viernes, 22 de mayo de 2026

Patrulla-X: Días del futuro pasado (Chris Claremont, John Byrne)

¡Y más comics! Si es que no ha pasado nada desde la última vez. A veces me pongo y me sorprendo a mí mismo.

En Días del futuro pasado las cosas han tomado un giro funesto en el futuro para la Patrulla-X. Apenas quedan un puñado de mutantes vivos y tiene pinta de que no tardarán mucho en perder la partida. Décadas en el pasado, el grupo de mutantes malosos (curiosamente llamada la Hermandad de los Mutantes Malosos, jé) asesinó a un candidato político que vomitava sentimientos anti-mutantes y alzaba diatribas sobre lo peligrosos que podrían ser los mutantes. Después de su muerte, a los humanos les entraba el cangueli y activaban a los Centinelas. Y ya sabemos cómo acaba esto. Por suerte, de un modo desesperado se consigue trasladar la conciencia de Kitty al pasado con la idea de que salve al político anti-mutantes y así cambie el futuro.

Estar leyendo este cómic al día y encontrarse con esta historia tuvo que ser un shock de lo más impresionante. De un día para otro tenemos un futuro apocalíptico y un desconcierto enorme sobre qué demonios está ocurriendo.  Sí, ya habíamos tenido la saga de Phoenix y un buen puñado de pifostios de lo más granado, pero nunca se había liado tan parda de un día para otro. Hoy en día ya estamos más curtidos y no nos sorprenden tanto estos volantazos, ventajas que tienen los pioneros. Y otra vez, Claremont saca algo nuevo (o no tan trillado en aquel momento), ¿se pueden contar historias de ciencia-ficción seria con súpers de por medio? Ahora no lo dudaríamos, pero no era algo que se estilara hace cincuenta años.

Leyéndolo hoy día, me ha sorprendido lo corto que es. Son apenas dos numeritos que te ventilas en menos de una hora. Sin embargo, pasan tantas cosas y pasan tan a lo bestia que cuando lo leí de pequeñito (debería tener 12-13 años), me pareció mucho más largo. En aquel momento me pegó el culo al asiento cosa mala, convirtiéndose de manera instantánea en uno de mis cómics favoritos (ni que sea por el cariño que le tengo). Impresiona comprobar como se las arregla para liarla tan parda y arreglarlo en tan poco espacio. Por otro lado, se nota que tengo el estómago tan curtido y no me ha parecido TAN trascendente como lo recordaba, pero sigue siendo una estupenda historia de viajes en el tiempo a disfrutar como un enano.

Además, tiene la suerte de tener una adaptación cinematográfica con bastante enjundia. Si bien cambian un chillón de cosas, la premisa de partida se mantiene, constituyendo una de las mejores películas que se han hecho de la franquicia mutante.

Claremont dirigió a la franquicia mutante durante años y años, sentando las bases de casi todos los personajes. Cuando le daba, se dedicaba a jugar con el género como hace aquí. Aunque quizás tengan un poco de mucho texto, son dos números con un montón de acción, mucha trascendencia y un buen juego de viajes temporales. Además, a los pinceles está un John Byrne en sus mejores años. Se nota que el estilo es viejuno para los estándares actuales, pero transmite toda la tensión que necesita el argumento, ilustra la acción como nadie y está continuamente asentando el estándar de cómo debe ser un cómic. Así, ambos aspectos se complementan a la perfección, molando un puñado en todos los sentidos.

Aunque sólo sea por su importancia dentro del género y su reducida longitud, deberíais leerlo. Tenéis aquí un acercamiento a la ciencia-ficción seria desde el cómic de súpers y una historia que quita el hipo. Todo ello en apenas 90 paginitas de primera. Uno de estos cómics que generan un antes y un después en la franquicia.

 

Nota: 9

Nota goodreads: 4.15/5 

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