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miércoles, 23 de febrero de 2022

Fuego y sangre (George R. R. Martin)

No sé cuánto tiempo llevo esperando el sexto libro de Juego de Tronos. Mientras tanto, hemos tenido una serie y un par de enciclopedias que han distraído la obra de George R. R. Martin, que no parece muy presto a ponerse a trabajar para acabar su saga. En un enésimo intento de marear la perdiz, va y publicó otro tochamen de 900 páginas que funcionaba a modo de precuela de lo ocurrido en las Tierras de Poniente, que nos seguían dejando con ganas de una conclusión. Sin embargo, somos unos yonquis de estas cosas y no podemos evitar leerlo.

Título: Fuego y sangre

Autor: George R. R. Martin

Título original: Fire and Blood

Traducción: Lucía Tapia

“El nuevo libro de George R.R. Martin narra la fascinante historia de los Targaryen, la dinastía que reinó en Poniente trescientos años antes del inicio de «Canción de hielo y fuego», la saga que inspiró la serie de HBO: Juego de tronos.

Siglos antes de que tuvieran lugar los acontecimientos que se relatan en «Canción de hielo y fuego», la casa Targaryen, la única dinastía de señores dragón que sobrevivió a la Maldición de Valyria, se asentó en la isla de Rocadragón.

Aquí tenemos el primero de los dos volúmenes en el que el autor de Juego de tronos nos cuenta, con todo lujo de detalles, la historia de tan fascinante familia: empezando por Aegon I Targaryen, creador del icónico Trono de Hierro, y seguido por el resto de las generaciones de Targaryens que lucharon con fiereza por conservar el poder, y el trono, hasta la llegada de la guerra civil que casi acaba con ellos.

¿Qué pasó realmente durante la Danza de dragones? ¿Por qué era tan peligroso acercarse a Valyria después de la Maldición? ¿Cómo era Poniente cuando los dragones dominaban los cielos? Estas, y otras muchas, son las preguntas a las que responde esta monumental crónica, narrada por un culto maestre de la Ciudadela, que anticipa el ya conocido universo de George R.R. Martin.”

¿Qué esperamos que nos dé Martin? Una conclusión. ¿Nos da eso? Ni por asomo, pues nos entrega la primera parte de una nueva saga, en este caso ambientada unos 200 años antes de los libros que le han hecho famoso. La decepción es obvia y grande. Pero bueno, una vez soportado este escollo y padecido un nuevo disgusto, ¿nos ha traído mandanga de la buena.

Parece que Martin conoce bien a sus fans y sabe cómo mantenerlos ávidos de más. Aquí ni siquiera nos da una trama desgarradora ni personajes carismáticos. Fuego y Sangre es un libro de historia. Así como suena. Nos “transcribe” el tratado de un maestre de las Tierras de Poniente en que se contara cómo fue la unificación de los Siete Reinos bajo el yugo de los Targaryen. Es decir, no es una novela, no hay un argumento, no hay “personajes”. Como si estuviéramos leyendo las Crónicas de los Césares de Plutarco, o cualquier libro de historia moderna, se nos narran hechos, nacimientos, muertes y reinados.

Se va a la época en que se forjan las leyendas, la llegada de los Targaryen. A lo largo de los libros de Juego de Tronos hemos visto que los personajes se refieren a ella con la deferencia de los mitos, cuando todo era más glorioso y se creaba “historia” paso, constituyendo las sagas que constituyen su Reino y, también a veces, historias de tiempos tan pasados que apenas tienen importancia.

Y el trabajo que se hace es concienzudo para que nos podamos creer que se trata de un ensayo sobre el pasado. El “maestre” de la crónica nombra sus fuentes con numeras citas a pie de página, a veces pone fragmentos literales de un libro u otro (que sólo existen en las Tierras de Poniente, claro), reflexiona sobre la verosimilitud del relato de unos hechos que se narran en una u otra fuente primaria de la época. A veces, el autor (que, no olvidemos, “no es” Martin) se permite elaborar juicios de valor sobre la actuación de unos y otros y, a veces, se ve obligado a elucubrar qué pudo haber ocurrido o comenta, fastidiado, que la única referencia sobre unos hechos son las poco fiables memorias de un bufón borracho. Realmente, se realiza un esfuerzo porque esto pueda pasar por un ensayo histórico “real” con las dificultades de remontarse 200 años en el pasado y reconstruir la forja de una nación. Me sorprende lo bien que está “inventado” este tratado, es como leer un libro real de historia, a pesar de que se trate de una tierra ficticia e imaginada.

Es obvio que no es necesario hablar de personajes o trama. A veces hay diálogos, pero siempre se nos indica que se trata de transcripciones o de adaptaciones de aquello que “se sabe” que ocurrió.

Los reyes suben y caen, los dragones nacen y mueren, pasa el tiempo y la vida sigue igual. 200 años de luchas palaciegas, guerras y destrucción, que devoramos porque nos gustan estas mierdas y no podemos evitar querer saber más de las Tierras de Poniente. Eso, o tiras el libro por la ventana, claro. Porque habrá muchos a los que este libro les puede descolocar. Si ya tienes un lector enfadado porque no vienen los libros y encima les endosas una cosa tan rara como ésta, pues habrá mucho rebotado. Está claro que es un libro que polariza las opiniones y entiendo perfectamente el porqué de ello.

