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lunes, 1 de junio de 2020

Nocturne (Nick Kyme)


Después de todo este tiempo, le tocó el turno al último libro de la peor saga que he soportado de la Black Library. Cosas del completismo y comprarme las trilogías enteras sin mirar. Eso sí, ha sido un libro cada dos años, más o menos (y eso que la tenía por casa desde que salió, jus jus).


Título: Nocturne
Autor: Nick Kyme
Traducción: Traducciones imposibles SL

“La guerra ha llegado a Nocturne. Tras décadas de planificación y masacres, Nihilan ha reunido una inmensa flota de Guerreros Dragón, Eldars Oscuros y Renegados del Caos. En nombre de la venganza lanza su ataque. Mientras éste comienza y los Salamandras forman a sus efectivos para la batalla, el destino de Dak’kir se revela. Al mismo tiempo, la flota enemiga mantiene cautiva a Tsu’gan, de los Dracos de Fuego. Rodeados de un fuego infernal, el momento del juicio final ha llegado, y e l resultado verá cumplida la profecía del Libro de Fuego y decidirá el destino de Nocturne.”

Y por fin acabó la historia del Capítulo de los Salamandras. Durante los dos libros anteriores (Salamandra y Draco de Fuego), teníamos una especie de profecía de fondo, sobre unos elegidos que iban a ser vitales para el destino de la galaxia, con promesas de destrucción y tal y tal. Sin embargo, la profecía no parecía tener una especial importancia (más allá de que la recordaban de vez en cuando) en el devenir de los libros, cuya trama no destacaba precisamente por su profundidad. Pues bien, aquí ocurre lo mismo. La profecía llega a su fin, pero el libro se deja de sutilezas argumentales. Me deja la sensación de que la recuerda porque se ha pasado dos libros con ella y no porque esta mentada profecía tenga una gran importancia. Hay unos buenos, unos malos y toñas por todos lados. Y punto.

Desde el primer momento sabemos qué personajes encarnan las fuerzas leales al Emperador y quiénes son sus rivales. El desarrollo de personajes es nulo, y más allá de sus funciones, son perfectamente intercambiables, pudiéndose mezclar nombres sin problemas más allá de algún tele transporte que no discuto que haya ocurrido sin darme cuenta.



Las descripciones de los lugares son genéricas, sin atisbo de gracia ni personalidad, constituyendo la pantalla correspondiente del videojuego de turno. Es el arsenal, el muelle, la muralla y ya tal (Vale, se le pone un nombre, pero ya).

La historia tampoco destaca por su profundidad, apenas una descripción de sucesos que llevan a una épica y trascendente batalla final… que la verdad, tampoco está especialmente relacionada con los sucesos que hemos visto en los anteriores libros, más allá de que los nombres se repiten. Podría haber formado parte del archivo de “Batallas de los Marines Espaciales” (Helsreach, por ejemplo), sin que sus predecesoras existieran y nadie se hubiera inmutado. Este es especialmente grave cuando se supone que ésta es la conclusión de la historia de unos personajes genéricos.

Dentro de todo lo malo que tiene el libro, la acción que se describe es la mejor de la saga (tampoco nos entusiasmemos) y las últimas 150 páginas se pueden resumir en “¡BANG BANG POUM AARGH MUERE!” así que pasan inesperadamente rápido, incluso con algún momento inspirado y todo.



Me fastidia que Los Salamandras es un capítulo de los Marines por los que tengo algo de cariño y no se merecían esto. Por trasfondo, son de los pocos que piensan en los civiles, tienen una interesante relación amor/odio con el fuego, son maestros artesanos… Cosas que apenas se ven en el primer libro (y no especialmente). El único que parece pensar mínimamente es su líder (que detiene un Land Raider con sus pelotas, literalmente), no son más que un hatajo de descerebrados que bastante hacen con apuntar por el lado correcto de su arma (y no les pidas más). Desaparece cualquier referencia a su habilidad como forjadores o sus inquietudes artísticas, su tendencia al martirio… Esta saga podría haberse tratado de un capítulo genérico y no habría sido necesario cambiar gran cosa.

