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domingo, 27 de diciembre de 2015

Nacidos de la Bruma (Brandon Sanderson)



Mi encuentro con esta saga no deja de tener una historia curiosa. Encontramos El Imperio final en una estantería de una librería en fechas cercanas a Sant Jordi y se me ocurrió comentar que Brandon Sanderson era un escritor que me gustaba. No le di más importancia, pero alguien si lo hizo y el 24 de abril apareció entre mis manos. Como uno acumula cantidades ingentes de libros pendientes, le llegó el turno en noviembre o así y acabé el año exageradamente entusiasmado por lo mucho que me había gustado el libro. Evidentemente, alguien se apuntó mi alegría y me endosó El pozo de la ascensión el siguiente 24 de abril. Esta vez no quise esperar y en septiembre ya me estaba comprando El Héroe de las Eras. Había muchas ganas de ver cómo acababa la historia.

La acción se sitúa en un reino de fantasía donde las cosas están muy mal. El Lord Legislador es un ser omnipotente e inmortal que ha gobernado el Imperio con mano de hierro durante mil años. La ceniza llueve de los cielos y dificulta cualquier tipo de cultivo y la sociedad se divide entre los nobles, que disfrutan de privilegios miles, los libertos, que sobreviven como pueden y los skaa, esclavos explotados hasta la extenuación. 

Una de las gracias de la saga estriba en el inusual tratamiento que se da a la Magia en este universo. La Alomancia (su nombre) es muy simple y rara. El concepto de dualidad, de acción/reacción en que se basa denota un esfuerzo consciente muy cuidado en su pulcro diseño. Da a sus poseedores unos cuantos poderes muy útiles y a la vez muy limitados. Dependiente de unos ingredientes que no siempre son fáciles de conseguir, otorga siempre un beneficio que viene acompañado de un peligro o un severo inconveniente cuando se usa imprudentemente. Es fácil de comprender y gestionar, convirtiéndose en una cualidad más de los personajes que complementa, sin llegar a definir, el carácter del mismo.

El imperio final empieza cuando Kelsier, un legendario ladrón, empieza a reunir un grupo de asaltantes de élite con el objetivo de robar el tesoro personal del Lord Legislador. La tarea parece suicida, pero el grupo está lleno de recursos y toneladas de carisma. Tras un intenso periodo de preparación, cuando se llega a la ejecución del plan, las cosas se irán complicando y las apuestas subirán rápidamente hasta un crescendo magnífico. 

Este libro es toda una sorpresa: el concepto de una novela de robos en un mundo de fantasía es prácticamente inédito y original. Desde un primer momento se masca la tensión, desarrollando la historia con un ritmo y un sentido del espectáculo magnífico. Es un libro candidato a acabar entre lo mejor leído del año para cualquier lector, incluso para los profanos del género. Es realmente sorprendente. Además, está concebido como un stand alone, con lo que no es necesario seguir con el resto de la historia para disfrutar plenamente de él (lo que podría asustar a algunos). 

Brandon Sanderson no tenía previsto continuar El Imperio Final, pero sabía que tenía más historia que contar y, años después decidió explicar qué había pasado después de que el grupo de Kelsier intentara el robo más ambicioso de la historia del Imperio. Los supervivientes se han dispersado y cada uno vive su vida. En El pozo de la ascensión el imperio vive su época de mayor convulsión en mil años, acercándose peligrosamente a una guerra civil. Un grupo de ladrones no es el mayor ejemplo de ética y entrega por el prójimo, pero no podrán evitar inmiscuirse, llevando sus recursos hasta el límite para conseguir sus fines. Es una secuela con todas las de la ley, pero Sanderson cambia de registro y lo que era un thriller de robos con extras se convierte en una novela de intrigas políticas narrada con más calma, que da tiempo a reflexionar sobre la legitimidad del poder, el origen de las religiones y el papel del individuo frente a la inmensidad del mundo. 