Quizás no es lo que deseaba, está claro que no lo necesitaba, pero es tan mi mierda que no puedo sino quererlo. Un libro de historia ficticia que se ha devorado con ganas.

Que puede ser que a ti te parezca un peñazo: no hay argumento, no hay trama, sólo la vida (inventada), que avanza.

 

Nota: 8

Nota goodreads: 3.87/5 

sábado, 9 de diciembre de 2017

Muerte de la luz (George R. R. Martin)

En espera del sexto libro de Canción de hielo y fuego (je), me entretengo con el libro debut de Martin, un drama romántico con toques de ciencia-ficción. Creo que no hay nada más parecido a la saga que le hizo famoso (je je)
  

Título: Muerte de la luz
Autor: George R. R. Martin
Título original: Dying of the light
“Worlorn, durante su esplendor, albergó el famoso Festival de los Mundos Exteriores; ahora es un planeta moribundo que se aleja irremediablemente de la Rueda de Fuego para sumirse en una noche sin fin. A él viaja Dirk t’Larien con la esperanza de reencontrar el amor de Gwen Delvano y expiar errores del pasado; pero en su lugar hallará a Gwen unida por jade-y-plata a Jaan Vikary y a su teyn, Garse Janacek, en un vínculo incomprensible de amor y de odio, tan terrible y a la vez tan grandioso como el fin inevitable de Worlorn.”

Para el joven Martin, la fuerza más importante es la del amor. Fuera quedan ambiciones y envidias. Pero no solo el amor hacia una pareja o hacia un amigo, sino el amor ante una cultura o hacia una forma de vida, a pesar de que ésta, lentamente, se despida del universo, como hace el moribundo planeta Worlorn, alargando sus últimos estertores en una lenta y melancólica agonía. En honor de esta idea, creo un mundo fascinante, habitado por animales extraños y tétricos, imbuidos de una oscura aura de decadencia. Cada ciudad/estado brilla con luz (u oscuridad) propia, identificable y distintiva, construidas con una imaginación en la que se enfrentan ferozmente las tradiciones, el progreso y aquello que nunca volverá.

La premisa sobre la que se basa Muerte de la luz (no olvidemos, la primera novela larga de Martin) es, ciertamente, brillante. La analogía del mundo marchito, que se apaga –tal como aquel amor que se da por supuesto y que no se cuida- se talla con agudeza e ingenio. Las primeras cincuenta páginas en que se desarrolla y este Universo se despliega ante tus ojos es fascinante, sin duda lo mejor del libro. Sin embargo, a medida que avanza el libro, se va poco a poco dejando esta idea –sin abandonarla del todo, por suerte- y se desarrolla mediante una trama que destila un romanticismo trágico bastante más convencional y predecible.

Como ya hemos dicho, Martin es aquí apenas un veinteañero, probablemente dolido por los primeros amores frustrados, algo descreído con el mundo pero con la voluntad (y el ego) de mostrar todo lo que sabe, que ya es bastante. Su calidad ya es notoria en el diseño de los personajes, entre los que destacan:

Dirk t’Larien: Me atrevería a decir que es un trasunto idealizado del propio Martin, evocando una historia del pasado idealizada con los tintes románticos que permite la literatura. Empieza como un perdedor proveniente de un mundo civilizado, asustado al principio por la descarnada sinceridad de Worlorn, pero que pronto se lanza a cualquier locura para paliar (aunque sea ante sí mismo) todos aquellos momentos del pasado en que fue un cobarde.

Gwen Delvano: El amor imposible e idealizado de Dirk. Desde un primer momento, se muestra como una mujer inalcanzable para el protagonista. No sólo está entregada a un trabajo de vital importancia, sino que está unida a un hombre que es todo lo que Dirk no puede ser. Las heridas del pasado siguen doliendo en un corazón que, aun así, guarda un cierto cariño con aquel que compartió su vida. Aplastada por una situación que no ha escogido, se mueve azorada entre la nostalgia de aquello que pudo ser, los compromisos adquiridos para más de una vida y las duras condiciones de una sociedad que toma todas las decisiones por ella.

Su pareja actual, su unido por el hierro es Jaan Vikary. Parte como uno de los noble más importantes de su planeta,  pero ha sido exiliado del mismo justo por ser más abierto de mente, buscando antes el progreso de su pueblo que aferrarse a unas tradiciones ancestrales y anacrónicas. Orgulloso hasta la saciedad, también se trata de un hombre lleno de honorabilidad que está siempre dispuesto a arriesgarse para salvar a aquellos a quién aprecia.

Garse Janacek es el Teyn de Vikary. Un Teyn evoca la relación de hermandad entre dos hombres de la Hellas clásica. Una amistad // amor fraternal más allá de cualquier prueba, para los que todo es compartido y todo se permite. Admira a Vikary con un fervor desmedido, soportando con resquemor todas las trasgresiones que éste hace de sus creencias religiosas. No aspira más que a compartir una vida llena de decencia con Vikary, pero Jaan se lo impide. Garse es un ser veleidoso, creído y arrogante, lleno de desprecio por Gwen, a la que considera causa de su infortunio y su exilio, pero al mismo tiempo capaz de mantener una enfermiza lealtad por el amor que profesa para con su compañero.

