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miércoles, 22 de agosto de 2018

Juan de los muertos


Estos días tontos de verano hace tanto calor que hay días que uno no sabe que ver. Paseas por lo que tienes disponible y, mira, “Juan de los Muertos”, una de zombies. Por un lado, perezote. El género zombie está más que trillado y se hace dificil encontrar alguna propuesta diferente, que aporte un mínimo de frescura a los no-muertos. Recordaba, no obstante, que esta película había sido nominada para concurso en Sitges, por lo que algo decente tendría.


“Juan de los muertos, asesinamos a sus seres queridos”. Con esta premisa parte lo que estaba buscando, una de zombies diferente. Es como ver una película de vampiros ambientada en Irán (que la hay, y muy buena, por cierto). ¿Cuántas veces habéis visto una de zombies ambientada en la cuba comunista? Aunque muy deudora de la Zombies Party (Shaun of the dead), de Wright, esta gamberrada surrealista sabe mantener un toque peculiar que sólo puede darse en la isla caribeña.

El filtro de la sociedad cubana, muy diferente de la típica sociedad yanqui en que se ambientan estas películas, hace que las reacciones de los protagonsitas ante el apocalipsis zombie sean de lo más curioso. En un primer momento, todos se giran a enterarse de la versión de la realidad que da el Gobierno (¿Son Zombies? ¡NO! ¡Son disidentes yanquis!), pero luego, cuando la cosa se sale de madre definitivamente, los protagonistas, como buenos cubanos, hacen de tripas corazón, suspiran con resignación y montan un pequeño negocio trapicheando dólares a cambio de asesinar a los seres queridos transformados. Después de todo, si han sobrevivido a nosecuantos planes quinquenales, a un embargo muy simpático y todos los problemas habidos y por haber, ¿qué van a hacer unos cuantos zombies contra Juan y sus compañeros supervivientes? La reacción de los personajes es realmente descacharrante, con un pragmatismo que da lugar a algunos gags ciertamente brillantes. Muy cachondos y un poco bastardos, a su modo.



No obstante, la película peca de tener un desarrollo predecible, que pasa por todos los tópicos del género. Esto tampoco es que vaya a pillar por sorpresa a nadie, supongo, pues la gracia es pasar por ellos a través del filtro cubano que hace del film un ejercicio diferente y curioso. A ver, la película es una chorrada gigantesca, no hay que buscar lo que no es (po’ favo’).

La simpatía que remata esta cachonda es el desparpajo con que actúan los personajes principales, Alexis Díaz de Villegas o Jorge Molina. La camaradería con el compadre de toda la vida, la extraña relación entre el afeminado y el cachas que no puede ver sangre da lugar a un puñado de zarpazos de humor maravillosos. Caso aparte es el papel de la actriz femenina, una Andrea Duro que apenas hace que servir de mero florero, sin ser capaz de sacar partido de los momentos inspirados que el guión le da.

Como no puede ser de otra manera, en una película de zombies que se precie vamos a tener nuestra dosis de cabezas reventadas, brazos cortados, higadillos colgando y sangre por todos lados. No podría faltar, como no. Sin embargo, en este caso no se hace un especial regodeo ni se busca gratuitamente la casquería desagradable, sino que se usa muchas veces como objeto de mofa, dando lugar a algunos chistes tremendísimos.


Dentro del género se trata de una propuesta descarada, fresca, a la par que pasada de rosca, pero realizada con corrección, lo que la convierte en una experiencia entrañable, entretenida. Es bien capaz de hacerte pasar un rato tan bueno como seguro han tenido los creadores al rodarla. Si los zombies son lo tuyo y estas algo harto de lo mismo… Dale la oportunidad a Juan de los Muertos, te reirás con ganas.

Nota: 7
Nota filmafffinity: 5.7

Como prueba de la inusual calidad de este proyecto, fue premiado con el Goya a la mejor película latinoamericana. UNA DE ZOMBIES CON UN GOYA. CON UN PAR.

lunes, 25 de enero de 2016

Blacksad. El Integral 1-5 (Díaz Canales & Guarnido)



Siempre me ha gustado la Bande Desinée. Estos últimos meses debo haber comentado varias veces que me apetecería tener los cómics de Blacksad pero nunca me iba a poner a comprarlos, que si no era para cogerlos todos del tirón no me ponía. Curiosamente, alguien debió oírlo y me preparó una sorpresita para mi día del nombre. Visto el interés puesto… ¡no era conveniente entretenerme mucho para leerlo!

