jueves, 17 de abril de 2014

Lego: la película

En un principio no tenía previsto ir a ver esta película, pero a medida que fui escuchando las primeras críticas y bastante ganado por el tráiler, la cosa ya no sonaba tan mal. Al final, pues acabé viendo las aventuras de esta gente amarilla.


 Emett es el más normal de todos los uniformados constructores de Ciudad Lego, es tan, pero tan anodino y estándar que no destaca en absolutamente nada. Accidentalmente encuentra una reliquia valiosa de la que depende el destino del Universo, lo que convierte en el héroe de la historia, pero claro, en un mundo donde hay tanto derroche de imaginación, sorprende que el elegido, el Ser Especial, el que salvará a todos, sea alguien tan poco dado a tener alguna característica… diferente.



La Warner se está forrando con este macro-anuncio de dos horas de duración. Porque la película no deja de ser eso: una continua invitación a que juegues con tus LEGOs. Pero, a diferencia de otros engendros sacados de juegos lúdicos (si, estoy pensando en Battleship o Transformers), aquí el trabajo está hecho con ganas y, sobretodo, con cariño.


La película tiene ritmo, nostalgia, originalidad, espectacularidad y un buen puñado de cameos que harán las delicias de los más frikis. Pero ante todo, esta película es un derroche de imaginación, la cual es el eje principal de la película y queda patente en cada segundo de la misma. Eso no quita que la película esté dirigida a los más pequeños, con multitud de chistes “demasiado blanditos” para lo que se podría hacer y momentos que parecen perfectos para la carcajada te dejan con una sonrisa simpática y poco más.
La trama avanza de forma frenética, demasiado, provocando un par de momentos en que la cosa chirría y las soluciones pecan de facilonas. Incluso el guion pega un par de giros que son para dar de pedradas a los guionistas, pero es justo en uno de esos giros que parece que van a agotar la película dónde todo cambia y conduce hacia un final realmente magnífico y emotivo acompañado de las aventuras y desventuras finales de Emett.

Está ambientada dentro del mundo LEGO, por lo que todo se crea a partir de estas piezas, desde los personajes hasta el agua, las explosiones y los rayos láser. El esfuerzo en stop-motion (+CGI) para recrear este universo es muy destacable y, por supuesto, todos los elementos son 100% destructibles y susceptibles de ser transformados en las más desmadradas creaciones. Cualquier fan de Lego verá representados sus épocas y modelos favoritos, pues hay de todo y está muy bien escogido. El descontrol que crea puede resultar excesivo, pero despide frescura por todos lados. La banda sonora acompaña a esa frescura, especialmente con el “Everything is awesome”, paranoica y pegadiza como pocas.


La infinidad de guiños, homenajes, y referencias enriquecen la película y la hacen (aún más si cabe) más interesante; empezando por los célebres superhéroes de la DC Comics como Batman, Superman, Green Lantern; siguiendo también con franquicias como "El Señor de los Anillos", "Las Tortugas Ninja", o "Star Wars"; además de los mundos de "Legoland", "Legocity", o "Lego Western"; hasta salen personajes históricos como Abraham Lincoln o William Shakespeare, y de la cultura popular como antiguas estrellas de la NBA, etc... Todo un derroche de ingenio que nos hará disfrutar un montón. De todos los invitados, destaca sin duda el personajazo que se han cascado con Batman, que es capaz de sostener la película durante los momentos en que la trama flojea más.

Para mí, esta película ha supuesto toda una sorpresa. Sin duda, es infantil, está dirigida para toda la familia y hay gags que no tienen la fuerza que deberían, pero en general está llena de frescura y buenos diálogos y, sobretodo, un desenlace muy logrado que redondea la película justo cuando parece que va a estamparse. No mentiré si digo que, al principio, no le iba a poner una buena nota, pero al final me ha atrapado y hay que reconocer que ¡Todo es fabuloso! (joer como se pega la maldita cancioncita!!). De las cosas más simpáticas para ver en el cine estos días.

Nota: 6
Nota filmaffinity: 7.3 (ala!! Pronto empezará a bajar, seguro)

PD: Tras las interpretaciones dramáticas y sombrías del personaje, el Batman que se nos muestra aquí era sin dudas el que necesitábamos. Todo un puntazo.

martes, 15 de abril de 2014

The ocean at the end of the lane (Neil Gaiman)

Lo reconozco, nunca puedo ser objetivo con Neil Gaiman. Tiene una manera de escribir que me llega dentro y me emociona. Sabe llegarme, incluso en sus historias menores.

Título: The ocean at the end of the lane
Autor: Neil Gaiman

Este es un libro al que es mejor enfrentarse sin saber qué te vas a encontrar. Es una pequeña fábula sobre la infancia y el proceso de perder y crecer. Éste es el poder de The Ocean, una narración evocadora que ataca con efectividad a ese niño nostálgico que todos tenemos dentro.