Pero estos no son los únicos habitantes del planeta moribundo. Llegamos a conocer a la veintena de humanos que todavía quedan en el mismo, descritos con la habilidad propia de Martin, capaz de que nos hagamos una idea de todas las aristas que perfilan a un personaje con apenas unas líneas de descripción. De ellos, los que más se clavan en la memoria son justo los más odiables, como Ruark Arkin, un comerciante que bajo una capa de cordialidad esconde a un ser pusilánime y rastrero, eterno enamorado de una Gwen a la que nunca pudo ni podrá tener, o Bretan Braith, último representante de un clan para el que el honor (un honor anacrónico e inamovible) constituye la base de su existencia, es un cazador implacable, un guerrero inagotable y un malnacido de los que hacen época.

Resulta fácil dejarse llevar inicialmente por la indignación de una mujer que busca liberarse después de haber sido atrapada bajo las redes de una sociedad misógina, pero es cuando empezamos a descubrir porqué la sociedad se comporta de esta manera, que la situación se vuelve más perturbadora. La trágica historia nos explica como la sociedad se abocó a la extición, al perder a casi todas las mujeres y que, por tanto, las convirtió en tesoros valiosos y propiedades comunitarias, a pesar de partir de una posición arrogantemente igualitaria. Se trata, pues, de una situación realmente desagradable, pero que se describe y aprecia con toda la complejidad del extraño vínculo de amor/amistad que hay entre los hombres, complicado todavía más por las intrincadas reglas de duelos de honor, tácticas de batalla y trofeos de conquista, bajo la inusual mezcla de tradiciones ancestrales y una tecnología llena de exotismo.

A fin de cuentas, es tanto un conflicto entre amores nuevos y viejos como entre culturas irreconciliables. Está lleno con tantas mentiras, medias verdades y malentendidos que me entristece. Todos sus personajes están encerrados en un mundo marchito en el que estoy seguro que morirán, incapaces de dejar de lado sus diferencias para sobrevivir.

El esfuerzo con que se dota de verosimilitud y fascinación a este imposible Universo contrasta con la propia ingenuidad de la historia, propia de un chavalín de veinte años (como era este Martin), que suena con amores imposibles y aventuras más allá de las estrellas, totalmente predecible y, porque no decirlo, algo tostona, que bien podría firmar una Lena Valenti o una Stephenie Meyer poco inspirada. En fin, Martin ha creado un Universo fascinante y casi no lo usa para otra cosa que marear la perdiz para ver quién se acuesta con quién. Evidentemente, fastidia lo que podría haber sido –y no es- esta novela.



Eso no quita que se trate de una propuesta muy curiosa, con aspectos aprovechables que derrocha imaginación en su concepto. Irregular en su conjunto, puede servir para acercarse a un Martin muy novato al que se le ven mimbres pero al que todavía le queda por mejorar en su ejecución. No obstante, la melancolía que invade el texto, propia de un mundo que desaparece, es ideal para dejarse llevar por un imposible y a buen seguro puede marcar a alguien que la lea en el momento adecuado de su vida.

Nota.: 6
Nota goodreads: 3.55/5

domingo, 11 de junio de 2017

32 de Agosto en la Tierra

Como puede parecer obvio, con el ritmo que llevo, debo desistir de repasar TODAS las películas de Villeneuve que tenía pensado ver. Como despedida, me decidí a ver su película debut para saber qué sabía hacer este hombre con veinte añetes recién hechos.


Cuánta fue mi sorpresa al ver que 32 de Agosto en la Tierra no  es más que la típica película romántica. Chica independiente y feliz tiene un accidente de tráfico en el que debería haber muerto pero sobrevive milagrosamente. Al tener días “regalados”, empezando por el 32 de agosto, decide dar un vuelco a su vida y tener un hijo, algo que juró que nunca haría. Para ello escoge a su mejor amigo para que se acuesten y así ser fecundada.

Sin embargo… No es la típica película romántica. Villeneuve sabe dotar a la película de un aura de irrealidad en el que cualquier cosa es posible. Estos días adicionales (se llega hasta el 35 de Agosto ^^) contienen el argumento de una comedia romántica convencional, pero en la que el director canadiense se las arregla para imbuir ideas sobre la importancia del destino y del determinismo, en la manera en que nuestras decisiones tienen consecuencias y cómo éstas afectan a nuestras vidas.

A lo largo del resto de reseñas hemos comentado como Villeneuve se las arregla para sacar mucho jugo de los exiguos presupuestos de los que dispone. En 32 de Agosto… este factor se lleva al límite. Es su ópera prima y no tiene ni un duro. Toda la película está rodada cámara en mano (y diría que casi con cámaras domésticas), los escenarios tienen muchos números de ser las casas de los propios actores y seguro que también aportan sus coches a la película. Por ello, no nos debe extrañar que la puesta en escena sea más que modesta. Casí pedestre en algunos momentos.  No obstante, Villeneuve se guarda bajo la manga un par de escenas de una calidad inesperada que nos revelan al pedazo de director que ya se escondía ahí dentro (el paseo mientras ella confiesa sus intenciones maternales, rodado en un único plano de tres minutos, o la caminata desesperada en el desierto, con una fotografía realmente hipnótica).