Si ya la primera me encantó, la segunda me sorprendió a lo grande. Sitúa a casi los mismos personajes en una situación completamente diferente -e inusual dentro de la fantasía clásica- y los deja reaccionar ante los hechos. La maestría con que se refleja el asedio que sufre la ciudad, la tensión que genera la presencia de un espía traidor y la cantidad de momentazos que guarda el libro son algo fuera de serie. Por si fuera poco, los carismáticos personajes están llenos de vida y fuerza, especialmente su protagonista, que, sin saber hacer otra cosa que asesinar (y muy bien), busca dar algo de sentido a su vida cuando aparece en escena un nuevo asesino que parece su gemelo tenebroso. Mención aparte para el tratamiento de la magia que hace Sanderson. Basándose en los mismos límites de El Imperio final, aumenta su eficiencia, llevándola hacia usos y límites que no habríamos esperado encontrar. El desarrollo es una muestra de virtuosismo fuera de lo común. 

En resumen, una secuela espectacular y plenamente recomendable, con un desenlace alucinante que te abruma y te deja con unas ganas horribles de atacar el último libro de la saga a toda velocidad. 

Todas las pequeñas piezas que Sanderson ha ido dejando caer a lo largo de los dos libros vuelven con toda su fuerza en la conclusión. En El héroe de las eras la acción se dispara, la magia se desmadra y el final se acerca. Básicamente: El mundo se acaba. Todas las luchas e intrigas por el poder de El pozo de la ascensión pierden toda su importancia cuando el apocalipsis se acerca y fuerzas insondables atacan el Imperio Final. Los nacidos de la Bruma supervivientes deberán encontrar cual es el límite de la alomancia y, por todos los medios, sobrepasarlo, con la aparición de la Ferroquimia y la Hemalurgia (dos ejercicios de delicada orfebrería por parte del autor). A pesar de algunos baches de ritmo, el libro se desarrolla mediante un continuo crescendo que, ahora sí, culmina con un desenlace perfectamente trazado que te deja con una trista sonrisa en los labios. Es muy curioso el papel de la religión, el juego que maneja en la frontera dónde se mezclan la historia y la mitología, en el que los personajes históricos se confunden con los dioses.

No sólo son tres monstruos de libros de 800 páginas que se devoran en nada (bueno, el último tiene un par de bajonazos), no sólo tiene a unos personajes llenos de carisma que adoras a cada momento, no sólo te presenta un mundo de fantasía perfectamente descrito y realista, no sólo genera un sistema de magias muy restrictivo, original y alejado de los todopoderosos magos de la Dragonlance, no sólo lleva esa magia hacia límites que nunca hubieras podido esperar, no sólo son tres libros de géneros completamente diferentes que conforman una saga, no sólo se permite un final inesperado pero obvio… Si no que además lo hace derrochando estilo. Sanderson inmiscuye todos estos detalles con los cómics de superhéroes y te genera continuamente momentos llenos de epicidad que te llenan por dentro a lo bestia. La muerte de la ZORRA, el primer combate contra un inquisidor (y el segundo), los problemas al querer gobernar con una ética implacable, el robo del tesoro del Lord Legislador, la dualidad Vin/Zane, el ascenso a la divinidad por parte del Nacido de la bruma más poderoso de la historia y, sobretodo, las decisiones finales que toma el Héroe de las Eras para salvar el mundo (o no).


En resumen, son tres libros realmente grandiosos. El primero más que recomendable para todos y los dos siguientes para aquellos que quieran profundizar en un Universo fresco y carismático. La sensación de instantánea nostalgia que me invadió al acabarlo, al notar que debía despedirme del caradura Kelsier, de la implacable y confundida Vin, del bienintencionado Sazed, del manipulador Brisa  o incluso del despiadado y todopoderoso Lord Legislador me hacen ver que seguro que volveré a estos libros en algún momento. Quiero volver a perderme entre estas páginas otra vez. Y os recomiendo encarnecidamente que hagáis lo mismo. Lo disfrutaréis

Nota: 10, 10, 9

jueves, 4 de diciembre de 2014

El Héroe de las Eras (Brandon Sanderson)

Woooooo, las ganas que tenía de leer este libro! La trilogía de los Nacidos de la Brumaha sido una de mis mayores sorpresas literarias del último año y tenía pero que muchas ganas de acabar con ella. Hacía tiempo (desde la segunda parte) que no cogía un libro con tanta expectación como con éste.

