martes, 18 de febrero de 2020

La jungla 2: Alerta Roja


Y después de una chorrada de acción, otra chorrada de acción. Bueno, no tan zumbada. Así en mi memoria, tenía a La Jungla 2 como una mala imitación de su predecesora. Al repasarla, me he dado cuenta de que no era tan así.


La película no niega su vocación de imitar a la primera. Un año después, el mismo detective se ve implicado en una operación terrorista en la que su exmujer y un puñado de gente están en peligro. En este caso, un grupo peligrosísimo ha tomado un aeropuerto y amenaza con ir tumbando aviones a menos que se cumplan sus peticiones, John McClain (otra vez) será el único que podrá arreglar la situación y vencer a los malos, a pesar de los impedimentos de la incompetente policía.

Es la primera película, pero en un aeropuerto. Un refrito que sirvió de base para una constante en el cine de acción de los siguientes diez años: La Jungla de Cristal en XXX sitio, con otro actor y otro título, pero misma premisa argumental y mismo desarrollo, como podemos comprobar en todas las películas de Steven Seagal, Jean-Claud Van Damme y muchos forzudos de la época, que cumplían a la perfección con este tropo.


Sin embargo, al ser la primera vez, todavía se hizo con muchas ganas de hacer las cosas bien. Así pues, La Jungla 2 es un digno thriller de los que te pegan bien al asiento. No tiene el mismo  efecto sorpresa que La Jungla de Cristal, pero mantiene bien la tensión, con una solidez en la acción que ya quisieran muchas. Los chascarrillos característicos de Willis piden más espacio y a veces pecan de predecibles, pero we, siguen divirtiendo.

El guión es casi un calco de lo que ya habíamos visto, cosa que incluso en la propia película comentan, lo que no impide que se trate de una propuesta que funciona. El malo tiene su razón de ser, los diálogos tienen sustancia, hay viveza en el ritmo y la acción se haya al servicio de la trama y no al revés.



Hay que destacar que en este caso tenemos mucha más violencia gráfica en pantalla, con unos tiroteos mucho más sangrientos de lo que estábamos acostumbrados. No en vano esta película mantuvo el récord de muertes en pantalla durante bastante tiempo. Al no repetir McTiernan en la dirección (sólo firma el guión), se nota que el conjunto pierde empaque, sin la personalidad característica de sus películas. Sin embargo, Renny Harlin sabe lo que se hace con la acción, creando un buen conjunto de escenas espectaculares que se bastan para hacer disfrutar al público afín.

Si ya dijimos en su momento que Bruce Willis había nacido para ser John McClain, aquí ya lo vemos completamente en su salsa. Consciente de quién es su personaje y qué tiene que darle para que funcione. No sé cómo lo hace, pero cae bien desde el primer segundo, tan cachondo como seductor como letal, con unos chascarrillos que funcionan tan bien como cada vez que desenfunda su pistola. Es el alfa y el omega de la película, casi un continuo de escenas donde puede lucirse. El resto del elenco se comporta de un modo mucho más funcional, pero no por ello desentonan en ningún momento.



Cuando nos paramos a mirar a los efectos especiales, podremos comprobar que ha pasado el tiempo. Muchas escenas tienen una artesanía que se nota de otra época, que a buen seguro no se habrían hecho así hoy día. Sin embargo, mantienen un sabor auténtico que funciona perfectamente en pantalla. No están apenas en pantalla azul ni el ordenador interviene apenas. Todo lo que vemos “ocurre” delante de la cámara, y eso es algo que se aprecia, lo que permite que la película envejezca mucho mejor que muchas propuestas de los noventa.

Que sí, que La Jungla 2 tiene su origen en el éxito de la mejor película navideña de la historia y nunca habría existido sin ella. Pero dentro del ejército de los clones que sucedieron a La Jungla de Cristal, ésta propone un espectáculo de acción más que digno. Tiene la suerte de tener a Willis en su salsa haciendo el papel para el que ha nacido, unos malos muy malosos y acción de primera, aunque sea una repetición. Quita las ganas de coger un avión, pero ya podrían todas las secuelas tener esta dignidad (y muchas películas que no lo son).

Nota: 7
Nota filmaffinity: 6.3

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