 Si uno se para a analizar la película, encontrará fácilmente indicios de que tras ella se hayan las manos de un director que sabe muy bien lo que hace, con ganas de mostrar las toneladas de calidad que tiene dentro. Un tema que no siempre es obvio para el común del espectador, que captará fácilmente las mayores pegas de la película: 32 de Agosto… tiene sus ínfulas de alejarse de lo convencional, pero en ningún momento consigue evitar ser una comedia romántica estándard. Quizás no tan simple como la mayoría y decididamente bien rodada, pero sin nada de especial que haga disfrutar o permita que su visionado perviva en el tiempo más que unas pocas horas.

Esta comedia romántica gratuitamente compleja queda, pues, como una curiosidad, como una película para completistas que deseen ver el prometedor debut de un director que ha proporcionado muchas horas de buen cine. Más allá de ello, no tiene ningún aliciente más que la aleje del montón de propuestas del mismo género realizadas con más presupuesto y veteranía.


Nota: 5
Nota filmaffinity: 6.2


martes, 5 de mayo de 2015

La batalla de Argel

Por mucho que esta película tenga un 8 en filmaffinity, confieso que no tenía ni idea de qué era lo que iba a ver cuando puse play(y miro la nota a posteriori, así que…). Como sucede muchas veces, enfrentarte a una película que no conoces de nada es algo intranquilizador. La primera escena en blanco y negro y la traducción algo chusquera asusta. Una vez empieza la en sí la película… bueno, hay que acordarse de recoger la mandíbula del suelo.


La batalla de Argel se sitúa a medio camino entre una película histórica y una novela documental. Este trabajo testimonial busca recrear los hechos que dan lugar a la creación del Frente de Liberación Nacional Argelino y su posterior erradicación por parte del ejército colonial francés. Supone la eclosión del espíritu nacional, el fulcro que acabará llevando años después a la independencia de Argelia. Pontecorvo realiza aquí un excepcional trabajo en un esfuerzo por plasmar la realidad del momento con la mayor exactitud posible: La Kasbah, los barrios franceses, el carácter de los mandos del ejército… La verosimilitud que desprende con su cuidada fotografía y su trabajado mensaje es abrumadora.

Además, nos encontramos con un escenario bélico totalmente inusual. Los mayores productores de cine bélico están al otro lado del charco y las guerras anticoloniales no suelen ser temas que les interesen. Aquí estamos ante una producción italoargelina explicando lo que fue Argel y el infierno en que llegó a convertirse.

La película refleja como prospera la lucha por la independencia y cómo los franceses se organizan para detener a los que asesinan a sus ciudadanos. Siguiendo un desarrollo trabajado e impecable, la película muestra un continuo efecto de acción/reacción en un crescendo de la violencia que va descontrolándose poco a poco. Aunque se posiciona a favor de la causa argelina (que no deja de ser quien paga la película), el director busca dar un tratamiento serio y aséptico, en un esfuerzo de objetividad, se aleja de maniqueísmos y caricarutizaciones, dejando claro que ambos bandos han sobrepasado cualquier límite marcado por la civilización. El odio y la violencia se alimentan hasta llegar a un punto de no retorno donde la barbarie impera y ambos bandos tienen toda la razón (y al mismo tiempo ninguna) en sus aspiraciones.

Los personajes están en su mayoría realizados por actores aficionados, que son capaces de insulfar una vida a unos personajes con los que es fácil identificarse. La evolución que sufre el protagonista está impecablemente mostrada, de vulgar ratero a guerrillero implacable, vamos viendo como cada acción y cada hecho que ocurre en la ciudad le va arrojando cada vez más hacia el fanatismo. La contrapartida del coronel francés no está peor llevado, ni mucho menos. Es brutal e inmisericorde. ¿Malvado? No, sólo es un soldado eficiente. Su entrada en escena es de las mejores que he visto en los últimos años, robando cada escena en que aparece y dejando en muy mal lugar el papel que tuvieron los periodistas (más ávidos de noticias escandalosas que de contar la verdad) y la ONU (sin ganas de mojarse ni mancharse las manos en el asunto).  Viene de ganar la IIGM, así que su valía está más que probada, pero quiere demostrar que está dispuesto a todo:

“El éxito de un método es su resultado. El FLN pide a sus miembros que guarden silencio durante 24h tras la captura. Es el tiempo que necesitan para que la información sea inútil para nosotros. ¿Qué forma de interrogatorio debemos adoptar? ¿El procedimiento judicial que tarda meses para una simple falta?
¿El problema es evitar la ilegalidad? No, el problema es este: El FLN quiere echarnos de Argelia y nosotros queremos quedarnos. Y todos ustedes, incluidos los comunistas, están de acuerdo en ello. Somos soldados, nuestro deber es ganar. Los que nos llaman fascistas olvidan que muchos de nosotros estuvimos en la Resistencia. Los que nos llaman nazis no saben que algunos de nosotros hemos sobrevivido a Dachau o Buchenwald.
Y ahora yo tengo una pregunta para ustedes: ¿Debe Francia permanecer en Argelia? Si la respuesta es sí, haremos lo que sea necesario para ello. Si la respuesta es no, nos vamos.”

