Mostrando entradas con la etiqueta Portman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Portman. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de febrero de 2016

La amenaza fantasma



Cuando decidí que quería ver El despertar de la fuerza me propuse (como muchos otros) repasar las seis películas anteriores. Sin embargo, una vez concluida la trilogía original (que ya habréis visto como he reseñado), me daba muuuucho palo refrescar La Amenaza Fantasma. Fue toda una decepción y no me producía la más mínima emoción volver con ella. Pero bueno, uno que es un rato masoca y acaba poniéndose estas cosas. 

Hace quince años deseé fervientemente disfrutar con ella y no lo conseguí demasiado, con demasiados errores como para pasarlos por alto.  Podríamos pensar que es parte del sentimiento de decepción, pero los personajes son insulsos, hay demasiadas incoherencias de trasfondo y un puñado de actores mal dirigidos que no salvan el par de escenas logradas y el hecho de pertenecer al universo Star Wars. Bueno, más o menos. Sin embargo, ésta vez ya venía avisado. Pero buf, que cosa más pesada.

A pesar de la gran cantidad de nombres importantes, los actores no parecen saber qué hacer delante de la cámara –los legendarios problemas de Lucas dirigiendo actores- y la gran mayoría se conforma con decir sus palabras y tirar p’adelante. Curiosamente, son los dos actores que “mueren” los que se lo toman más en serio y componen a los personajes con más lustre pero a los que luego menos jugo se les saca. Tanto Liam Neeson (Qui-Gon Jin) como Ray Park (Darth Maul) desbordan carisma y piden a gritos más protagonismo, pero Lucas no parece interesarle. Se merecen casi una película para ellos dos. Para prueba la cancha que se le ha dado a Darth Maul en el universo expandido, demostrando que funciona de sobras como un Lord Sith de postín, para ver como aquí muere aquí demasiado rápido y es sustituido por un par de malos de mercadillo como Dooku y Grievous en las siguientes películas. Lástima no haberlo explotado como se debía. En cuantro a Qui-Gon… ¿por qué matar tan rápido al único de los buenos que consigue caernos bien? Vale, hay que retorcer la historia para que cuadre, ya que es Obi-Wan el que debe entrenar a Anakin, pero seguro que había maneras mejores de hacerlo.

Al menos, esta decisión no es tan catastrófica como la aparición de Jar Jar, el personaje más odiado de la saga (no voy a añadir nada más). La participación de un Anakin demasiado “niño” para el papel que le toca también constituye un gran defecto. Tiene un exceso de carga dramática que no sabe transmitir y, aunque es todo lo manitas y “salao” que quieras, un actor con 3-4 años más hubiera dado mucho más el pego con lo que se le exigía. Se hace dificil creer que este personaje metido con calzador (de los industriales) acabe siendo Darth Vader.

Calzador gratuito, el otro gran problema. Hay que cuadrar el trasfondo y la película debía introducirnos en un mundo ya existente, pero parece que Lucas se dedicó a improvisar escenas entre sí para presumir de CGi y efectos especiales y luego se acordó de que tenía un trasfondo que respetar y lo embute como un salchichón. La película se debate si ser para adultos (la guerra del Comercio y la trama política) o para niños (las carreras de vainas, los estúpidos gungans y la acción para todos los públicos) y no es ninguna cosa ni la otra. Pasan demasiadas cosas sin motivación o sentido, personajes supuestamente inteligentes no hacen otra cosa que estupideces y el tono no se adapta a lo que se está contando. Se hace incluso desagradable. Pixar nos ha dado muestras de que se pueden hacer películas para niños que puedan ver los adultos y películas para adultos que pueden ver los niños. Sin embargo, La amenaza fantasma no consigue encontrar el equilibrio en ningún momento.

No obstante, hay muchos cuartos dejados y eso se nota. Se palpa un deseo imperioso de actualizar la imaginería y de separarse de la clásica para contentar a los fans más jóvenes. Tanto que se les va la pinza y se hace difícil que esta película ocurra en los mismos universos que los episodios IV-VI (que se re-editaron para parecerse a Episodio I). Todo es demasiado pulcro, redondeado y bonito, en vez de tosco, sucio y efectivo. Porque salen Jedis y tal, sino, podríamos esperar que no perteneciera a la Guerra de las Galaxias y todo.

