Mostrando entradas con la etiqueta Grossman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grossman. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de junio de 2016

Vida y Destino (Vasily Grossman)



Llego ya al libro 7 de la cesta’13 (aunque con saltitos aquí y allá). Empiezo este monstruo con las burlas de Lauriqui sobre mis dosis de masoquismo y mis ganas de aburrirme. No es la mejor manera de empezar, no señor.

Título: Vida y destino
Autor: Vassily Grossman
Título original: Vie et destin (el “original” es una traducción en francés. El manuscrito ruso se ha perdido)

“Por su capacidad de abarcamiento y nitidez estilística, Vida y destino es comparable a Guerra y Paz; por su humanidad y poder emotivo recuerda a El Doctor Jivago; en lo que tiene de retrato de la realidad del Estado soviético en su dimensión totalitaria iguala a las novelas de Soljenistsin. Tomando como eje la batalla de Stalingrado, Vida y destino relata a la vez el terror stalinista, los horrores de la guerra y la vida cotidiana en la torturada retaguardia. El tema central del libro es la libertad individual del hombre frente a la coerción de los sistemas, y el triunfo de Stalin como consolidación y prolongación convergente de los métodos fascistas de antisemitismo y terror estatal. En la gran tradición de la novela rusa, los problemas esenciales de la existencia humana ocupan el núcleo ideológico central de un vastísimo fresco, conmovedor y aterrador a la vez, de personajes y situaciones en un contexto apocalíptico de conflicto y destrucción. Nos hallamos ante una obra capital de la narrativa del siglo veinte.”

El propio resumen la manda en la órbita de los grandes de la literatura rusa (palabras mayores), con referencias como Guerra y Paz o El doctor Jivago, en cuanto a dificultad, densidad y ambición. La literatura rusa dura es todo un peligro, pero Vida y destino está a la altura de lo que se promete. Vaya libro. Totalmente alejado de la lectura ligera o la dedicada al pasatiempo. Apreciar este libro requiere toda tu atención para recordar todas las relaciones que se mantienen en la extensa familia rusa de cuyo destino somos espectadores impotentes. También requiere buenas dosis de entereza para no perecer desolados ante la barbarie de la guerra y de la vida.

Más allá de su calidad literaria, que la tiene, y mucha, con todo lo que ello implica. Este libro es importante por su trascendencia histórica. Vassily Grossman fue un escritor de éxito dentro del telón soviético en la década de los 50. Quizás al ser tan importante esperaba poder burlar la censura, pero el intento de publicación de Vida y destino acabó con su novela secuestrada y su persona exiliada a la gélida Siberia, muriendo poco después.  El original de la obra –que ya se ha perdido- fue transferido en microfilms y escamoteado hasta el territorio francés, donde pudo ser traducido y publicado, con el consiguiente enfado del régimen de Kruschev. Toda una historia que merecería una novela para ella sola.

Ya nos habremos hecho a la idea de que no estamos ante un best-seller, ni mucho menos. Argumentalmente, Vida y destino funciona como continuación de Por una causa justa, siguiendo las desventuras de todos los miembros de la familia Chapovnikov, desperdigada entre San Petesburgo, Stalingrado y Moscú a lo largo de la IIGM. Si el pueblo Ruso ya llevaba tiempo sufriendo días convulsos, el ataque de los alemanes no ayuda precisamente al bienestar popular. Para nosotros, que conocemos el devenir de la historia, se nos hace desolador ver cómo, tras un mal trago, vuelven a hacer planes de futuro y sueñan con un destino esperanzador cuando estamos pensando: “coñe, que todavía te quedan 3 años de guerra… que planes de futuro ni que leches…”

Como he comentado antes, los Chapovnikov se hayan dispersos por media URSS y ocupan un puñado de estratos sociales. Cada uno de los pequeños núcleos familiares tiene su trama, que se desarrollan sin apenas mezclas, siguiendo un desarrollo cronológico muy disgregado con el que Grossman va pintando lienzos y lienzos sobre la vida. Individualmente, ha habido tramas que me han aburrido bastante, mientras que me he identificado más con otras, que he seguido con mucho más interés, aunque fuera para sufrir con las desgracias que acaecían a unos y otros. Realmente, la historia o la guerra en sí no le interesan. Es el ambiente que se respira, la asfixia por la falta de libertad, la incapacidad de pensar o de existir y la sensación de que, cualquier decisión, debe retrasarse hasta “el final de la guerra”. 

