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lunes, 22 de marzo de 2021

Lluvia de albóndigas

Yo soy bastante aficionado al cine de animación –especialmente por ordenador- y es extraño que me pierda alguna de las propuestas que llegan a la gran pantalla, incluso cuando se trata de historias infantiles. No hay más que ver la cantidad de reseñas al género que he hecho para comprobar que me trago bastantes más de las que serían recomendables. Sin embargo, cuando vi el cartel de esta película, me leí su argumento… me pareció una propuesta tan estúpida que decidí pasar de ir al cine. Finalmente, un buen puñado de años después, aquí la tenemos.


Lluvia de albóndigas nos presenta a Flint, un inventor chiflado ya casi desde la cuna que ha vivido con el sueño de cambiar el mundo con sus aparatos. No ceja en su empeño a pesar de ser considerado el tonto del pueblo de la pequeña isla en la que vive. Un día, crea por fin algo que funciona, una máquina capaz de convertir las nubes en comida, permitiendo así acabar con el hambre del mundo. Como el chaval es así de desastroso, la presentación del invento acabará mal, con la máquina surcando los cielos buscando crear la tormenta de albóndigas definitiva.

Viendo el tráiler y el argumento, uno puede esperar la típica película de luchar por tus sueños, con un desarrollo amable, esos amorcitos que salen bien tras un par de vicisitudes que sólo interesará a los más pequeños.

Sin embargo, lo que me he encontrado es una loquísima parodia del cine de catástrofes que no deja títere con cabeza (Armageddon, Twister…) que se permite, incluso, generar personajes coherentes y una galería de secundarios de lo más tronchante. El desarrollo argumental es el que es y el tono se pasa de estúpido a veces, pero aún sin ser gran cosa, la película es perfectamente consciente de ser una tontería, buscando hacerte disfrutar a lo grande sin complejos. Se agradece encontrar propuestas sinceras, con tres ideas bien hilvanadas y realizadas, sobretodo, con mucho cariño.

Sus exiguos 85 minutos se hacen adecuados para no cansar, especialmente cuando te das cuenta de lo poco que tiene que contar. Así, se las arregla para que todo transcurra a buen ritmo y, a la que te des cuenta, se ha acabado. No se abona a esa moda de que las películas deban durar dos horas añadiendo escenas de relleno sólo para acumular minutos. Entre risas y chorradas, la película entra muy fina. El público sigue siendo infantil, no abandonando en ningún momento un tono blanco, predecible y agradable, sin complicarse más de lo necesario y proporcionando un final complaciente (y coherente).

Lo que más llama la atención es la desbordante imaginación de su puesta en escena, con hallazgos verdaderamente ingeniosos. Cada tormenta de comida o la absurda recua de inventos de Flint esconden grandes ejercicios de diseño, llenos de detalles absurdos y mezclas inesperadas muy bien encontradas. Más que la historia, acabas intrigado por ver cuál es la siguiente locura que te van a arrojar a los morros, todo ello mientras te descojonas por el último chiste que ha dado en la diana.

Sentido, no tendrá mucho, pero la puesta en escena es fresca y sorprendente, avanza a un ritmo endiablado y despliega un alarde de originalidad que quita el hambre. A pesar de sus defectos, divierte con ganas, que es lo que interesa.

 

Nota: 6

Nota filmaffinity:  6.1 

jueves, 17 de abril de 2014

Lego: la película

En un principio no tenía previsto ir a ver esta película, pero a medida que fui escuchando las primeras críticas y bastante ganado por el tráiler, la cosa ya no sonaba tan mal. Al final, pues acabé viendo las aventuras de esta gente amarilla.


 Emett es el más normal de todos los uniformados constructores de Ciudad Lego, es tan, pero tan anodino y estándar que no destaca en absolutamente nada. Accidentalmente encuentra una reliquia valiosa de la que depende el destino del Universo, lo que convierte en el héroe de la historia, pero claro, en un mundo donde hay tanto derroche de imaginación, sorprende que el elegido, el Ser Especial, el que salvará a todos, sea alguien tan poco dado a tener alguna característica… diferente.



La Warner se está forrando con este macro-anuncio de dos horas de duración. Porque la película no deja de ser eso: una continua invitación a que juegues con tus LEGOs. Pero, a diferencia de otros engendros sacados de juegos lúdicos (si, estoy pensando en Battleship o Transformers), aquí el trabajo está hecho con ganas y, sobretodo, con cariño.


La película tiene ritmo, nostalgia, originalidad, espectacularidad y un buen puñado de cameos que harán las delicias de los más frikis. Pero ante todo, esta película es un derroche de imaginación, la cual es el eje principal de la película y queda patente en cada segundo de la misma. Eso no quita que la película esté dirigida a los más pequeños, con multitud de chistes “demasiado blanditos” para lo que se podría hacer y momentos que parecen perfectos para la carcajada te dejan con una sonrisa simpática y poco más.
La trama avanza de forma frenética, demasiado, provocando un par de momentos en que la cosa chirría y las soluciones pecan de facilonas. Incluso el guion pega un par de giros que son para dar de pedradas a los guionistas, pero es justo en uno de esos giros que parece que van a agotar la película dónde todo cambia y conduce hacia un final realmente magnífico y emotivo acompañado de las aventuras y desventuras finales de Emett.

Está ambientada dentro del mundo LEGO, por lo que todo se crea a partir de estas piezas, desde los personajes hasta el agua, las explosiones y los rayos láser. El esfuerzo en stop-motion (+CGI) para recrear este universo es muy destacable y, por supuesto, todos los elementos son 100% destructibles y susceptibles de ser transformados en las más desmadradas creaciones. Cualquier fan de Lego verá representados sus épocas y modelos favoritos, pues hay de todo y está muy bien escogido. El descontrol que crea puede resultar excesivo, pero despide frescura por todos lados. La banda sonora acompaña a esa frescura, especialmente con el “Everything is awesome”, paranoica y pegadiza como pocas.


La infinidad de guiños, homenajes, y referencias enriquecen la película y la hacen (aún más si cabe) más interesante; empezando por los célebres superhéroes de la DC Comics como Batman, Superman, Green Lantern; siguiendo también con franquicias como "El Señor de los Anillos", "Las Tortugas Ninja", o "Star Wars"; además de los mundos de "Legoland", "Legocity", o "Lego Western"; hasta salen personajes históricos como Abraham Lincoln o William Shakespeare, y de la cultura popular como antiguas estrellas de la NBA, etc... Todo un derroche de ingenio que nos hará disfrutar un montón. De todos los invitados, destaca sin duda el personajazo que se han cascado con Batman, que es capaz de sostener la película durante los momentos en que la trama flojea más.

Para mí, esta película ha supuesto toda una sorpresa. Sin duda, es infantil, está dirigida para toda la familia y hay gags que no tienen la fuerza que deberían, pero en general está llena de frescura y buenos diálogos y, sobretodo, un desenlace muy logrado que redondea la película justo cuando parece que va a estamparse. No mentiré si digo que, al principio, no le iba a poner una buena nota, pero al final me ha atrapado y hay que reconocer que ¡Todo es fabuloso! (joer como se pega la maldita cancioncita!!). De las cosas más simpáticas para ver en el cine estos días.

Nota: 6
Nota filmaffinity: 7.3 (ala!! Pronto empezará a bajar, seguro)

PD: Tras las interpretaciones dramáticas y sombrías del personaje, el Batman que se nos muestra aquí era sin dudas el que necesitábamos. Todo un puntazo.