El respeto al trasfondo es inexistente, los personajes no tienen personalidad, las descripciones no son gran cosa, pero te presenta abundante acción más o menos bien hilvanada. Puede que ésta no tenga un especial sentido, pero por lo menos cumple con su función. Aun así, Nocturne es la mejor novela de su saga.

Nota: 3
Nota goodreads: 4.05/5

martes, 27 de diciembre de 2016

Draco de fuego (Nick Kyme)



Ya que recuperé El Adeptus Oscuro, continúo recuperando sagas de Warhammer que se me quedaron a medias. En este caso, vuelvo a retomar la historia de los Salamandras, continuación de la primera entrega con el mismo nombre.

Título: Draco de fuego
Autor: Nick Kyme
Título original: Fire Drake

“El capellán Elysius de los Salamandra ha sido apresado por los eldars oscuros, y los Dracos de Fuego de la 1º Compañía planean una audaz misión de rescate. Lo que está en juego es mucho más que la vida del capellán. Éste posee la clave de los secretos que descanzan bajo el Monte del Fuego Letal y que podrían revelar la condenación (o la salvación) de su planeta natal. Mientras tanto, el recién nombrado bibliotecario Dak'ir acompaña a su maestro Pyriel con la misión de descubrir las intenciones de sus antiguos enemigos, los Guerreros Dragón. Su viaje los llevará ante la misma muerte, en cuyo rostro yace la visión de un futuro aún más tenebroso.”

A medida que pasaba las primeras páginas, empecé a recordar porqué la primera parte no me había entusiasmado mucho. Igual debería haber hecho como hice con los Ángeles Sangrientos y no seguir con su trilogía, pero mira, uno a veces es un rato masoca y no dejé de leer. 

Este libro nos sitúa unos 30-40 años después de su predecesor (poco para un Marine). Todos aquellos bisoños reclutas se han convertido en soldados de pleno derecho de los Salamandras, dispersándose en los diferentes estamentos de acuerdo con su carácter. Aquí y allá vamos teniendo noticias de unos y otros, a medida que su especialidad aparece dentro de la historia. Sin embargo, Kyme no parece encontrar oportuno dedicar tiempo a explicar cómo han ido a acabar allí o siquiera quien era cada uno de estos personajes. De la misma manera, tampoco es que considere demasiado oportuno diferenciarlos en demasía, con lo que cuesta distinguir quién tiene importancia en la historia y quién no. Para rematar la faena, los personajes tienen tendencia a hablar sobre sucesos acaecidos fuera de los libros, que son importantes para ellos, pero de los que no sabemos (ni tenemos modo) de conocer que ocurrió. Como consecuencia, la facilidad con la que podemos perdernos o que acabemos juntando letras sin que nos importe la suerte de los personajes que se mueven por las páginas es bastante grande. 

A ello, hay que sumar que la historia no tiene ningún tipo de sentido. Los “inesperados” giros de guión son puras incoherencias, ya sea arreando patadas a la lógica o a la continuidad de los hechos acaecidos anteriormente. Si ya los personajes pasaban por ser unos apáticos pusilánimes, la cantidad de “iluminaciones” que el autor nos esconde entre las páginas son más que suficiente para hacerte salir volando de su lectura. 

Y luego, las descripciones. ¡Qué hombre! Es dificil ser más repetitivo. No es sólo que pare un duelo a espada durante tres páginas para describirte toda la decoración de la armadura del malo maloso, no. Es que este impass está relleno de comparaciones continuas que no tienes por qué comprender. Todo es “XXX es tan YYY como ZZZ”. Una y otra vez y otra, y otra…¡Qué llega a soltártelo más de diez veces en una sola página! 