Título: El héroe de las eras
Autor: Brandon Sanderson
Título original: Hero of Agers

“Durante los últimos mil años han caído las cenizas y no hay nada que florezca. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y han vivido en un miedo inevitable. Durante mil años, el Lord Legislador ha reinado con un poder absoluto gracas al terror y a la omnipresente magia de la alomancia. Kelsier, el Superviviente, el único que logró huir d elos Pozos de Hathsin, encuentra a Vin, una pobre chica skaa con demasiada suerte. Los dos se unen a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años y que por fin consigue acabar con el Lord Legistlador. Pero matarle ha sido la parte sencilla. El verdadero desafío será sobrevivir a las consecuencias de su caída. En El Héroe de las Eras se comprende el porqué de la nievla y las cenizas, la justificación de las tenebrosas acciones del Lord Legislador y la naturaleza del Pozo de la Ascensión. Todo resulta atado  -y bien atado- cuando Vin y el Rey Elend buscan los últimos escondites de recursos del Lord Legislador y descubren el peligro que acecha a la humanidad. Pero, ¿conseguirán detenerlo a tiempo?”

Ha pasado un año desde El pozo de la Ascensión, un año desde que Vin liberó al poder que yacía en el Pozo, un año del que no sabemos nada. Vin y Elend, ya claramente establecidos como reyes, corren desesperados en busca de algo. ¿De qué? Las luchas pasadas por conquistar Luthadel empequeñecen ante los problemas que afrontan. El mundo parece desmoronarse ante sus ojos, las brumas ocupan todo el cielo y las cenizas invaden la Tierra. Las disputas por conseguir los últimos recursos se recrudecen y los últimos Inquisidores no dejan de causar estragos. ¿De qué sirve la alomancia cuando el mundo se derrumba? El poder que otorga da a sus portadores una superioridad abrumadora ante los humanos, pero palidece ante el poder de los Dioses.

Después de una novela de intrigas políticas y otra de ladrones, Sanderson plantea ahora un planteamiento de ciencia-ficción, pero aplicado a un mundo de fantasía, con todo lo que ello implica. Los resortes y los mecanismos que sigue el libro son los que estamos acostumbrados a ver en las novelas de éste género, pero adaptados al mundo post-apocalíptico de la Dominación Central. Ahora, durante las últimas 900 páginas, nos brinda una lucha por la supervivencia de las que no te permiten dejar de leer.

Todas las migajas que Sanderson sembró en El Pozo de la ascensión generaron un buen puñado de intrigas. Preguntas en el aire que nos dejaron llenos de dudas y que, sin duda, ansiamos con ver respondidas. Mientras desplaza a sus personajes por todo el mundo, se permite jugar con los mitos, la historia y la religión, indagando en la niebla donde se entremezclan. Cada personaje afronta de manera diferente unos momentos de desesperación, dónde el único consuelo se haya en la fe, fe en unos dioses o en otros, vivos o muertos, en la razón, en tus compañeros,  o en un líder que trascendió tras morir y ocupa su lugar en el Olimpo.

Aunque parezca mentira, todo parecía previsto. Kelsier escogió bien a los miembros de su banda y ahora, convertidos en héroes, son los encargados de dar a la Humanidad una última chispa de esperanza. Las tramas se fragmentan y convergen, al Norte la religión del Superviviente ha derivado en un fanatismo que convierte la vida allá en terror y sospecha. Fantasma, Sazed y Brisa partirán para controlarlo. Al Sur se haya la ciudad de Yomen, el último de los Obligadores del Lord Legislador, donde encontramos el último de los depósitos secretos que éste dejó. La diplomacia y la guerra se harán necesarias para que Vin y Elend consigan el éxito. Mientras tanto, los Kandra afrontan el regreso de TenSoon, el traidor y el señor de los Inquisidores tiene plantes por su cuenta. Todas las historias se entrelazan con maestría y no te dejan un momento de descanso. Sanderson no se olvida de ninguno de los personajes que con tanto cariño ha pulido y les otorga un papel en todos los sucesos que están por ocurrir.