Título: Blacksad. El integral
Autor: Juan Díaz Canales, Juanjo Guarnido
“POR FIN, EL VOLUMEN INTEGRAL DE BLACKSAD EN CASTELLANO En un mundo de animales antropomórficos inspirado en los Estados Unidos de la década de los 50, un gato detective llamado John Blacksad investiga desapariciones y crueles asesinatos. Por fin, los álbums de Blacksad, reunidos en un volumen integral en castellano. Más de una década de trabajo en un solo tomo. Blacksad ha cosechado las mejores críticas y se ha alzado con premios tan prestigiosos como el Eisner, el Harvey o los del Festival de Angoulême.”

El mundo en que se mueve Blacksad es un lugar agreste, lleno de peligros, dónde el que el éxito y la muerte parecen compañeros inseparables. Tal como ocurría en la descarnada Sin City, hay que ser muy duro para mantenerse a flote en este reino de corrupción, pero nadie es tan duro como Blacksad, el gato negro, un detective privado con una habilidad increíble para meterse en los líos más desagradables que pasan a su alrededor.
El integral que he leído contiene sus cinco publicaciones más un par de relatos cortos inéditos que le añaden más lustre a la edición. Nada de números separados, todos juntitos para forjar un tomo imponente y espectacular. La calidad que hay en cada una de sus páginas desborda de un buen hacer inmejorable, componiendo pequeñas obras de arte dentro del género de la novela negra. El cuidado en la composición ayuda al lector a meterse dentro de la historia, acompañando a unos personajes que se hacen querer con ganas.

El espléndido trabajo al guión de Juan Díaz Canales quedaría en el olvido sino fuera por la increíble calidad del dibujo de Juanjo Guarnido, que no sólo da vida a una serie de animales antropomórficos a los que conoces desde el primer golpe de vista, sino que recrea admirablemente un twisted US con lo mejor de la época noir. La expresividad de su dibujo y su acertadísima elección de los tonos en cada momento convierten leer Blacksad en un placer para la vista.

El protagonista absoluto es el detective privado Blacksad. Como buen personaje de novela negra, a pesar de luchar por mantener un mínimo de integridad en una sociedad corrupta y decadente, no puede evitar sentirse atraído por panteras y gatitas salvajes que lo meterán en mil problemas. Secretos del pasado, arrebatos de violencia, momentos de ternura, decisiones equivocadas y dilemas donde no hay decisiones correctas. Todo confluye para crear un personaje vivo y carismático que no tiene que envidiar a los Philip Marlowe o a los Harry el Sucio que están en la imaginería colectiva.
A modo de “sidekick” de cuando en cuando aparece el periodista Weekly, una comadreja siempre dispuesto a vender a su madre por una exclusiva morbosa y un reportaje repleto de carnaza barriobajera. A pesar de su diferencia de caracteres, congenia más que bien con Blacksad,  ofreciendo un contrapunto cínico y desalmado al férreo sentido del honor de nuestro siniestro felino. Su alegre mala idea se hace entrañable, refrescando la tensión de la trama con un buen surtido de puñaladas ingeniosas. 

La variedad de personajes que va apareciendo no impide que todos ellos presenten un carácter diferenciado y acorde (a veces) con el animal que les representa, con una personaliad que se capta desde el primer instante y una profundidad que sorprendería a cualquier profano del “mundo tebeístico”: el comisario Smirnov (un pastor alemán) que se lamenta cuando la justicia no alcanza a veces a capturar a los más peligrosos, el irascible jefe de policía Karup (un oso polar), que no tolera que nadie husmee en su distrito o el soberbio senador Gallo (efectivamente, un gallo), el más poderoso del corral.

Como he comentado antes, los cinco tomos contienen cinco historias totalmente independientes:
En Un lugar entre las sombras, Blacksad investiga la muerte de una exnovia, una cotizada estrella de Hollywood, hundiendo el hocico en traseros a los que no conviene molestar. 