Dentro de la inmensa batería de personajes, no encontraremos ninguno de ellos especialmente gracioso o simpático, tampoco hay ninguno que sea especialmente notable de carácter. Todos tienen fallos, trapichean, politiquean y maquinan. En ellos, las consideraciones éticas pasan a ser secundarias, como suele sucedr con cualquier ser asustado y hambriento,

La trama a la que he cogido más gusto es la de Viktor Strum, un físico teórico judío al que no le mueve otra cosa que la ciencia, lo que le ha permitido mantenerse al margen de cualquier intriga política. Hasta ahora, los tiempos están cambiando y las prioridades de la investigación se ven marcadas por los intereses de la política. Por ello, los miembros del partido maquinaran para evaluar su integridad política, lucha ante la cual el pobre Strum no está preparado ni puede hacer nada contra la maquinaria política una vez se empieza a mover contra él. ¿Cómo puede alguien que defiende el triunfo de la ciencia y el avance de la humanidad existir en un estado criminal y genocida?

El Comisario Krimov –cuñado del anterior- es un ferviente creyente del partido, encargado de ir de escuadra en escuadra manteniendo alta la moral de los soldados. Cuando su mujer pasa a ser el objetivo  romántico de uno de los cabecillas de la provincia, será falsamente acusado de traición. A partir de aquí, ni su fe ni su pasado importan ya. Está marcado y sólo queda la confesión y la ignominia. Ahí descubrirá que su furia ciega no sirve de nada contra paranoia y los caprichos del servicio de Seguridad soviético, Sorprende ver a como un ser tan repugnante y fanático va viendo como todo en lo que cree se tambalea cuando pasa a ser víctima en vez de verdugo. 

La matriarca Ludmilla Chapovnikova se ha quedado en Ucrania, sobreviviendo como puede en tierras en disputa. Los soldados de uno y otro bando no cesan de hostigarla mientras ella hace lo posible por no llamar la atención de nadie y así no llevarse ninguna bala inadecuada. Representa una mujer mayor, totalmente derrotada por la vida que no ha sido feliz ni joven, ni en su matrimonio ni con sus hijos, que la abandonaron tan pronto como pudieron. Aun así, no desea otra cosa que encontrar algo a lo que dar amor, aunque no quede ya nada que valga la pena salvar en su pueblo asolado. 

También destacaría los hechos que acaecen en el edificio 4b de Stalingrado. Durante el asedio, el edificio queda aislado y la cuarentena de soldados que han quedado allí atrapados y se ven obligados a sobrevivir sin apoyo del resto del estado. Curiosamente, en vez de perecer, florecen al verse libres del yugo del partido, con lo que, durante las semanas que dura su asedio, construyen una mini-sociedad donde, a pesar de todo, pueden ser más o menos “felices” mientras dedican su vida a masacrar alemanes. 

Estas son solo unas pocas de la treintena de historias que se narran durante Vida y destino: los soldados del frente, la no tan lujosa vida de la comandancia, el cuartel general totalmente alienado de la realidad, los deportados en los gulags, la vida lejos del frente, en Moscú,  el tranquilo frente asiático, la realización que la victoria en la guerra no implica el fin del sufrimiento… 

No es un libro fácil de abordar. Se hace incómodo acostumbrarse a su inconexa narrativa, con los típicos personajes rusos que son nombrados de 3-4 maneras diferentes y pocas facilidades para que el lector “se entretenga”. Sin embargo, el esforzado lector que consiga hacer un camino a través de la maleza de sus páginas podrá encontrar un texto que permite varias relecturas e interpretaciones, además de un compendio de subtramas que construyen un lienzo terrible y admirable de una sociedad aterrada. El estilo de Grossman es sucintamente parco. Sus descripciones, aunque abundantes, abusan de la concisión y la reiteración. Para muestra, su concienzudo relato de un barracón repleto de soldados, de los que se nos cuenta el pasado de todos y cada uno de ellos. O la manera en que evoca las humedades del Volga o el apocalíptico de combate urbano en Stalingrado. Es una pieza de orfebrería. Grossman te sube a un coche de reparto, te lleva a un campo de concentración o un horno de pan y te permite oír la música que suena, las manos que se sujetan. Sentir el frío y el hambre, todo bajo una nueva luz, que nunca hubiera esperado ver.


Por otro lado, Vida y destino busca más que ser un testimonio del horror de la guerra. El principal propósito del libro se haya en denunciar y retratar como el estado se ha convertido en un nido de arribistas paranoicos que no permite pensar, obligando al individuo a aceptar y seguir con ahínco las directivas del partido, sufriendo la fatalidad de las “aleatorias” decisiones del partido. Desde los más separados de la sociedad, los dedicados a la ciencia, los soldados y defensores contra el enemigo hasta los propios guardianes de la moral, todos son susceptibles de sufrir una mala opinión de quién no debe o simplemente, de no estar de acuerdo con alguna de las cosas que suceden en el país. Lo que en nuestro mundo no sería un problema, allí les convierte en traidores a la patria y en seres a eliminar de raíz, con las consecuencias que ello tiene para sus vidas y las de sus allegados. El desengaño que se produce cuando la universalidad del comunismo soviético prioriza a los rusos por encima de todos. Para ello usa mil metáforas más o menos sutiles, siendo especialmente brillante en la que, criticando vehementemente el régimen Nazi, asistimos sorprendidos ante la cantidad de analogías que éste tiene con el Estalinismo que se ha impuesto en la URSS, incidiendo en cómo los antaño referentes del comunismo y del alma rusa (Lenin, Tolstoi) han pasado a ser traidores más deleznables que los capitalistas.