Todas las tribulaciones y las dudas por las que Vin pasó en El Pozo han desaparecido. Ahora Vin sabe quién es y cuál es su lugar en el mundo. Es la Emperatriz de la Humanidad, la elegida para la salvación y no piensa fracasar en su papel. Terca y despiadada, se enfrenta al mayor enemigo que nadie pudiera concebir: Ruina, el dios de la Destrucción, que mueve los hilos de los hombres para asegurarse que la vida queda totalmente aniquilada.

El Emperador Elend sigue siendo el joven idealista que sueña con llevar la prosperidad a su pueblo, pero debe afrontar que será el líder que dirija los últimos días de los hombres. Convertido en soldado, filósofo, diplomático, rey y amante, intenta ser una buena persona en un mundo que no permite las medias tintas. Además, debe acostumbrarse a su nueva condición de Nacido de la Bruma, con todo lo que ello supone. Confía en Vin y en el plan que Conservación, el dios de la estabilidad tiene planeado para la victoria.

Y el resto de la banda no descansa. Fantasma se siente desplazado al verse convertido en un simple espía y ansia por actuar y ser un héroe como Kelsier. Indudablemente, hay que tener cuidado con lo que se desea, que puede hacerse realidad. Es el personaje que más cambia, pasando de ser un fantasma que intenta pasar desapercibido por todos los medios a un fantasma brillante y carismático. Yomen es último de los profetas del Lord Legislador, un hombre religioso, pero pragmático, que cree firmemente en la sabiduría de su Dios, que proveerá para su pueblo y su supervivencia. Es un contrapunto muy interesante para el idealista Elend, como otra versión de sí mismo, pero marcada por la religión y la fe. Sazed languidece desconsolado las pérdidas de la batalla por Luthadel, ha perdido todo interés por sobrevivir, por luchar y ver un nuevo amanecer, refugiándose en sus estudios y dejándose llevar por sus compañeros. Marsh se ha convertido mayor enemigo de la humanidad, pero en realidad su mente permanece atrapada en su cuerpo, luchando por librarse del control al que le somete Ruina.

TenSoon , por su parte, ha regresado a la tierra de los Kandra convertido en un traidor. Un traidor poseedor de una terrible verdad que subyace bajo el contrato que los Kandra hicieron con el Lord Legislador. Un secreto plan que conoceremos y nos permitirá conocer que, aunque torpe, desconfiado e incompetente, el Lord Legislador sólo buscaba la supervivencia de la humanidad, sin importar el precio a pagar.


Además de haber inventado la Alomancia y la Ferruquimia, Sanderson inventa ahora los poderes de la Hemalurgia, controlada por Ruina y contrapuesta a las anteriores. Una vuelta de tuerca innecesaria con la que genera una serie de problemas complejos con ganas pero que resuelve a la perfección. Sigue siendo un maestro a la hora de subir las apuestas con estilo, y genera unas tramas espectaculares y una cantidad de momentazos de los que dejan huella. Lo único que se le puede echar en cara es el cambio que se produce con los alománticos: antes eran seres casi místicos y ahora brotan por todos lados, perdiendo gracia. Eso sí, sigue molando mucho.

El crescendo por el que nos ha llevado Sanderson es simplemente fantástico. Acabando además con un desenlace magníficamente trazado que deja todo perfectamente explicado y rematado. Todas las migajas que han aparecido se juntan  para dejarnos un final de los que te dejan reflexionando sobre todo lo que has leído y lo que el autor te ha contado (y lo que no).