Como un niño con un juguete nuevo, La Amenaza Fantasma tiene efectos de ordenador para dar y vender: escenarios, naves, personajes… Parecía que la tecnología podía proporcionarlo todo y Lucas tenía ganas de jugar. Sin embargo, tal alarde de efecto especial sin sentido provoca que la película haya envejecido fatal y cante exageradamente. Fastidia notar que la trilogía original parezca más realista que esta. Y eso es grave. 

El clímax final podía haber arreglado el resultado en un despliegue brutal de efectos y fuegos artificialtes. Casi que lo deseamos todos fervientemente pero luego cada escena que podía ser buena tenía un detalle que la fastidiaba:

1)  La incursión en el palacio Real de Padmé, su séquito y la estratagema urdida por el capitán Panaka (¿?). Dos tiritos, una carrerita… Y vaya cosa más floja. ¿Dónde está la emoción?
2)  La mega-batalla de los gungan y los droides. Imaginería bien bonita, coreografía imaginativa… y un tal Jar-Jar que convierte cada segundo en ridículo.
3)  Unas peleas a espadas la mar de vistosas  que acaban con una incoherencia de continuidad de aúpa que deja muy en ridículo a Darth Maul sin motivo. Amén de que la mitad de las estocadas vayan al aire y aun así sean interceptadas, claro…
4)  Una batalla espacial resultona con un niño por medio que parece que está en un parque de atracciones. 





No obstante, hay un apartado que si merece una gloriosa felicitación. Se inventó un nuevo sistema de Super Sensurround para la película que es la leche. Ver la carrera de vainas a todo volumen con una mega-pantalla es impresionante. Si dispones de un gran equipo de sonido, prepárate a disfrutar con lo bien que está definido el tráfico entre canales de sonido y lo bien que se complementa cada ruido con una banda sonora de aupa. Mis felicitaciones a John Willliams y al resto del equipo de sonido que se han ganado todo mi respeto. Da gusto ver un trabajo bien hecho (sorprendente entre tanta dejadez).

Creo que nadie que fuera a ver la película en su momento se esperaba un batacazo de semejante magnitud. Así no se reinicia una saga. Suerte para Lucas que ya tenía –ejem- pagados los otros capítulos de la trilogía, ya que ésta es la típica película inicio de saga que NO tiene continuación (número 4, terminator genesys, Eragon…). Ahora ya existiendo y formando parte del canon, es simplemente, un mal trago que pasar.
Curiosamente, esta película no tiene tanta mala prensa entre los jóvenes, supongo que el verla en la edad adecuada también ayuda, pero bueno…

El mayor problema que tiene La Amenaza Fantasma no es que sea una mala película de aventuras –que lo es- es que queda en ridícula tanto en ritmo como en magia frente a sus precedesoras. Desde su larga y pesada introducción donde no se entiende la implicación de los Jedis, el recurso de guión forzado para hacer que se queden tirados en Tatooine y así conocer a Anakin (y gastar 80M$ en una pedazo de escena de vainas que no viene a cuento pero queda la mar de bien), luego dos líos raros, un par de tiros y un final contra un malo maloso que no sabemos quién es. Mal guión, mal ritmo, actores desaprovechados y unos efectos especiales que ya han quedado desfasados y que parecen peores que aquellos de los años ochenta. Si no fuera porque es el episodio I, yo casi que recomendaría saltársela.

Nota: 2
Nota filmaffinity: 6.2
No entro a comentar los miriclorianos –ahí, rompiendo todos los dogmas que se han venido gestando treinta años porque sí-.

domingo, 25 de agosto de 2013

Thor

Thor nunca ha sido uno de mis superhéroes favoritos y cuando se hizo la película, asustado por la “espectacular” Green Lantern, no me molesté en ir a verla, temeroso de que el resultado fuera similar. Por unas cosas u otras, el otro día acabó cayendo, la última previa a Los Vengadores.