Y éste es solo una pequeña muestra de lo que esta película da de sí. Está fantásticamente rodada y el desarrollo del guión es magnífico, convirtiéndose en una película excelente para tener una idea general de un conflicto olvidado para el gran público y que, fácilmente lleva a debates muy interesantes sobre fondo y forma. Podía no tener ni idea de qué iba a ver inicialmente, pero la película me ha atrapado y he vivido su desenlace con la máxima intensidad. Y un último apunte, que pedazo de fotografía. Es portentosa, maravillosa, escandalosamente buena.
Dos horas que quizás no se van a disfrutar y no van a ser fáciles de digerir, pero son puro cine de primera calidad, del que sirve para reflexionar y poner luz dónde no se suele mirar.

Nota: 9
Nota filmaffinity: 8.0

domingo, 14 de julio de 2013

Los viajes de Tuf (George R. R. Martin)

Poquitos ya me quedan de este escritor tan particular que es Martin. Sus primeros libros son bastante malos pero poco a poco va creciendo como escritor, convirtiéndose en lo que es hoy. Hoy toca uno de los libros que apareció justo antes de Juego de Tronos, dónde ya le empezaba a tener cogido el truco a esto y desembarca en la ciencia-ficción con resultados bastante satisfactorios.

Título: Los viajes de Tuf
Autor: George R.R. Martin
Autor: Tuf Voyaging


“Haviland Tuf es un ser curioso: un mercader independiente de gran tamaño, calvo y con la piel blanca como el hueso. Es vegetariano, bebe montones de cerveza, come demasiado y le encantan los gatos. Además, es honesto. Tuf logra poseer una enorme nave espacial, El Arca, la única superviviente del antiguo Cuerpo de Ingeniería de la Vieja Tierra. El Arca es un artilugio desaparecido hace más de mil años, pero que revive gracias a Tuf y a sus gatos. A lo largo de los siete relatos que forman este libro, Tuf consigue la nave, la repara y resuelve un sinfín de problemas espaciales con la ayuda de la ingeniería ecológica, una profesión que él recupera y a la que añade la impronta de su personalidad, astucia e ironía.”

Este libro es un perfecto ejemplo de lo que en ciencia-ficción suele llamarse fix-up. Está compuesto por pequeños relatos publicados entre 1980 y 1986, sin otro hilo común que Tuf y su Arca. Después de recibir abundantes premios y buenas críticas, una editorial se interesó por su publicación. Esto hizo que Martin escribiera un relato adicional para dar trasfondo (La estrella de la plaga, más una novela corta que un relato) y el resto de relatos se reescribieron levemente para que formaran un Todo coherente.

Todos los relatos giran en torno a Tuf y su trabajo como “consultor ecológico” que va de planeta en planeta y es contratado para “arreglar los problemas” de la ecología local. Me han recordado mucho a la serie de Star Trek, dónde en cada capítulo desembarcan en un planeta y tienen un caso que resolver. Sin embargo, Tuf es un personaje bastante particular y su manera de “arreglar el problema” no tiene por qué coincidir con la que desearía su cliente. Después de todo, Tuf presume de su honestidad y siempre va a la causa raíz de los problemas, que suele ser, cómo no, la especie humana. Es curioso cómo se puede observar una evolución en su modo de actuar. All principio trabaja codo con codo con su cliente, el cual no siempre destaca por sus buenas intenciones. No obstante, dentro de sus posibilidades, intenta buscar una solución que lo satisfaga. Sin embargo, después de algunos desengaños, pasa a decidir y aplicar sin consultar ni tener consentimiento, por lo que los contratantes acaban bastante trasquilados. Realmente, Tuf se queda muy a gusto, y a veces se pasa “un poco” al reventar la sociedad que lo contrata.   
Como es habitual en Martin, el personaje de Tuf está muy bien construido, caracterizado con unas maneras muy afectadas y una superioridad autoimpuesta que recuerdan a un Lord inglés con muy mala leche. Tiene su gracia, no lo vamos a negar.

A lo largo de estos relatos, Martin reflexiona sobre el desarrollo sostenible, el uso de los animales como “diversión”, la influencia de la religión al impedir el desarrollo humano, la ética necesaria en el desarrollo tecnológico, la inteligencia no lingüística… Toca bastantes teclas con buen tino y se entiende porqué estos relatos han sido muy premiados. No obstante,  son relatos que no se crearon para ser leídos juntos en un libro,  en todos ellos tienes una estructura que se repite con el fin de contextualizar al Arca y al personaje que, sí, en un único  relato se necesita, pero todos juntos se hace repetitivo.