Nacidos de la Bruma se convierte en la mejor saga que he descubierto en los últimos años. Aunque me repita, es un libro, una saga espectacular, con todas las letras, en negrita y subrayado. Una lectura en la que he terminado abrazando el libro con un suspiro, agradecido por los buenos momentos que he pasado con él. Satisfecho y feliz por haberlo leído y orgulloso de recomendarlo encarecidamente a todo el que quiera disfrutar de una grandísima lectura.  Echaré de menos a esta troupe tan maravillosa. Vin, Kelsier, Sazed… No es un adiós, es un hasta luego. Seguro que volveré a perderme entre vuestras páginas.

Gracias señor Sanderson.

Nota: 10
Nota anobii: 5/5 (Nunca había visto un libro votado unánimemente con 5*, se lo merece)

jueves, 19 de diciembre de 2013

El pozo de la ascensión (Brandon Sanderson)



Después de disfrutar como un enano con la primera parte (El Imperio final), le tenía pero que muchas ganas a su continuación El pozo de la ascensión. ¡Sanderson se ha ganado mi cariño en nada! ¡Cómo me lo hace pasar el jodío!

Título: El pozo de la ascensión
Autor: Brandon Sanderson
Título original: The well of ascensión

“Durante los últimos mil años, han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años, los skaa han sido esclavizados y han vivido sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años, el Lord Legislador ha reinado con un poder absoluto gracias al terror y a su divina invencibilidad por la poderosa magia de la alomancia. Kelsier, el Superviviente, el único que logró huir de los Pozos de Hathsin, encontró a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte. Los dos, unidos a la rebelión que los skaa llevaban adelante desde hacía mil años, han vencido al Lord Legislador, pero Kelsier ha muerto y ahora hay que reinar sin la ayuda del héroe y sin disponer de los poderes del Lord Legislador. Todo ello pone de manifiesto un hecho realmente aterrador: matar al Lord Legislador fue la parte sencilla. Sobrevivir a las consecuencias de su caída va a ser el verdadero desafío. Tomar el poder resultó tal vez fácil (como en la revolución francesa o la soviética...), pero ¿qué ocurre después?, ¿cómo se usa el poder?”

Ha pasado un año desde el anterior libro y el caos reina en el Imperio Final. El estamento que ha oprimido al pueblo de manera inamovible durante mil años ha desaparecido y nadie parece saber qué hacer sin la referencia del Lord Legislador. Sólo en Luthadel, donde gobierna Elend Venture, parece que hay un mínimo de paz. Esta aparente prosperidad atrae la atención de los señores de la guerra que luchan por el poder, que intentarán tomar la ciudad. Mientras tanto, algo siniestro parece estar sucediendo, pues las brumas salen de día y están empezando a causar extrañas muertes…
El libro dedica las primeras cien páginas a explicarte qué ha sido de cada uno de los personajes durante este año. A partir de ahí, empieza una novela de intrigas políticas muy trabajada, donde todo sucede con mucha calma (y contundencia). Elend está poniendo en práctica todas sus teorías sobre la mejor manera de gobernar y se encuentra cientos de problemas -sobre todo cuando la gente opina algo diferente sobre qué es lo mejor para los demás-  mientras intenta sacar una ciudad adelante. Mientras tanto, Sazed investiga la extraña actividad de las brumas, encontrándose que cuando la religión, la mitología y la historia se mezclan es difícil saber dónde está la verdad.  Finalmente, la acción se desboca y te deja unas ciento cincuenta páginas finales que no te dejan respirar.  Entre conspiraciones que no tienen nada que envidiar a Canción de Hielo y Fuego, un sistema de magia (la alomancia) muy limitado llevado a límites inimaginables, personajes con un carisma arrollador y un final apoteósico, las 900 páginas que dura la novela pasan en un suspiro. Todo un espectáculo.