 Thor es el heredero del trono de Asgaard, un planeta muy avanzado tecnológicamente que es el origen de la mitología de los dioses vikingos. Joven y alocado, provoca una guerra con los gigantes de hielo, por lo que es desterrado a la Tierra por Odín, su padre, hasta que aprenda cómo debe comportarse un rey. Su hermano pequeño Loki , astuto y envidioso, aprovechará el momento para eliminar a Thor y quedarse con el trono.

Dentro de la mega-maquinaria de márketing que es la Marvel, tocaba presentar al último de los personajes que compondrían a Los Vengadores que tenía derecho a película para que lo conociéramos bien. Las referencias internas y la imaginería común a esta saga se mantiene, sabiendo ser diferente del resto. Lo que más me ha sorprendido de la película es lo poco comiquera que es. Desde un primer momento la película coge un tono rotundo y serio, parecido a las películas de aventuras de los 80 (Conan o El Señor de las Bestias), pero con los medios actuales y toda la parafernalia que ofrece el CGi y los efectos especiales. Donde podría salir una bazofia, se ofrece una película sólida, sin nada especialmente destacable, pero hecha con oficio.

ACTORES: En cuanto a los actores, Chris Hemsworth hace un Thor medianamente digno. Luce palmito a gusto (atención nenas!) y se aleja del monoregistro típico de estas películas (Lobezno me viene a la cabeza a toda velocidad). El elenco de secundarios es arena de otro costal. Sorprende ver a Natalie Portman, Anthony Hopkins o Idris Elba participando en una película de este calibre, y, cómo no, cumplen con suficiencia.

DIRECTOR: Si la presencia de Portman o Hopkins resulta inesperada, que el director sea Kenneth Brannagh es aún más inesperado. A posteriori hay que reconocer que su oficio se nota, pues la representación de Asgaard y Jotundheim impresionan estética y visualmente. Sabe dar un inicio espectacular y un final con un climax bien conseguido, aunque la parte del medio se desinfla bastante. Aun así, consigue coreografías bastante correctas y durante todo su metraje demuestra que se ha rodado sin pasión, pero con oficio y solidez. La consistencia de algunas escenas me resultan inesperadas, como la impotencia de Thor bajo la lluvia, que me recuerda que hay un director con talento detrás de las cámaras.  
Eso sí, no me acabo de explicar que pintan Los Guerreros Asgaardianos, pero seguro que era posible hacer a Obelix, Xena, Robin Hood y Jackie Chan con un poco más de dignidad.

GUIÓN: Como primera película de superhéroe, toca introducir al personaje principal, con lo que la historia de sus orígenes se come gran parte del metraje -casi dos terceras partes-. No queda mucho espacio para una historia, por lo que esta se despacha rápidamente, nos quedamos que Loki es un malo sediento de poder, Thor aprende que un martillazo en la cabeza no es siempre la mejor solución y poco más. Por otro lado, los personajes tienen personalidad, el ritmo está bien conseguido y la coherencia no chirría en ningún momento. No tiene nada destacable que la haga diferente a cualquier película del género ni pasará a la historia, pero se deja ver agradablemente.

Quizás porque me esperaba algo mucho peor, pero me he encontrado una correcta adaptación, irregular en su conjunto, pero sin errores que impidan un agradable visionado. Una película más dentro de la macro-saga Los Vengadores (algún día habrá que hacer un compendio de todo el fenómeno, perfectamente orquestado para ganar dinero a manos llenas), yo me esperaba muy poca cosa, pero ha resultado un entretenimiento muy estruendoso y ligero.

Nota: 4
Nota filmaffinity: 5.6


martes, 1 de marzo de 2011

Black Swan

Ésta es de estas películas en las que te gustaría tener más capacidad de palabra para poder explicar lo que es esta locura de película.

