lunes, 4 de mayo de 2015

El León de Damasco (Emilio Salgari)

Recién estrenado mi nuevo e-book (regalo de navidad), he decidido ir pegando un pequeño repasillo a los libros con que ya venía incluido, que no son muchos. Entre ellos me llamó la atención éste, ya que me hizo recordar el coleccionable que sacó hace años El Periodico de Cataluña, versionando en cómics muchos clásicos de la novela de aventuras. Pasé buenos ratos leyendo las aventuras de Muley-El Kadel en viñetas (y no sé cuántas veces las releí), pero nunca había leído realmente los libros en que estaban basadas.

Título: El león de Damasco
Autor: Emilio Salgari
Título original: Il leone di Damasco

“La obra comienza describiendo el ataque del barco de la joven Haradja, sobrina del poderoso Alí Bajá, a la galera del Bajá de Damasco, padre de Muley, el León de Damasco, después de hacerlo salir a alta mar mediante una treta. Por su parte Alí Bajá había capturado al hijo de Muley con Leonor, conocida como El Capitán Tormenta. Estas acciones tenían como fin la venganza de Haradja por lo que ella consideraba una traición de Muley.”

Y tal como leí el cómic hace muchos años, mi sensación es la misma. Es un libro de aventuras exóticas con mucho aire a los cómics de superhéroes actuales. El paralelismo con las obras que podemos encontrar en Marvel o en DC es palpable, convirtiéndose en un claro precursor del género.
La trama en sí apenas existe, se convierte más bien en una improvisación continua donde Salgari va escribiendo lo que se le ocurre. Sus personajes pasan mil aventuras emocionantes, las luchas se suceden por doquier y el ritmo es vivísimo. Acción, espadazos, cañoneos y explosiones sin parar, todo con una prosa simple y efectiva que se desliza como nada. Las primeras veinte páginas no tienen mucho que ver con las últimas veinte, pero el viaje de una a otra no se hace pesado en ningún momento. Sin florituras ni descripciones exhaustivas, Salgari profundiza en los personajes y en los ambientes lo justo para que nos enteremos qué ocurre y no perdamos detalle de la trepidante acción que nos arroja en cada página. 

Sus protagonistas, sus superhéroes del momento, despachan sin problemas las amenazas y los problemas que afrontan, incluso situaciones imposibles y desventajas insalvables. Sus contrincantes sufren en todo momento el síndrome del Storm Trooper y son incapaces de pensar o acertar mientras que ellos desbordan astucia y son capaces de aprovechar cualquier cosa que tengan a su alcance para conseguir sus objetivos. 
Y esto no ocurre solamente en el bando veneciano (cristianos, los “buenos”), sino también con su contrapartidas turcas (mahometanos, los “malos”). La historia se va centrando en los dos bandos indistintamente y cada vez que cambia el punto de vista, se invierten quienes son los defensores de la justicia y la razón y quienes son unos impíos herejes sin seso ni astucia que no merecen otra cosa que la muerte. La incompetencia de todos los personajes masilla frente a los héroes/antagonistas es a veces demasiado grotesca convirtiendo a pretendidos héroes de renombre en auténticos patanes según el capítulo y quién tiene el protagonismo en cada momento.

Los dos bandos están cortados por el mismo patrón, con personajes y roles repetidos, como si sólo se diferenciaran por el traje que llevan y la religión que profesan. En ambos casos tenemos un protagonista femenino principal (El Capitán Tormenta y Haradja) que lleva a cargo el peso de la historia, alejándose del papel de princesitas delicadas propio de la época. Son bellísimas y ya tal, pero son mujeres de armas tomar que deciden su propio destino y no tienen ningún miramiento en atravesar cuerpos o rebanar cabezas, siendo además las mejores espadas de sus respectivos ejércitos. Mujeres tercas, decididas y valientes, líderes naturales de sus tropas y dispuestas a todo para cumplir sus objetivos. El odio mutuo que se profesan complementa lo copiaditas que son. Si no es por el contexto, puede costar incluso distinguirlas.

Sus partenaires masculinos son Muley el-Kadel (El llamado León de Damasco, un turco renegado) y Metiub (el maestro de Esgrima de Haradja), ambos enamorados de las protagonistas. Se convierten ambos en el epítome de la caballería, rectos, honorables, valerosos… Unos aburridos vamos. Estos Capitán América sin carisma se convierten en espadas andantes y poco más que picadoras de carne que presumen de lo buen defensores de la fa que son.
A su alrededor gozan todos de un par de fieles servidores (nombres y poco más) que sirven de alivio cómico y permiten descansar de la perfección que despliegan sus señores.

Salgari aprovecha y añade unos cuantos personajes históricos con la intención de dar un poco de lustre a la recreación histórica (liviana, siendo amables), como Juan de Austria, Sebastián Veniero, Alí Bajá…No es que tengan mucha importancia, pero oye, ¡como mola tener a estos nombres por ahí implicados!

El libro es casi un compendio de aventuras pseudoindependientes con un sabor añejo muy  entrañable y gustoso, sirviendo de claro precedente de la fantasía heroica o los éxitos de Marvel/DC. Su desarrollo es claramente irregular y sus personajes son clónicos pero no se complica la vida en artificios extraños, convirtiéndose en un libro francamente entretenido para devorar sin exigencias.


Nota: 5
Nota goodreads: 3.84/5

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