Mostrando entradas con la etiqueta Garner. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Garner. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de mayo de 2025

Daredevil

Ahora que estos días hemos tenido por aquí la serie de Marvel, pongámonos a recordar la película que tanta fama (ejem) cosechó en su momento.

Así, tenemos a Daredevil, el abogado ciego de día, que de noche se dedica a ponerse la máscara y castigar a aquellos que escapan de la justicia gracias a su oído superdesarrollado y sus habilidades marciales. Esto causará las iras del jefe de la mafia local (Kingpin), que contratará a dos letales asesinos para acabar con él. O algo así.

Cuando yo vi la película en el cine (si, fui de los locos que acudieron a verla), apenas conocía al personaje de haber salido algunas veces de secundario en historias Spiderman, así que no sabía nada de él. Lo que me encontré fue un engendro de película que no tenía sentido, con un “bueno” que no dejaba de acosar mujeres, unos personajes que parecían cada uno sacado de una película diferente y una mezcla de imaginerías que no se entendían. No entraré en lo peregrina de la historia, que abarcaba más de lo que debería en un batiburrillo muy raro.

Ahora, al volverla a ver, conocer mucho más al personaje y tener un bagaje mayor de películas a mis espaldas, pues me he encontrado con una película chunga pero… no TAN chunga. Si bien la tenía por una blasfemia al personaje, en este repaso veo que hay cariño y ganas de que las cosas salgan bien. Han cogido elementos muy reconocibles de las tres grandes etapas del personaje y los han metido en danza con total literalidad. Que luego el tono de esas sagas no pegue entre ellas y el director no se haya molestado en adecuar una cosa a la otra es diferente. Los elementos originales están ahí, hay un chorrón de detalles para el friki, se plantan las semillas para tres secuelas… pero se conjugan con unos problemas de ritmo muy grandes, errores groseros de tono y una trama que no sabe muy bien si ser de Frank Miller o Mark Waid y se queda a mitad de todo. Es decir, percibo muchas ganas de que este proyecto salga bien. Otra cosa es que salga, que el director da para lo que da. La cantidad de despropósitos tras las cámaras es bastante grande, pero se trata de la obra más reconocida de su director – aunque parezca mentira, es así – que luego se arrejuntó a Nicholas Cage y nos dio sus Motorista Fantasma. Con un CV como éste, el resultado no es tan sorprendente.

A pesar de los ríos de tinta que han corrido en su contra, Ben Affleck no carga con las culpas del desastre. De él sabemos que es un frikazo que se ha leído todos los cómics del derecho y del revés y estoy seguro de que es la persona a la que más le duele que la película saliera como salió. Le pone ganas, le pone esfuerzo y hace lo que puede por dar vida a un Matt Murdock ligón (y pesado) y torturado (muy de su época) que podría haber salido de casi cualquiera de los grandes cómics. Sin embargo, tiene el problema de que el resto de actores no saben (o no quieren molestarse en saber) dónde están. Colin Farrell (Bullseye) hace aquí uno de los papeles que le granjearon fama de ser uno de los peores actores del momento, lo mismo ocurre con Jennifer Garner, cuya Elektra no está bien escrita ni ella hace un buen trabajo. Sólo hay que ver su presentación que sobrepasa la vergüenza ajena imitando a una Matrix estrenada no hacía tanto. Por lo menos Michael Clarke Duncan hace un Kingpin bien hecho, brutal y aterrador, como debe ser. El aspecto exterior es un poco chocante, pero es verle moverse por la pantalla y ya da el pego.

Por otro lado, debemos destacar también el trabajo de Evanescence, ejemplo perfecto de bandas sonoras que se lo creen mucho más que la película. La de gente que se quedará alucinada al comprobar que algunos de los hits más conocidos de esta banda se estrenaron para esta película. Cancionazas que están muy por encima del metraje.

Daredevil es una película que se hace aburrida. No se decide si quiere ser comedia, drama o thriller, tiene problemas de ritmo y unos diálogos un poco vergonzantes. Por otro lado, se nota que los creadores querían hacer las cosas bien. No tenían ni idea de cómo, pero lo intentan con multitud de guiños y detalles presentados en pantalla de manera similar a la que tuvimos después MCU. Fallando en casi todos los aspectos, sorprende que llegara a tener una secuela de todavía peor calidad. Mis dieces a la banda sonora, por otra parte.

