sábado, 7 de diciembre de 2019

No soy un monstruo (Carme Chaparro)


Cojo este libro como parte de la CLO (gracias Estigma). Siempre es un placer arrimarse a géneros y/o autores que no suelo visitar y la CLO es fuente de agradables incursiones fuera de mi zona de confort.

Título: No soy un monstruo
Autor: Carme Chaparro

“Si hay algo peor que una pesadilla es que esa pesadilla se repita. Y entre nuestros peores sueños, los de todos, pocos producen más angustia que un niño desaparezca sin dejar rastro.
Eso es precisamente lo que ocurre al principio de esta novela: en un centro comercial, en medio del bullicio de una tarde de compras, un depredador acecha, eligiendo la presa que está a punto de arrebatar. Esas pocas líneas, esos minutos de espera, serán los últimos instantes de paz para los protagonistas de una historia a la que los calificativos comunes, «trepidante», «imposible de soltar», «sorprendente», le quedan cortos, muy cortos.
Porque lo que hace Carme Chaparro en No soy un monstruo, su primera novela, es llevar al límite a sus personajes y a sus lectores. Y ni ellos ni nosotros saldremos indemnes de esta prueba. Compruébenlo.”

Como casi cada dos meses, suelo acometer un libro al que probablemente no me habría acercado. En este caso se trata de una obra de la periodista/presentadora Carme Chaparro, conocida por su trabajo en informativos de un puñado de cadenas. A priori, no es el origen más esperable para una historia de novela negra tremebunda.

Este libro ve la luz a raíz de su triunfo en el certamen literario Primavera de novela, presentado bajo pseudónimo. Tiene sus detalles y buenas ideas, pero al tratarse de un libro escrito sin el apoyo de un editor o de un buen corrector que ayude a pulir los detalles o, simplemente por tratarse de una ópera prima, también tiene fallos importantes que deslucen el conjunto.



Dado mi reciente éxito leyendo libros premiados de autor famosete, no creo que me hubiera acercado a esta propuesta. Especialmente al tratarse de una ópera prima de un autor notorio fuera de los ámbitos literarios, casi una segura invitación al bodrio. A pesar de estos precedentes, No soy un monstruo presenta algunas características destacables.

Si bien la historia de niño desaparecido + traumas del pasado es un aspecto algo trillado dentro de la novela negra, Chaparro consigue darle un tratamiento inusual. Su desarrollo guarda sus buenos momentos, llevándote con cierta habilidad por lugares no excesivamente transitados. No busca soluciones fáciles y se la juega con ciertas acrobacias gratuitas de las que sale airosa con suficiencia. Sus cortos capítulos te permiten devorar las páginas fácilmente, con la seguridad de que “un capítulo más…” no te va a llevar mucho tiempo.

Además, copia el sistema de narración de Canción de Hielo y Fuego (jusjus) al utilizar una narración en primera persona, variando el personaje desde el que se sigue el punto de vista, alternando entre la policía que lleva el caso y la periodista que tiene que rellenar la sección de sucesos correspondiente.



Como suele ocurrir en las obras primerizas, hay mucho de la propia autora dentro del libro. Aparte de que la periodista es una probable auto-inclusión dentro de la historia, sus personajes dedican tiempo a un puñado de explicaciones y juicios de opinión que tampoco nadie había pedido, por lo que imagino que se filtran opiniones desde su punto de vista. No negaremos que las puñaladitas que mete a la carroña periodística que abunda en los sucesos y el corazón tienen su gracia. Me apuesto que tienen nombre y apellidos que sólo los implicados conocen… :p

Por otro lado, los personajes no están especialmente bien caracterizados. Ana Arén es una policía dura, con traumas del pasado, que lucha por sobresalir en un mundo de hombres sin saber si podrá con la siguiente prueba que le ponga la vida. Por su parte, Inés Grau es una periodista curtida, con traumas del pasado, que lucha por sobresalir en un mundo de hombres sin saber si podrá con la siguiente prueba que le ponga la vida. Ambas protagonizan los capítulos, con el desfile de una serie de nombres que hacen cosas sin tampoco mucha caracterización. El único otro personaje que tiene carácter es el Comisario Ruipérez, más malo que el dolor, paradigma del hijoputismo gratuito, que parece no tener otro entretenimiento que sabotear la investigación y putear a sus agentes sin ninguna razón aparente. En la mayoría de los casos cuesta distinguir quién está hablando en cada momento, con abundantes comentarios intercambiables entre un personaje y otro.

También encontramos muchos latinajos y palabros grandilocuentes dejados caer de manera aleatoria por la narración o los diálogos. Citas trascendentes sobre la masa encefálica en medio de una conversación sobre los sesos desparramados en un coche y cosas por el estilo. Parece que Chamarro quiera dejar claro que se trata de una persona culta y que ha hecho un buen esfuerzo de documentarse con la Wikipedia y tal. Estoy seguro que un buen trabajo de edición habría corregido estos gazapos y no dudo que desaparecerán en sus obras posteriores, pero aquí ha conseguido irritarme un poquito.

Otro detalle que me ha hecho arrugar la nariz, aunque no sea un defecto como tal, es que cada capítulo tiene un mini-giro final del palo “recibió la llamada que le cambió la vida”, para que te pique y sigas leyendo. Es el abuso de este efecto lo que me molesta, pues en vez de usarse alguna vez a lo largo del libro, se usa al final de cada capítulo, lo que significa cada 6-7 páginas. Igual tampoco era necesario (entiendo que puede haber lectores a los que esto no sea un problema).


Pero bueno, centrémonos en el desenlace, que es algo que también hay que felicitar. SPOILER El juego de sospechosos que lleva al culpable final está bien conseguido y justificado. Eso sí, qué retorcida que está la cosa. Hay mucha mala leche y un giro argumental que te deja el culo bien torcido. Siempre felicitaré a un creador que huya acertadamente de los finales edulcorados facilones. FIN DEL SPOILER

Con todos los defectos de las primeras obras, Carme Chaparro ha publicado una novela negra que sale airosa del brete y proporciona emociones fuertes a los ávidos del género. No creo que me hubiera acercado a ella inicialmente, pero ahora no tendría ningún inconveniente en leer la segunda (tampoco es que arda en deseos de ello XD). Correcta y “agradable”.

Y sí, sí que eres un monstruo, por mucho que trates de justificarte.

Nota: 5
Nota goodreads:3.67/5

No hay comentarios:

Publicar un comentario