sábado, 14 de mayo de 2011

Los eduKadores

“Espero que Los Edukadores haga entender a la gente lo que hacen los enormes conglomerados. Construyen un sistema económico en el que el ser humano no significa nada, el dinero lo es todo”. Hans Weingartner.

Lo primero de todo es que hay que tener en cuenta que el título original es “Los años de vacas gordas se han terminado”, recalcando todavía más la voluntad de llamar la atención y servir de antena para denunciar un mundo injusto. En castellano, el llamarla Los Edukadores implica un propósito aleccionador y paternalista que luego no se encuentra en la película, pero que ya provoca prejuicios al espectador. Además, ¿porqué usar la K en el título? ¿Acaso se busca ser más radiKal y transgresor? Por si fuera poco, en España (y Latinoamérica) la escena final aparece censurada, cambiando totalmente el desenlace. Parece más bien que los distribuidores de la película en España querían que pasara desapercibida o malinterpretada.

Pero bueno, volvamos al argumento: Jan y Peter son dos jóvenes de estrato bajo, que se dedican a sobrevivir con sus trabajos, pero que de noche se dedican a entrar en casas de los excesivamente ricos, evitando sus carísimos guardias para revolver todo el interior. No se roba nada, no se hace daño a nadie. Sólo se les recuerda que tienen dinero, mucho dinero, mucho más del que necesitarían para vivir y que los años de abundancia (vacas gordas) se deberían acabar. Buscan llamar la atención de los jóvenes para que despierten y intenten hacer un mundo más justo. Cuando Julia, la novia de Peter, empieza a vivir con ellos, las relaciones personales empiezan a influir. El siguiente golpe es realizado con prisas y sin su debida preparación, acabando en un secuestro improvisado. El triángulo amoroso de los tres personajes, unido a la interacción con el rico secuestrado de curioso pasado hará replantear los ideales de todos los personajes, obligándoles a reflexionar sobre los motivos por los que realmente actúan.

ACTORES: La actuación de los tres jóvenes actores resulta sorprendentemente fresca y sincera. Dentro de sus contradicciones, los tres personajes están muy bien construidos, permitiendo a los actores hacer un buen trabajo. En su algo más increíble papel de rico, Klaussner está algo más incómodo. No obstante, cumple con corrección con su contradictorio papel sin resultar demasiado forzado. La traducción al castellano es sumamente horrorosa, añadiendo a los jóvenes un deje pijo que cambia totalmente a los personajes, provocando mas tirria que otra cosa. Yo la he visto en alemán y, realmente, hay diferencia. Aunque sé que me repito, la importancia de ver las cosas en VO, a veces es mayúscula. En este caso, no sólo cambia totalmente el carácter de los personajes, sino que hay diálogos cambiados y varias escenas recortadas.

DIRECCIÓN: Weingartner hace esta película sin vocación de entretener. Busca llamar la atención de los dormidos. Que hay que luchar y protestar para conseguir arreglar las cosas. Después de un inicio vibrante, la película se toma un buen impass en que cada personaje expresa sus ideales, sus puntos de vista y reconoce las deficiencias que tiene su forma de pensar. No obstante, cuando intenta desarrollar el triángulo amoroso, la cosa queda algo más deslavazada. Es un contrapunto algo incómodo que destaca en el tono que llevaba la película, que puede resultar desagradable para muchos paladares. No obstante, esto es típico de las películas alemanas, con un ritmo mucho más pausado del que estamos acostumbrados en España y con cierto gusto para los cambios de tono inesperados.

GUIÓN: Teniendo en cuenta el gusto alemán, es un guión muy pensado y trabajado. Diálogos ágiles e incisivos, escenas bien construidas que dejan caer un mensaje desenfadado y provocador.  Los hechos resultan algo increíbles, pudiéndose encontrar un par de escenas ilógicas y algunas reacciones inesperadas. No obstante, el mimo con que se han preparado las discusiones ideológicas y el trabajo que hay en la defensa de la postura de cada personaje es digno de mención.

Al principio, los personajes son muy simples, tienen las ideas muy claras pero de una manera muy ingenua. Los buenos son muy buenos y el malo, malísimo. No obstante, cuando empieza el secuestro, se produce una evolución de sus maneras de pensar, apareciendo los matices y las contradicciones. A primera vista, puede parecer que la película es una alabanza a la lucha antisistema, sin embargo, una reflexión más profunda de los diálogos desprende que es más bien una cierta critica a una lucha gamberra e irreflexiva. Los personajes acaban dándose cuando de que se mueven por egoísmo. El secuestro se produce para evitar la prisión. Para salvar su pellejo, se excusan en sus ideales y actúan sin importar el daño que puedan causar a los demás.

SPOILER:

Sin embargo, tras haberse dado cuenta de ello, y tras un cierto titubeo, deciden seguir adelante con esta manera de vivir. Pero teniendo en cuenta sus errores, dispuestos a no volver a cometerlos. La lucha es necesaria, pero también es necesario hacerla bien. No moverse por odios, envidias y egoísmos, sino por ansia de superación y mejora, buscando lo mejor para todos. El final en el que el rico acaba ayudando a los jóvenes a volar las antenas parabólicas es una muestra de ello. Es necesario luchar y despertar a la gente, pero hay que hacerlo bien. Es posible llamar la atención sin matar a nadie.
En la versión española, la película está truncada. Esta reflexión sobre los errores en el planteamiento inicial de los jóvenes no existe. Además, se eliminan dos escenas al final. Esta censura provoca que ahora sea el rico un malo maloso que los ha traicionado y ellos unos niños pijos listos gamberros que se salen con la suya.

FIN DE SPOILER

El autor tiene confianza en el género humano, apela a la palabra y a la lección: es necesario despertar para cambiar el mundo. Es posible. Pero hacerlo bien no es fácil. Admite su limitación: “hay personas que nunca cambian”. La decisión de aprender le corresponde al espectador.

La película hace plantearse varias preguntas:

¿Hasta qué punto está justificada la lucha por lo que uno cree que es lo correcto? ¿No les convierte eso en terroristas? ¿No es acaso un sentimiento de superioridad el creerse capaz de imponer al resto lo que deben hacer? ¿Cómo sabemos si confundimos nuestras creencias con la verdad?

¿Hasta qué punto uno puede justificar sus actos por lo que le exige la sociedad? ¿Hasta qué punto es lícito vivir por encima de lo permisible aunque sea con el dinero que se ha ganado trabajando? ¿La felicidad se consigue mediante un consumo mayor de productos? ¿No nos centramos demasiado en prosperar cuando seguramente seríamos más felices viviendo sin tantas preocupaciones?

Una buena película para ver y reflexionar.

Nota: 8
Nota filmaffinity: 7.3


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