La veterana bailarina de una prestigiosa compañía de teatro se retira. Hay que elegir una nueva primma donna para la nueva temporada, y la principal favorita para ello es Nina. Nina es una chica tímida, que ha vivido siempre muy dependiente a la sombra de su madre. Años y años de esfuero y obsesión la han convertido en una bailarina perfecta. Cada movimiento, cada giro, cada gesto, es preciso y dirigido. Sin embargo, para la siguiente obra, “El lago de los cisnes”, el director quiere que una misma persona haga de cisne negro y cisne blanco. Nina es perfecta para el cisne blanco, pero para el negro se encuentra con un problema: El negro es lascivo, seductor, impulsivo… Todo lo que no es Nina. Éste deberá indagar en su interior en busca de su YO perverso, debe desinhibirse totalmente para poder llevar a cabo su papel. Esto, en una mente ya de por sí obsesiva y reprimida acaba siendo algo peligroso, pues a veces puedes liberar algo y que escape a tu control…

La temática, poco atractiva a simple vista de la película puede que haga que a más de uno le echen para atrás los primeros minutos del filme, pero si desde el primer momento de la película te dejas llevar por la dulce, intensa y preciosa bso, por la belleza estética y la inocencia de Nana, y te involucras con el personaje, Cisne Negro pasa a convertirse en toda una experiencia para nuestro deleite.

El argumento es bueno aunque con "peros".

Esos "peros" son que hay situaciones bastante irregulares dentro de las paranoias de Portman. Aunque como la película en sí es deleitosamente absurda se pueden pasar por alto. 
Pero la fuerza con que se te hace vivir una historia de matices tan universales (el afán de superación, la competencia , el sexo como inspirador o inhabiltador, el dominio en la familia o en el trabajo, arte y vida etc.)

ACTRIZ: Hay una actriz básica y prácticamente única. Natalie Portman hace la mejor actuación de su carrera.  Es simplemente grandiosa. Quizás el mejor papel femenino que he visto en unos cuantos años. La dualidad mental, la confusión, psicosis, paranoia… Portman se encuentra con un imposible y lo resuelve fantásticamente. Sostiene toda la película con una viveza sobrecogedora y brutal. Un papelón con todas las letras. Un Óscar totalmente merecidísimo, haciendo que, simplemente con su actuación, la película pase a ser totalmente admirable.

DIRECCIÓN: Aranosfkij es cualquier cosa menos un director normal. Con una enfermiza obsesión por la locura y los excesos, lleva unas cuantas películas excavando en el interior de la psique humana y los sacrificios máximos en torno a un objetivo final.
Toda la película destila un vacío, una devastación y una deshumanización incómoda. Escenas dolorosas y vitales que llegan a resultar visceralmente desagradables. La estética de la película me resulta desasosegante. Fría, aséptica, clínica, vacía, esos espacios sin gente, sin sentido ni explicación. El único calor humano proviene del público y apenas lo ves, sólo lo oyes. No disfruté la película (en el sentido de salir "bien" de ella) pero me gustó muchísimo. Aranosfkij nos deleita y nos tortura con imágenes hipnóticas y maravillosas. Con un virtuosismo digno de mención. Si ya se da a los excesos, aquí además, se desmadra especialmente hacia la locura. Por otro lado, las escenas de ballet son siempre primeros planos, preciosos… pero si lo que quieres ver es ballet, no vas a ver mucho en acción!

GUIÓN: El hecho de basar la historia en el ballet puede asustar a mas de uno, y además, el hecho de que, en realidad, la historia del “lago de los cisnes”  no es que sea de interés general, hace que la historia pueda quedar algo cojo. La dualidad de personalidad y el esfuerzo por lograr meterse en un personaje es algo que ya se ha visto, y la película no aporta nada nuevo en este sentido, aunque la locura que es, resulta desasosegante. Hay unas cuantas muestras de incoherencia y otras cosas sin sentido, aunque preciosas, lo cual desmerece un poco la cosa, pero se le perdona por lo bonito y espectacular que resulta. Quizás el hecho de que su hermana mayor “El club de la lucha” que contiene unos desdobles similares para soportar la crueldad de la vida, sea tan reciente hace que a la que te paras a hurgar, quede algo visto.

En resumen, una película visceral y absorbente. Un inicio y un final apoteósico, dejándome un buen rato en estado de shock, pensando en lo alucinando que me había quedado con la película y su desenlace. No es para todos los paladares, pues habrá quien desconecte de su vorágine visual y maldiga sus excesos, pero es que para disfrutarla, hay que sumergirse en ella de cabeza y dejarse llevar. Cisnes blancos abstenerse.


Nota: 8
Nota filmaffinity: 8.0