Son todos relatos cortos, por lo que Martin no se enrolla y va muy al grano. Son muy intensos y se leen rápidamente. El único discordante es el primero, que es más una novela corta y no tiene ningún trasfondo ético. Es una historia de aventuras previsible, pero muy entretenida que explica el origen de Tuf y contextualiza al resto de relatos. De ellos, destacaría el relato Guardianes, el mejor y más diferente de todos los protagonizados por Tuf (y de los pocos en que el cliente queda “satisfecho”).

A lo largo del libro aflora un sentido del humor cabroncete bastante divertido. Los mundos construidos por Martin rezuman una sorprendente verosimilitud y el planteamiento de la historia sabe ser muy diferente a lo habitual. Todo ello convierte a esta obra en un libro muy aprovechable por todo lector. Su repetitividad y su concepción original en relatos inconexos le hace perder algo de frescura y trascendencia, pero eso no impide que se pueda disfrutar con ganas. 

Nota: 8
Nota anobii: 4/5

viernes, 10 de mayo de 2013

Sueño del Fevre (George R. R. Martin)

George R. R. Martin se ha hecho -merecidamente- famoso con la fabulosa saga Canción de Hielo y Fuego. De lo que no todos se acuerdan es que es ya un veterano escritor con muchas novelas a sus espaldas y aquí está la segunda de ellas, una historia de Vampiros ambientada en el Mississipi del XVIII (¿Hola, Entrevista con el vampiro?)


Título: Sueño del Fevre
Autor: George R.R. Martin
Título Original: Fevre Dream

“En 1857, la cuenca del Mississippi bulle de actividad: los vapores señorean sus aguas en feroz competencia. Cuando Joshua York le ofrece sacar a flote su naviera a cambio de unas pocas condiciones, sencillas aunque misteriosas, el capitán Marsh ve realizado su sueño: ser el patrín del vapor más rápido del río. Pero los sueños de ambos se verán infiltrados por una pesadilla que anegará de sangre los fondeaderos.”

Yo esperaba encontrar algo tan intrincado y complejo como Juego de Tronos pero ni se acerca. En absoluto. La novela es una historia de terror al uso, un poco irregular y con momentos bien conseguidos.
Empieza con mucha fuerza, la presentación inicial es poderosa y la ambientación es muy buena. El problema es que al desarrollar la trama, se peca de una simpleza excesiva. El inicio prometedor se sigue con una disposición de blanco y negro, con buenos muy ideales y perfectos y malos muy malvados y perversos. No hay ni rastro de gris, ni de ambigüedad.  El libro se vuelve obvio y tedioso y durante más de cien páginas hay que realizar un buen esfuerzo para continuar leyendo. Por suerte, al final vuelve a coger fuerza y acaba con unas ochenta páginas muy tensas e incómodas, con situaciones muy bien logradas y sus momentos inesperados y rompedores que caracterizan a este autor.

Los protagonistas son Abner Marsh y Joshua York. Marsh es capitán de un Vapor del Mississipi. Es un hombre de río, alguien que no se asusta ante nada,  honrado, coherente y con unos ideales inquebrantables. Vive enamorado de sus barcos y trata con arrogancia y desdén a todos aquellos que no saben apreciar su valor. Su extrema fealdad le ha impedido encontrar una mujer, pero no es algo que Marsh lamente -ya tiene sus barcos…-. 
Es justo esa férrea honestidad la que le lleva a contactar con el rico Joshua York, un vampiro bueno, que ha inventado una bebida que cura la sed de sangre y sueña con la comunión entre humanos y vampiros en un mundo en que ambos puedan vivir en paz. Es un Legal Bueno de manual. Idealista, estúpidamente confiado y poderoso, intenta acabar con el dominio de Damon Julian, el vampiro que aterroriza Nueva Orleans.
Frente a este par de héroes encontramos al malvado Damon Julian. Un vampiro milenario que sueña con dominar sobre toda la humanidad. Es un ser cruel, egocéntrico y depravado que disfruta causando el mal a los demás. Hace mucho que ya perdió la capacidad de vivir en sociedad, y sobrevive engañando a incautos que le hacen de servidores a cambio de promesas que nunca se cumplirán.
Le ayuda Billy Vinagre, un sádico capataz que disfruta sintiéndose superior a los demás. Sirve a Julian bajo la promesa de que algún día le convertirá en vampiro. Es un ser despreciable y envidioso que no merece otra cosa que la muerte.  Hace la vez de contrapunto para Marsh, creando así un obvio dos contra dos de caracteres contrarios.
Aunque los personajes están bien construidos y son muy sólidos, son demasiado monolíticos. La distinción buenos/malos es tan clara y el enfrentamiento de roles es tan obvio que le quita algo de gracia.