En Artic-Nation asistimos a un trasunto de las guerras urbanas entre los Panteras Negras y el Ku-Klux-Klan, en las que Blacksad se ve implicado al investigar el secuestro de una pequeña mestiza.

Cuando nos movemos a Alma roja nos sumergimos en la época más oscura del McCarthismo, dónde las conspiraciones y los traidores aparecen por doquier, con la amenaza comunista latente en cada página. Las necesidades monetarias han obligado a Blacksad a trabajar de guardaespaldas de un potentado cuyo pasado repleto de turbios secretos serán el inicio de una cascada de problemas. 

El infierno, el silencio nos traslada a la abigarrada Nueva Orleans, dónde Blacksad se verá arrastrado por el ambiente festivo y el jolgorio que desborda la ciudad. La desaparición de uno de los cantantes de jazz más talentosos del momento pondrá a Blacksad sobre la pista de la corrupción que se cuece entre las bambalinas de los grandes escenarios de la música. 

Harto de tanta muerte y desolación, Blacksad decide tomarse unas vacaciones en Amarillo, pero las carreteras del sur son tan polvorientas como imprevisibles y, sin quererlo, se verá obligado a atravesar los Estados Unidos de punta a punta para resolver un asesinato, en el que los personajes más importantes de la Generación Beat se hayan implicados.

Dado su carácter de Stand Alone, se pueden leer de manera completamente separada, pudiendo disfrutar de cada una sin haber leído las demás. Sin embargo, al sucederse las historias una después de la otra, es inevitable que haya “contaminaciones” entre los personajes y los hechos en su conjunto, construyendo poco a poco un universo donde evolucionan y se solapan todos los personajes de las historias y sus peripecias.

Los cómics de Blacksad constituyen uno de los mejores ejemplos de la BD europea. En ellos, todo es más que bueno. Su dibujo es un gozo para la vista; su imaginería es vivaz; su historia es un placer para el alma y Blacksad un amigo que no defrauda. Ningún consumidor de cómics de calidad debería dejarlo pasar. De hecho, si no eres consumidor de cómics, tampoco deberías dejarlo pasar. Deja con ganas de más y más aventuras.


Nota: 9
Nota goodreads: 4.46/5

domingo, 26 de mayo de 2013

Bad Teacher


A veces ver una película sin tener ni idea de que va puede dar lugar a gratas sorpresas. Otras veces lleva a grandes decepciones, como acaba siendo este caso.

Cameron Díaz es una chica mona que trabaja en un instituto, es una profesora vaga, maleducada y grosera. Odia su trabajo y se lleva mal con todo el mundo. Pero todo se va a arreglar cuando se case con su rico novio… Pero ¡Ay! Su novio la abandona ante el altar y ella se ve obligada a volver al instituto y hacer lo que más odia: trabajar. La llegada de un nuevo (¡y rico!) profesor, le lleva a planear la manera de conquistarlo y poder así vivir del cuento. Como no, sus extrañas tretas y su poca disposición a trabajar escandalizarán a sus alumnos y sus colegas.

Últimamente Cameron Díaz se ha especializado en hacer comedias chorras producidas por ella misma. Se trata de películas realizadas con presupuesto casi 0 -después de todo, el único caché alto es el suyo-, dedicadas a su lucimiento. Gracias a su cara bonita  dan resultados decentillos en taquilla, lo que le reporta buenos beneficios. A veces le quedan engendros decentes o divertidos, pero éste caso destaca justo por lo contrario.

ACTORES: Todo el protagonismo recae obviamente en una Cameron Díaz que se dedica a hacer las muecas y posturitas que su personaje le exige. A su alrededor, un Justin Timberlake con el carisma de un zapato y una Lucy Punch con menos ganas de actuar que de comerse una rana. El único que se esfuerza “un poco” es Jason Segel que repite su papel de How I met your mother pero ahora disfrazado de entrenador de educación física salido.

DIRECTOR: No se puede destacar mucho de la carrera filmográfica de Kasdan ni de su labor en este film. Parece no haber hecho otra cosa que poner Rec cuando tocara y poco más. Partiendo ya de un despropósito de guión, se dedica a filmar de una forma totalmente anodina e impersonal. No obstante, se las arregla para dejar un par de escenas que dan simple vergüenza ajena, como la gratuitamente estúpida celebración de Navidad y, sobretodo, la grotesca escena de sexo desbocado sin quitar piezas de ropa.