Es una historia pequeña, salpicada de fantasia y de ternura, con ciertos toquecitos de terror que la convierten en especial e impredecible. No obstante, es mucho más íntima y simple que otras obras de Gaiman. Ciertamente, no tiene la grandeza de American Gods, ni posee el toque romántico y feérico de Stardust, o la chispa divertida de Bad Omens; recuerda más bien a pequeñas historias como Coraline. Es una novela infantil, sin duda, pero indefectiblemente para adultos.

Gaiman no es solo un forjador de mundos, creando fabulosos mundos de fantasía a base de pequeños retazos y detalles, es ante todo un forjador de palabras. De alguna manera, su dominio del inglés le permita encontrar la palabra precisa para cada momento exacto. Y siempre es capaz de emocionarme.

Me ha gustado este libro, mucho. Me gusta su estilo simplista, tal como un niño recordaría su infancia. Me gusta la historia que esconde y que hay que descubrir, y sobretodo, ese mundo de fantasía que se esconde apenas a un pliegue del nuestro. No. No es la mejor novela de Gaiman, pero sí que es una pequeña obra repleta de ternura, ideal para disfrutar.

Nota: 7
Nota anobii: 4.5/5

domingo, 13 de abril de 2014

Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera


La CVO de este mes nos trajo una de las propuestas más personalísimas y poéticas de Kim Ki-duk. Impregnada de paz y serenidad es, ante todo, una película diferente y emotiva.
 

En un idílico paraje de las montañas de Jusan hay un lago onírico y recóndito. Un templo se mece sobre sus aguas. Un monje y su pupilo habitan en él, imbuidos de atemporalidad y solemnidad. De la ciudad llegan una madre y su hija enferma, que deberá quedarse en el templo para recobrar la salud. Esta aparición romperá la tradicional paz y espiritualidad que habita el templo, forzando a todos sus habitantes a adaptarse y evolucionar.

La película está dividida en cinco capítulos muy claros. Cada uno de ellos pertenecientes a una estación del año, una clara alegoría de los diferentes momentos en la vida de una persona.

ACTORES: Kim Ki-duk ha escogido a actores muy diferentes para representar al mismo personaje a lo largo de las diferentes etapas de su vida. ¿un intento de alegoría de que todos nosotros somos parte de la historia de la vida? Todos los actores hacen bien su papel, aunque no sea una película que exija excesivamente a sus actores.

DIRECTOR: Si conocemos la filmografía de Kim Ki-duk, podremos observar que sus películas están repletas de cruenta acción y montajes frenéticos. ¿Cómo explicar entonces una película realizada a base de tomas largas y lentas, con especial fijación por la serenidad de un paisaje que nos invita a sentarnos en el preciosista lago y contemplar el devenir de los personajes? Los diálogos se reducen a la mínima expresión y la comunicación se produce a base de gestos y miradas.
La fuerza visual que desprende la película se llena con imágenes simbolistas que explican las enseñanzas budistas, ya desde las propias puertas del templo (que no delimitan nada, y lo delimitan todo) hasta las mismas piedras, cargas en el alma impuestas por la vida y nuestros actos. Este maravilloso poema conduce a la meditación y a la paz interior, pero ahonda también en los contenidos morales (la culpa, el arrepentimiento, la expiación, la violencia, el dolor, la recuperación del sosiego espiritual).
Esta película de bellísima factura quiere invitar al espectador a un viaje contemplativo sobre la vida…. Que aburrirá solemnemente a quién no quiera participar en el viaje. Su lentitud y espiritualidad es caldo de cultivo para bostezos y somnolencias de aquel que no esté predispuesto para el misticismo.
Lo que más me ha gustado ha sido el terrible “invierno” (sobrecogedor) y la tierna “otra vez primavera”, que nos recuerda que la vida no deja de ser un ciclo sin fin. Si no os habéis dormido antes, seguro que lo apreciaréis.

GUIÓN: La película parece ser una invitación a la introspección, a la búsqueda de paz con uno mismo, desde el punto de vista del budismo. La ausencia de diálogos y la abrumadora abundancia de simbolismos no impiden a esta película trazar las vicisitudes de una vida en cuatro estaciones que sigue, aun cuando nosotros no estemos en ella. Su total falta de ritmo y de trama conjunta convierte a la película en un hipnótico ejercicio narrativo que basa su mensaje en la iconografía. Cada personaje que aparece se convierte en símbolo de un momento o una enseñanza a comprender y apreciar por parte del autor. Incluso los policías estarían representando la culpabilidad del protagonista por haber abandonado su "yo" interior, arriesgándose a ver el mundo exterior por seguir los instintos carnales.
Aunque el final pueda parecer catastrófico no es más que la vuelta al principio, el joven aprende, por la fuerza, pero aprende y ahora es el turno de enseñar.

