Ésta es una de esas películas que entran en la etiqueta de “el trailer me ha enamorao”. Fue verlo y saber que no me la iba a perder, aunque no tuviera mucha idea de qué iba.
Bullet train nos presenta a un Brad Pitt que es un asesino a sueldo con depresión que quiere retirarse. A regañadientes, acepta un último encargo que consiste en un simple robo en un tren bala japonés. Lo que no puede imaginar es que en ese mismo viaje van a confluir los intereses de un puñado de asesinos a sueldo (cada cual más zumbado), cada uno tienen su misión, pero estám no muy dispuestos a tolerar competencia en el mismo trayecto.
Pudiendo realizar un
acercamiento más serio al tema, Bullet train apuesta con mucha fuerza
por ser una comedia de acción disparatada que se ríe mucho de todos los tópicos
del género. Sin tomarse a si misma en serio en ningún momento, se trata de una
película diseñada como un espectáculo ligero, para no pensar demasiado y pasar
dos agradables horitas en el sofá. Muy autoconsciente de sus payasadas, mezcla
hábilmente coreografías bien molonas con chistacos de acuerdo desigual y
situaciones ridículas que bordean la vergüenza ajena. Se mueve en el difícil
límite entre la mamarrachada zumbada y el spoof movie, un “arte” que el
director David Leicht ha cultivado con fruición, acumulando ya un puñado de
propuestas de acción de primera (John Wick) o más
mamarracha (Deadpool
2, Fall guy).
Como alguien que hace nada que ha viajado en
ellos, me hace mucha gracia reconocer las estaciones y el propio tren, que se
han molestado en recrear “fielmente”. Asimismo, también se filtra mucho de la
estética hortera del país nipón: estridente, con exceso de estímulos y
adorablemente perturbadora. Esto último puede echar para atrás a algunos, pero
todos los amantes del shonen disfrutarán al ver cómo coge incluso los tropos
del género: Los letreros, los flashbacks, las diatribas en los momentos menos
oportunos… Todo es inspiración.
Con la mente puesta muy claramente en las películas de Tarantino y Guy Ritchie, a los que homenajea quizás demasiado, me hace mucha gracia que la acción se sitúe en un tren bala japonés, aprovechando el escenario para generar un puñado de running gags internos muy graciosos que reconoces a la que hayas viajado unas cuantas veces en ellos.
Aunque el guión está
repleto de patochadas, todo el elenco de actores está la mar de simpático, buena
prueba de que se lo han pasado en grande rodando la película. Sí. Brad Pitt es
el alfa y el omega del film y aguanta lo que le echen a base de carisma, pero
no debemos olvidar el montón de secundarios que se pasan por el tren de modo
más que resultón. Desde un irreconocible Joseph Gordon-Lewitt hasta una
divertidisima Karen Fukuhara, pasando por un Bad Bunny que demuestra que no
hace falta saber actuar para sacar adelante una escena.
Sorprende como todos están bien en medio de un cúmulo de tantas memeces. Entiendo que a muchos les puede irritar que gran parte del humor se base en debatir sobre cosas absurdas o en envites puramente lingüísticos, pero a mí se me hace descacharrante cada vez que una lucha a muerte se interrumpe porque a ambos les gustan los mismos dibujos animados y debatan sobre el tema treinta segundos antes de volverse a toñar como si no hubiera un mañana. La escena de la botella de agua me hizo casi caer del asiento, os lo aseguro.
Tiene el problema que se nota un poco estirada de más, con algunos quiebros que solamente están por estar, molándose un poco demasiado a si mismo. Quizás 10-15 minutos menos le hubieran venido bien, simplemente recortando segunditos aquí y allá para que no se haga tan pesada a los que no gozan de la lluvia de tonterías que les cae encima. De la misma manera, no se puede obviar que la película se regodea demasiado en lo mucho que se mola a sí mismo, algo que tampoco casa bien con un guión que tiene poco sentido, avanzando porque sí en la mayoría de las veces.
Bullet
Train es un divertimento veraniego de primera. David
Leicht compone una comedia de acción repleta de buenas coreografías, chistacos
que me encantan y un puñado de actores que se lo están pasando en grande. El
argumento no acaba de tener mucho sentido, pero tanta tontería mola tanto que
se le perdonan según qué cosas.
Nota: 7
Nota filmaffinity: 6.5
No hay comentarios:
Publicar un comentario