 

Nota: 3

Nota filmaffinity: 4.3


jueves, 10 de febrero de 2011

El sueño de mi vida

Una comedia romántica risible, previsible y aburrible.


Jenna es una niña “normal” de 13 años. Tiene sus amigos, sus sueños y sus ídolos. No obstante, quiere ser una del grupo de las chicas populares, las chicas guapas que se van con todos los chicos y que manipulan a los demás a su antojo; su mejor amigo Matt (gordito, que pasa absolutamente de la moda y lo que digan los demás), intenta quitarle esa idea y hacer que esté contenta con ser quién es. El día de su cumpleaños, estas chicas la humillan, ridiculizándola. Entonces ella desea, con todas sus fuerzas, tener 30 años de una vez y ser una mujer guapa, de éxito y a la moda. Y dicho y hecho. Al día siguiente se despierta siendo una mujer directora de una revista de modas. Sigue siendo la misma niña pavitonta de antes, pero en su  pasado se ha comportado como una arpía y su amigo Matt se ha alejado de ella (que es lo único que le importaba en realidad).

A fín de cuentas, es una versión femenina de Big, con mucho más azúcar, menos gracia y una gran cantidad de momentos estúpidos e innecesarios. La historia no tiene la más mínima gracia y en todo momento puedes decir lo que va a pasar a continuación. Los personajes no tienen el más mínimo asomo de carácter y, lo mejor que tiene es que es corta.

ACTORES: A los actores no hay que meterles culpa, bastante tienen con hacer su trabajo con los personajes tan horrorosos que les han dado. Jennifer Garner resulta estúpida, pero es que su personaje lo es. Y Mark Ruffalo, en uno de sus primeros papeles dentro de la comedia romántica, demuestra que sabe ser eficaz sin necesidad de molestarse mucho; haciendo su papel (quizás el único humano) de manera correcta. Del resto, mejor no hablar, caricaturescos (sin ser deliberado) y ridículos.

DIRECTOR: Gary Winick debutó con este bodrio y, después de hacer un horror de comedia romántica, ha seguido haciendo cosas similares, a cual más petarda y edulcorada. Incluso hizo un remake de Sexo en Nueva York pero con otro nombre! Realmente, un director a evitar.

GUIÓN: Historia estùpida, que ofenderá a cualquiera con más de 12 años de edad. Personajes sin sentido, situaciones extrañas y una previsibilidad bastante obscena. Azucarada hasta límites insospechados, se hace más bien desagradable.

En resumen, un engendro de película, mala con ganas, sin la más mínima gracia y con un deje paternalista bastante insultante. 

No obstante, una muy buena banda sonora, pero para eso, me pongo yo música.

Nota: 1
Nota Filmaffinity: 5.4

domingo, 6 de febrero de 2011

Contes per a nens y nenes politicament correctes

Hace poco he leído este divertimento. Básciamente se trata de una revisión de los cuentos clásicos (Blancanieves, Caperucita Roja, la Cenicienta…) pero tratados desde una visión en la que se tiene un cuidado especial (por no decir paranoico) de ser de manera absoluta políticamente correctos. No debe haber el más mínimo rastro de discriminación por la razón que sea ni posibilidad que alguien se sienta ofendido.




Con la premisa de la que parte el libro, la versión de la historia cambia a veces radicalmetne, dando lugar a momentos absurdos realmente divertidos.La versión que yo he leído es una traducción al catalán por Quim Monzó, que hay que reconocer que es un escritor con bastante retranca y con la pluma muy afilada cuando quiere. Con ello quiero decir que me han parecido unos cuentos muy jocosos y un divertimento agradable. 

Son 90 paginillas de nada, que se leen en 20 minutos, pero bastante divertidas. Hay quien lo interpreta también como una graciosa crítica a la necesidad de ser políticamente correcto que parece imperar en esta sociedad (cosa que me irrita en sobremaner), o como una invitación a la reflexión…. Pero bueno, para mí, son 90 páginas divertidas para pasar un rato agradable.