Una película de factura impecable, con unos paisajes envidiables y una espiritualidad inusual. Nos introducimos en un paraíso oculto de meditación y muestra magníficamente la aparición de las obsesiones y como la falta de paz espiritual conduce al daño y al dolor. Es capaz de invitarte tanto a la meditación como a las mejores siestas. Vedla sólo si sabéis qué vais a ver y estáis seguros de que queréis verlo. 

 Nota: 7
Nota filmaffinity: 7.6

viernes, 11 de abril de 2014

Armas de Tanith (Dan Abnett)

Y llegamos al quinto libro de la saga de los Fantasmas de Tanith. Van sumando y bien!

Título: Armas de Tanith
Autor: Dan Abnett
Título original: The Guns of Tanith

“Las heréticas fuerzas del Caos se defienden con ferocidad en la Cruzada de los Mundos de Sabbat. Las fuerzas del Imperio, dispersas y con las líneas de suministro cortadas, se ven frenadas en seco. El coronel comisario Gaunt y los Primeros y únicos de Tanith deben reconquistar Fantine, un mundo rico en promethium, pero tan arrasado por la contaminación que el único modo de atacarlo es mediante un peligroso asalto aerotransportado que no se ha intentado nunca.”

Después de una decepcionante cuarta entrega, Abnett vuelve a mostrarnos a sus Fantasmas en plena forma. Quizás insatisfecho por el resultado de un libro más dramático, Abnett deja un poco a un lado las tramas complicadas y ofrece un puro espectáculo de acción muy bien trenzado.
La novela narra la campaña para recuperar Fantine, uno de los principales planetas productores de combustible del Sector y expulsar a las fuerzas de Sagatar Slaith, pero nosotros no vemos el escenario general (como sí pasaba en Los primeros de Tanith o en Necrópolis). Casi como si fueran tres relatos cortos que comparten conexto, somos partícipes del papel que toman los Fantasmas en la recuperación del planeta. Están hilvanadas con ese lenguaje ágil que tiene Abnett, que consigue que pases páginas a velocidad de vértigo.

La primera parte ocupa la toma de Cirenholm. La acción se sitúa in media res. Estamos en mitad de la lucha, aunque no sabemos bien porqué (se nos explica luego). La acción no descansa y los Fantasmas están en una situación apurada mientras afloran cada vez más las tensiones entre las dos facciones de los Fantasmas. La tensión se masca mientras la situación es cada vez más desesperada, pero su habilidad de infiltración les permitirá tener una posibilidad de salir con vida.

Una vez acabado el asedio a Cirenholm, el ejército se lame las heridas e intenta recuperarse para el siguiente asalto. Un brutal asesinato zarandeará la tranquilidad que todos desean. La aparente culpabilidad de uno de los Tanith más carismáticos forzará la intervención de Gaunt en el proceso. Con muchos detalles de la mejor novela judicial, Abnett nos narra el caso y cómo nuestro comisario favorito fuerza los mecanismos para liberar al soldado Caffran, aunque esto implique culpabilizar a un Verghast no tan carismático (Cuu). De fondo, se nos va dejando caer lo que será la conclusión del libro: una infiltración aérea en Ouranberg, la última ciudad en manos del Caos.

Y es justo esa la última parte. El número de personajes desciende drásticamente, pues sólo seguiremos a los participantes de esta misión, “olvidándose” un poco del resto. Los Fantasmas deben infiltrarse en Ouranberg para asesinar al Señor del Caos que comanda la ciudad. La historia se reduce al asalto aerotransportado, camuflados durante un bombardeo; y a la posterior penetración en la ciudad de los cuatro comandos, mostrando el temor que sacude las mentes de los soldados mientras superan todas las peripecias a las que se enfrentan en esta misión encubierta. Ésta es la mejor parte de toda la novela, pues Abnett consigue hacer cincuenta páginas de pura tensión y nervios que no te permiten dejar de leer en ningún momento.

Vuelve la acción adrenalítica a los Fantasmas. Abnett ha echado el resto por conseguir un libro absorbente y viciante. Fuera las sutilezas y las complicaciones. Acción pura y dura mientras se mantiene una trama de fondo que hile todo e ilustra las adversidades a las que se enfrentan los Fantasmas.

Después del derrumbe que sufrió en Guardia de Honor, el Comisario Gaunt se está recomponiendo. Dispuesto a no volver a fallar, se ha envuelto en un aura de rectitud y formalidad que lo vuelven distante y envarado. Esto le llevará a no prestar la atención adecuada al principal foco de tensión en los Fantasmas: al provenir de orígenes diferentes se producen muchos enfrentamientos y la actitud de Gaunt no ayuda a calmar los ánimos. Las pullas no dejan de aumentar y la posibilidad de un motín se hace cada vez más grande a cada momento.