GUIÓN: Entiendo que el guión busca hacer gracia a base de presentar a una profesora borde y trepa, en búsqueda continua del dinero fácil y el braguetazo. Si eso se supone que debe ser divertido… Por mucho que tenga la cara de Cameron Díaz no provoca otra cosa que desagrado. Los diálogos son abiertamente estúpidos y  los personajes cambian de carácter tan pronto como saltamos de escena. Toda la película no guarda más sentido que ser una sucesión de “caca-culo-pedo-pis” con poca gracia. Lo único curioso es el hecho que en ningún momento se produce una redención de la protagonista, que sigue siendo igual de trepa hasta el final.

En resumen, es una de las películas a evitar. Mala a rabiar, incluso para fans de Cameron Díaz.

Nota: 1
Nota filmaffinity: 4.3

viernes, 16 de noviembre de 2012

La Máscara


Después de recordar una de las mas divertidas comedias de hace unos años… he ido algo más para atrás para encontrarme con la primera película de Cameron Diaz, que también es una comedia de las de bandera. Traje amarillo, máscara verde, sonrisa desorbitada y carisma arrollador… hablo de… LA MÁSCARA!!!!

La película se sitúa en una ciudad imaginaria marcada por la corrupción y la contaminación. Stanley es un atribulado empleado de banca que no sabe decir que no a nada ni nadie. Machacado y deprimido, no sabe que hacer con su vida. Un día encuentra una extraña máscara aparentemente inofensiva. Sin embargo, al ponérsela, se transformará en un ser invencible e irreverente decidido a romper con todo lo establecido, liberando los instintos y tabúes reprimidos de Stanley. Nada está prohibido para este seductor inclasificable que revolucionará la vida nocturna de la ciudad, atrayendo la atención de policías y mafiosos por igual.

Delirante, cachonda y con muchas dosis de fantasía y buen rollo para toda la familia. Todo un soplo de aire fresco y diversión, sin duda.

ACTORES: ¿Quién conocía a Carrey? Pocos por aquel entonces; ¿Quién sabía de la Cameron? Su familia, seguro. En una de sus primeras películas de éxito, Carrey despliega todo su arsenal de muecas y gestos, más desbocado que nunca con un personaje con un desparpajo y una personalidad arrolladoras. La Máscara parece estar hecha para ser interpretada por Carrey y nadie más que Carrey puede interpretar mejor a este personaje tan chissspeante. Por otro lado, Díaz debuta en el cine con un papel de mujer guapa y tontita -que ha repetido cien veces posteriormente- pero que, quizás al ser su primera vez, destaca por su entrañable picardía -y un abuso de push-ups-. El resto de secundarios es algo lamentable, pero qué le vamos a hacer.

DIRECTOR: Si la película tiene gracia, es por una razón: la Máscara tiene un carisma arrollador producto de una esforzada interpretación y de un gran trabajo de efectos visuales. Las escenas del Coco Bongo, los bailes, sus idas de olla… Roba cada escena con mucha chispa y mucha clase. Realizando un claro homenaje a los míticos Looney Toons, la película es tronchante en su mayor parte. Los números músicales y los gags son delirantemente disparatados e impredecibles y saben provocar buenas risas.
Lástima que entre actos, Stanley a solas no haga tanta gracia y sus escenas parezcan desaprovechadas. Este es quizás el pecado del director, el no conseguir dar más cancha a la Máscara -en cualquiera de sus versiones- durante la película. En cambio, aprovecha muy bien cuando está, con una puesta en escena muy viva e imaginativa.

GUIÓN: Por un lado, tenemos unos cuantos gags simplemente descacharrantes e inolvidables cuyas carcajadas harán que sea difícil aguantar en la silla. Por otro lado, tenemos un desarrollo a tumbos de una historia algo pobre que no acaba de cuajar. A pesar de la calidad de las risas, el resultado es algo irregular -pero divertidísimo-.

Película simpática y divertida como pocas, que no deberías perderte a pesar de sus errores. Simplemente déjate llevar por el chissssspeante verde y amarillo.

