Esta película se vio un día tonto en Movistar que no hay nada que poner y se mete esto delante y bueno, pues ya que estamos, lo vemos enterito.
El hombre del corazón de hierro no es otro que Reinhard Heydrich, jefe de las SS durante la IIGM. A lo largo de la película seremos testigos de su auge desde un simple soldado hasta las más altas esferas y su posterior asesinato a manos de rebeldes checos.
Hasta cierto punto,
podríamos decir que tenemos dos películas de 1h mal pegadas.
Por un lado,
empezaremos siguiendo una biografía tradicional en que nos muestra cómo
Heydrich entra, muy motivado, en las SS, dónde va dando muestras de lealtad,
obediencia ciega y fe absoluta en las palabras del Führer, además de
talento a la hora de inspirar temor, pisar cabezas y desplegar crueldad con sus
enemigos.
Pasada esa hora de metraje, la película cambia de tercio y saltamos a una conspiración en que los servicios secretos británicos están preparando un atentado contra Heydrich, que llevarían a cabo dos novatos que suplen su falta de experiencia con muchas ganas de pasar a la historia. Así, veremos toda la planificación, ejecución y consecuencias de este atentado, siempre desde el punto de vista de los dos jóvenes que, en su inconsciencia, no se dan cuenta del follón en el que se están metiendo.
Lo que más se debe destacar es que se trata de una película realizada con buenos medios. Se nota un esfuerzo en una puesta en escena verosímil, quizás no desde el foco más habitual, pero buscando transmitir realismo. Cuando se puede, se utilizan escenarios reales, o si no, se goza de buenos decorados y un vestuario acorde con lo que se espera. A destacar la gran cantidad de coches de la época empleados, casi todos sacados de museos de la Guerra.
No obstante, los actores no destacan especialmente por su inspiración. Es obvio pensar que para interpretar a Heydrich has de ir con un palo en el culo, pero Jason Clarke se pasa en el esfuerzo, dando lugar a un personaje granítico que parece más impasible que implacable. Rosamund Pike hace un papel más lucido como la esposa del militar, al que está pinchando en todo momento para que siga ascendiendo en el escalafón y que nunca tiene suficiente. Por otra parte, Jack O’Conell y Jack Reynor, los integrantes de la Resistencia, apenas pasan de funcionales.
Por otro lado, se me hace extraña la decisión del director Cédric Jimenez de plasmar la película como si se tratara de un documental ficcionado al que mete mucha acción. Esto provoca unos cambios de ritmo y tono demasiado bruscos, sin especial coherencia. Con ello, se pierde mucha de la trascendencia que sí consigue tener en una puesta en escena donde toda la parte de recreación de la época y ambientación es más que notable.
La mayor pega que se le puede poner – y más en una película de este estilo – es que se hace bastante aburrida. Espacialmente en su inicio, puedo comprender el intento de que conozcamos al hombre detrás del horror, pero lo que consigue es producir indiferencia. Sí, veo un malvado estándar no especialmente carismático al que le van bien las cosas sin especial énfasis en nada. No parece tener ningún rasgo ni ninguna característica que le permitan triunfar más allá de saber qué cabezas pisar y qué escrúpulos ignorar. Ni siquiera la gestación de la Solución Final parece otra cosa más que una decisión empresarial en una cadena de montaje. Se hace un visionado tedioso, ya que no sucede gran cosa. Esto mejora en su segunda parte, ya que, al menos, está pasando algo. Todo lo que involucra al atentado despierta más interés, especialmente en el desenlace, en el que los dos asesinos buscan desesperadamente escapar de las autoridades nazis. Si bien se trata de un final bastante convencional, está realizado con solvencia, mejorando el regusto final de la película.
El hombre del
corazón de hierro sufre de un exceso de metraje,
especialmente en su parte inicial. Padece de estar compuesta de dos episodios
pegados con poca relación entre sí, con lo que es muy irregular. Una buena
puesta en escena no arregla el tedio que provoca, aunque un final logrado
contribuye a medio salvar el conjunto.
Nota: 4
Nota filmaffinity: 6.1
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