¡Buenos
días a todos!
Un
año más estamos aquí reunidos para que conozcáis cuáles son las recomendaciones
que se realizan desde aquí para este 2025. Como siempre, lo importante es que
yo las haya leído/reseñado ese año, lo de que sean de 1956 ni me importa, así
que preparaos para pocas novedades.
Si
es que encima este año apenas he tenido tiempo de rellenar este sitio, por lo
que con 45 entradas se hace muy fácil escoger, ¡tiempos aquellos en que llegaba
a 120! Pero vamos a lo que vamos, siempre hay cositas bonitas y cositas feas y
a esto nos ponemos.
Empezamos
como siempre, por las películas.
LO
MEJOR
Y
seguimos en la animación con la que fue su mayor rival ese año. Quizás con
menos despliegue artístico pero mucho más divertida. Nunca hubiera esperado que
la tardía secuela de El
gato con botas – El último deseo estuviera en esta sección, pero es que se
lo gana con creces. Empezando por un inicio de película de bandera y
continuando por una estupenda historia de aventuras con mucho más poso del
esperable, aquí todo funciona como un reloj: personajes carismáticos y
tridimensionales, una trama madura y trascendente sin perder un épica de
diversión, acción a lo grande, chistes bien metidos y una animación de bandera.
100 minutitos divertidísimos.
Dadas
las pocas películas de este año, estuve pensando en dejar el tercer hueco en
blanco, porque no había ninguna que sobresaliera de una manera clara entre el
resto para optar a ello. Sin embargo, decidí rebuscar entre todas las películas
notables y escoger la que más me ha hecho disfrutar este año. El honor recae en
la comedia Scoop,
de un Woody Allen muy juguetón. Se basa en alargar una tontería durante 90
minutos y ver hasta donde lleva, pero lo hace con acierto, buenos chistes y un ritmillo
la mar de molón. Creo haberlo dicho más de una vez (especialmente con Allen),
pero ya les gustaría al 99% de los directores de Hollywood hacer películas
menores como ésta. Entra finísima. No te marcará pero te da 90 minutos para
rellenar una tarde como nadie.
LO PEOR
Aquí
también he estado a punto de no añadir nada, pues no ha sido un año en que
hayan destacado las bazofias. Me veo obligado entonces a destacar una película
que es, simplemente, mala. Desde un primer momento, Frío
como el acero te indica que tenemos una obra de de pim, pam, pum. Evidentemente,
trama inexistente, actores nefastos y frases lapidarias que no acaban de
funcionar. Dura tan poco que no da tiempo a aburrirse y tiene tal cantidad de
tonterías autoconscientes que consiguen que el resultado no sea tan malo como
otras bazofias del género.
No hay comentarios:
Publicar un comentario