La protagonista absoluta es Vin. La pobre está hecha un lío y no sabe qué hacer con su vida. Además de tener las hormonas revolucionadas, su pasado traumático, sus paranoias, su actitud arisca y su aproximación directa y brutal a todos los problemas, su condición de Nacida de la Bruma la convierte en alguien diferente al resto de los mortales. Si puedes acabar tu sola con un ejército, ¿qué te impide destruir a todos tus enemigos y acabar con toda oposición? Si lo hicieras, ¿en qué serías mejor que el Imperio Final que acabas de destruir? Después de todo, ¿qué puede hacer la mejor asesina del Imperio en tiempos de paz? Líos suficientes como para acabar con la cordura de cualquier mente, especialmente si además eres la guardaespaldas, asesina personal y consorte del Rey.

A su lado, el ingenuo Elend Venture hace lo que puede por gobernar. Instaurar un sistema justo e igualitario en una sociedad que lleva mil años anquilosada en una dictadura brutal no es nada fácil. Elend sabe mucho de política, pero conoce muy poco sobre las personas, por lo que tendrá que aprender cómo tratar con aquellos que quieren acabar con su vida. Mientras tanto, tiene tiempo de debatir sobre las cualidades y deberes que debe tener un Rey para poder gobernar y ser legítimo ante el pueblo. No obstante, no deja de ser un chaval de apenas veinte años que ha vivido en la burbuja de los nobles, por lo que tiene mucho que aprender.

Sazed el terrisano transmite alegre la buena nueva de la muerte del Lord Legislador. Esperando reacciones de alegría, no entiende porqué la gente reacciona con miedo y desasosiego. A ello se le une la extraña actividad de las brumas, que decide investigar. Su mundo se verá afectado al descubrir verdades que hacen tambalear todo aquello que conoce y que cree, en los lugares donde se encuentran la historia y la mitología. Realmente lo pasa muy mal en este libro…

El resto de la banda de Kelsier que siguen vivos se han ido colocando en diversos puestos del gobierno. Resulta curioso como este puñado de granujas de los bajos fondos siempre dispuestos a escurrir el bulto se ha convertido en un grupo unido, que trabaja colaborando y confiando los unos en los otros. Si es que la sombra de Kelsier es muy alargada…

Enfrente, además de las aterradoras brumas y sus espectros, tenemos a Straff Venture y Zane el brumoso, padre y hermanastro de Elend, respectivamente, y pretendidos legítimos gobernantes del Imperio Final. Straff es el noble más astuto, cruel y depravado del reino, que rápidamente se ha aupado a una posición de poder. Es el contrapunto tiránico de Elend, aquello que Elend podría ser si quisiera, pero sobretodo, aquello en lo que Elend no quiere convertirse.  Zane, en cambio, es el Nacido de la Bruma más poderoso del Imperio, ha sido entrenado desde niño en el arte de asesinar y mata a la gente con la misma facilidad con la que respira. Sabiéndose superior al resto de la humanidad por sus poderes, no puede entender, no puede soportar que su padre siempre  hata preferido a Elend como su heredero ni porqué su igual femenino (Vin) también prefiere estar con Elend, ya que considera que están hechos el uno para el otro.


Después de brindarnos un Ocean’s maravilloso en medio de un mundo post-apocalíptico con unos personajes arrolladoramente carismáticos (Maldito Kelsier, que grande eres), Sanderson cambia de registro y de ritmo en esta novela. Se permite profundas reflexiones sobre el poder, la religión, el papel que cada uno ocupa en el mundo… todo ello en medio de momentos de una tensión acongojante. El malestar que se respira durante el asedio, la psicosis que desata la existencia de un espía o las pajas mentales de Vin son momentazos dignos de un maestro.
Este cambio de registro no le impide abrumarnos con la clase de unos personajes profundos y fantásticamente construidos, con unos malos con un carisma y una mala leche descomunal  y un continuo de momentazos que te parten el alma. Las tramas que se desarrollan se entrelazan a la perfección, con una lógica aplastante al mismo tiempo que imprevisibles.