Personajes históricos como Bragg o Corbec pierden protagonismo frente a nuevas incorporaciones como el salvaje Cuu¸ cuyo personaje sigue desarrollándose y adquiriendo cada vez tintes más desalmados y peligrosos. Todo un mal bicho que no deja de inquietar.

El Comisario Hark gana también importancia. Ha sido asignado a los Fantasmas, pero no deja de ser un comisario chapado a la antigua. Recto, inmisericorde y brutal, cuyo meridiano criterio entre el bien y el mal choca frontalmente con la particular forma de llevar la moral de Gaunt.

El Sargento Kolea sigue buscando un sentido a su vida mientras lucha con los Fantasmas. No acaba de digerir lo que ha ocurrido con sus hijos y está perdido. Y eso no es bueno cuando estás en medio de una guerra. A lo largo de toda la novela vamos viendo cómo evoluciona su desesperada situación y como Kolea busca una solución a sus extremos problemas.

Y luego, los comandos: Larkin, Varl, Mkoll, Milo… Los mejores de los mejores son los escogidos para llevar a cabo la misión y oye, molan un rato largo. Abnett les permite unas fardadas muy bien coreografiadas que hacen que cada pérdida duela en el alma. Abnett nunca ha tenido piedad con sus personajes y en este libro no se queda atrás. Hay pérdidas dolorosas.


La saga de los Fantasmas despega de nuevo. El bajón de la entrega anterior se supera con unas ingentes dosis de pura acción que a buen seguro gustará a todos los fans de la buena acción. Una de las mejores y más dolorosas novelas de toda la saga. Pura adrenalina y emoción.

Nota: 8
Nota anobii: 4/5

domingo, 6 de abril de 2014

La gran estafa americana



A algunas películas les llueven las nominaciones y al final no se lleva nada. Ésta es una de esas “agraciadas”, y, aprovechando que estaba granizando pues es buena idea hacer una visita al cine y disfrutar de estos grandes actores.

Irvin se ha criado a sí mismo a partir de la estafa y la pretensión, pero atrae la atención de un agente del FBI que, en vez de encarcelarlo, decide usarlo como puente para llegar a los peces gordos de la estafa neoyorkina. Las implicaciones de la mafia y de senadores locales harán que el timo se vuelva mucho más peligroso e inestable.

ACTORES: David O. Rusell ya se ha hecho un nombre dentro de Hollywood precisamente por su gran talento para dirigir actores. Ahí es donde reside el verdadero potencial de esta cinta. Como buen director de orquesta, Rusell conoce bien los puntos fuertes de los que goza y los explota. Es decir, aprovecha el reparto coral del que dispone y hace creíbles historias que, sin ser nada del otro mundo, se convierten en narraciones más que notables. Christian Bale, Amy Adams, Jennifer Lawrence e incluso Bradley Cooper se ven engrandecidos y realizan soberbias actuaciones. No en vano colocó a sus cuatro grandes dentro de la carrera de los Oscars (aunque  se fueran de vacío).

DIRECTOR: A pesar de su gran dirección de actores, las películas de Rusell siempre se han caracterizado por cierta falta de alma. En este caso nos intenta arrastrar por una alocada ruleta de traiciones, timos y estafas que sí, están muy bien estructuradas y entrelazadas, pero que no nos invitan a involucrarnos y disfrutar de la película. El ritmo al que se nos mueve es excesivamente parsimonioso e invita al sueño más que al disfrute. No obstante, esta ruleta es preciosa y destacable, con una ambientación espectacular, un diseño de vestuario muy trabajado y una banda sonora repleta de clásicos. O lo que es lo mismo, envuelve muy bien una historia muy bien trazada pero que no es capaz de generar el más mínimo interés.

GUIÓN: Es extraño porque normalmente, cuando una película tiene una trama compleja, que exige atención del espectador, con diálogos brillantes y unas buenas actuaciones, suele convertirse en altamente interesante. Pero este no produce más que aburrimiento. Sientes que estás viendo algo con calidad, pues todo en ella es bueno, pero el conjunto no tiene nada de atractivo o que pueda captar tu atención por sí mismo.

David O. Rusell ha cogido a los mejores actores de sus últimas dos películas, ha rescatado un guión que había quedado en el olvido y ha rodado un conjunto con mucha fuerza y empaque. Si la veis, id con la mentalidad de querer entreteneros y ver a unos actores que lo dan todo y más. Y ya. Porque a la película le falta algo para llegar. Hacía tiempo que no veía tanta gente durmiendo en la sala. Por algo será.

Nota: 5
Nota filmaffinity: 6.6