Quizás lo que las autoridades soviéticas vieron más peligroso en este libro no es que fuera un panfleto antisoviético. No se percibe como una publicidad o un escrito realizado con el objetivo de difamar, no. Ello habría sido fácil de debatir y vilipendiar. Vida y destino se percibe con una historia brutalmente realista, describe con tristeza el día a día de un pueblo que se ha acostumbrado a sufrir lo indecible. Es el desengaño de una personalidad que se ha venido abajo, la tragedia de un intelectual que se da cuenta de que la patria que adoraba –que sigue adorando- se ha convertido en el azote de la humanidad, en el que la posibilidad de tener libertad, de poder elegir ha desaparecido. Grossman se ha convertido en un huérfano desconsolado que transmite su dolor en este compendio de historias que, a buen seguro, cualquier compatriota reconocería como tristemente ciertas.  Por ello, el Politikon no se conformó con el exilio o la cárcel para Grossman, que recibió un castigo mucho más grande de lo que uno pudiera esperar en un simple escritor de novela. 

Es un libro que tiene más importancia por lo que representa que por las letras que contiene sus páginas. Requiere una gran inversión en tiempo y dedicación (adentrarse en más de 900 páginas de maraña y tristeza no es agradable, y no todos los lectores están dispuestos a pasar por ello), pero el resultado es impresionante. Además, Grossman se las arregla para obrar el milagro e infundir un rayo de esperanza en cada desgracia de manera trascendente, evitando que el libro se convierta en una sucesión de tragedias que te dejan tirado hecho un trapo.  

Aun así, no es un libro que se pueda recomendar. ¿Me ha gustado? No estoy muy seguro, pues no es un libro que haya disfrutado. El tedio me sacudió en algunas historias, mientras que otras me llegaron mucho más adentro de lo que hubiera podido esperar. Sin embargo, se puede percibir que se trata de una obra maestra en su concepción y su desarrollo, eso no lo dudo. Hay mucho talento y un canto a la libertad individual de lo más desgarrador. Podríamos decir que es una novela para el lector avisado que quiera descubrir mucho sobre sí mismo y sobre su pasado.

Nota: 8
Nota goodreads: 4.43/5

miércoles, 9 de febrero de 2011

Los Magos (Lev Grossman)

Título: Los Magos
Autor: Lev Grossman
Título Original: The magicians.


“Quentin Coldwater es un chico brillante pero desdichado que vive obsesionado con las novelas de fantasía que leyó en su infancia y que transcurrían en un país mágico llamado Fillory. Cuál será su sorpresa cuando, inesperadamente, es admitido en una muy secreta y exclusiva Universidad de magia en Nueva York, donde recibirá una rigurosa educación sobre los arcanos de la moderna hechicería y descubrirá la amistad, el amor, el sexo, la bebida... y el aburrimiento. Porque a pesar de los increíbles descubrimientos que ha hecho a lo largo de estos años de universidad, siente que le falta algo. La magia no ha conseguido que Quentin encuentre la felicidad y las aventuras con que había soñado. Pero tras graduarse, él y sus amigos harán un descubrimiento asombroso: Fillory es real, aunque no exactamente como imaginaron en sus sueños de infancia . . . Psicológicamente penetrante y extraordinariamente absorbente, Los magos transita por territorios inexplorados, imaginando la magia como una actividad practicada por personas de carne y hueso, con sus deseos, sus caprichos y sus volubles emociones. Lev Grossman ha creado un mundo sumamente original en el que el bien y el mal nunca son absolutos, el sexo y el amor no son simples ni inocentes y la ambición por el poder tiene un precio terrible.”

He acabado este libro con una serie de sentimientos encontrados. Por un lado, el libro me ha agradado, es una manera diferente de presentarte una historia de fantasía, muy alejada de lo habitual, sin dejar por ello el componente mágico del tema. No obstante, no deja de ser una especie de mezcla de “Narnia” y “Harry Potter” protagonizada por el protagonista de “El guardián entre el centeno”. Esto la acaba haciendo relativamente desagradable, ya que contiene gran cantidad de referencias (muchas obvias) a prácticamente toda la imaginería de la fantasía (Señor de los Anillos, D&D, Star Wars además de las anteriores) que, si bien al principio hacen un poco de gracia, luego incluso molestan.