Nota: 6
Nota filmaffinity: 5.9

PD: Nominada a los Oscar a efectos visuales (¡). ¡Ya dije que estaban trabajados!
PD: Por lo que tengo entendido, al realizar la versión de DVD se cambiaron algunos diálogos y el personaje ya no chisssspea de la misma manera, lo que tiene menos gracia. Jo.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Algo pasa con Mary


Hoy ha tocado revisitar una de las películas más desternillantes de mi juventud. El conocer previamente todos los chistes -los gags siguen frescos en mi memoria- no ha evitado el reírme con una comedia romántica -porque ante todo, es romántica- muy perversa, con muy mala leche y que realmente marcó una tendencia a la hora de hacer comedias gamberras.


Todo comienza cuando Ted, un tímido y atontado joven, consigue ver realizado su sueño y salir con la bellísima y carismática Mary. Un desgraciado accidente provoca el fracaso de la cita y Ted pierde el rastro de Mary. Años después, Ted contrata a un detective para que la localice, pero no podía prever que el detective también se enamoraría de Mary, como toda la constelación de hombres que orbitan alrededor de ella. Todos perdidamente enamorados de Mary, que no parece darse cuenta de nada de lo que ocurre a su alrededor. Si es que Algo pasa con Mary…

Aunque ya habían tocado el éxito con Dos tontos muy tontos, ésta fue la película que lanzo a la fama definitiva a los hermanos Farrelly. Hay que reconocer que es una comedia entrañable y diferente, que además nos brinda una absurda y disparatada historia de amor extrañamente creíble. Tiene momentos absolutamente desternillantes en los que más de uno se debe de haber partido el pecho y que ya han pasado a la historia del cine. Supuso un inesperado soplo de aire fresco a la plétora de aburridas, recatadas y previsibles comedias románticas que habían invadido la pantalla en la época.

ACTORES: Tontorrón, tímido, metepatas… Ben Stiller parece haber nacido para este papel. De la misma manera que Cameron Diaz que, por una vez hace de la persona más lista -ejem- de la película. Los dos destilan una química inesperada y Díaz está más fresca y agradable que nunca -me refiero a su actuación, mentesucias!-. Matt Dillon está insuperable y su carismáticamente desagradable personaje se hace impagable, sosteniendo sin duda la película. Hay momentos que no sabes si odiarle o compadecerte de este grimoso idiota enamorado.

DIRECTOR: Los Hermanos Farrelly siempre han seguido el mismo patrón para hacer películas. Agitan la coctelera para sacar todos los gags que se les ocurren y los embuten -sin filtro- en una misma película, con algo parecido a un argumento para tener excusa de que están contando una historia. Sin embargo, aquí aún estaban empezando y decidieron crear primero el argumento y luego vomitar todos los chistes. Quizás por ello estamos hablando de una película mucho más redonda de lo habitual. Además, el extraño estado de inspiración de los Farrelly en está película consigue hacer aparecer una buena cantidad de gags gamberros y descacharrantes. Por otro lado, no podemos decir que sean grandes directores y la película acaba siendo muy irregular, con agujeros de ritmo y unas cuantas secuencias insulsas.

GUIÓN: Los hermanos Farrelly tienen pinta de haber sido los graciosillos de la clase. Eso sí, bastante buenos en su oficio de ser los payasetes de la clase, los culos de mal asiento y que traían de cabeza a compañeros y profesores, aunque cuando no eran las víctimas de la mofa, probablemente sonriesen ante el ingenio de algunas de las trastadas. En este caso, firman un guión con una historia plagada de situaciones inverosímiles, pero que, sorprendentemente, no resultan irreales. El ritmo es deficiente, pero la calidad que consiguen con según que chistes hace pasables las incoherencias del guión: la escena del fijador, el perro escayolado, la cremallera, los prismáticos…

La película resulta delirantemente cómica, con unos actores en estado de gracia y unos chistes espectaculares que hacen olvidar sus defectos. Es simpática y inexplicablemente entrañable. Innovó en su humor gamberro y políticamente incorrecto para contar una historia romántica de forma chispeante. Generó -a cargo sobretodo de los mismos directores- una moda de películas groseras de humor soez, la mayoría de calidad más que discutible.
Ideal para ver -sin niños cerca- cuando se quiera pasar dos horas de risas.

Nota: 7
Nota filmaffinity: 6.2