En resumen, he disfrutado como un enano con este libro. Espectacular con todas las letras, en mayúscula, negrita y subrayado. Igual no tiene el factor sorpresa de su predecesor, pero el juego que dan los límites de la magia, el carisma de TODOS los personajes, la absorbente trama y la cantidad de buenos momentos que te hace pasar este libro me obligan a recomendar encarecidamente esta saga. Me falta su conclusión, pero no dudo que la voy a disfrutar, y mucho.

Nota: 9
Nota anobii: 5/5

miércoles, 24 de julio de 2013

El imperio Final (Brandon Sanderson)

Me habían hablado bastante bien de este autor, del que me decían que era uno de los pocos que estaba intentando innovar y hacer algo diferente dentro del género de la Fantasía épica. Me cayó por Sant Jordi (debí de comentar algo en voz alta en algún momento), así que no me quedó otra que atreverme con este tocho de 700 páginas  a ver qué tal estaría…

Título: El imperio final (Nacidos de la Bruma 1)
Autor: Brandon Sanderson
Título original: Mistborn

“Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el Lord Legislador reina con un poder absoluto gracias al terror, a sus poderes y a su inmortalidad. Le ayudan obligadores e inquisidores junto a la poderosa magia de la alomancia. Pero los nobles han tenido a menudo trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la leylo prohíbe, algunos bastardos han sobrevivido y heredado los poderes alománticos: son los nacidos de la bruma. Ahora, Kelsier, el superviviente, el único que ha logrado huir de los Pozos de Hatshin, ha encontrado a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte… Tal vez los dos, unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años, consigan cambiar el mundo y la atroz dominación del Lord Legislador.”

Y mi respuesta es sí, realmente es un libro diferente. Se aleja notablemente del esquema típico del héroe que supera todas las dificultades y se enfrenta a un malo diabólico con su brillante espada y su destino profético. De hecho, el libro trata de un grupo de ladrones de élite que planean realizar el robo más grande de la historia. Que el gobierno del Lord Legislador pueda caer en el proceso es sólo un hecho colateral agradable.

Es decir, estamos ante un magnífico Ocean’s narrado en un mundo de fantasía post-apocalíptico, dónde la magia sigue unas reglas muy restrictivas y con unos personajes tremendamente carismáticos. Casi nada.

Cosas MUY destacables:
- a diferencia de otros libros de fantasía, en ningún momento se produce una explicación formal de cómo está organizado el mundo. Es tarea tuya deducir todos los detalles a través de los retazos de información que te van dando los personajes. Por si fuera poco, el mundo presentado despide un realismo sorprendente, inesperadamente lógico y plausible, muy sólido.
-  La magia se rige por unas reglas muy claras y fáciles de entender. A primera vista, sólo te permite unos pequeños “extras”. Bien usada, es realmente útil, pero a veces, la utilidad no es tan obvia. Hay que felicitar al autor por su imaginación al crear el sistema de magias, muy acorde a las reglas de la física y teniendo en cuenta todas las posibles consecuencias que acarrea su uso (y que no siempre se prevén).
-   Se presta una atención inesperada a la planificación del golpe, se tienen en cuenta todos los puntos de vista posibles, se gestionan los riesgos, recursos disponibles, alcance de tareas a realizar… Y una vez empieza a ejecutarse el plan, se te narra cómo se controla y se replanifica en función de lo ocurrido, con un desarrollo muy acertado de la acción y un crescendo de la trascendencia espectacular. La sensación de “se aumentan las apuestas” está muy pero que muy lograda a lo largo de todo el libro.
-  Los personajes derrochan carisma y personalidad por los cuatro costados. Tienen dudas, problemas éticos, inquietudes, intereses dentro del robo… Cada uno de ellos tiene sus razones para estar en el ajo y mantiene una manera de ser perfectamente construida, con el punto adecuado de titubeos para ser coherente con la naturaleza humana.
-   Las escenas de acción están muy bien ajustadas, son las necesarias, ni más ni menos. Además, la coreografía  de las mismas está muy lograda. El lenguaje que usa el libro es muy fácil de seguir, incluso con el montón de terminología específica que emplea. El ritmo no decae en ningún momento y se crea una atmósfera de tensión muy emocionante, que culmina en un climax espectacular y unas cien páginas finales apoteósicas.

