ingenuo Elend Venture hace lo que puede por gobernar. Instaurar un sistema justo e igualitario en una sociedad que lleva mil años anquilosada en una dictadura brutal no es nada fácil. Elend sabe mucho de política, pero conoce muy poco sobre las personas, por lo que tendrá que aprender cómo tratar con aquellos que quieren acabar con su vida. Mientras tanto, tiene tiempo de debatir sobre las cualidades y deberes que debe tener un Rey para poder gobernar y ser legítimo ante el pueblo. No obstante, no deja de ser un chaval de apenas veinte años que ha vivido en la burbuja de los nobles, por lo que tiene mucho que aprender.

Sazed el terrisano transmite alegre la buena nueva de la muerte del Lord Legislador. Esperando reacciones de alegría, no entiende porqué la gente reacciona con miedo y desasosiego. A ello se le une la extraña actividad de las brumas, que decide investigar. Su mundo se verá afectado al descubrir verdades que hacen tambalear todo aquello que conoce y que cree, en los lugares donde se encuentran la historia y la mitología. Realmente lo pasa muy mal en este libro…

El resto de la banda de Kelsier que siguen vivos se han ido colocando en diversos puestos del gobierno. Resulta curioso como este puñado de granujas de los bajos fondos siempre dispuestos a escurrir el bulto se ha convertido en un grupo unido, que trabaja colaborando y confiando los unos en los otros. Si es que la sombra de Kelsier es muy alargada…

Enfrente, además de las aterradoras brumas y sus espectros, tenemos a Straff Venture y Zane el brumoso, padre y hermanastro de Elend, respectivamente, y pretendidos legítimos gobernantes del Imperio Final. Straff es el noble más astuto, cruel y depravado del reino, que rápidamente se ha aupado a una posición de poder. Es el contrapunto tiránico de Elend, aquello que Elend podría ser si quisiera, pero sobretodo, aquello en lo que Elend no quiere convertirse.  Zane, en cambio, es el Nacido de la Bruma más poderoso del Imperio, ha sido entrenado desde niño en el arte de asesinar y mata a la gente con la misma facilidad con la que respira. Sabiéndose superior al resto de la humanidad por sus poderes, no puede entender, no puede soportar que su padre siempre  hata preferido a Elend como su heredero ni porqué su igual femenino (Vin) también prefiere estar con Elend, ya que considera que están hechos el uno para el otro.


Después de brindarnos un Ocean’s maravilloso en medio de un mundo post-apocalíptico con unos personajes arrolladoramente carismáticos (Maldito Kelsier, que grande eres), Sanderson cambia de registro y de ritmo en esta novela. Se permite profundas reflexiones sobre el poder, la religión, el papel que cada uno ocupa en el mundo… todo ello en medio de momentos de una tensión acongojante. El malestar que se respira durante el asedio, la psicosis que desata la existencia de un espía o las pajas mentales de Vin son momentazos dignos de un maestro.
Este cambio de registro no le impide abrumarnos con la clase de unos personajes profundos y fantásticamente construidos, con unos malos con un carisma y una mala leche descomunal  y un continuo de momentazos que te parten el alma. Las tramas que se desarrollan se entrelazan a la perfección, con una lógica aplastante al mismo tiempo que imprevisibles.


En resumen, he disfrutado como un enano con este libro. Espectacular con todas las letras, en mayúscula, negrita y subrayado. Igual no tiene el factor sorpresa de su predecesor, pero el juego que dan los límites de la magia, el carisma de TODOS los personajes, la absorbente trama y la cantidad de buenos momentos que te hace pasar este libro me obligan a recomendar encarecidamente esta saga. Me falta su conclusión, pero no dudo que la voy a disfrutar, y mucho.

Nota: 9
Nota anobii: 5/5