La historia nos muestra la vida de Quentin, un chico prodigio en la escuela, pero algo solitario y con una tendencia excesiva a la autocompasión. No sabe que hacer con su vida, no está contento con ella y sufre una gran infelicidad con ello. Un día, recibe la invitación para inscribirse en la Universidad de la Magia. Creyendo que esto es el camino a la felicidad se tira de cabeza a ello y luego, vemos resumidos los 5 años de la Universidad (estilo Potteriana, pero mucho más cruda) en 300 páginas. En ellas, vemos como Quentin va aprendiendo magia y, sin madurar en lo mas mínimo, sigue siendo igual de infeliz. Luego, al acabar, vemos que Quentin sigue siendo el mismo y, después de deambular miserablemente un poco, ve la oportunidad de ir al mundo que siempre deseó: Fillory (exageradamente análogo a Narnia… MUY parecido). Allí esperan una serie de aventuras relativamente realistas, que muestran, de manera original, un mundo de fantasía algo mas crudo y difícil de lo normal. Y además, a diferencia de otros héroes que son protagonistas absolutos de todo, aquí son simples peones, ninguneados en el mundo, con un final muy cruel (acorde con el resto de la novela), a pesar de un epílogo muy edulcorado que intenta arreglar la dureza final.

Es original y diferente a lo normal, al añadir un punto de dureza y realismo al normalmente lírico universo de la fantasía heroica. No obstante, toda la historia no deja de rezumar un extraño aroma a refrito, ya que todo parece una mala versión de una historia ya conocida. El inicio es demasiado parecido a Potter y luego se parece demasiado a Narnia, además de tener una gran cantidad de guiños a otras sagas, que al principio hacen gracia, pero luego cansan.

En cuanto a los personajes, sorprende el tiempo que se entretiene a crearles un carácter y una manera de ser concreta. Están muy bien construidos y son crudamente reales, paranoicos y desequilibrados. Viendo el despropósito de la historia, es algo a agradecer, ya que consiguen ser bastante carismáticos. A destacar:

Quentin: Niño prodigio con unas dosis de autodestrucción y incapacidad para disfrutar exageradas. Orgulloso y con muchas ansias de grandeza, pero sin saber tomar una buena decisión o hacer una reflexión adecuada de su vida.

Elliot: Un talento natural para la magia, que realiza con una facilidad insultante, lo cual hace que nada le importe y le atraiga. ¿para qué hacer nada, si nada te cuesta un mínimo esfuerzo? Esto provoca que se pase la mitad de la novela borracho y en el resto lamentándose de la falta de gracia que tiene la vida.

Penny: Un punk antisistema que resulta ser un mago poderosísimo. Pasa de seguir el modelo de estudios y se inventa el suyo, sobrepasando el resultado posible de manera espectacular. Teóricamente le gusta la soledad y trabaja mejor sin que ningún ser humano le interrumpa, pero necesita la ayuda del grupo de amigos de Quentin para conseguir saciar su ansia de saber.

He dicho el grupo de amigos de Quentin, porque, sorprendentemente, Quentin tiene amigos!! Un grupo de gente como Elliot, muy humana, pero que sería imposible de ver juntos nunca en un grupo; pues ya se habría matado mutuamente muchas veces. Son personajes muy creíbles como tales, pero nunca serían amigos. A pesar de ello, el autor hacen que sean amigos y, a pesar de hacerse miles de putadas (cuernos, envidias varias, traiciones…) en algún momento se acaban salvando la vida unos a otros. Todo queda demasiado forzado. Esto sumado al hecho de que Quentin no madure lo mas mínimo durante los 10 años que se supone que pasan en la historia acaba chirriando un poco.

Además, en la parte final, que requiere algo de acción, el autor intenta contar todo lo que ocurre, resultando en algunas narraciones algo confusas que deslucen un poco.

Para resumir, es una propuesta muy diferente dentro de la Fantasía. Atrae ese realismo y ese punto de vista tan diferente. Los personajes están bien construidos  y resultan carismáticos. Luego, toda la acumulación de errores hacen que te pases las páginas esperando que mejore y desespera ver que ello no ocurre.

¿He disfrutado con el libro? La verdad es que si, es un libro inusual y se agradece leer algo novedoso de vez en cuando; sobretodo esa propuesta realista dentro de la Fantasía Heroica. Sin embargo, tiene muchos errores, se podría hacer algo mucho mejor de lo que acaba saliendo.

Nota: 3 (una propuesta interesante, mucho, y con muy buenas mimbres pero muy mal llevada a cabo)
Nota Amazon: 5.86