El punto interesante de la trama reside en el paralelismo Vampiro/Humano con la raza blanca/negra de la época (estamos pre-guerra de Secesión). Hay insinuaciones del conflicto ético, pero al final son resueltas con una simpleza excesiva,  dando una solución rápida e ilusa, sin darle demasiadas vueltas. Y ya que lo mencionamos, y si es la primera vez que lees a Martin, atención, lector: este autor no suele reprimirse a la hora de escribir, así que la sangre —que en toda buena historia de vampiros no puede faltar—, la brutalidad y la crueldad están muy presentes en toda la novela.
Tanto idealismo en la trama se puede entender por el hecho de que Martin escribió esta obra hace bastantes años, cuando apenas pasaba la treintena. Obviamente, no es un escritor igual de maduro y eso se nota al hacer tanto la trama como los personajes –comparando con lo que hemos visto en Canción de Hielo y Fuego-.
El mayor problema es que, una vez la historia se ha situado, el bache es muy gordo. Parece que Martin sabía cómo iba a empezar y acabar, pero no acabó de rematar la manera de enlazar los dos extremos. El conjunto acaba siendo flojo, aunque  en el libro encontremos momentos muy logrados y una estructura sólida y destacable. Se pueden ver las mimbres de lo que Martin será, pero también se puede ver que aún le queda un trecho por recorrer. Nadie nace enseñado y, en esta novela se nota que aún le quedaba por evolucionar. No obstante, las bases ya están. El planteamiento y un desenlace están muy logrados, con las dosis de tensión y malignidad que alguien esperaría en una novela de terror.  Casi con ellos ya valdría la pena para recomendar su lectura a un aficionado del género, pero creo que es mejor dejar un poco a elección del futuro lector, que debe sopesar si quiere soportar -o no-  las cien páginas de hastío intermedias.

Como novela de terror funciona bastante bien y es mejor de lo habitual en el género. Lástima que el bache intermedio lastre mucho el resultado. Como curiosidad para saber qué hacía Martin antes de su obra maestra puede tener su gracia.

Nota: 5
Nota anobii: 4/5

domingo, 15 de abril de 2012

La gran aventura de Winter el delfín


Hoy parece que toca una película infantil, de las de ver con los más pequeños.

Un chico solitario y marginado en el colegio encuentra a un delfín varado en la playa. El delfín es llevado a un centro marino, dónde se le debe amputar la cola para permitirle sobrevivir. El delfín no puede nadar sin su cola, pero con la ayuda del chico y los demás voluntarios del centro, saldrá adelante.

Como se puede deducir fácilmente, es una película de autosuperación con niño, para niños. Es un típico telefilm de amistad niño-animal, con los toques ecologistas y moralizantes pertinentes, al que se agradece que no abuse de edulcorante y mantenga una propuesta inesperadamente sólida y honesta.

ACTORES: A pesar de contar con dos actores conocidos como Ashley Judd y Morgan Freeman, el peso corre a cargo de los niños Gamble y Zuehlsdorff, los cuales ponen mucha ilusión y hacen un par de papeles poco cargantes y muy creíbles. El resto de actores hacen de adultos en película de niños, por lo que tampoco les vamos a exigir demasiado.

DIRECTOR: Dentro de la ya larga carrera de Charles Martin en el cine infantil, estamos ante la que es su película más redonda. Va directo a lo que funciona y no intenta imposibles. Como en toda película infantil, muchas dosis de buenrollismo, optimismo y esfuerzo con recompensa, pero sin buscar efectismos (hay un par de momentos para buscar la lágrima fácil y la esquiva correctamente) ni situaciones ridículas.

GUIÓN: Basándose en una historia real, uno podía esperar cualquier esperpento, pero te encuentras con una historia coherente, que trata al espectador (niño) con respeto y no busca la lágrima fácil en ningún momento. Su historia es bien simple (niño cuida animalito enfermo y la gente lo ayuda), pero no cae en estupideces ni incoherencias y valoro positivamente que se cambie aunque sea minimamente la estructura de "problema inicial - mejoría - bajón - explosión final" por una constante sucesión de caidas de las que hay que levantarse y reponerse a cada momento y que además ofrece las esperadas moralejas de superación, de no rendirse nunca, etc. Los personajes de la película son simples, pero no estúpidos, como sería normal en cualquier propuesta para niños en que los adultos son “los malos”.

En resumen, una entretenida película de animal-marino-ecologista para los más pequeños, con una historia correcta y unas dosis de ternura adecuadas. Si tienes un niño de 6-10 años, seguro que le encantará como ya funcionaron Liberad a Willy o Flipper. (Adultos sin niños, quizás mejor abstenerse).

Nota: 5
Nota filmaffinity: 6.3

martes, 16 de agosto de 2011

A Dance with Dragons (George R. R. Martin)


Título: A Dance with Dragons (Original en inglés)
Autor:  George R. R. Martin

"5º libro de la saga Canción de Fuego y Hielo"


Vale, a ver como hago esto. Es difícil empezar a explicar cosas sin poner parte de la trama ni spoilear a quién no toca. Ante todo, la 5º parte de Canción de Hielo y Fuego es grandiosa y espectacular. Estos cinco años de espera para 1000 páginas más de libro han sido eternos, pero el libro es una pasada.

La trama empieza justo después de la 3º parte. Mientras que en el 4º libro veíamos los hechos acaecidos en el Sur, ahora nos toca ver los del Norte y el otro lado del mar. Igual conviene releerse Tormenta de Espadas porque quizás nos hemos olvidado de algunas de las cosas que han pasado. El libro continúa las tramas directamente y no se preocupa mucho de recordarnos dónde estábamos.