Por otro lado, el libro es el primero de una saga, pero esto no impide que se trate de una novela autoconclusiva. Se puede leer de manera independiente a las demás sin impedir que quede cerrado de una manera satisfactoria. Eso sí, ¡a mí me ha dejado con muchas ganas de seguir! ¡Quiero mas!

El protagonismo de la acción recae en los miembros de la banda de ladrones, todos ellos muy bien definidos, con inquietudes, miedos, ansias…

El líder de la banda es Kelsier, el superviviente. Vividor, egocéntrico, impuntual, carismático… Es un cabrón genial, es un hijoputa con todas las letras, pero es justo ese tipo de hijoputa que deseas tener a tu lado. Mantiene una actitud chulesca y despreocupada que le permite gozar de ser el centro de atención. Su desmedida arrogancia esconde una capacidad de planificación y una efectividad más que notables, que se junta con un buen número de secretos que se irán desvelando a lo largo del libro. Además, es un nacido de la bruma pleno, lo que le permite dominar todas las artes de la magia (por si fuera poco sobrado el tío). 

El reclutador de la banda es Brisa, un aventador de emociones. Tiene la capacidad de jugar con los sentimientos de las personas que tiene a su alrededor, avivando sutilmente las sensaciones que él desea. Es alguien al que le gusta vivir bien, siempre cerca de un buen vino y una buena dama y no tiene otra intención que ganar mucho dinero para no tener más preocupaciones en la vida.

Ham es el bruto de la banda. Un hombre de buen corazón que usa la alomancia para volverse más fuerte. Su familia es pobre y quiere ganar dinero suficiente para mantenerlo. Es muy pragmático, buscando siempre una aproximación simple y directa para cualquier problema, lo que no impide que se cuestione las consecuencias que tendrán sus actos, especialmente para con los desfavorecidos.

El encargado de conseguir recursos es Dockson, el único sin poderes especiales, pero un maestro en el arte de la logística y la organización. Odia con toda su alma a los nobles y está de acuerdo en robarles para causarles el mayor daño posible. Sin embargo, mantiene una actitud tranquila, evitando cualquier tipo de conflicto. A menudo hace las veces de conciencia de Kelsier, para que no se distraiga con veleidades y se mantenga centrado en el golpe.

Están todos escondidos en el cuartel de Clubs, un maestro artesano que tiene el poder de esconder los poderes de los demás, haciendo que sean indetectables (existe un poder mágico que es detectar magia). Huraño y taciturno, parece soportar a los demás miembros por el simple hecho de que pagan bien, pero eso no impide que se muestre colaborador y solícito cuando se le necesita.

Y el último miembro de la banda es Vin, una chiquilla criada en las calles, es una ladrona, una artista en esconderse en las sombras que no confía en nada ni en nadie. Se mueve en silencio, espiando a todos y alimentando sus paranoias sobre traiciones y planes ocultos -que no siempre son imaginaciones-. Es reclutada por la banda cuando se descubre que es una nacida en la bruma. Accede a colaborar con Kelsier a cambio de que éste le enseñe a usar sus poderes y adoptarán pronto una extraña relación de padre/hija, que le permitirá descubrir un mundo que ella no podía imaginar que existiera.

El libro es puro espectáculo. Los personajes son grandiosos y la trama engancha cosa mala. Sorprende el mero hecho de que la historia principal de un libro ambientado en un mundo fantástico gire en torno a un robo, cuyas implicaciones se irán complicando hasta llegar a cotas espectaculares. Realmente, es todo un soplo de aire fresco dentro del género y recomendable para todo el que quiera pasar un buen rato con una novela. Me ha sorprendido y encantado. En cuanto pueda, cae la segunda parte.

Nota: 10
Nota anobii: 4.5/5