En resumen, Draco de fuego es un libro de ritmo cansino, pobremente escrito, que apuesta por la acción pero la describe mal y encima sus personajes no producen otra cosa que indiferencia. No son buenas características a encontrar en una novela, no. Kyme ya me había parecido un autor flojo, pero aquí se ha superado con creces en su medianía. No lo recomendaría ni aun para los fans de los Salamandras, que esto más que un libro es un maltrato (lo peor es que seguro que acabaré leyéndome el tercero, pero bueno…)

Nota:
1
Nota goodreads: 3.92/5

lunes, 9 de septiembre de 2013

Salamandra (Nick Kyme)

Dentro de los libros de Warhammer, tocaba empezar una saga nueva, que ya llevo muchos de la Herejía y era momento de variar. Aparte, así me cuadraba acabar el libro a tiempo para la mudanza, que se nota el bajón en la cantidad de las entradas al estar “en movimiento”.

Título: Salamandra
Autor: Nick Kyme
Título original: Salamander

“Los Marines Espaciales del capítulo Salamandra se dirigen, guiados por una antigua profecía, a un planeta plagado de misterios. Aunque parece un puesto avanzado de los Guerreros de Hierro, las apariencias engañan, ya que en su interior les esperan enemigos mucho más peligrosos. ¿Sobrevivirán lo suficiente como para descubrir la verdad sobre este mundo y conocer las revelaciones que sacudirán los cimientos del capítulo para siempre?”

Los Salamandras son de los capítulos de Marines Espaciales que menos cancha han tenido en la franquicia. Sin duda son los Marines más preocupados por aquellos a los que protegen, siempre dispuestos  a salvar una vida (en plan boy scout) y con un placer por las artes (especialmente las de fragua) inusual en los capítulos. Además, gozan de una rica imaginería relacionada con el fuego y la lava, además de tener un mundo convulso, que siempre tiene su gracia. Lo que me extraña es que no les hayan dado más protagonismo.

Es el primer libro de este autor y estaba un poco impaciente a ver que encontraba. Siempre es alegre encontrar caras nuevas en la Black Library, y si son buenos autores, ¡mejor! Por un lado, hay que reconocer que el libro se lee bien, se pasa de una escena a otra con cierta gracia, pasan muchas cosas y no te deja descansar, con buenas escenas de acción pero por otro lado la trama es de lo más floja y en ningún momento llega a pegar para que sigas leyendo. Además, el autor tiene la manía de introducir muchos detalles y temas costumbristas por  medio. Me explico, cuando aparece un personaje nuevo, o alguien realiza una acción “ritualista” Kyme decide dejar de lado la acción y añadir dos líneas en que te explica alguna manía o costumbre del Salamandra en cuestión. Que esto pase una vez (o unas cuantas), no molesta, pero cuando lo encuentras una vez cada dos páginas acaba haciéndose pesado.

La trama da muchas vueltas y peca de inconexa, no obstante, al tratarse de la primera parte de una trilogía previamente planeada, puede entenderse que se exceda en “introductoria”. Se centra en la vida de la 3º Compañía del Capítulo, que acaba de conocer quién será su nuevo Capitán. Por una vez, la gente no parece estar de acuerdo con el nombramiento, por lo que hay distensión dentro de la cadena de mando. Pero claro, eso debe esperar porque parten rápido de misión para encontrar a los asesinos del anterior capitán, de ahí saltan a un pecio del Adeptus Mechanicum para ir a parar a un planeta ocupado por los Guerreros de Hierro, siguiendo una profecía, pero con Orkos que pasan por ahí. Todo ello mientras se intenta reflejar el caos dentro de la Compañía, con un sargento que quizás tiene poderes psíquicos y una profecía extraña que nadie comprende mucho por medio. Funcional, aunque un poco cogida por los pelos.
De la misma manera, los personajes no destacan por su carisma ni por su profundidad. Coherentes y diferentes, sin duda, pero sin mucha alma.

A pesar de sus errores, no deja de ser una novela de acción con buen ritmo, que puede valer a un lector poco exigente. Además, no deja de añadir trasfondo a un Capítulo bastante olvidado en la franquicia, que siempre mola. Dentro de los fans de la misma, puede servir para cuando se quiera leer algo ligero. Supongo que el resto de la trilogía acabará cayendo,  a ver si mejora la cosa.

Nota: 3
Nota anobii: 3/5