Las 4-5 tramas que hay a lo largo del libro son magníficas. Sigue la senda ya marcada por los anteriores libros y es tan viciante como siempre. Por ponerle un pero, cuando ves a los personajes que aprecias cagarla de tal manera…-siempre coherentes con lo que es el personaje, claro-
Simplemente, han sido acabar las 1000 páginas y quedarme con una sensación de ¿ya está? Aún queda mucha chicha por cortar y sólo dos libros. Estoy seguro que se alarga alguno más, si es que Martin sobrevive. Eso sí, adolece del mismo problema del 4º libro: sólo aparecen la mitad de los personajes. Esto provoca que si nuestro personaje favorito está en la otra mitad, pues este libro nos parecerá poco al no tenerle. También está el hecho de que no puede avanzar al otro libro, con lo cual puede parecer que “pasan pocas cosas”. Pasar pasan bastantes, pero claro, uno quiere que la cosa avance MUCHO más y pasen MUCHAS más cosas.

En cuanto a los personajes, no se puede decir mucha cosa ya que se desvelaría parte de la trama. Del Norte, no falta nadie, aunque algunos son ligeramente dejados de lado de manera deliberada. Ya sabemos que Martin es muy bueno construyendo personajes sólidos, reales y luego dejarlos sueltos en el mundo para que interactuen. Maravilloso.

Destacaría al personaje nuevo de “Reek the Meek”. Sus capítulos dan realmente grima. Acaba de salir de una buena tortura (bestia bestia) y está muy tocado mentalmente. Esto se nota en sus puntos de vista, algo dementes. El personaje poco a poco va recuperando –algo- la cordura, aunque sigue estando muy desquiciado. Se le acaba cogiendo cariño al pobre.

Para  no explayarme más. IMPRESIONANTE. Es una saga altamente recomendable en la que, si eres capaz de pasar de las primeras 100 páginas del libro 1 (que te presentan como a 80 personajes del tirón) te vas a sentir atrapado en este maravilloso universo que son las Tierras de Poniente.
La 5º parte no tiene nada que envidiar a las anteriores y sólo le pondría el pero que se hace muy pero que muy corto, queremos que pasen más cosas y más rápido. Ahora por favor… MARTIN ESCRIBE RÁPIDO!!!!

Nota: 9

SPOILER: El mayor defecto, deja todo totalmente colgado. Todo avanza y evoluciona pero no concluye nada, como si se esperara al sexto libro para empezar a poner desenlaces. Además, a lo largo del libro disfruta contándote las cosas en Off, haciendo que pasen sin enseñártelas, que frustra mucho. Y lo peor… ¿cuantos personajes se quedan que no sabes si están vivos o muertos? –no diré quién aquí- Que te deje uno o dos vale, pero es que se pasa un poco… Están todos así así…GRRRR!!!!!

domingo, 6 de febrero de 2011

La Pantera Rosa 2

No esperaba que la película fuera tan buena como la original, simplemente que se mantuviera al nivel del primer remake (que no era muy alto), pero es que es mala mala…




ARGUMENTO: El Tornado es un ladrón de obras de arte que acaba de robar la que no tenía que robar: La pantera rosa. Esto provoca que la INTERPOL cree un súper-equipo de detectives comandados por el Inspector Clouseau para detenerlo. 

El argumento es simplón, debería tener lo justo para hacer de hilo conductor para las supuestas graciosadas que debe haber en una película de chistes. El desarrollo de la historia llevará unos 20 minutos, la otra hora se llena con las letras y patochadas varias.

ACTORES: Tengo entendido que Steve Martin pasa por un cómico. La verdad es que yo nunca le he encontrado la más mínima gracia, aunque es de agradecer el esfuerzo en el despliegue gestual y físico que suponen los supuestos gags de esta película, aunque no tengan ninguna gracia. Reno, que en la primera película tiene un papel de secundario gracioso bien conseguido, aquí apenas sale. Del resto de personajes, caricaturescos y ridículos (algunos sobrepasando el patetismo) no tienen gran cosa. Con la excepción de Andy García, que sorprende haciendo una “digna” –comparado con el resto- interpretación de un italiano arrogante, consiguiendo una autoparodia mínimamente decente.

GUIÓN: Básicamente, los mismos chistes que en la primera película estaban relativamente bien hilvanados, aquí están embutidos y puestos uno detrás de otro esperando que hagan algo de gracia. La historia es una mera excusa para repetírtelos y la aparición del gag es tan forzada que normalmente causa más rechazo que gracia. 

Básicamente, aprovechando el tirón de la primera película, se hizo esta segunda para hacer taquilla. Habrá costado dos duros, los dos actores caros habrán cobrado su sueldo sin esforzarse mucho, y, si no recuerdo mal, funcionó decentemente en taquilla. Supongo que los niños de 6-10 años, que no han visto las primeras y cualquier cosa les hace gracia disfrutarán enormemente de esta película. Una cosa de agradecer, es corta, apenas 80 minutos. 

Nota: 3 (Andy García consigue un par de chistes logrados, subamos la nota en su honor).
Nota Filmaffinity: 4,5