viernes, 26 de julio de 2019

Volver


Pues mira, yo repasé este film convencido que ya lo tenía reseñado y al final resulta que no (no es la primera vez que pasa). Así pues, repaso una de las últimas películas de Almodóvar que me dejó un buen sabor de boca.

Las cosas no son fáciles para Raimunda, trabaja demasiado, apenas ve a su hija, la casa del pueblo le requiere demasiado tiempo, su madrastra empieza a estar un poco demente, las rencillas con su hermana son continuas, arrastra traumas del pasado con la extraña desaparición de su madre y su pareja actual bebe más que otra cosa. Un buen día, su hija mata a su borracho progenitor, que quería abusar de ella. Lo que sería el remate final para cualquier familia disfuncional se convierte en un inesperado punto de partida para volver a las raíces, volver a encontrar lo importante de la vida y volver a enfrentarse a miedos que todos creíamos enterrados.

Qué trabajo de todo el elenco. Brillantísimo, apabullante. Con la Pe al mando (que no entiendo cómo tanta gente la considera una mala actriz), no podemos sino felicitar a una estupendísima Blanca Portillo, Chus Lampreave tan entrañable como siempre, a las musas eternas de Almodóvar Carmen Maura y Lola Dueñas, además de la joven pero no por ello menos preparada Yohanna Cobo. La extraña decisión del festival de Cannes de otorgar el premio de mejor actriz a todo el elenco sorprendió a todo el mundo en su momento, pero una vez vista la película, no podemos sino estar de acuerdo con que es totalmente merecido.

Sin dejar espacio para la irregularidad, Volver se articula a través de un guión férreo con muchas influencias Allenianas que mantiene el esperpento almodovariano bajo control. Éste se ve en pantalla, pero en ningún momento domina la película, se podría decir casi que Almodóvar ha cogido un guión de Allen y lo ha rodado a su modo.


El desarrollo de las historia es singularmente rico, con unos giros inesperados pero bien ubicados que no podemos sino felicitar. No me sorprende en demasía su nominación a los Globos de Oro, pese a ser una película extranjera. Tal como ocurría con el gazpacho asesino de los ochenta, el guión acumula enfermedades terminales degenerativas, asesinatos, adulterios e incestos con frescura irreverente, sin caer en ningún momento en el morbo y el cutrerío que uno esperaría con semejantes ingredientes. Incluso se permite lanzar un par de chinitas a los reality-shows de chichinabo que sólo saben vivir de carnaza sin atisbo de talento.

Además, está rodada con mimo. La cámara se mueve con claridad y rotundidad, siempre en el punto exacto para componer una magnífica puesta en escena. Se podrán criticar (y con razón) muchas cosas de Almodóvar, pero contar historias es algo que se le da muy bien. Reconozco no estar siempre de acuerdo con sus gustos, especialmente cuando tira de esperpentos, pero cuando se contiene y se vuelve algo más ñoño, me llena con ganas. Siendo un director que causa amores y odios por igual, yo tiendo a ser de los primeros, y Volver es una de mis favoritas.


Al final, lo que tenemos es una bellísima historia de amor. Amor de madre, de hija, amor de amigas y amor de vecinas, que no es poca cosa. Una rara avis de nuestro cine, que se hace  encantadora a la que aceptas su juego. Es un drama imposible, una comedia negrísima de manera singular, tiene unos toquecitos de dulzura mayúscula y un elenco de actices en estado de gracia para hacernos disfrutar con una película llena de encanto.

Nota: 9
Nota filmaffinity: 7.0

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